Loennig y la Jirafa de cuello largo (2)

Felipe Aizpún

Hay un dato importante a tener en cuenta para calibrar la verosimilitud del discurso darwinista en torno a la evolución de la jirafa de cuello largo. Es que la idea de que el alargamiento del cuello de la jirafa podría haber representado una ventaja adaptativa se sustenta en la presunción de que tal rasgo novedoso le habría permitido una mayor facilidad para alimentarse en época de sequía, como consecuencia de su ventaja para alcanzar las hojas de los árboles más altos. Sin embargo estudios realizados al respecto parecen desmentir por completo lo que constituye el meollo de la explicación darwinista de este episodio evolutivo. Loennig nos recuerda al respecto el artículo de Simmons y Scheeppers de 1996 “Winning by a neck: Sexual selection in the evolution of giraffe” en el que los autores proponen la selección sexual como una alternativa más razonable que la ventaja adaptativa de su largo cuello. Según los autores, está comprobado que en tiempos de sequía, cuando la competencia por el alimento debe de ser mayor, las jirafas se alimentan preferentemente de arbustos bajos y no de árboles altos; las jirafas se alimentan más a menudo y más rápidamente con el cuello inclinado que erecto.

Por otra parte un estudio fisiológico al respecto pone en evidencia que la ganancia en altura de la jirafa se ha conseguido con un aumento proporcionalmente mucho mayor de la longitud del cuello que de las patas, lo cuál desde una óptica estrictamente adaptativa resulta poco natural ya que el coste en términos de energía y de complejidad del organismo es muy superior. Además, como algún otro estudio ha puntualizado, sería mucho más lógico que en tiempos de sequía las jirafas hubieran mudado de escenario en busca de comida ya que en otro caso las más jóvenes jirafas, al igual que los ejemplares de cuello más corto no habrían podido sobrevivir. De hecho las observaciones al respecto han acreditado frecuentemente que en tiempos de sequía las poblaciones de jirafas se desplazan sin ningún problema en distancias de centenares de kilómetros en busca de mejores condiciones de supervivencia.

En definitiva lo que la jirafa de cuello largo nos muestra es la acertada visión de la complejidad organizativa de los seres vivos que deben ser entendidos como un diseño en sí mismo que nace como un concepto único y completo de acuerdo con la intuición expresada ya hace dos siglos (1825) por el insigne científico francés, impulsor de la anatomía comparada y de la paleontología, Georges Cuvier:

“Todo ser organizado constituye un todo, un sistema único y cerrado cuyas partes se corresponden mutuamente y concurren por su relación recíproca a la misma y definitiva acción. Ninguna de esas partes puede ser cambiada sin que las otras cambien también; y consecuentemente, cada una tomada separadamente indica y da todas las demás.”

Y para concluir, otro curioso ejemplo de tan certera aseveración que nos ofrece la elegante jirafa de cuello largo.

Siempre se había dado por hecho que la arquitectura del esqueleto de la jirafa respondía al modelo casi universal de los mamíferos, con siete vértebras cervicales previas a las vértebras torácicas. Sin embargo, el especialista Nikos Solounias publicaba un sorprendente estudio en 1999 titulado “The remarkable anatomy of the giraffe´s neck”. En él nos descubría que, a diferencia de lo que se venía asumiendo, la octava vértebra a contar desde el inicio del cuello de la jirafa, no es estrictamente una vértebra torácica (la T1) si no más bien una postrera vértebra cervical (la C8) lo que nos mostraría un esqueleto peculiar y diferente del de todos los demás mamíferos y más acorde con la excepcional estructura morfológica del animal. Solounias nos muestra en su estudio cómo las vértebras cervicales 6 y 7 son claramente distinguibles en su morfología característica de la primera vértebra torácica y cómo en la jirafa, la morfología ósea, los inicios e inserciones de los músculos y el plexo braquial, siendo idénticos al de resto de mamíferos, se encuentran sin embargo desplazados por una vértebra. Solounias detalla en su estudio todas las características que hacen de la V8, una vértebra asimilable a la C7 de los okapis y claramente diferente (“completely unlike”) de una típica vértebra torácica inicial (T1); y ello a pesar de contar con una costilla insertada en la misma, aunque, eso sí, de una forma totalmente inusual.

