La resolución de la Explosión Cámbrica

Por Cristian Aguirre

Al evaluar un fenómeno como la Explosión Cámbrica se puede tratar de minimizar su resolución y su abrupta naturaleza de cambio, pero hay hechos innegables que desafían la interpretación naturalista de la historia de la vida de modo radical.

Esto no significa que haya otros hechos que puedan refrendarla dado que el registro fósil, pese a su enorme carácter especulativo, reconoce indudables cambios morfológicos tanto en los ámbitos geográficos como cronológicos.

Dichos cambios requieren una explicación y, como ya se a tratado en post anteriores, corresponden a procesos adaptativos micro y macroevolutivos (no megaevolutivos), que de hecho existen y están demostrados, capaces de producir los cambios morfológicos que las distintas condiciones de hábitat de territorios y épocas distintas demanden a las especies vivientes.

Es por esta razón que el registro fósil puede tanto apoyar como atacar a la teoría evolutiva según se interpreten sus datos o se trate el nivel del grado de cambio. En este sentido los paleontólogos Nieves López y Jaime Truyol apuntan un sobrio diagnostico al respecto:

“La paleontología descifra una clave para el estudio de los seres vivos que ninguna otra ciencia puede hacer: cómo eran y cómo se sucedieron los organismos en el tiempo. Cualquier Teoría de las ciencias naturales tiene que tener en cuenta y ser confrontada con los datos paleontológicos. La interpretación de estos no es directa ni inmediata, sino una de las más difíciles y controvertidas de la ciencia.

Algunos autores afirman que la Teoría de la Evolución de los organismos está probada por los datos paleontológicos. Esto no es exacto, porque en ciencia no existen criterios positivos de prueba; siempre es posible hallar nuevas interpretaciones que expliquen los hechos en el marco de una nueva teoría. Los datos no prueban una teoría, sino que pueden corroborarla, por ser compatibles o congruentes con ella. Para otros autores, los datos paleontológicos se oponen a algunos aspectos de la actual Teoría Evolutiva vigente, la denominada Teoría Sintética.

Autores como Cuvier, Owen y Buckland defendieron con datos paleontológicos el catrastofismo, frente al uniformitarismo que se propuso en Geodinámica y en Teoría Evolutiva Darwinista. Rudwick (1972) muestra la corrección de muchas objeciones que los paleontólogos plantearon a los darwinistas, y lo injusto de la visión que han divulgado los defensores de Darwin contra los catastrofistas. La evidencia del registro fósil puede refutar aspectos de la Teoría Evolutiva y puede corroborar otros; pero ninguna de las propuestas evolucionistas es totalmente compatible con los datos del registro fósil, y algunos paleontólogos se han replanteado algunos conceptos de la Teoría Evolutiva actual (Stanley, 1979; Eldredge, 1989)”. (1)

Esta aseveración pone en relieve la falaz impresión, que algunos medios promueven con profusión, de que el registro fósil, junto a la unanimidad de todos los paleontólogos actuales y del pasado, refrenda al naturalismo evolutivo mas allá de toda duda.

Ahora bien, el nombre “Explosión Cámbrica” no es un nombre producto del capricho, mas bien corresponde a un fenómeno extraordinario donde todos los planes de diseño animal existentes hoy y en el pasado se originaron en un lapso de 10 millones de años. En dicho lapso aparecieron los planes o phylas que existen actualmente en el planeta. Tomemos en cuenta que estos planes de diseño son el principal responsable de otorgar la majestuosa complejidad a las especies. Ante esta enorme cantidad de desarrollo, la diversificación posterior de estas especies resultaría insignificante y, sin embargo, ésta ocuparía el 15% (543/3600) de la historia biológica, es decir, 54 veces el tiempo que demandó el increíble salto evolutivo de la Explosión Cámbrica. Esto significa que ¡Prácticamente la mayor parte del esfuerzo evolutivo tuvo que suceder en el 0,277% (10/3600) de la historia biológica!.

Veamos lo que nos dicen los paleontólogos Valentine, Jabloski y Erwin:

“Tanto el registro fósil como las filogenias moleculares (genealogías basadas en ADN) son coherente con la idea de que todos los phyla animales vivos en la actualidad habían aparecido ya antes del final del intervalo de 10 millones de años que constituye la explosión cámbrica”. (2)

Según palabras del paleontólogo Paul Chen, presidente del Departamento de Biología de la Universidad de San Francisco:

“Actualmente tenemos unas 38 phyla de diferentes grupos de animales, pero la cantidad total de phyla descubiertas durante ese período de tiempo (incluyendo las de China, Canadá y de otras partes) suma más de 50 phyla. Eso significa que hay más phyla en el principio mismo, cuando encontramos los primeros fósiles de vida animal, que las que hay ahora.

