La propuesta de HJ Muller para el origen de la complejidad biológica. Parte 1

Por Cristian Aguirre

Recientemente uno de nuestros foristas nos remitió un enlace de un articulo escrito por Douglas Theobald (1) titulado: “La Muller en dos pasos: Agregar una parte, hacerla necesaria o Por qué la complejidad irreductible de Behe es una tontería”. En dicho artículo se hace referencia a la propuesta para la solución del origen de los sistemas complejos biológicos formulada por el genetista y premio Nobel de principios del siglo XX HJ Muller. De acuerdo al autor la solución es sumamente fácil y se pude exponer en el gráfico adjunto:

Tenemos al principio un grupo de componentes tales como 3 rocas en fila, luego se añade una loza en su parte superior (o más bien cae desde un cerro adyacente encima de las tres rocas ya que se supone que nadie lo debe colocar allí) y extrayendo la roca de en medio (no importa cómo) nos queda un puente con complejidad irreductible ya que si le quitamos una roca de apoyo ya no se puede usar el puente.

Analicemos ahora este argumento en 2 etapas:

1. Anterior al origen de la vida.
2. Posterior al origen de la vida.

Analizaremos en este post el razonamiento de Muller para la primera etapa dejando el análisis del segundo para los post siguientes

La propuesta de HJ Muller para la aparición de complejidad funcional antes de la vida.

La primera etapa de la propuesta de Muller “añadir una parte” puede producirse a nivel químico de muchas maneras. Sin embargo, cuando se apela a este razonamiento para un escenario anterior a la existencia de la vida nos encontramos con un problema muy serio. Cuando en la segunda etapa del razonamiento de Muller se nos dice que la adición del nuevo componente “se hace necesaria” debemos ineludiblemente reconocer que ello implica la existencia un propósito que debe ser atendido, y un propósito es una finalidad que añade teleología a esta ecuación. No existe necesidad sin un agente que se beneficie de su atención. Para el caso del origen de la vida desde la materia inanimada y de acuerdo al compromiso materialista no existe tal agente ¿Cómo entonces puede existir algo que necesite?.

Una silla y una computadora son mecanismos que pueden ser mejorados con adiciones de componentes, pero el agente beneficiario no está presente en los mismos, sino en sus usuarios, los seres humanos, que son agentes externos a dichos objetos, y esto no es posible de aplicar a un escenario en el cual no puede existir ningún agente externo.

Ahora bien, para que este razonamiento pueda funcionar se debe considerar que el mismo mecanismo es el agente beneficiario de una adición exitosa a su propia estructura. Aquí surge entonces la oportuna pregunta. ¿Qué necesita un objeto para constituirse en un agente beneficiario?

Para serlo necesita tener necesidades o al menos una necesidad. Un mecanismo que necesita debe cumplir siquiera un propósito, si no para un agente externo sí para si mismo. ¿Cómo entonces puede ser implantado un propósito en un mecanismo natural que tan solo obedece a atractores fisicodinámicos en condiciones alejadas del equilibrio termodinámico?

Si decimos que el más elemental ser viviente tiene por propósito sobrevivir y reproducirse, qué podemos decir para el caso de cualquier sistema fisicoquímico natural ¿Tiene la necesidad un sistema no viviente de sobrevivir? No, no la tiene. En este sentido el problema del origen de la vida sería también, aunque no se suele plantearlo de este modo, en el problema del origen del propósito.

Nos encontramos entonces con una situación insalvable para el razonamiento de Muller dado que para que un sistema necesite tiene que contar con un propósito y los fenómenos y las leyes naturales pueden construir complejidad, pero son impotentes para generar propósito, no determinan necesidades para agentes no funcionales. Sin embargo, los agentes funcionales si demandan necesidades para que su funcionamiento pueda subsistir. Entonces, si el propósito implícito en su funcionamiento demanda necesidades que deben ser satisfechas esto implica que para que la propuesta de Muller pueda funcionar para una situación prebiotica (no viviente) debe partir de un funcionamiento, pero esto no es posible porque se supone que este mecanismo debe explicar la ruta que conduce a dicho funcionamiento lo cual nos lleva al absurdo de una causalidad circular como, por ejemplo sería si dijera que puedo elevarme jalándome de los pelos hacia arriba.

En conclusión este razonamiento no solo fracasa para el origen de la vida, sino que a su vez pone en relieve un elemento fundamental en dicha discusión que zanja definitivamente la imposibilidad del origen de la vida desde mecanismos naturales: la emergencia del propósito.

Se han propuesto muchas conjeturas muy ingeniosas sobre cómo pudo surgir vida desde la materia inerte. Una de ellas es la que se pueden ver en la website Evolution of DNA (2) de autor no identificado. En el mismo que asumen multitud de situaciones afortunadas en un entorno de evolución prebiológica, es decir, cuando dicha evolución no es posible dado que aún los protobiontes no pueden reproducirse y, por lo tanto, no hay posibilidad alguna de selección de mejoras posible. De este modo, en una secuencia sumamente ingeniosa prescribe el autor una acreción de pasos afortunados hacia el propósito de conseguir un organismo viviente. Este website puede impresionar por su minuciosidad a los no entendidos en la materia como también a los entendidos prejuiciados a favor de la abiogenesis. No obstante, el mismo autor señala en su epilogo que “este libro ha sido principalmente un trabajo de imaginación”.