El sorprendente hallazgo llevó a Solounias a estudiar en más detalle el proceso de desarrollo embrionario y de crecimiento hasta la edad adulta de la jirafa para controlar el desarrollo de la citada vértebra. Así pudo observar que la forma de la V8 en cualquier jirafa joven es idéntica a la de cualquier C7 de un okapi, pongamos por caso, mientras con en la edad adulta del animal tiende a estrecharse en su parte posterior adquiriendo una forma algo más asimilable a la de una típica T1. Pero hay más; Solounias nos sigue contando en su estudio que la novena vértebra, la V9, es en la jirafa idéntica a la típica T1 de los mamíferos y claramente diferente de la T2. Lo que le lleva a concluir básicamente que el esqueleto de la jirafa dispone de una vértebra cervical adicional en perjuicio de una vértebra torácica que ha desaparecido.

En conclusión, la característica especial de su largo cuello condiciona toda la arquitectura del animal y en concreto, el hecho de poseer una inusual desproporción del tamaño de su cuello en relación a su más corto torso exige una construcción de su esqueleto diferente y adecuada al diseño global de su estructura y morfología. Ello produce por ejemplo la característica totalmente inusual en los mamíferos de que su plexo braquial se centra alrededor de su V8, que al mismo tiempo es donde se inserta la primera de las costillas. Queda claro que una jirafa de cuello largo no puede conformarse simplemente por un proceso fortuito de alargamiento del cuello de un “familiar” de cuello corto. Por el contrario, un conjunto de modificaciones sincronizadas son imprescindibles para lograr una arquitectura armoniosa y viable biológicamente. De no ser así, el pobre jiráfido se vería descompensado por el peso de un cuello desproporcionado que tendería a desequilibrar al pobre bicho haciéndole caer de bruces. El problema es que la emergencia de una forma novedosa de estas características resulta difícilmente explicable en términos estrictamente evolucionistas y ello tanto en un modelo gradualista como en un modelo saltacionista, si no reparamos en la existencia de una característica inocultable que exige alguna forma de explicación no únicamente mecanística: el diseño.

Como resumen, recogemos las siguientes palabras de un artículo de Burkhard Müller citadas por el propio Loennig:

“Hay otro problema con la elongación del cuello de la jirafa. No es simplemente una escalera a la que añadimos otro peldaño. Muchas estructuras deben cambiar para hacerlo más largo. Las vértebras del cuello deben crecer, por supuesto, pero no sólo ellas, también la piel, los músculos, todos los nervios, las arterias y las venas. ¿Realmente permanecen todos en la misma escala de forma que sólo tenemos que aumentar el valor paramétrico? Pero incluso si todo el sistema pudiera ser estirado al unísono sin ni siquiera sufrir la menor distorsión de un termostato que consiste en dos metales que con temperaturas uniformes se alargan de manera diferente, esto no sería suficiente, todo el esqueleto ha de cambiar para que el animal permanezca en armonía consigo mismo, tiene que haber un contrapeso o se caerá sobre su propia nariz. El corazón ha de reforzarse para transportar la sangre a seis metros de altura, las venas y arterias deben estar equipadas con un sistema vascular especial que impida el retroceso de la sangre enviada cuello arriba. Incluso si el resto de cambios pudieran atribuirse a un simple aumento de tamaño el nuevo sistema vascular es una cualidad novedosa que no se puede despachar con un simple “más de lo mismo”.

En resumen, no basta con que una mutación tenga lugar. Prácticamente toda alteración de la forma de un organismo debe extenderse a todos los sistemas afectados del cuerpo si lo que resulta ha de de ser el picoteador de las coronas arbóreas de la sabana y no un defectuoso monstruo que perdiera constantemente su consciencia y equilibrio.

Para que una alteración de un organismo sea ventajosa, simplemente, todo en él debe cambiar.”