Stephen J. Gould [el biólogo evolucionista de Harvard University que propuso el Equilibrio Puntuado] se ha referido a esto como el cono invertido de la diversidad. La teoría de la evolución sugiere que las cosas se vuelven cada vez más complejas y se diversifican cada vez más a partir de un origen único. Pero todo resulta ser al revés. Tenemos más grupos diferentes en el principio mismo, y el hecho es que cada vez más de estos grupos desaparecen con el tiempo, y tenemos cada vez menos ahora”. (3) (énfasis en negrita añadido)

El enigma de la explosión cámbrica ya era conocido por Darwin y lo admitía como una seria dificultad. Hacia 1950 el paleontólogo J. William Schopf propuso una solución a lo que él denominó como “el dilema de Darwin”. Se entiende que en el precámbrico la tierra debería de hervir de seres vivientes precursores de la fauna cámbrica y Schopf descubrió que en efecto así fue. Ahora bien, ¿Serían animales algo inferiores en complejidad a la fauna cámbrica que explique la abrupta discontinuidad?. No. Lo que encontró Schopf como “solución al problema Darwidiano” fueron tristes fósiles microbianos.

Los más antiguos son unos pequeños discos descubiertos en las montañas Mac Kenzie en Canadá con unos 600 millones de años. Luego están algunas trazas o rastros de fósiles dejados en el fondo marino, no los mismos fósiles, encontrados en Escocia a fines de los años 90. Otros precursores encontrados también a fines de los 90 en los depósitos de fosforita en Yangtsé al sur de China, son unos embriones de entre 1 y 16 células excelentemente bien conservados que evidentemente son pluricelulares aunque se desconoce a que especie animal pueden pertenecer. Están datados en alrededor de 570 millones de años atrás. Por último, por esta misma época, se ha datado una abundante y diversa fauna precambrica hallada en Ediacara, Australia y con equivalentes en otras partes del mundo. Esta fauna presenta un grupo diverso de impresiones fósiles de seres pluricelulares, principalmente discoidales, de menos de un milímetro. (2)

En este gran acontecimiento biológico hizo aparición un tipo nuevo de vida que incorporó lo que se llama simetría bilateral. Esta simetría implica que la parte izquierda y derecha de un cuerpo tiene el mismo perfil especular, como la imagen de un espejo. Esta característica lo distancia del antecesor pluricelular inmediato que tiene simetría radial, es decir, con forma redonda. Pero no sólo está presente esta diferencia, además se generó una capa germinal más. A diferencia de los diploblastos que solo tienen ectodermo y endodermo, es decir, sólo piel y órganos internos, Urbilateria incorporo además un mesodermo, es decir, músculos, esqueleto, convirtiéndose así en un triploblasto.

Al organismo fundador del linaje bilateral se le llama “Urbilateria”. Sin embargo, al igual que al famoso “Cronocito”, nadie lo ha encontrado jamas. El supuesto fundador del más complejo linaje biológico no aparece por ninguna parte y aún así de él deben bifurcarse los más de 50, según los últimos datos, planes de diseño animal en el breve lapso de la Explosión Cámbrica.

El misterio entonces, ya no sólo está en la cortedad de esta Explosión Cámbrica, sino básicamente en saber de donde salió este misterioso precursor de los seres vivientes bilaterales. Según lo explica el biólogo Javier Sampedro:

“El salto evolutivo entre la hidra, que puede considerarse el más avanzado de los precursores, y Urbilateria es, por expresarlo de manera suave, un abismo evolutivo”. (4).

Más adelante añade:

“El cambio desde los diploblastos (anémonas, medusas, hidras) hasta Urbilateria es – no importa qué criterio morfológico, embriológico o genético se considere – un avance evolutivo abrumadoramente mayor que cualquier cosa que haya ocurrido después en la historia natural de este planeta. Llamémosle el Gran Salto”. (4)

“Reparemos además en que, al menos desde los tiempos de la fauna Ediacara (hace unos 560 millones de años), los fósiles de los organismos diploblásticos son muy abundantes en todo tipo de depósitos paleontológicos. Y desde hace unos 550 millones de años (algo antes del inicio del Cámbrico), los animales bilaterales han dejado restos fósiles igual de abundantes. Pese a ello, no hay ninguna evidencia de un intermediario evolutivo entre ambos. Más aún, todos los animales actuales son o diploblásticos o bilaterales. Tampoco en este criterio hay términos medios. ¿Recuerdan la limpia distinción entre las bacterias y las células eucariotas? O uno es bacteria, o uno es eucariota, o se calla uno. Pues algo parecido ocurre aquí. La transición entre los animales diploblásticos y los bilaterales, el Gran Salto, no sólo es aparentemente rápida, sino también aparentemente nítida, discreta, excluyente ¿Qué esperanzas tenemos de resolver este enigma?.” (4)