Veamos entonces un vistazo sobre cómo evalúan científicos profesionales la abiogénesis.

El bioquímico de UCLA Richard E. Dickerson en su artículo “La evolución química y el origen de la vida” dice lo siguiente:

“¿Cuáles son las moléculas cuya síntesis en la atmósfera y en los océanos primitivos era necesaria para su intervención como precursoras de la vida? Entre los componentes de la lista habrían de hallarse aminoácidos para las proteínas; azucares, fosfatos y bases orgánicas para los ácidos nucleicos; lipidos para las membranas, y un determinado número de moléculas orgánicas de función especial como las flavinas. Para que se puedan forjar las cadenas poliméricas de las proteínas y los ácidos nucleicos a partir de sus precursores monoméricos, ha de eliminarse una molécula de agua en cada punto de unión de la cadena. Por tanto resulta difícil concebir cómo pudo tener lugar la polimerización en el medio acuoso de los océanos primitivos, dado que la presencia de agua favorece la despolimerización más que la polimerización.” (3)

Como bien lo saben los bioquímicos, los monómeros, en concreto los aminoácidos necesarios para la vida, no están en abundancia y disponibles en el medio natural no biológico. Tienen que ser fabricados, y para efectos del origen de la vida, deben serlo por un proceso no biológico.

En 1953, Stanley L. Miller y Harold C. Urey de la Universidad de Chicago, hicieron un experimento para comprobar que sucede si se dan las condiciones en el laboratorio de una hipotética atmósfera primitiva en estado reducido (sin oxigeno, ya que este destruiría los monómeros necesarios), la presencia de metano, amoniaco, agua y descargas eléctricas a modo de imitar los rayos. Puestos estos ingredientes con las descargas eléctricas, espero hasta que una sustancia rojiza se acumulo en el matraz del equipo. Para su regocijo descubrió que en la misma se habían sintetizado algunos aminoácidos. Recordemos que los aminoácidos son los componentes esenciales de las proteínas, que son a su vez, los ladrillos básicos de todas las estructuras biológicas.

Sin embargo, pese a que su proceso “natural” contó con la ayudita del movimiento de algunas llaves a fin de apartar los productos antes de que fueran destruidos por la misma fuente que los sintetizaba, solo consiguió 4 de los 20 aminoácidos necesarios (1). Más adelante en sucesivos experimentos se llegaron a sintetizar 8. Ahora bien, el resto también pueden ser sintetizados, más bien fabricados, mediante elaborados procesos, ya que necesitan el concurso de energía, los materiales y un proceso dirigido mediante el cual componerlos. No surgen pues de manera espontánea y fácil.

Richard E. Dickerson admite en relación a las simulaciones tipo Miller-Urey:

“Aunque las simulaciones produzcan muchos de los aminoácidos que se encuentran en las proteínas de los organismos vivos, también dan lugar a otras moléculas relacionadas, cuyo número es tan elevado o más que el de aquellos aminoácidos, pero que no están presentes en las proteínas. Por ejemplo, los experimentos del tipo Miller sintetizan 3 tipos de isómeros (compuestos con la misma formula pero con diferente estructura) de un aminoácido cuya formula general es C3H7NO2 : alanina, beta-alanina y sarcosina. No obstante, sólo la alanina ha sido incorporada a las proteínas por los organismos vivos. De los tres isómeros valina, isovalina y norvalina, únicamente la valina aparece en las proteínas actuales. Por otra parte, existen siete aminoácidos isoméricos, de fórmula C4H9NO2 , formados en los experimentos de descargas eléctricas, ninguno de los cuales queda designado como constituyente proteico por el código genético universal de la vida terrestre. Parece evidente que la elección de los 20 aminoácidos del código genético no fue determinada por la disponibilidad de un conjunto determinado de moléculas en la tierra primitiva. Uno de los temas más fascinantes de la bioquímica del origen de la vida, aunque de incidencia secundaria, es el porqué fueron escogidos los 20 aminoácidos que se hallan actualmente en las proteínas y no otros.” (3) (énfasis en negrita añadido)

Nótese el énfasis en el hecho de que los 20 aminoácidos de nuestro código genético ¡No tienen ninguna relación con la disponibilidad natural de moléculas en la tierra primitiva!. Dicho de otro modo, las probabilidades de que este juego de 20 aminoácidos halla tenido relación con su disponibilidad natural es ínfima.

