Por qué creo en el Diseño Inteligente

Por Cristian Aguirre

Resulta interesante conocer cual es la perspectiva desde la cual una posición está sustentada. Que prejuicios o móviles ideológicos, si los hubiere, pueden condicionar el asumir dicha posición. O también que argumentos pueden ser esgrimidos para sostener dicha convicción.

No todas las realidades son simples y, por lo tanto, no pueden ser juzgada de modo fácil. El punto de vista o ángulo desde el cual se observa una realidad puede ofrecer panoramas muy diferentes. Por ejemplo, si dos personas observan una esfera desde distintos ángulos coincidirán en ver un circulo. Este es un caso de realidad simple. Si en cambio dos personas vieran un cilindro uno desde la parte frontal y el otro desde la lateral, uno dirá que esta viendo un circulo y el otro un rectángulo. Discrepan radicalmente porque se trata de una realidad compleja que para ser eficazmente evaluada debe de verse desde distintos ángulos para así llegar a la conclusión que no es ni un circulo ni un rectángulo, es un cilindro.

Otra fuente muy importante de confrontación en la apreciación de la realidad es la que nace de los prejuicios. Con el primer caso las esperanzas de llegar a un consenso son altas. Sin embargo, con los prejuicios el consenso es muy difícil de alcanzar. El prejuicio funciona como una anteojera de color que “colorea” la realidad. Si uso una anteojera de color rojo veré los verdes amarillos y los amarillos naranjas. Si me encuentro con alguien que no los lleva puestos discreparé radicalmente de los colores observados y quizás ni siquiera tenga en cuenta que llevo una anteojera que me lleva a falsear la realidad.

En la controversia DI – Naturalismo evolutivo pueden existir anteojeras que coloreen la realidad en ambos extremos de la controversia e incluso también pueden impulsar a llevar ángulos de enfoque distintos que contribuyen a hacer mas aguda la diferencia.

La realidad es una, así que ambas partes no pueden tener razón y una de ellas debe estar más cerca de la verdad que la otra. Es cierto que hay casos de realidades duales tales como las que resolvieron la controversia entre la naturaleza corpuscular y ondulatoria de la luz. Si para Newton era corpuscular para Huygens era ondulatoria, hasta que DeBroglie descubrió que la luz tenia naturaleza dual teniendo un comportamiento corpuscular a nivel microscópico y ondulatorio a nivel macroscópico.

En cierto modo algo similar ocurre con la controversia entre el Intervencionismo y el Naturalismo. En muchos de los post de este blog hemos establecido que la realidad biológica no obedece a una causalidad solo natural como tampoco solo sobrenatural. Por supuesto el naturalismo no puede aceptar ningún consenso que de margen a ningún porcentaje de sobrenaturalidad. Mientras que DI, aunque se precie de no identificar al diseñador, tiene el atrevimiento sumamente cuestionado de ponerlo en la escena causal del origen de la vida como también sobre muchos hitos importantes de su desarrollo en la historia de la Tierra.

En relación a mi caso personal quisiera, a modo de ilustración puntual, reseñar que me impulsa a sostener el DI. Un juicio común sobre mi caso u otros similares sería esgrimir que me impulsan importantes prejuicios religiosos o recibo el pago interesado de alguna feligresía involucrada en un “Lobby teísta”. Dado que sin duda alguna el DI es usado como un instrumento apologético por un amplio sector del cristianismo y también por otras religiones teístas, resulta tentador creer que es el fruto de un intento de hacer más científicas las propuestas del creacionismo religioso.

No puedo hacer un juicio general acerca del actual movimiento del DI que nació en los EEUU, ni de lo que piensan sus principales proponentes. Puedo, sin embargo, definir cual es mi caso particular.