Paul Chien, que ha investigado en el gran yacimiento de fósiles de Chengjiang en China. Nos da una impresión distinta acerca de la visión clásica del registro fósil que ha cambiado el foco de su carrera y su visión de la factibilidad evolutiva. Él dice lo siguiente:

“La impresión general que tiene la gente es que comenzamos con microorganismos, luego vinieron los animales inferiores que no significan mucho, y luego vinieron las aves, los mamíferos y el hombre. Los científicos estaban considerando un rama muy pequeña de todo el reino animal, y vieron más complejidad y rasgos avanzados en ese grupo. Pero resulta que este concepto no se aplica a todo el espectro de animales ni a la aparición o creación de diferentes grupos. Si toma todos los esquemas de los cuerpos de los ascárides, platelmintos, el coral, las medusas, etc., todos estos aparecieron en el primer instante mismo.

La mayoría de los libros suelen mostrar un árbol vivo de la evolución, con los grupos evolucionando durante un período de tiempo largo. Si uno toma ese árbol y corta el 99 por ciento, [lo que queda] está más cerca de la realidad; es el verdadero comienzo de cada grupo de animales, todos representados al comienzo de todo.

Desde el período cámbrico, sólo tenemos desapariciones, y no tenemos nuevos grupos que aparezcan, jamás. Hay una sola pequeña excepción que se cita, el grupo conocido como los briozoos, que se encuentran en el registro fósil un poco más tarde. Sin embargo, la mayoría de las personas cree que simplemente no lo hemos encontrado aún, que ese grupo probablemente estuvo presente también en la explosión del Cámbrico”. (3)

De acuerdo a esta impresión no queda siquiera margen para los precursores de los animales bilaterales. Veamos ahora lo que nos dice el paleontólogo Andrew H. Knoll en su artículo “El final del eón proterozoico. ¿Por qué los animales aparecieron de repente?”:

“La edad, jovencísima, de los fósiles abre varios interrogantes del máximo interés. Sí la vida es tan antigua, ¿Por qué tardaron tanto en aparecer los animales? ¿Por qué, una vez establecido el programa básico de la vida, demoraron su presencia más de tres mil millones de años? ¿No será, acaso, que el registro fósil es engañoso? ¿No podrían los animales ser más antiguos de lo que el registro sugiere?.

Para responder a estas preguntas, mis colegas y yo hemos pasado buena parte de los últimos 15 años viajando a los rincones más remotos del mundo en busca de claves que nos ayudaran a descifrar la evolución temprana de la vida. Hemos cribado sedimentos viejísimos para conocer qué vida había justo antes de que la fauna ediacarense se manifestara en el registro fósil. Nos hemos esforzado por acotar los factores ambientales que implicarán la sincronía de su aparición.

Aprovechamos bien el tiempo. Sabemos ya que la radiación ediacarense fue brusca, que el estrato geológico del registro fósil animal es genuino y claro”.

Podemos intentar minimizar todo lo posible la grave discontinuidad de cambio morfológico que ofrece la Explosión Cámbrica, pero no podemos soslayarlo.

Muy al margen de la metafísica, a muchos científicos o personas informadas, ya sean creyentes o no, les incomoda la perspectiva de que este fenómeno pudiera implicar un intervencionismo sobrenatural que además haya podido reproducirse en otros momentos de la historia biológica. A muchos esta perspectiva les produce dolor de estomago he incluso les parece absurda. Sería preferible que las intervenciones fuesen lo más retrasadas en el tiempo posible, donde el creador, si se le admite, tan solo realice las funciones legislativas sobre las leyes naturales y que la naturaleza por si misma, en base a las mismas leyes, pudiera producir la complejidad y especificación características de la vida.

Otra objeción al intervencionismo es la presunción de que esta representa un argumento “ad ignorantiam”, es decir, si no lo puedo explicar, entonces apelo a una instancia sobrenatural. De este modo, por consecuencia, desalentaría los esfuerzos por encontrar explicaciones naturalistas y, en cierto modo, desalienta la investigación científica. Queda muy bien para los apologistas cristianos, pero muy mal para los cientifistas.

El DI al defender una autoría inteligente para los hitos principales de la emergencia biológica, se coloca de hecho en la línea del intervencionismo. Y al hacerlo se hace también culpable de los “dolores de estomago” que produce esta visión en muchas personas muy al margen, repito, de su metafísica particular.