Por otra parte, el escenario atmosférico de carácter reductor (sin oxigeno y con la presencia de gases hidrogenados como el metano y el amonio) propuesto para la tierra primitiva por Urey y Miller esta severamente discutido. James C. G. Walker, de la Universidad de Michigan en Ann Arbor y otros han realizado experimentos de laboratorio y reconstrucciones computerizadas de la atmósfera en las cuales sugieren que las radiaciones ultravioletas del Sol, hoy frenadas por la capa de ozono, habrían destruido las moléculas hidrogenadas de la atmósfera con lo cual el hidrógeno libre habría escapado al espacio.(4)

Según sus experimentos, la atmósfera primitiva estuvo mas bien compuesta por dióxido de carbono y por el nitrógeno liberado por la acción volcánica. Una atmósfera con estas características no habría sido la más idónea para la síntesis de aminoácidos.

Ahora bien, incluso suponiendo que la atmósfera primitiva haya sido reductora y rica en monómeros necesarios para constituir una entidad biológica, estos monómeros tendrían que asociarse para formar 2 clases importantes de polímeros: Los ácidos nucleicos, que representan la forma química del mensaje genético y su transmisión, y las proteínas.

Los bioquímicos también saben que los polímeros tampoco surgen fácilmente a partir de los monómeros, cuando la tendencia es que los polímeros se disgreguen en monómeros. La dificultad no solo queda aquí, ya que además deberían unirse en polímeros biológicamente eficaces.

En nuevos experimentos en los años ochenta se descubrió que una molécula de ARN (la molécula que incorpora del ADN la información para fabricar una proteína) puede duplicarse sin el concurso de enzimas (proteínas catalizadoras). Ello llevó a la teoría que afirma que, en los orígenes previos a la aparición de la vida, existió un “mundo de ARN” que sirvió de transición entre la química sencilla y los prototipos de células complejas basadas en ADN como las de los organismos modernos.

Sin embargo, los mismos experimentos realizados para comprobar dicha hipótesis han demostrado más bien la enorme dificultad de sintetizar este ácido nucleico en las condiciones hipotéticas en las cuales se cree surgió la vida. Además han demostrado también que dichas moléculas no se replican fácilmente.

Al respecto John Horgan en su artículo “La búsqueda inacabada del origen de la vida” añade:

“Para complicar las cosas, los descubrimientos recientes sugieren que la vida surgió en un ambiente bastante menos favorable que el alambique de Miller. La atmósfera primordial pudo no contener metano ni amonio, como Miller suponía, y, por tanto, no habría sido tan favorable para la síntesis de compuestos orgánicos, según se desprendía de su experimento.” (4)

Si es sumamente difícil sintetizar una molécula de ARN en el laboratorio, ni siquiera en las más idóneas condiciones del mundo pre biológico supuesto. También lo es su replicación ya que, una vez sintetizado, sólo alcanzará a autorreplicarse si el experimentador se lo facilita bastante. Para Gerald F. Joyce, del Instituto de Investigaciones de la Clinica Scripps, el ARN es una molécula inepta si se la compara con las proteínas. Leslie E. Orgel, del Instituto Salk de Estudios Biológicos, reputado experto en las condiciones del mundo de ARN, esta de acuerdo con Joyce. Para él los experimentos sobre un mundo de ARN replicante son demasiado complicados para representar una versión verosímil del origen de la vida. Él dice:

“Es preciso conseguir que muchísimas cosas funcionen bien, y que no haya ningún error”. (4)

Se sabe además que el proceso mediante el cual se crea el azúcar ribosa, componente clave del ARN, origina también una serie de azúcares que pueden inhibir la síntesis de ARN. Por último nadie explica satisfactoriamente por qué el fósforo, una sustancia de abundancia limitada en la naturaleza, es un ingrediente esencial del ADN y el ARN. (4)

Entonces ¿Qué nos queda ahora? Si no podemos saber como surgió el primer ARN y además, no podemos trabajar con ARN replicantes, aún nos quedarían como posibles precursores de la vida a las proteínas replicantes. Esta tesis, que es anterior a la del mundo de ARN, surgió a finales de los años 50 a través de los experimentos con proteínas realizados por Sidney Fox. En los mismos se calentaban repetidamente aminoácidos que eran luego disueltos en agua, al hacerlo inducía su coagulación en diminutas esferas compuestas de breves cadenas protéicas conocidas como “microesferas de Fox”. (4)

Al respecto John Horgan afirma:

“La explicación de Fox fue, y sigue siendo, que esos protenoides constituyeron las primeras células. Pero sus trabajos han perdido atractivo para muchos. Para Gerald F. Joyce, una vez que se han producido los proteinoides, “ahí se acaba todo. No pueden reproducirse ni evolucionar””. (4)

Sin embargo, pese a estas dificultades, sean ácidos nucleicos o proteínas, estos polímeros deberán ensamblarse y asociarse funcionalmente en ausencia de mecanismo de selección natural alguno, ya que, cómo se manifestó anteriormente, reconoceremos que estos elementos son aún prebióticos (no vivos) y por ende, aún no replican para fijar ventajas selectivas de sobrevivencia. Aquí nos encontramos con el hecho que para explicar el milagro de la vida no podemos usar la selección natural, sino de más bien, una extraordinaria y e inabordable casualidad.

Existe una complejidad mínima funcional para la célula procariota más sencilla, para la más simple de las bacterias. Podemos jugar y especular sobre situaciones más simples, pero las matemáticas nos lo impiden. Como hemos visto al principio no se trata de una barrera de improbabilidad, sino de una barrera de imposibilidad matemática.

