Pero entonces, ¿Es el Neodarwinismo un paradigma científico? II

Por Felipe Aizpún
Nature of Limbs

Decíamos en un anterior comentario que lo que caracteriza al paradigma neo-darwinista en los últimos tiempos es la paulatina abstracción de su significado inicial hasta convertirse en una justificación naturalista de cualquier modelo mecanístico que la investigación científica nos ofrezca. Por supuesto este planteamiento es un fraude intelectual sin precedentes en la historia del pensamiento científico. En primer lugar porque supone una perversión del sentido original kuhniano de la idea de paradigma científico como un modelo explicativo de los hechos verificables empíricamente, sujeto a los condicionantes propios del método experimental. Para Kuhn un paradigma es una propuesta explicativa concreta para determinados fenómenos observables, como por ejemplo los cálculos de Tolomeo sobre la posición de los planetas o la matematización del campo electromagnético de Maxwell. El modelo neo-darwinista puede aspirar a ser reconocido como un paradigma científico sólo en la medida en que delimite sus formulaciones explicativas o interpretativas de la realidad a fenómenos observables susceptibles de ser verificados experimentalmente. Si asignamos al neo-darwinismo un sentido de paradigma referido exclusivamente a sus implicaciones científicas es indiscutible que el modelo ha colapsado por completo hace ya tiempo. En segundo lugar, es un fraude porque las consecuencias filosóficas deben derivarse de los hechos científicos relevantes y no a la inversa. Me explicaré.

El paradigma neo-darwinista se ha convertido a estas alturas en un simple prejuicio naturalista. El camino inicial para la consolidación de tal prejuicio es fácilmente rastreable: si las mutaciones que producen las variaciones morfológicas sobre las que descansa el proceso evolutivo pueden ser explicadas como efecto del puro azar, entonces (y sólo entonces) la reivindicación de un universo sin propósito ni finalidad en el que la aparición de las novedades morfológicas no obedece a designio o intencionalidad alguna tiene sentido. Cualquiera que sea el papel de la selección natural en el proceso, recordemos que ésta no puede responsabilizarse de la emergencia de la novedad sino únicamente de su generalización en el seno de una población dada. En este contexto cualquier intervención sobrenatural sería perfectamente superflua y el naturalismo ontológico quedaría consagrado como explicación de la realidad. Las interpretaciones filosóficas se deducen del conocimiento científico previo, y además no forman parte del paradigma científico que las soporta.

Por supuesto este discurso supone la previa elevación de la idea de azar a la categoría ontológica de “causa natural”, una propuesta en la que destacó de manera especial el francés Jacques Monod autor del muy célebre libro “El azar y la necesidad”. Pero esta propuesta no es sino una nueva impostura, el azar no es ni puede ser nunca causa de nada; el azar no es, tal como afirmara Poincaré, sino la medida de nuestra ignorancia sobre la causa o la conjunción de causas que explicarían en su totalidad un fenómeno dado.

De todos modos lo que ahora se nos ofrece es algo bien distinto. Una vez asumido el naturalismo ontológico como un dato de partida, haciendo caso omiso de su presencia en el discurso como conclusión derivada, se condiciona la interpretación de cualquier hecho científico nuevo bajo el manto del prejuicio filosófico así consagrado. La emergencia de novedades biológicas por mecanismos esencialmente diferentes de los inicialmente propuestos se asume como una cuestión incidental, los defensores del paradigma se parapetan tras la extrapolación del papel de la selección natural (de nuevo de forma fraudulenta) a tareas esencialmente creativas consagrando así una fuerza directiva que pueda mantener el discurso de un recuento histórico del proceso evolutivo como una sucesión de eventos carentes de una finalidad trascendente.

Lo que procede es reconocer la existencia de hechos claramente dispares con el modelo preconizado y a partir de ahí razonar en torno a las posibles causas del proceso. Pretender que las imperceptibles variaciones que pudieran soportar un proceso evolutivo esencialmente gradualista y filtrado por hipotéticos mecanismos de selección natural pueda ser la base de la inferencia filosófica de un mundo sin propósito ni finalidad es, hasta cierto punto, comprensible. Pero que un modelo evolucionista de carácter esencialmente saltacional, sustentado por modificaciones sistémicas y reorganizaciones profundas del genoma, pueda explicarse fuera de un contexto de designio y de diseño es difícilmente sostenible. La aparición brusca de sistemas biológicos funcionales irreduciblemente complejos, por ejemplo, no puede ser interpretada impunemente como un hecho casual. El paradigma científico de una evolución gradualista, basado en el simplista expediente de la acumulación de variaciones fortuitas, parece tener que ser definitivamente revisado; y como consecuencia de ello, las implicaciones filosóficas del proceso también.