Sin embargo, una visión honesta de búsqueda de la verdad, no se detiene a buscar qué le gustaría creer o no en base a cuan aceptable o repudiable le parece una idea. Mas bien aceptará hacia donde lo lleva la evidencia aunque ello implique aceptar un escenario ingrato a sus preconcepciones. Si me preguntan a mi sobre si me gusta la idea de un intervencionismo puntual en varios momentos de la historia biológica diría que no, pero si es hacia donde me lleva la evidencia lo acepto.

¿Pero con el tiempo no se encontrará al final una explicación consistente a estos fenómenos?. El DI argumenta con contundencia que no todos los fenómenos de la naturaleza tienen explicabilidad, es decir, puede ser explicados por leyes naturales. En este sentido se ve inmerso en una especie de papel de “agua fiestas” para muchas pretensiones del naturalismo evolutivo al negarlas sistemáticamente dado que las califica de no explicables por medios naturales. Esto no sucede por “preocupaciones apologéticas” o para darle más trabajo o intervención al creador, sucede porque el DI reconoce en base a su deducción que hay determinados fenómenos QUE NUNCA SERÁN EXPLICADOS DE MODO NATURAL. Si me presentan una investigación sumamente erudita en una publicación científica del mayor renombre que la pirámide de Keops es fruto de un fenómeno de tectónica de placas NUNCA LE DARÉ MI VOTO DE APROBACIÓN. No puedo refrendar lo que considero imposible de ser producido de modo natural aunque me acusen de anticientífico o de desalentar la investigación científica. No se trata de cuanto me duela el estómago o cuan intragable o misterioso me pueda parecer un hecho o si en este caso crea o no en la existencia de los antiguos egipcios. Lo que me importa es evaluar si tiene explicación natural o no. Si la tiene, aceptarla sin reservas y, si no la tiene y sé que no la tendrá jamás, aceptarlo también del mismo modo. Empecinarse en buscar una explicación naturalista a aquello que no lo tiene no es ciencia, es obcecación intelectual.

Referencias:

1. Nieves López Martínes y Jaime Truyols Santoja. Paleontología. Editorial Síntesis.

2. Valentine, Jablonski y Erwin. Fossils, Molecules and embryos: new perspectives on the Cambrian explosion. 1999

3. Paul Chien. Una explosión de vida. (http://www.oiacdi.org)

4. Javier Sanpedro. Deconstruyendo a Darwin. Editorial Critica.

5. Andrew H. Knoll. El final del eón proterozoico. ¿Por qué los animales aparecieron de repente?. Investigación y Ciencia. Dic.1991. Nº183

17 Respuestas para La resolución de la Explosión Cámbrica

  1. • Decir que la teoría de la evolución no está probada por que nuevas interpretaciones o nuevas evidencias podrían hacer necesario reformular la teoría o abandonarla en favor de una teoría nueva no dice nada que no aplique a cualquier otra teoría científica que cualquiera de los lectores de este grupo no tendríamos mayor problema en considerarla un hecho. Por qué entonces la insistencia de exhibir esta incerteza propia de todas las teorías científicas como si fuera una peculiaridad de la teoría de la evolución?

    • No tiene ningún sentido traer a colación las ideas erróneas de Darwin acerca de la historia geológica de nuestro planeta y el rol de los eventos catastróficos y las extinciones masivas que estos conllevan para cuestionar las concepciones actualmente vigentes respecto a la evolución, que atribuye el cambio biológico a variaciones graduales de generación en generación.

    • Decir que la aparición abrupta en el registro fósil de la gran mayoría de los grupos animales, incluyendo loa primeros organismos con partes duras durante la explosión Cámbrica obedece al menos en parte aun sesgo de preservación; y que existen indicios originados independientemente en la biología molecular y el mismo registro fósil apuntando a que la divergencia de los grandes grupos pudo haber empezado ciento de millones antes en el precámbrico no es minimizar el papel de la explosión Cámbrica, es sólo hacer una interpretación acorde con las evidencias.

    • El que la separación de los grandes grupos se haya producido temprano en la historia evolutiva del planeta es lo esperable en términos evolutivos. A nivel de género y especies, la diversidad biológica se encuentra actualmente en su máximo histórico, lo que no quita que se estime que el 99% de todas las especies se encuentra extinta.

    • Sacar cualquier conclusión saltacionista en base a la discontinuidad del registro fósil es un error. Esto es especialmente cierto tratándose de lo escaso del registro antes de la aparición de los organismos con partes duras observada durante la explosión cámbrica.

    En resumen, no hay absolutamente nada en la historia biológica de nuestro planeta que haga necesario el salto de fé de inferir la acción de un agente inteligente. Por el contrario, la errática y tortuosa historia de la vida es acorde con un proceso no dirigido de variación gradual a través de la selección natural y mutaciones al azar.