La pregunta que surge es la siguiente ¿Cómo llevar a que unos polímeros se asocien para tener semejante comportamiento? ¿Es fácil, incluso en un laboratorio especializado, producir artificialmente semejante mecanismo?

La más humilde bacteria está constituida por una célula procariota, sin núcleo. Esta célula sin núcleo no es en modo alguno un mecanismo simple. Está constituida por una pared celular compleja, un medio acuoso interior en el cual habitan un equipo numeroso de proteínas y enzimas con funciones especificas. Luego dispone de una estructura de información lineal donde se codifican las instrucciones del funcionamiento vital, la metabolización y la replicación. Dicha estructura es el genoma. El mismo esta compuesto de una cadena de azúcar compuesta de ácido desoxirribonucleico (ADN). Cada eslabón de la cadena es un nucleótido con 4 bases que forman el plan de operatividad celular. Además existen otras cadenas de ácido ribonucleico (ARN) que sirven para comunicar los mensajes del genoma para la fabricación de proteínas.

Todos estos mecanismos, y otros más que ha faltado citar, poseen una complejidad astronómica. Considerando que la complejidad resultante de la conexión de 2 estructuras es el producto de ambas, hay que multiplicar las complejidades de todos los mecanismos celulares conectados funcionalmente para obtener la complejidad de la célula procariota (la célula más sencilla) dándonos un valor vertiginosamente grande.

Richard E. Dickerson admite estas dificultades al decir:

“Hoy en día, la catálisis enzimática y la replicación del ADN están tan interconectadas en las células vivas que resulta difícil tratar de imaginar un sistema más sencillo. Pero, como escribió el físico británico J.D. Bernal, “Se ha propuesto la imagen de una molécula solitaria de ADN, en una olla primitiva, capaz de generar todo el resto de la vida, imagen que resulta incluso más difícil de explicar que la de Adán y Eva en el paraíso”. El salto de los aldehídos y aminoácidos, formados de modo no biológico, a una célula viva es gigantesco. Una cosa es proponer posibles escenarios para el origen de la vida, y otra, totalmente distinta, demostrar que estos escenarios son efectivamente posibles e incluso probables”. (3)

Sin embargo, todo lo visto no detiene a los adscritos al materialismo porque desde su particular cosmovisión simplemente no hay alternativa. Ellos no quieren admitir ninguna injerencia de inteligencia exterior que pueda organizar la materia para añadirle los propósitos relativos a la vida ya que ello supondría recurrir a una instancia metafísica que para los mismos es del todo repudiable (Dios). Pero esta postura incurre en un error que se suele adjudicar a los defensores del DI; la de abducir, es decir, partir de una conclusión para luego tratar de demostrarla ¿No está esto corroborado con claridad en los infructuosos intentos por encontrar vías naturales para el origen de la vida?. Ellos parten de la conclusión de que la vida no pudo ser organizada por una entidad inteligente exterior porque tal entidad no existe, luego, partiendo de esta conclusión se debe demostrar que la vida debe surgir como resultado de una autoorganización de la materia. Y es ésta su preconcepción. Por lo tanto, todo argumento que deduzca su imposibilidad debe ser aplastado, negado y combatido. No por estar errado, sino porque no puede ser tolerado. Esta postura fue enfáticamente descrita por el biólogo Richard Lewontin en el New York Review of Books del 9 de enero de 1997:

“Tenemos un compromiso previo, un compromiso con el materialismo. No se trata de que los métodos y las instituciones de la ciencia nos obliguen de alguna manera a aceptar una explicación material del mundo fenomenológico, sino al contrario, que estamos obligados por nuestra adhesión previa a las causas materiales a crear un aparato de investigación y un conjunto de conceptos que produzcan explicaciones materiales, no importa cuán contrarias sean a la intuición, no importa lo extrañas que sean para los no iniciados. Además, este materialismo es absoluto, porque no podemos permitir un Pie Divino en la puerta.” (5) Énfasis en negrita añadido

No se trata, por tanto, de una postura basada en la razón, sino mas bien de una basada en la fe. Una fe donde se reemplaza a un Dios creador por una Naturaleza creadora (El dios de Espinoza). ¿Por qué el cambio? Porque el primero demanda una responsabilidad moral más el segundo no. De este modo para muchos el primero es incomodo más el segundo no lo es. Esta aseveración queda demostrada en el eslogan que propuso Richard Dawkins para los carteles de su reciente campaña atea:

“Dios probablemente no existe. Deje de preocuparse y disfrute de la vida”. (6) Énfasis en negrita añadido.

Hechas esta disquisiciones, y volviendo al tema inicial, toca ahora tratar como se desenvuelve la propuesta de Muller para un escenario con la presencia de la vida. Para este caso el razonamiento de Muller ya adquiere plausibilidad porque ya partimos de entidades con necesidades. Entonces la pregunta que ahora cabe responder es ¿El razonamiento de Muller puede explicar el incremento de la complejidad biológica en la historia de la vida?