18 Respuestas para Pero entonces, ¿Es el Neodarwinismo un paradigma científico? II

  1. Moraleja:

    el DI puede proporcionar consuelo espiritual a sus defensores, o en el mejor de los casos, satisfacción intelectual, más no sirve de algo para plantear que alguna rama de la ciencia tenga algo que cambiar. La SELECCIÓN NATURAL BASADA EN EL TRABAJO DE DARWIN por lo menos hasta hoy seguirá funcionando; la biología seguirá avanzando; la naturaleza, al no haber ningún dios o entidad suprema que la dirija seguirá siendo lo que es independientemente de que nos guste o no; y la ciencia, tal como la conocemos hasta hoy, seguirá funcionando a pesar de los charlatanes por mucha matemática o termodinámica tergiversada que prentendan inventarse para negar el hecho.

  2. Como yo lo veo, Felipe, explicar la evolución “internamente”, “desde principios internos a la misma evolución”, es no explicarla en realidad. Es como querer explicar el orden que existe en un reloj por el funcionamiento del mismo, cuando es claro que el reloj ha debido tener primeramente un cierto orden para poder funcionar como reloj.

  3. Felipe:

    El querer poner en equivalencia el trabajo humano con los fenómenos naturales, basandose en las declaraciones dichas por un religioso hace más de cien años, demuestra una profunda alienación de los sustentantes de esta posición con respecto a su idea de trabajo humano y una profunda incapacidad de entender los procesos naturales independientemente de su gustos y pareceres

    Ni científicamente ni filosóficamente estas confusiones e incapacidades ayudan a entender y modelar la realidad que es accesible al entendimiento.

  4. Estoy de acuerdo, Juan Carlos. Una de las reflexiones que más me convenció en la lectura del libro de Pierre Paul Grasse “Lévolution du vivant” es la concepción del hecho evolutivo (cualquiera que haya sido su mecanismo biológico de transformación) como un proceso y nunca como una sucesión de eventos casuales y no conectados entre sí. El ritmo del hecho evolutivo, la sucesión en el tiempo de las apariciones de los distintos niveles de especialización y de los grados de complejidad de los organismos, todo apunta a un proceso y el proceso es siempre intencional porque sugiere una finalidad.
    Por eso la inferencia de diseño resulta inevitable.
    Y a pesar de lo que pretende Gatoblepas es precisamente el avance científico de la biología quien nos informa de que la selección natural no justifica nada y que los pasos evolutivos han tenido que ser saltacionales y no gradualistas y que una parte mayoritaria de nuestra genoma está compuesta por secuencias de origen TGH (transferencia genética horizontal) lo que contradice el dogma darwinista de “descent with modification” etc etc.

  5. Felipe:

    En otro blog se le demostró lo absurdo de su pretención de usar la transferencia horizontal para atacar la Selección Natural, ¿no aprendió algo de ello?

    Y no pretendo algo más que ver si verdaderamente tienen algo sustancial que discutir aparte de malos entendidos científicos y filosóficos. He de confesar mi decepción.

  6. Gatoblepas, mi consejo es que te leas “The extended synthesis” de Pigliucci y Müller.
    Es un compendio de artículos de la mayor actualidad (recién publicado) que recoge los trabajos de un montón de científicos que defienden la inconsistencia y la total falta de sustancia del discurso vacío de la selección natural como causa o motor del proceso evolutivo. Por supuesto hace siglo y medio que muchos científicos lo vienen pregonando. Lo llamativo es que ahora son los científicos desde las propias filas del evolucionismo ideológico y materialista quienes se ven en la necesidad de admitirlo. Yo me limito en este blog a comunicar lo que otros más sabios que yo proclaman.

  7. Los científicos no vienen propagando un pepino, Felipe.

    ¿Me pides que lea otro libro? ¿Ya no es suficiente con los alucines esotérico-matemáticos de Dembsky, o con los saltibanquis de Behe? ¿Ya no basta con retorcer hasta el ridículo la termodinámica, inventarse nuevas leyes que no pueden existir y recurrir a la bioquímica más atrasada para justificar lo injustificable?

    No hay Dios ni fuerza que lo justifique. La naturaleza no necesita ningún alucine esotérico-idealista (como oposición a tu pretendida crítica al “materialismo” que solamente tú y los que te siguen ven) ni ninguna “versión materialista” para ser, independientemente de tus creencias o de mi falta de ellas. Lo vacío es precisamente este discurso que pretende ver un diseño inteligente en donde lo de diseño es mera contingencia que nosotros calificamos como diseño, y lo inteligente parece, y reitero parece se encuentra en el discursillo de unos vivos que pretenden hacer pasar sus visiones religiosas como conocimiento científico acusando a los demás de lo que ellos hacen.