Soy creyente teísta y no tengo problemas al identificar al diseñador. No obstante, reconozco que ello está fuera de la ciencia y el DI no puede identificarlo sin salirse de sus límites. Al principio adopte la evolución teísta dado que respetaba la visión principal del consenso científico actual además de admitir que el creador puede obrar de 2 maneras ya sea de modo directo por fíat o indirecto por dirección subyacente. Francis S. Collins, un destacado evolucionista teísta y director del Proyecto Genoma Humano, en su libro “¿Cómo habla Dios?” explica como puede ejercerse este segundo método:

“Si la evolución es aleatoria, ¿cómo puede estar él (Dios) realmente a cargo? ¿Y cómo podía estar seguro de un resultado que incluyera seres inteligentes?.
La solución en realidad ya está disponible, una vez que uno deja de aplicar limitaciones humanas a Dios. Si Dios está fuera de la naturaleza, entonces está fuera del espacio y el tiempo. En este contexto, en el momento de la creación del universo, Dios podría haber conocido cada detalle del futuro. Eso incluiría la formación de estrellas, planetas y galaxias, toda la química, física, geología y biología que llevó a la formación de la vida en la tierra, y la evolución de los seres humanos, hasta el momento mismo de leer este libro, y más allá. En este contexto, la evolución nos podría parecer guiada por el azar, pero desde la perspectiva de Dios el resultado sería específico por completo. Así Dios podría estar completa e íntimamente involucrado con la creación de todas las especies, mientras que desde nuestra perspectiva, limitada como lo está por la tiranía del tiempo lineal, esto aparentaría ser un proceso aleatorio e indirecto”.

Este argumento, para los creyentes, no deja de tener fundamento teológico y, aunque tiene muchos problemas y contradicciones que ahora no trataré, muchos creyentes pueden sentirse cómodos con él además de evitar con el mismo confrontarse con la propuesta preponderante en el consenso científico actual. Por lo tanto podría haberme quedado con esta interpretación de la realidad biológica. Sin embargo, no pude y explicaré porqué.

Con lo que acabo de explicar descarto el prejuicio como mi móvil para creer en el DI. ¿Se tratará entonces de un problema de perspectiva? Es decir, ¿Estaré viendo en el “diseño” de los seres vivientes una huella del creador cuando debería desde otro ángulo ver la inexorable construcción por parte de la naturaleza de estructuras funcionales con complejidad especificada creciente? ¿Estoy usando a un diseñador como explicación a algo que puede en realidad ser explicado naturalmente aunque aún no se haya encontrado dicha explicación?

Aquí es donde esta el punto esencial que me lleva a sostener el DI. Mientras que para los naturalistas, ya sean teístas o ateístas, la naturaleza puede explicar la complejidad de la vida. El DI afirma que ello no es posible y que, si bien existen muchos productos morfológicos producto de procesos naturales, hay otros que no son estimados como improbables, sino como enfáticamente imposibles.

¿No se afirma acaso que existe abundantes pruebas de la evolución biológica tanto en la paleontología, la anatomía comparada y la genética para terminar asumiendo su propuesta? ¿No existen acaso fósiles transicionales que delaten una factibilidad evolutiva? ¿La genética no habla acaso de firmas genéticas, secuencias repetitivas antiguas (ERA), seudogenes y otras basuras de ADN que podrían interpretarse como un rastro evolutivo? ¿No tiene el cromosoma 2 humano una huella de una unión ancestral de los cromosomas 2 y 3 del mono con telómeros aún visibles en el punto de unión? ¿Porqué estas cosas no pueden convencerme? ¿Será que me obnubila el prejuicio y no quiero dejarme persuadir por ellas?

Ya he hablado en posts anteriores de algunas de estas pretendidas pruebas y de otras aún no, pero lo haré en el futuro. La verdad es que si en verdad creyera que las leyes naturales junto a la acción de la selección natural pudieran tener una mínima posibilidad de producir la complejidad biológica, sin ningún problema adoptaría la evolución teísta y asunto resuelto. Ello no pondría problemas a mi fe de ningún modo. El asunto en cuestión es que puedo sostener con argumentos y no por simple abducción que ello no es posible.

Algo que he comentado en alguna oportunidad es la diferencia de enfoque existente entre los que han estudiado y se dedican a las ciencias puras y los que han estudiado y se dedican a la ingeniería o al desarrollo de sistemas como es mi caso. Los biólogos para la vida y los físicos y químicos para la naturaleza inanimada, por poner algunos ejemplos, hacen un extraordinario trabajo de ingeniería inversa. Sin embargo, los ingenieros maniobran al revés. Ellos ingenian artefactos ya sean estos arquitectónicos, mecánicos, electrónicos, informáticos o de cualquier otro tipo. Ellos conocen de primera mano el costo en inteligencia que representa crear una estructura funcional. Saben que las cosas no se hacen solas (en cuyo caso se quedarían sin trabajo). Conocen los costos de desarrollo, el problema que implica conectar módulos no inicialmente diseñados para enlazarse, como ello implica replantear los módulos a unir para realizar la conexión. Saben como reutilizar módulos funcionales en algunos casos o replantear por completo la estrategia de ingeniería para otros casos.