Para analizarlo dedicaremos los siguientes post donde analizaremos que nos pueden decir ciertos conceptos tales como la asociatividad, la coherencia y la multicontextualidad. Luego con ellos en conjunto evaluaremos que suerte corre la propuesta de Muller para explicar la emergencia de CI en un escenario de evolución vertical.

Referencias:

1. Douglas Theobald.The mullerian Two-Step: Add a part, make it necessary or, Why Behe’s “Irreductible complexity” is Silly. La Muller en dos pasos: Agregar una parte, hacerla necesaria o Por qué la complejidad irreductible de Behe es una tontería. http://www.talkorigins.org/faqs/comdesc/ICsilly.html
2. Anonimo. Evolution of DNA. http://www.evolutionofdna.com/Protein-Transcription.html
3. Richard E. Dickerson. La evolución química y el origen de la vida. Especial de Evolución de la revista Investigación y Ciencia.
4. John Horgan. Búsqueda inacabada del origen de la vida. Investigación y Ciencia Abril 1991 Nº175
5. Richard Lewontin. Billons and Billons of Demons. http://www.drjbloom.com/Public%20files/Lewontin_Review.htm
La cita original en ingles es la siguiente:

“we have a prior commitment, a commitment to materialism. It is not that the methods and institutions of science somehow compel us to accept a material explanation of the phenomenal world, but, on the contrary, that we are forced by our a priori adherence to material causes to create an apparatus of investigation and a set of concepts that produce material explanations, no matter how counter-intuitive, no matter how mystifying to the uninitiated. Moreover, that materialism is absolute, for we cannot allow a Divine Foot in the door.”

6. El Mundo.es. El darwinista Richard Dawkins impulsa una campaña publicitaria a favor del ateísmo. http://www.elmundo.es/elmundo/2008/10/23/ciencia/1224754600.html

13 Respuestas para La propuesta de HJ Muller para el origen de la complejidad biológica. Parte 1

  1. Buen artículo. Antes de nada, quiero decir que soy creyente (en Dios, claro). Me he acordado de una entrada que pusisteis hace un tiempo hablando de Máximo Sandín como contrario al darwinismo. Él sostiene que la vida es un fenómeno inherente al universo y a la materia y la energía que hay en el y por tanto que es algo así como casi una propiedad de la materia. Piensa que la vida es el resultado de las interacciones moleculares covalentes, y no covalentes, y que estas junto a las leyes de la física son suficienes para explicarla. Me gustaría saber que opinan los autores de esto.
    También me preguntaba yo, si es necesario el planteamiento del propósito en los fenómenos biológicos, es decir: ¿no se puede pensar que las cosas pasan, y luego de ve si sirve o no? si tiene utilidad? ¿Que pensais los defensores del Diseño Inteligente sobre la existencia de animales extraños como placozoos o ciertos poríferos? ¿Fueron necesarios? ¿Por qué aparecieron? ¿Están aquí por que cumplen una finalidad ecosistemática importante? Insisto en que yo soy creyente, y tengo una Fe, que me permite creer en Dios y asumo que existen ciertas cosas que nunca entenderé en este mundo, pero de cara a un planteamiento de DI me gustaría saber que opinion se tiene sobre ello.
    Por otro lado sobre la cuestión que planteas acerca de los consituyentes de los polímeros:
    Y sobre la disponibilidad de aminoácidos en los inicios de la vida: ¿y si el factor decisivo para su inclusión en proteínas no fuera dicha disponibilidad, sino otras causas como afinidades moleculares, o cuestiones de estabilidad? No se, solo lo planteo
    Gracias

  2. Gracias Manuel por tus observaciones y planteamientos. Sin duda las preguntas que planteas son muy interesantes. Permite definirlas en 3 preguntas básicas sobre las cuales daré mi respuesta.

    Máximo Sandin sostiene que la vida es un fenómeno inherente al universo y a la materia y la energía que hay en el y por tanto que es algo así como casi una propiedad de la materia. Piensa que la vida es el resultado de las interacciones moleculares covalentes, y no covalentes, y que estas junto a las leyes de la física son suficientes para explicarla.