13 Respuestas para Loennig y la Jirafa de cuello largo (2)

  1. La ausencia de evidencia no es evidencia de ausencia, y la discontinuidad del registro fósil no es evidencia de saltacionismo. Dicho lo anterior, la reconstrucción de la filogenia de la jirafa es muy completa, conociendose abundantes generos y especies intermedias, desde Canthumerycidae de entre 20 a 25 millones de años de antigüedad, pasando entre otros por Giraffokeryx, Paleotragus, Shansitherium, Honanotherium, Samotherium y Bohlinia, hasta llegar al género Giraffa de las jirafas actuales, cuya aparición se estima hace 1Ma atrás. Para información detallada, recomiendo revisar esto.

    Sólo restringiéndonos a los antecedentes incluidos en estos dos artículos, para pasar entre el 1.5m del hipotético ancestro común con el Okapi y los 5m de las jirafas actuales, sería necesario que la altura promedio de las jirafas aumente entre cada una de las 1000 especies intermedias necesarias en 3.5 mm. Si consideramos que hay unos 20 millones de años de distancia entre el ancestro común con el Okapi y las jirafas actuales, y si suponemos una nueva generación de jirafas cada 20 años, tenemos un millon de generaciones en los que la coevolución de vertebras, patas, sistema circulatorio y demás partes de la anatomía de la jirafa debería ser tal que permita la hazaña de incrementar la estatura promedio de la población de jirafas en cada generación en 0.0035 milímetros!! esto no parece muy impresionante que digamos…

  2. Felipe Aizpún:
    De entre los cuentos de los charlatanes neo-darwinistas, los que más risa me dan son los de los socio-biólogos. Estos tarados, como es bien sabido, observan que los machos humanos (un animal entre los animales) golpean a sus hembras, o que existen homosexuales, o cualquier cosa…e inventan un itinerario por el cual la descendencia de esos degenerados era más numerosa, así que todo explicado.
    Pero la ridícula explicación que inventa el Sr. Robert Trivers es fatal para la religión evolucionista. Este tipo nada más y nada menos que encuentra que el engañarse a sí mismo, y engañar a los demás, tiene un valor de supervivencia, por eso se ha seleccionado y es tan común. Bueno, digo yo, ¿cómo hemos de creer entonces a alguien que nos asegura que el engaño por el objetivo de sobrevivir con aptitud y no la verdad es el resultado de la evolución?

    http://www.newscientist.com/article/mg21128335.300-evolutionary-guru-dont-believe-everything-you-think.html

  3. Felipe, aprende de tus homólogos de ID americanos, a desembarazarte de espíritus de la contradicción y de la mentira, para mejor aprovechar tu tiempo enseñando a los que queremos aprender:

    Hace poco saltó el científico Loennig a la blogfera por el tema de unas plantas carnívoras que, como la jirafa o el murciélago, no se ve muy bien cómo gradualmente se pudo hacer (excepto, naturalmente si se es un darwinista). El dueño de un blog creacionista (expulsado de la NASA por prestar un DVD de ID a un compañero que se lo había solicitado) tuvo que hacer frente a los darwinistas que tenían su historieta lista para sacarla al aire, pero a diferencia de Felipe, no tiene mucho tiempo para hablar a sordos , ciegos y mudos. Véase como acabó con el problema:

    “Well, readers, GuyM fell into the trap. When confronted with the challenge to provide evidence for evolution of the Venus flytrap, all he could do was tell stories and make bald assertions and appeals to authority. That’s because evolution is a belief system, not a science. It is assumed from the get-go, and all evidence is forced into it. You will also notice that HE was the one who brought up God in this discussion. That’s because evolution is a religion, supported by religious arguments (i.e., God wouldn’t have done it that way, God is a non-explanation). When challenged with falsifying evidence for Darwinism, he gave the playground defense of tossing back the charge instead of facing it.