    ¿Te limitas en este blog a ser una mera correa de transmisión del discurso de otros? Hombre, no seas tan falso modesto. La forma en la que te he leído tus discusiones corresponden más a las de un sacerdote convencido que a las de un mero divulgador de ideas ajenas. Al menos, defiendan a su dios de manera abierta, ¿o se averguenzan de esto?

    Que estés bien.

  8. Gatoblepas,

    Dispensa que me brinque en tu discusión con Felipe, pero en realidad ¿cuántos libros has leído sobre el DI? ¿Qué puedes argumentar sobre, digamos, el filtro explicativo de Dembski? Te pregunto simplemente porque si has leído algo sobre el DI, deberías también saber que tu pregunta sobre porque no defendemos a nuestro Dios de “manera abierta” es irrelevante al tema. Creí que ya había hecho algo claro eso en mi post anterior.

  9. Asi es,Felipe. Para poder seleccionar unos candidatos, es necesario que existan previamente .Es imposible seleccionar una propiedades positivas si no han sido producidas previamente. En cualquier caso, las propiedades deben producirse mediante causas propias. Los sistemas biológicos son el resultado de causas positivas, no del filtro de la selección.

    El azar puede igualmente ser ocasión para que a través de cadenas causales no relacionadas esas causas positivas se expresen , integrándose funcionalmente dentro de un orden ya existente.

    Pero la pregunta se mantiene con todo su peso. Si se desea explicar completamente la “creatividad” de la naturaleza, deberá abordarse necesariamente el problema de su fundamentacion radical.

    Por cierto, si me he referido como ejemplo a un reloj, lo ha sido obviamente en sentido ANALOGICO. En la argumentación filosófica de fondo comenzamos con cuatro términos causalmente relacionados: humanos como causa de acciones humanas, y la Causa Primera como causa del cosmos (ORDEN). Notamos que el cosmos comparte características de las acciones humanas sobre las cuales nosotros basamos nuestra atribución de inteligencia a los humanos. Concluimos que la Causa Primera es inteligente. Las disimilitudes entre el cosmos y las acciones humanas son irrelevantes para esta inferencia.

  10. Agregar tan solo que considero que la ciencia es en importante medida una actividad interpretativa. Durante varios siglos se ha repetido que la ciencia experimental moderna nació cuando los científicos se pusieron a observar la naturaleza sin prejuicios, recogiendo hechos y relacionándolos mediante la formulación de leyes. Sin embargo, esto es una caricatura de la ciencia real. Dedicados a observar sin ideas previas ni interpretaciones, los hombres no se hubieran convertido en científicos, sino en lechuzas, y no precisamente de Minerva. El progreso científico no se da porque alguien elige caprichosamente ciertos enunciados y comienza a confirmarlos o refutarlos: “confirmar” y “refutar” son acciones que, como cualquier acción, necesitan para tener sentido y valor integrarse en un proceso con otras acciones, en determinada tradición de intereses.

  11. Mario:

    dispensado estás más esto no da pié a que yo tenga que ir por el lado que propones. Si tienes algo que decir sobre esto que estamos hablando, pues bien, sino, escribe algo sobre el tema que dices, y si tengo tiempo, ganas e interés, debatiremos. ¿Por qué cada vez que se está armando una polémica interesante con creacionistas disfrazados estos buscan la manera de atascar a su oponente llenándolo de temas que muchas veces ni al caso vienen? Eso sin contar el caso del iluminado que habla de Causa primerasin querer darse cuenta de que cae en una falacia lógica y, eso sí, sigue sin darse cuenta, enajenado como está de sus propio trabajo para aceptar confundirlo el mundo natural, que la frase del inútil clérigo sigue sin poder ser tomada en serio a menos que de alguna manera equiparemos el trabajo humano al de la naturaleza o sus dios(es) con él mismo, lo cual, según me dicen los entendidos, es blasfemia.

  12. Gatoblepas,

    Estas evadiendo. Si dices que el diseño inteligente es solo una manera de propugnar nuestras ideas religiosas sin tener que mencionar a Dios, primero tienes que aclarar que es lo que crees que decimos sobre el DI para calificar tu posición.

    ¿Si el “diseño” de la vida proviene a través de un mecanismo contingente, podrías dar un ejemplo de cómo sucedió?

    La carga de la prueba esta sobre usted.

  13. No evado algo, no quiero somplemente discutir contigo, cuando ya tenía otroa discusión. ¿Es claro esto?

  14. Lo dicho. El orden existente en un reloj, la naturaleza o lo que sea, no puede explicarse por el funcionamiento de la misma.

    Quien lo entienda que lo entienda.

  15. Lo dicho. El orden existente en un reloj, la naturaleza o lo que sea, no puede explicarse por el funcionamiento de la misma.

    Quien lo entienda que lo entienda.

    Y la lógica me la paso por el arco, que para esto iluminado soy…

    Vaya tipo.

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