    El Dr. Máximo Sandin es uno de los pocos referentes críticos importantes del paradigma neodarwiniano en el mundo de habla hispana. Como ya lo señalamos anteriormente se puede ser crítico con dicho paradigma sin salir de la visión naturalista, es decir, de aquella que encuentra una explicación a la emergencia de la vida y el propio universo dentro de sí misma sin ninguna apelación a una injerencia exterior o inteligencia organizacional. En este sentido Máximo Sandin se posiciona en esta visión a diferencia de la del DI que considera que la intervención de la inteligencia es absolutamente necesaria no por la improbabilidad de una emergencia naturalista, sino porque considera que dicha emergencia natural es imposible. Compartimos con él su critica al paradigma neodarwiniano, pero discrepamos en la visión relativa a la emergencia de la vida y el universo.
    Ahora bien, respeto la posición naturalista del Dr. Sandín, pero no la comparto. Decir que la vida es una propiedad de la materia sugiere tácitamente que puede surgir de modo natural a través de una “generación espontánea” más sofisticada e improbable, pero posible. Como decía en el articulo, si descartamos de plano la injerencia de una inteligencia organizacional (un Dios creador) no nos queda otra alternativa que aferrarnos a la posición de un origen natural y girar en torno a ella ad infinitum porque no pudo ser de otra manera aunque jamás podamos explicarla y terminemos recurriendo a la panspermia que lo único que logra es posponer el problema a otro escenario. Rechazo que la vida sea el resultado de interacciones moleculares covalentes y no covalentes, y que estas junto a las leyes de la física sean suficientes para explicarla. Un libro no es un conjunto de letras, sino una organización inteligible de letras. Nadie va a una librería a comprar libros en cuyas páginas solo tenemos galimatías porque no trasmiten ningún mensaje. La naturaleza y sus leyes pueden por supuesto producir abundante complejidad, pero no complejidad con funcionalidad. El ser vivo más simple concebible es una entidad beneficiable en cuanto a que tiene necesidades. Las leyes de la naturaleza NO PUEDEN PRESCRIBIR UNA NECESIDAD A UNA ENTIDAD QUE NO TIENE FUNCIONAMIENTO Y PROPÓSITO ALGUNO. Si alguien no está de acuerdo le reto encarecidamente a demostrarlo.

    ¿Es necesario el planteamiento del propósito en los fenómenos biológicos?, es decir: ¿no se puede pensar que las cosas pasan, y luego adquieren o no utilidad? ¿Que pensáis los defensores del Diseño Inteligente sobre la existencia de animales extraños como placozoos o ciertos poríferos? ¿Fueron necesarios? ¿Por qué aparecieron? ¿Están aquí por que cumplen una finalidad ecosistemática importante?
    En tu pregunta se observa que hay un punto que no has entendido bien y que aprovecho para aclararlo dado que otros lectores posiblemente tampoco lo han entendido. En este post SOLO HE CONSIDERADO UN ESCENARIO ANTERIOR AL ORIGEN DE LA VIDA. No hablo de un escenario donde la vida ya existe. Aquí hay una diferencia radical. Cuando hablamos de un escenario con una vida establecida contamos con entes con necesidades y por lo tanto el razonamiento de Muller adquiere plausibilidad. De ello tratare en los próximos post. En cuanto a porque hay animales extraños o si los mismos son necesarios para una finalidad ecosistemica es necesario poner en claro lo siguiente. El DI, a diferencia de muchas de las ideas estereotipadas sobre el mismo, no pretende decir que no existió una evolución ni tampoco afirma que en su desarrollo no han intervenido procesos totalmente naturales como sería si dijéramos que solo hubo una creación especial con todas las especies tal como las conocemos hoy en similitud a lo que afirma el creacionismo literalista. Que es una posición que respeto, pero no comparto como tampoco comparto la naturalista. Lo que el DI afirma es, en cierto modo, un punto medio entre el naturalismo absoluto y el creacionismo literalista. No porque se quiera buscar contentar en algo a los extremos. No, lo que se propone es que la vida fue creada no solo con una capacidad para metabolizar y reproducirse, sino también con la capacidad intrínseca de diversificarse adaptativamente y dicha evolución horizontal implica no incrementos de funcionalidad, sino cambios y decrementos de funcionalidad tal como lo intuyó Stephen Gould cuando hablo del “cono invertido de la diversidad”. Esto sugiere que, a diferencia de lo que pretende la evolución vertical, la vida no se vuelve cada vez más compleja y se diversifican cada vez más a partir de un origen único. Sino todo lo contrario, hay grupos diferentes en el mismo principio y van desapareciendo con el tiempo hasta los pocos que subsisten en la actualidad. El propio Gould en su obra “La estructura de la Teoría de la Evolución” capitulo 10 nos dice:
    “Al menos tres fuentes de evidencia subrayan la conclusión central de esta sección: que la evolución de Baupläne (phylas) diferenciados y especializados a partir de un ancestro común presumiblemente homólogo procede por reducción y restricción y no por adición de genes o expansión de sus dominios de actividad.” Y en otro pasaje él agrega: “El ancestro común de las 40.000 especies de gnatostomos modernos ya tenía cuatro juegos Hox, y solo un puñado de especies agnatas tiene menos entre los vertebrados actuales. Esto quiere decir que nuestro gran clado de 40.000 especies evolucionó según la regla general presentada en esta sección: la correlación de la especialización fenotípica con supresión de restricción de la actividad Hox. O por decirlo más gráficamente, uno empieza con todo lo que puede tener y va “restando” a partir de ahí.”
    Incluso cuando hablamos de la EVO-DEVO la diversificación producto de los parámetros epigenéticos también es descendente. Sean B. Carroll, Benjamin Prud’homme y Nicolas Gompel del Instituto Médico Howard Hughes en su artículo “La regulación de la evolución”, Investigación y Ciencia. Julio 2008. Dicen lo siguiente:
    “A pesar de que tendemos a pensar que la presencia de una característica en una especie y su ausencia en otra emparentada con ella indica su adquisición por la primera, no siempre acontece. Antes bien, lo habitual es que la evolución dé marcha atrás y se pierda algún rasgo“. Y luego concluyen: “La perdida de características corporales ofrece quizás el ejemplo más claro de que la evolución de los intensificadores es el mecanismo más probable de la evolución anatómica“.
    En conclusión. Estas citas de gente en absoluto vinculada al DI pone en relieve cómo la evidencia científica nos habla de una evolución horizontal donde se empieza con la información genética necesaria para una futura diversificación que, como dije antes, resulta de modificación y perdida, no de incremento de complejidad. La naturaleza biológica puede encontrar sus propios medios de variabilidad genética, y sin necesidad de genes y familias de genes de novo, la diversificación morfológica necesaria para explicar las diversas especies animales y plantas que han existido en la historia de la vida. ¿A que grado de diferenciación taxonómica llega este escenario? es aún controversial dado que aún no se puede ser concluyente. Se necesita mucha más investigación científica para llegar a una respuesta convincente.