    Now that you see how a Darwinist responds to actual evidence, becoming petty and vindictive, saying “I believe” over and over, I don’t see the point of giving him further opportunities to display his ignorance of history and philosophy of science or to advertise his religion. We gave him a lot of space. Let someone better informed try, provided they follow the rules.”

  4. Roberto,
    el trabajo que citas en tu link es el de Mitchell y Skinner de 2003.
    En el artículo de Loennig, concretamente en la Part II le dedica nada menos que 20 páginas (de la 28 a la 48) a argumentar concienzudamente porqué las alegaciones de Mitchell y Skinner no aportan ninguna solución darwinista convincente al problema del origen de la jirafa de cuello largo. No en vano el trabajo que citas empieza así: “The origin, phylogeny, and evolution of modern giraffes (Giraffa camelopardalis) is obscure.”
    El cálculo milimétrico es totalmente irrelevante. El problema es que las jirafas aparecen hace diez millones de años en el registro fósil de golpe y sin antecedentes evolutivos demostrables. Y luego se quedan inamovibles.
    En realidad la ausencia de evidencia si es, al menos, indicio de ausencia.

  5. Felipe, las principales objeciones de Lönnig parecen resumirse en la página 10 de la segunda parte y en este párrafo:

    Between the gazelles Canthumeryx and Injanatherium respectively and the short-necked giraffe Giraffokeryx (=Palaeotragus primaevus?) exists a gigantic morphological-anatomical gap, which may come close qualitatively to the gap between short-necked and long-necked giraffes.

    La relación de Canthumeryx e Injanatherum con las jirafas de cuello corto no es inferida de forma arbitraria; se basa en ciertas características distintivas que sólo se observan en estos grupos y en Giraffidae, tales como los caninos inferiores bilobulados, que ya estaban presentes en Climacoceras, y los cuernos, que si bien es cierto existe discusión respecto a si son protuberancias óseas como las astas de los antílopes, o si son calcificaciones de tejido cartilaginoso como los “osiconos” de las jirafas, esta última alternativa parece ser la más aceptada (Véase por ejemplo aquí y aquí).

    El cuadro de la página 10 muestra que hay una separación de casi 5 millones de años entre la aparición en el registro fósil de Canthumeryx y las jirafas de cuello corto representadas por Palaeotragus. Cuál es exactamente el “gigantesco vacío morfológico” que Loennig considera que no puede ser cubierto en 5 millones de años de variaciones graduales?

    Por otra parte, el género Paleotragus ya alcanzaba los 3m de largo y tenía características distintivas de las jirafas tales como los “osiconos?” o cuernos de cartílago calcificado y un cuello relativamente largo (aunque indudablemente corto comparado con las jirafas actuales). Si somos conservadores y asumimos una separación de tan sólo un millón de años con Bohlinia, género que ya reune todas las características de las jirafas de cuello largo, una explicación gradualista para la coevolución de todas las características requeridas para aumentar en dos metros la altura de esta especia requeriría un aumento, en cada generación de 20 años, de 0.04mm. De nuevo, esto no parece muy impresionante, casi merece el calificativo de “microevolución”, para usar la jerga creacionista.

    Insisto, el registro fósil no es una representación literal de la historia de la vida, simplemente no puedes concluir saltacionismo a partir de sus discontinuidades. Si lo hicieras, tendrías que concluir del mismo modo que cada vez que hay un vacío en el registro de un determinado grupo de organismos significa que ese animal fue removido durante ese lapso y luego reinsertado, lo cual también sería una malinterpretación absurda.

    Y el que el género Giraffa se haya mantenido sin cambios significativos durante los últimos millones de años lo único que indica es que el nicho ecológico en el cual han medrado se ha mantenido lo suficientemente estable como para no ofrecer una presión selectiva significativa. La estasis no contradice al gradualismo, ni siquiera Stephen Jay Gould pensaba eso.