  2. Roberto,
    De manera permanente argumentas que las discrepancias de la evidencia científica y de las pruebas empíricas en torno a la realidad con el modelo neo-darwinista (no confundir evolución y darwinismo, por favor) no deben tomarse como refutación de la teoría.
    El problema es que conviertes tu defensa del modelo en un acto de fe. Pero eso no es ciencia. Ciencia es sacar las conclusiones lógicas de las evidencias.
    En el caso de la teoría darvinista no se trata de una “natural incerteza” propia de todas las teorías científicas. Se trata de una contradicción entre la teoría y la realidad.
    La aparición d elos grandes grupos es justo lo contrario de lo que prescribe el árbol de la vida de Darwin. Existe literatura científica amplísima que reconoce este hecho como una anomalía determinante. La idea de que el 99% de las especies han desaparecido no es un dato científico. Es una especulación fantasiosa para poder hacer creíble el gradualismo darvinista. Como es una propuesta perfectamente imposible de falsar carece de ningún valor científico. Es, como tantas otras propuestas del darwinismo, la tetera de Russell.

  3. Felipe:

    La aparición [de los] grandes grupos es justo lo contrario de lo que prescribe el árbol de la vida de Darwin.

    La aparición simultanea de filos muy dispares en un lapso de tiempo tan pequeño que haga implausible explicar su diversidad en términos evolutivos, tal vez. Pero eso no es lo que muestran las evidencias. Lo que muestran es que la diversificación de los filos animales pudo haber comenzado cientos de millones antes de que los cambios en las condiciones de fosilización hicieran que esta diversidad quedara plasmada a partir de la explosión cámbrica.

    Encuentra un artrópodo o un molusco deuterostomo, o un cordado protostomo, y probablemente habrás falsado todas las hipótesis vigentes acerca de una divergencia de filos muy anterior a la explosión cámbrica. Millones de especies; y hasta ahora ningún contraejemplo que yo sepa. Así funciona la ciencia.

    Ahora, si por “contradicción” o “discrepancia” te sigues refiriendo a que el registro fosil evidencia un origen saltacionalmente abrupto de especies o filos enteros, entonces no tiene caso que te vuelva a hacer notar lo errado que estas en tu interpertación.

    La idea de que el 99% de las especies han desaparecido no es un dato científico. Es una especulación fantasiosa

    Las estimaciones para el total de formas de vida que han existido en nuestro planeta se basan en analisis estadísticos y modelos matemáticos que entre otros factores toman en consideración las tasas de extinción y el tiempo de vida de las familias documentadas en el registro fosil, sumado a todo lo que sabemos acerca de los procesos de formación de rocas que indican que no sólo la fosilización es un evento extraordinariamente inusual, sino que además los procesos geológicos tales como la erosión, la alteración, el plegamiento, el metamorfismo, etc. hacen muy difícil que estos fosiles sobrevivan hasta nuestros días.

    De manera que llamar “especulación fantasiosa” a estas estimaciones no es más que un argumento de ignorancia que bien podría ser aplicado a proyecciones demográficas (pasadas y futuras), estimaciones del total de estrellas en nuestra galaxia, estimaciones del origen o proyecciones de la extensión futura de brotes infecciosos, o cualquier otro modelo probabilístico de similares características. Por qué los dardos sólo apuntan a la teoría de la evolución, entonces?

    Como es una propuesta perfectamente imposible de falsar carece de ningún valor científico. Es, como tantas otras propuestas del darwinismo, la tetera de Russell.

    El diablo vendiendo cruces.

  4. Roberto, tu contumancia en reivindicar que la interpretación correcta de los datos de la Naturaleza es justamente la ocontraria de lo que aparentan, aunque solo cuando contradice tu teoria darwinista pero no cuando la parecen confirmar, solo tiene un nombre: Fe.
    Que Darwin te bendiga.

  5. El gambito del creyente nunca deja de intrigarme…al menos estamos de acuerdo en que la fé no es una cualidad.

    Los indicios más antiguos de escritura fonética datan de hace no más de 6000 años. Si usáramos tu razonamiento basado en las apariencias tendríamos que concluir que antes de eso los seres humanos eran mudos y que la abrupta aparición del lenguaje escrito es evidencia de una saltacionista aparición de las cuerdas vocales y/o de un aumento en la capacidad cerebral; y que al ser estos eventos contradictorios con la ortodoxia darwinista la inferencia a la mejor explicación es que estás nuevas funcionalidades fueron creadas instantáneamente por un diseñador.