Esta perspectiva proporciona otro enfoque con el cual interpretar el universo que disiente fundamentalmente del enfoque naturalista tan común en la ingeniería inversa de las ciencias puras. Donde lo natural debe proceder de lo natural. Pero desde una perspectiva de la ingeniería el universo no puede inventarse a si mismo como los inefables Stephen Hawking y Daniel Dennet nos quieren decir.

Ahora bien, una cosa es intuir que el universo no pueda inventarse a si mismo y otra muy diferente demostrarlo matemáticamente. Pero incluso estableciendo ésta muchos, con los prejuicios precargados, aún analizando el argumento, lo rechazaran como ineficaz del mismo modo que ocurre en el cuento del condenado. Este como último deseo pidió ser ahorcado en el árbol de su elección. De este modo revisó muchos árboles sin elegir a ninguno dado que, claro está, no quería que lo ahorquen y así fue.

El peso abrumador de los prejuicios naturalistas no ha permitido aceptar a gran parte de la comunidad científica los insalvables problemas que representa la emergencia natural de la complejidad funcional irreductible de los mecanismos biológicos. Dada la enorme presión del consenso se acepta sin más que la apariencia de diseño de la vida es una ilusión y que la naturaleza con sus leyes puede explicarla. Esto se ha asumido por encima y a costa de su autentica factibilidad matemática. Se acepta tácitamente y acríticamente porque se asume a posteriori que es un hecho de factura absolutamente natural.

Muchos han logrado aceptar que los mecanismos biológicos tienen complejidad irreductible aludiendo que la naturaleza puede producirla. Si creo en el Diseño Inteligente, no es ni por prejuicio teísta ni por estreches de enfoque, sino porque estoy matemáticamente persuadido de que tal capacidad de la naturaleza no existe.

En el siguiente post titulado: “¿Puede la naturaleza producir mecanismos con complejidad irreductible?” tratare con profundidad esta imposibilidad.

6 Respuestas para Por qué creo en el Diseño Inteligente

  1. Estimado Cristian:
    Para estar persuadidos de que existe una Inteligencia, no hay ni que saber las (escasas) matemáticas que refutan la estrambótica creencia en que han existido acumulación de azares en larguísimas cadenas de nucleótidos que llegaron a la tierra de otro lugar cósmico con mejores condiciones de ensamblado casual.
    Es más sencillo todavía para mí.
    Las elucubraciones naturalistas son producto de la mente humana. La materia emerge de nuestro intelecto, no al revés. Nadie ha demostrado cómo acumulaciones de ondas-partículas puede originar estructuras que piensen que “no existe sino lo material”. Cuando yo compruebe que se han inventado computadoras auto-conscientes, podré sopesar la posibilidad de que los neo-darwinistas sean creíbles. Mientras tanto, yo me quedo con que mi mente empezó a existir por una causa inteligente, o mejor supra-inteligente.
    Saludos y felicitaciones por su dedicación al DI

  2. • Las opiniones de Francis Collins en torno a la relación entre religión y ciencia no sólo tiene una fuerte oposición dentro de la comunidad científica, sino que también a nivel teológico. En particular, el razonamiento de Collins que tu citas parece oponerse frontalmente al concepto de libre albedrío, a pesar de que en otras ocasiones ha manifestado su creencia en este concepto.

    • Me parece que tu correlación entre la formación profesional y la predisposición a admitir la existencia de diseño no se condice con los hechos (aunque me gustaría poder apoyar está opinión con alguna estadística). Si lo que afirmas fuera cierto, debería haber un sesgo teleológico perceptible entre los profesionales de las ciencias de la ingeniería; y no me parece que este sea el caso. No sólo muchos profesionales vinculados a la ingeniería o al desarrollo no son siquiera creyentes, sino que además hay muchos personas cuya formación e intereses abarca tanto las ciencias naturales como las ciencias de la ingeniería.