  6. Roberto,
    la primera parte del trabajo de Loennig tiene 38 páginas y la segunda 98.
    En total 136 páginas. Pretender que tal estudio se puede resumir en una frase es una extravagancia por tu parte.
    Rellenar los huecos del registro fósil con entusiastas ejercicios de imaginación no es ciencia. Es sustituir la ciencia por Fantasía y Fe.
    Puedes creerte lo que quieras pero no nos lo vendas como ciencia.
    La aparición abrupta de las especies seguida de estasis SÍ contradice el gradualismo.

  7. Qué suerte tuvieron las jirafas que, en millones de años, ni se enteraron de no se cuantos periodos glaciales en algún oasis especial!!!!!!!!!!!!
    También tuvo suerte el PERIPATUS de encontrar un microclima que le ha hecho sobrevivir 570 millones de años de nada, librándole de la todopoderosa presión selectiva, sino ahora podría ser un gusano de 100 toneladas o un gusano volador o cualquier cosa

    http://listas.20minutos.es/lista/fosiles-vivientes-256399/

  8. La aparición abrupta de las especies seguida de estasis SÍ contradice el gradualismo.

    …y la aparición abrupta de la escritura demuestra que antes de eso los humanos eramos mudos. Felipe, el gradualismo filético es un desafortunado hombre de paja inventado por Stephen Jay Gould para promover el equilibrio puntuado y no guarda relación con la realidad. Las variaciones producto de la selección natural no tienen por qué ocurrir a velocidad constante; serán más o menos lentas dependiendo de las presiones y estabilidad del entorno.

    Qué suerte tuvieron las jirafas que, en millones de años, ni se enteraron de no se cuantos periodos glaciales en algún oasis especial!!!!!!!!!!!!

    Si tan sólo las jirafas hubieran habitado en el Africa subsahariana, donde las glaciaciones se tradujeron en un clima de bosque tropical y sabana humeda…

    Y que decir de los Peripatus que se han mantenido inamovibles desde el Cámbrico…excepto por el insignificante detallito microevolutivo de haber pasado de ser animales marinos a colonizar la tierra firme.

    Además, don creatoblepas, sus objeciones no apuntan a un problema específico de la selección natural, tendría usted que preguntarse igualmente por que el diseñador que extermina y crea de la nada especies con la misma frecuencia con que uno cambia de camisa, dejó intactas a sus jirafas exquisitamente diseñadas para un clima tropical cuando decidió diseñar los periodos glaciales.

  9. Roberto,
    la escritura no “apareció” de forma abrupta, la escritura es un producto de la inteligencia creadora del ser humano. No veo la analogía; desde luego, antes de la escritura no es que fuésemos mudos, es que no sabíamos escribir que no es lo mismo.
    Y repito, la hipótesis gradualista “predice” (tal como predijo Darwin) que la falta de especies intermedias es un problema de registro fósil incompleto quer se iría resolviendo en el tiempo con los sucesivos descubrimientos. Los hechos la han desmentido por completo. Las predicciones no se han cumplido, la teoría gradualista no tiene siporte científico. Sólo te queda la especulación fantasiosa y el argumento in extremis de que a pesar de todo no se puede “demostrar” que el gradualismo sea falso. por supuesto esta postura es una falacia lógica ya que quien defiende el gradualismo en contra de la evidencia tiene que asumir la carga de la prueba.

  10. Felipe:

    Estoy estableciendo una analogía entre el registro fósil y el registro arqueológico. El hecho de que la escritura aparezca de forma abrupta en el registro arqueológico no permite inferir que este conocimiento fue plantado de un día para otro en la mente humana por un diseñador, o descartar que la escritura tenga como “ancestro evolutivo” una forma de comunicación preexistente. Si no estás de acuerdo, por qué no tienes ningún problema en asumir la “especulación fantasiosa” de que la escritura es “un producto de la inteligencia creadora del ser humano”?

    Y repito, la hipótesis gradualista “predice”

    Entonces ahora estás diciendo que la evolución es falsable? sería bueno que tomes una decisión.

    Y el gradualismo sí es falsable, bastaría con encontrar una novedad biológica tan radical o en un lapso de tiempo tan corto que no pudiera ser explicada por ninguna tasa de mutación realista o en términos de transferencia genética horizontal. Que yo sepa, ni las jirafas ni ningún otro caso dentro de la historia biológica cumplen con ese criterio.