    Afortunadamente, ni los antropólogos, ni los arqueólogos, ni los cosmólogos, ni los geólogos ni los paleontólogos, ni los biólogos ni la comunidad científica en general usa tu “razonamiento”.

  6. Roberto, tu argumento es tan falaz como revelador de la inconsistencia de tu razonamiento.
    La aparición de la escritura hace 6.000 años hace inferir a todos los paleontólogos, arqueólogos etceterólogos que en el mundo han sido que con anterioridad a esa fecha los seres humanos no sabían escribir. No que no hablaran. La voz humana y sus sonidos no fosilizan, pero los organismos vivos sí.

  7. Roberto,
    tu ejemplo es tan bueno que no puedo evitar recrearme en él.
    En efecto, el que las primeras huellas de escritura fonética aparezcan hace 6.000 años ha hecho inferir a nuestros especialistas que con anteioridad a esa fecha (más o menos) las culturas humanas probablemente no habían descubierto las posibilidades de comunicación del lenguaje escrito. No conozco ningún científico que asevere con energía que los humanos anteriores a esa fecha SÏ conocían la escritura fonética y que tal aseveración debe ser tomada por una verdad científica incontrovertible y que el que no lo acepte no merece ser considerado como científico y que la ausencia de evidencia no puede tomarse por evidencia de ausencia y que… etc etc etc. ¿me sigues verdad?

  8. Felipe:

    La escritura fonética es al lenguaje hablado lo que las partes duras y fosilizables son al plan corporal de los metazoos. Del mismo modo en que no puedes inferir que antes de la escritura los humanos no hablaban, no puedes inferir que, antes de que aparecieran los organismos con partes duras en el registro fósil, los filos correspondientes no existían, o que los organismos con partes blandas eran escasos en la misma proporción en que lo son sus restos fósiles. No es tan difícil de entender.

  9. Roberto,
    perdona que insista.
    La pretensión de que antes del Cámbrico existían organismos vivos correspondientes a los planes corporales (filos) conocidos, pero que no han fosilizado porque no habían desarrollado partes blandas, no tiene ningún rigor científico. Es tan infalsable y tan insostenible como proclamar que los seres humanos conocían la escritura pero no dejaron ninguna huella de ello. No es un dato científico, es, otra vez, y como siempre, la tetera de Russell. Te apoyas permanentemente en que no se puede demostrar la inexistencia de algo como es sabido en lógica. La ciencia se construye a partir de la experiencia. Primero viene la evidencia empírica, es decir, la huella, el rastro de algo y a partir del rastro se construye la hipótesis explicativa. “No es tan difícil de entender”.

  10. Es tan infalsable y tan insostenible como proclamar que los seres humanos conocían la escritura pero no dejaron ninguna huella de ello.

    …y tan infalsable como proclamar que los seres humanos hablaban antes de la invención de la escritura. Debo asumir que tú consideras que antes de la invención de la escritura los humanos eran mudos? o que la escritura fue inventada instantáneamente con las reglas sintácticas y los materiales que se derivan de los registros más antiguos preservados?

    Para que veas lo fallido de tu razonamiento, hay algunos filos de organismos vivos en la actualidad que no han sido encontrados jamás en el registro fósil. Si usaramos tu lógica, hasta que no aparezcan evidencias fósiles habría que llegar a la inescapable conclusión de que estos filos no han tenido tiempo para fosilizarse y por lo tanto surgieron hace no más que algunos cientos de miles de años. Ningun biólogo o paleontólogo en su sano juicio llegaría a una conclusión como esa basándose exclusivamente en el registro fósil.

    Más aún, hay algunos filos existentes en la actualidad para los cuales sólo hay registros fósiles del Cámbrico; y luego nada. Según tu lógica, esto significaría que se extinguieron, siguieron extintos durante cientos de millones de años y luego volvieron a reaparecer.

    De hecho, si fueramos fieles a tu visión literalista del registro fósil, tendríamos que asumir que cada vez que en el registro de una especie hay un vacío, significa que la especie estuvo extinta durante ese lapso. Delirante, en verdad.

  11. Permítame Roberto que comente su último ejemplo de manera sencilla.

    La presencia de fósiles del Cámbrico de filos existentes en la actualidad, lo que prueba es la estasis de esas especies.

    Claro que algún ultraneodarwinista podría argumentar que han evolucionado y desevolucionado varias veces hasta llegar al punto de partida, pero que el registro fósil no lo recoge…

    Desechando ese argumento “ultra”, resulta un hecho constatado la estasis de estas especies desde el Cámbrico a nuestros días. Y el Cámbrico no fue anteayer precisamente…

    Cómo llegaron esas especies al Cámbrico es algo que hoy por hoy, modestamente, deberíamos reconocer que desconocemos. Eso sí, la imaginación es libre.