    • Atacas un hombre de paja cuando caracterizas al naturalismo con la premisa de que “lo natural debe proceder de lo natural”. El naturalismo únicamente presupone que si algo puede ser explicado en términos de la información disponible acerca de la realidad física, entonces resulta innecesario recurrir a cualquier hipótesis adicional que presuponga la existencia de una realidad metafísica. Pero esto no es en absoluto una afirmación de la inexistencia de dicha realidad.

    • Pareces estar confundiendo el origen de nuestro universo con el origen de la realidad en su conjunto. No he leído el último libro de Hawking, así es que desconozco que es exactamente lo que quiere decir cuando afirma que nuestro universo, al igual que la inmensa cantidad de otros universos predichos por la teoría M, se formó “de la nada”. También podría interesarte leer esto.

    • Tu referencia a la “ingeniería inversa” deja entrever una de las falacias en que se sostienen muchos argumentos de diseño. Dicha falacia toma la siguiente forma:

    P. Si algo tuvo un diseñador, exhibirá apariencia de diseño
    Q. Algunos fenómenos naturales exhiben apariencia de diseño.

    La conclusión falaz estará por lo tanto en inferir diseño en la naturaleza a partir de la apariencia de diseño.

  3. Roberto,

    creo que hemos explicado suficientemente en esta p’agina que la inferencia de diseno
    no se produce como argumento deductivo y por lo tanto no puede ser acusado de semejante error logico.
    La inferencia de diseno se produce en un proceso abductivo como inferencia a la mejor explicacion. Por supuesto carece de la certeza apodictica de las conclusiones deductivas. pero se presenta como la explicacion mas razonable dada la contradiccion inherente a intentar explicar los hechos que la biologia nos muestra como meros efectos de las leyes naturales que conocemos.

  4. Y si queda alguna duda de que una perspectiva ingenieril del problema no necesariamente conduce a la inferencia de diseño, te recomiendo este video.

  5. Roberto

    No he pretendido decir de que una formación marque una predisposición a creer dicho en el DI o el naturalismo. Y aunque hubiera una estadística tampoco creo que señale esto. Lo que si es verdad es que ayuda a entender el costo de la complejidad funcional que muchos con otra formación no comprenden a cabalidad.

    Dices:

    “El naturalismo únicamente presupone que si algo puede ser explicado en términos de la información disponible acerca de la realidad física, entonces resulta innecesario recurrir a cualquier hipótesis adicional que presuponga la existencia de una realidad metafísica”.

    Ojala todos los adscritos al naturalismo asumieran esta postura!

    Estoy de acuerdo de que SI ALGO PUEDE ser explicado naturalmente no se apele a ninguna realidad metafísica como también estoy de acuerdo de que hay que tener la valentía de admitir cuando algo NO PUEDE ser explicado naturalmente un origen inteligente.

    En cuanto a la pretendida falacia del DI que aludes:

    “P. Si algo tuvo un diseñador, exhibirá apariencia de diseño
    Q. Algunos fenómenos naturales exhiben apariencia de diseño.
    La conclusión falaz estará por lo tanto en inferir diseño en la naturaleza a partir de la apariencia de diseño”.

    Para los naturalistas como tú la naturaleza puede producir apariencia de diseño y todo lo que ello comporta; complejidad irreductible y especificada. Por esta razón afirmas que esto es una falacia. No estoy de acuerdo con esta interpretación y mis argumentos los expongo en los siguientes 3 post.

  6. En lo personal, y en cuanto a la evolución, considero algo más rigurosas las interpretaciones teológicas de pensadores como John Polkinghorne, Alister McGrath o Arthur Peacocke. También pienso Simon Conway Morris es de especial importancia, ya que lleva el argumento del fine-tuning a la evolución misma sin rechazar el darwinismo (algo que hace años John Barrow y Frank Tipler hayan bosquejado en su conocido libro “The Anthropic Cosmological Principle”). A pesar de que Collins es uno de los mejores científicos en el mundo, al parecer no tiene formación rigurosa en teología y filosofía.

    Un poco más adelante y a medida que el tiempo me lo permita, estaré escribiendo algunos análisis sobre el Intelligent Design en mi blog, los dejo cordialmente invitados para que lo sigan.

    ¡Saludos!

    http://theoskailogos.blogspot.com

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