    Por otro lado sobre la cuestión que planteas acerca de los constituyentes de los polímeros y sobre la disponibilidad de aminoácidos en los inicios de la vida: ¿y si el factor decisivo para su inclusión en proteínas no fuera dicha disponibilidad, sino otras causas como afinidades moleculares, o cuestiones de estabilidad?
    Volvemos a lo mismo de la primera pregunta. Lo que insinúas es que existan atractores químicos que auspiciaran enlaces convenientes para un fin biológico. Debemos recordar que la vida es fundamentalmente INFORMACIÓN ESPECÍFICA Y FUNCIONAL aplicada a un SISTEMA DE COMPUTO. Exactamente como lo es un programa informático ejecutándose en una computadora. No podemos ser simplistas y querer obedecer al mantra naturalista con el que nos han lavado el cerebro durante décadas al punto que consideramos natural que una computadora y su software pueda surgir del barro por afinidades de sus componentes y cuestiones de estabilidad. No es así y esto pone en relieve lo mucho que a penetrado la visión naturalista en las mentes de la gente ya sea esta creyente o no. Te sugiero leas 3 series y sus respectivas 3 partes que he escrito en este blog:
    Micro, Macro y Megaevolución, ¿Pueden las leyes naturales producir complejidad irreductible? y la más reciente Los Algoritmos Genéticos y el DI, la evolución horizontal y la evolución vertical. Saludos

  3. Ami el planteamiento que mas me gusta y el que mas puede aproximarse a la realidad es el de Rupert Sheldrake, que, curiosamente, parece ser el mas marginado.

  4. Manolito
    En efecto el planteamiento de Sheldrake de los campos morfogenéticos resulta interesante. Forma parte de un conjunto de soluciones propuestas a lo largo del tiempo por diversos autores desde Kant hasta recientemente, Jerry Fodor en “What Darwin got wrong”, el concepto de las “fuerzas formadoras”. El problema es que este tipo de soluciones nacen de la falta de explicaciones suficientes en las leyes naturales conocidas, y no tanto de la evidencia de que tales fuerzas formadoras existan realmente.
    En cambio, las propuestas del DI no nacen solo del desconocimiento, sino por el contrario del conocimeinto concreto de la existencia de un principio causal que origina la forma biológica: la información. Es la información como dato de la realidad lo que apela a una causalidad inteligente.

  5. Cristian:

    Cuando en la segunda etapa del razonamiento de Muller se nos dice que la adición del nuevo componente “se hace necesaria” debemos ineludiblemente reconocer que ello implica la existencia un propósito que debe ser atendido, y un propósito es una finalidad que añade teleología a esta ecuación.

    El error en que cae tu argumentación de ahí en adelante es que infieres un propósito implícito o un objetivo futuro a partir de una funcionalidad que es condicionada por el entorno presente. Como dije en un comentario anterior, una roca que salta y esquiva todos los obstáculos que la separan de la base de la ladera no tiene el propósito de llegar hasta allá, ni la ladera tenía el propósito de escogerla por sobre todas las rocas que no llegaron hasta abajo; sólo se produjo un proceso de selección condicionado por el entorno, las propiedades de la roca y las leyes de la física, sin ninguna teleología de por medio. En tal escenario, inferir a posteriori un propósito es tanto una falacia como una ilusión.

    Por razones similares, es falaz inferir propósito a partir de la existencia de condiciones necesarias. La roca que alcanza el fondo de la ladera tiene la forma, masa y composición necesarias para hacerlo, pero eso no implica que en sus cualidades u origen se revele el propósito de llegar al fondo de la ladera.

    Es también falaz sugerir que un agente funcional sólo puede originarse en otro agente funcional, o que las autorreplicación es una cualidad exclusiva de los seres vivos. Una de las cualidades de la abiótica roca que rueda hacia el fondo de la ladera es la de tener el momentum “necesario” para lograr el “propósito” de llegar hasta abajo. Para explicar esta cualidad no necesitamos recurrir a una regresión infinita de rocas rodando por la ladera, o a una “roca rodante increada”, o a un diseñador dando el impulso inicial; la rodada de la roca pudo originarse en fenómenos totalmente fortuitos y ajenos a cualquier teleología. Sin prejuicio de lo anterior, es muy probable que durante su rodada esta roca transmita su cualidad “necesaria” a otras rocas que antes no la tuvieran. Acaso eso no califica como “generación de propósito” o replicación funcional?