  12. Para Schopf (1968), los fósiles más antiguos de organismos que presentan una estructura celular aparente se han datado en 3200 millones de años y fueron encontrados en la Serie Onwerwacht de Sudáfrica, consistente en barras (del tipo de las bacterias) y esferoides (del tipo de las cianofitas) carbonosas que se conservan en sílex y otras rocas sedimentarias de grano fino. Exísten fósiles precámbricos de seres “multicelulares” o coloniales (2.100 millones de años, Gabón; África). En la formación Ferrífera de Gunflint de Ontario, Canadá, que tiene una antigüedad aproximada de 1900 millones de años (Precámbrico inferior y medio) se han encontrado estructuras del tipo de las cianofitas (algunas de las cuales forman estromatolitos) y estructuras del tipo de las bacterias. En la formación de Bitter Springs, de Australia Central, que cuenta con una antigüedad de 1000 millones de años se han descrito algunos fósiles eucariotas, que parecen representar algas superiores y hongos. La fauna de animales multicelulares más antigua que se conoce es la de Ediacara Hills, en el sur de Australia, de unos 680-700 millones de años (Precámbrico superior), y que consta de una totalidad de animales de cuerpo blando, algunos de los cuales son o presentan gran parecido con celenterados (medusoides y pennatulaceos), anélidos, equinodermos y organismos de afinidad desconocida.

  13. Phosphoros parece bastante confundido. Pretende embaucar personas, haciéndoles pensar que encontrando fósiles, resolvió el problema de la complejidad especificada, el ADN, complejidad irreducible etc.

    No aporta nada para explicar la teleología, hablando de fósiles no estás mostrando cómo pudo haber surgido la complejidad en los organismos por medio de la propuesta neo-darwinista.

    ¿Qué acerca de los mecanismos anti-teleológicos?

    La propuesta mutacional falla grandemente, y la tonta creencia de que la selección natural es una fuerza creadora es absurda.

    Un texto de Science sobre las mutaciones, podría ser el presente resumen del estudio: Khan et al., Negative Epistasis Between Beneficial Mutations in an Evolving Bacterial Population, Science, 3 junio 2011: Vol. 332 no. 6034 pp. 1193-1196. DOI: 10.1126/science.1203801.

    “Las interacciones epistáticas entre mutaciones desempeñan una importante función en las teorías evolutivas. Muchos estudios han encontrado que la epistasis está muy extendida, pero raras veces han considerado mutaciones benéficas. Hemos analizado los efectos de la epistasis sobre la aptitud para las primeras cinco mutaciones en fijarse en una población experimental de Escherichia coli. La epistasis dependía del efecto de las mutaciones combinadas —cuanto mayor era el beneficio esperado, tanto más negativo resultaba el efecto epistático. Así, la epistasis tendía a producir rendimientos decrecientes con la aptitud del genotipo, aunque las interacciones involucrando una mutación determinada tuvieran el efecto contrario. Estos datos dan soporte a modelos en los que la epistasis negativa contribuye a ritmos decrecientes de adaptación con el tiempo.”

    Lástima que los dogmáticos neo-darwinistas no publiquen las cosas que les ponen contra la pared en sus blog y tengamos que buscar incluso en páginas de creacionistas. Nunca hacen ni la más mínima crítica al modelo en blogs o páginas ultra-darwinistas. Y pues, si los creacionistas, basados en estudios serios cuestionan los dogmas neo-darwinianos bienvenidos sean. Incluso Margulis acepta que la crítica creacionista al modelo tiene base científica. El problema es tener la mente tan cerrada como para dejar pasar todo estudio que pueda apoyar a un creacionista, un pro-DI o un disidente del neo-darwinismo en el sentido de que el modelo actual no puede explicar satisfactoriamente las evidencias y que una causalidad inteligente puede ser la solución a algunos asuntos en genética y demás por la ineficacia del naturalismo metafísico, y por la evidencia positiva del diseño.

    En vez de esto, rechazas a priori toda posible causalidad inteligente. Y ya esto para ti, sé, que no es meramente si el DI es científico o no. Porque sé que incluso rechazas una causalidad inteligente por tus prejuicios naturalistas y no por la evidencia. Te pongo de nuevo el ejemplo de la ley complejidad-conciencia, que la explica de la manera más racional la teleología, ¿Cómo refutas eso?. IMPOSIBLE QUE TU POSTURA EXPLIQUE DE MANERA MÁS RACIONAL LA LEY COMPLEJIDAD CONCIENCIA. Ya que caerías en un problema lógico:

    -Si niego la ley complejidad-conciencia tendría que negarme a mi mismo y ser una molécula que dice que tal cosa no existe (cuestión imposible)

    -Si acepto la ley complejidad-conciencia tengo que buscar explicarla mediante la teleología o la no-teleología

    -Es evidente que la teleología es compatible con la ley complejidad-conciencia, mientras que la no-teleología no lo es.