  11. Roberto,

    1. No se muy bien lo que quieres decir:
    ¿crees que afirmar que la escritura es un producto de la inteligencia creadora del ser humano es una “especulación fantasiosa”?

    2. Verás que he puesto la palabra “predice” entrecomillada. No, no creo que el evolucionismo darwinista sea falsable, ninguna hipótesis histórica relativa a un evento aislado lo es; me limitaba a utilizar uno de tus artificios dialécticos favoritos, pero en realidad yo no lo comparto. Para que la evolución sea falsable tendría que ser una hipótesis de tipo determinista, nunca basada en el azar, y tendría que formular algún principio rector del proceso capaz de poderse enfrentar a experimentos críticos.

    3. Decir que el gradualismo es falsable supone uno más de tus frecuentes errores categoriales. El gradualismo no es una hipótesis evolutiva, no es un mecanismo, no es una fuerza ni un principio rector, ni una regla que pueda ser enfrentada a un experimento. El gradualismo es sólo una modalidad, una descripción, una adjetivación de un proceso. Si se corresponde con la evidencia será una adjetivación o descripción acertada y si no se corresponde será una descripción errónea. Decir que un proceso es gradual es lo mismo que decir que un proceso es, por ejemplo, rápido. No se trata de una hipótesis falsable. Puede ser una descripción acertada o incorrecta pero nada más. Los cambios de los seres vivos pueden ser graduales en unos casos y no serlo en otros.
    Pero si alguien pretende que un determinado proceso de cambio se ha producido de forma gradual tiene que estar en condiciones de ofrecer las pruebas de lo que dice. Desde luego en el caso de la jirafa como en el caso de las plantas carnívoras no existen esas pruebas. Pretender que me corresponde a mí demostrar que no ha sido gradual cuando es a ti a quien te corresponde demostrar lo que afirmas es un truco dialéctico que no voy a permitirte.

  12. 1. No, lo que estoy diciendo es que si tú juzgas como “especulación fantasiosa” al itinerario evolutivo de las jirafas debido a que consideras que no hay suficientes formas transicionales para establecer una descendencia (cuántas si lo serían?), entonces para ser consecuente también tendrías que juzgar como especulación fantasiosa a cualquier hipótesis que explique el origen de la escritura en términos de una transición a partir de formas de comunicación precedentes. Para ser consecuente, también tendrías que inferir que el don de la escritura apareció de forma instantánea en la especie humana.

    Por eso es que considero que tus inferencias saltacionistas no sólo son erróneas, sino que además son inconsistentemente erróneas.

    2. Ah, entonces la complejidad irreducible no falsa la teoría de la evolución?

    3. Las hipótesis científicas no se demuestran con ejemplos ni se pueden formular con el caracter determinista de una inducción matemática, a lo más que podemos aspirar es a refutarlas con contraejemplos. Ya di ejemplos de cuales serían contraejemplos válidos que obligarían a cuestionar o hasta a descartar el gradualismo.

    El término “gradual”, en el sentido en que es usado en el contexto de la teoría de la evolución, no es un concepto relativo, sino que puede ser cuantificado y medido en término de tasas de mutación genética biológicamente posibles para los organismos en estudio.

    Y tu afirmación de que en algunos casos los cambios en los seres vivos no son graduales sería suficiente para falsar el gradualismo. Si tuviera algún respaldo en la evidencia, claro está.

  13. Roberto:
    2. ¿Qué tiene que ver la complejidad irreducible con la evolución? Evolución no es sinónimo de darwinismo. Por ejemplo, los coches y las TV han evolucionado, pero nunca como resultado de los mecanismos neodarwinistas (ni podrían haberlo hecho, ya que la sustitución de cada uno de los componentes que forman su complejidad mínima funcional por uno mejor habría exigido un rediseño de todos los demás). Ustedes creen que por el hecho de que en el registro fósil no haya siempre las mismas especies ya han probado cierto el darwinismo.

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