    – No puedo negar ni la ley complejidad conciencia, ni que la telología la explique mejor. Por lo tanto para aferrarme a la no-teleología tendría que admitir que mi postura es menos racional.

    -Por tanto, la postura de Phosphoros es menos racional.

    Talvez nunca, siquiera apoyarías la evolución teísta, porque tienes un prejuicio naturalista. No apoyarías nada que tuviera que ver con un proceso teleológico incluso si la causalidad inteligente afectara sólo indirectamente el proceso. Es más, creo que nunca apoyarías una causalidad inteligente ni siquiera para las leyes físicas ni aún poniéndote toda la evidencia del mundo. Porque tu prejuicio naturalista inventaría propuestas que excluyan un Diseñador Inteligente para el ajuste fino, como los multiversos (ésto ya entrando en terreno de inferencias filosófica de hechos científicos).

    Ni siquiera quieres mostrar la duda de que podría existir tal Diseñador, de que es plausible y de que podrías estar equivocado. Pero eso no se llama razonar, eso es hipocrecía del tipo “duda de todo” claro menos de mi naturalismo metafísico ni del materialismo imperante.

    Has de ser esas personas que no leen nada en contra de lo que piensan, y tan solo salto y vuelvo a mi páginita que no cuestiona mi postura. Para personas que sí tenemos la mente abierta, no hay problema con las críticas bien fundadas. Me gusta leer de los dos bandos y sacar mis conclusiones, no solo cerrar mi mente infantilmente y omitir toda crítica porque “probablemente viene de creacionistas”.

    Yo podría estar equivocado, yo podría pasar mi vida entera defendiendo una postura que al final podría ser falsa. Pero si muero pensando eso, habré sido feliz de poder expresar abiertamente que podría estar equivocado. Habrá sido excelente al menos, mi postura respetuosa y razonable de que lo que defiendo es más racional que lo que defiende el otro y por ello creo en eso. Y no haberme convertido en un dogmático cuasi religioso más papista que el papa para defender mi postura. No confrontando argumentos contrarios con los míos de manera coherente, sino nada más tratando de desprestigiar una postura porque mis prejuicios no me permiten aceptarla.

    Lee, lee más, entra a ésta página y lee los artículos, ANALÍZALOS, confróntalos, cuestiona el naturalismo metafísico y el materialismo imperante en muchos círculos jerárquicos hoy en día. Abre tu mente a la posibilidad de un Diseñador Inteligente, haciendo la soberbia a un lado, y siendo objetivo, como lo fue Anthony Flew, al aceptar la existencia de Dios después de tantos años, quién para él, era el Diseñador, o incluso, abre tu mente cómo algunos ateístas a la posibilidad de un Diseñador dentro del mismo universo. Esta vez te hablo más como si fueras un amigo descarriado en el mundo de las ideas que como un opuesto a mi pensamiento. Por eso escribo de esta manera un poco distinta, motivándote más a la duda, y al verdadero escepticismo sobre todas las cosas y no a algunas.

    Qué te parece por ejemplo, que de un estudio en Nature Genetics, se desprenda que “con sólo 60 mutaciones por generación, incluso teniendo en cuenta que algunas familias pueden mutar más y otras menos, no parece factible que las mutaciones, junto con la selección natural tendrían tiempo suficiente para crear la divergencia entre humanos y sus posibles ancestros”

    El estudio está acá: http://www.nature.com/ng/journal/v43/n7/full/ng.862.html

    ¿Que opinas? ¿Nada? ¿Es una porquería de idea creacionista, o DI? ¿Nunca dudas ni por un segundo de que talvez estés equivocado con respecto a la evolución?

    Un saludo, y ya veo venir el momento donde no actúes parecido a los religiosos fundamentalistas.

  14. Hola
    La cosa es muy simple…Faunas Precámbricas, chau argumento de que la Vida Apareció Milagrosamente en la “Explosión Cámbrica”. ¿Es tan difícil de entender?.
    Saludos.

  15. Phosphoros.

    Ah claro, tu argumento ya por sí solo demuestra que no existe ningún tipo de teleología en los seres vivientes. ¡Lo dejas clarísimo! (sarcasmo).

    Nunca lograste refutar lo de la telología y la ley complejidad-conciencia. Lo sabía de antemano.

    Gracias por confirmarlo. Chau.

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