    Del mismo modo, el citado ejemplo de “Evolution of DNA” es bastante ilustrativo en ese sentido; y hasta ahora tus únicas objeciones al respecto se han limitado a hacer “quote mining” en torno al carácter especulativo del modelo, pero no has ofrecido ninguna objeción concreta en torno a la plausibilidad del modelo en sí o alguno de sus supuestos.

    Como bien lo saben los bioquímicos, los monómeros, en concreto los aminoácidos necesarios para la vida, no están en abundancia y disponibles en el medio natural no biológico.(…)

    Tus opiniones acerca de la formación de aminoácidos por procesos naturales no son acordes ni con la evidencia ni con el consenso científico. A modo de ejemplo, hay buenas evidencias de aminoácidos originados fuera de nuestro planeta, como en el caso de aquellos encontrados en algunos metoritos del tipo condrito carbonoso. Similares resultados se han observado recientemente en un experimento no reportado por Stanley Miller, el cual simula las condiciones para el origen de aminoácidos en las cercanías de las plumas volcánicas y cuyos resultados fueron incluso más promisorios que el experimento clásico. Otro entorno posiblemente favorable para la formación de aminoácidos y otros compuestos orgánicos son las chimeneas hidrotermales submarinas.

    Este website puede impresionar por su minuciosidad a los no entendidos (…)

    No puede ser más irónico que hayas dicho eso…no había un relato de ficción histórica que decía algo acerca de “ver la paja en el ojo ajeno”?

  6. Roberto dices:
    “El error en que cae tu argumentación de ahí en adelante es que infieres un propósito implícito o un objetivo futuro a partir de una funcionalidad que es condicionada por el entorno presente. Como dije en un comentario anterior, una roca que salta y esquiva todos los obstáculos que la separan de la base de la ladera no tiene el propósito de llegar hasta allá, ni la ladera tenía el propósito de escogerla por sobre todas las rocas que no llegaron hasta abajo; sólo se produjo un proceso de selección condicionado por el entorno, las propiedades de la roca y las leyes de la física, sin ninguna teleología de por medio. En tal escenario, inferir a posteriori un propósito es tanto una falacia como una ilusión.”
    ¿Qué la funcionalidad es condicionada por el entorno presente? ¿Qué hace el entorno para que algo funcione? ¿Tiene acaso propósito el entorno? ¿Cuál es? Por favor explícalo!
    “Por razones similares, es falaz inferir propósito a partir de la existencia de condiciones necesarias”
    Perdóname Roberto pero lo que dices es absolutamente absurdo ya que si existen condiciones necesarias entonces debe existir el propósito de satisfacer las mismas. Propósito y necesidad, quieras o no reconocerlo, están vinculados implícitamente.
    “Es también falaz sugerir que un agente funcional sólo puede originarse en otro agente funcional, o que las autorreplicación es una cualidad exclusiva de los seres vivos”
    Cítame por favor ejemplos de agentes funcionales que surgen de agentes no funcionales y también de agentes no vivos que se reproduzcan por sí mismos.
    Luego dices:
    “Del mismo modo, el citado ejemplo de “Evolution of DNA” es bastante ilustrativo en ese sentido; y hasta ahora tus únicas objeciones al respecto se han limitado a hacer “quote mining” en torno al carácter especulativo del modelo, pero no has ofrecido ninguna objeción concreta en torno a la plausibilidad del modelo en sí o alguno de sus supuestos”.
    Gracias por notarlo. Si he presentado una objeción concreta en torno a la plausibilidad del modelo abiogenésico aquí que cale para el ejemplo en cuestión. He de decir respecto a este artículo que mejora en plausibilidad hacia sus etapas finales donde si estoy de acuerdo en algunos puntos. Pero en su etapa abiogenésica la refuto totalmente.
    “Tus opiniones acerca de la formación de aminoácidos por procesos naturales no son acordes ni con la evidencia ni con el consenso científico. A modo de ejemplo, hay buenas evidencias de aminoácidos originados fuera de nuestro planeta, como en el caso de aquellos encontrados en algunos metoritos del tipo condrito carbonoso. Similares resultados se han observado recientemente en un experimento no reportado por Stanley Miller, el cual simula las condiciones para el origen de aminoácidos en las cercanías de las plumas volcánicas y cuyos resultados fueron incluso más promisorios que el experimento clásico. Otro entorno posiblemente favorable para la formación de aminoácidos y otros compuestos orgánicos son las chimeneas hidrotermales submarinas”.
    No desconozco en absoluto los casos de formación de aminoácidos por procesos naturales tanto en la tierra como en el espacio cuyas propiedades ópticas son tanto levógiros como dextrogiros. Pero el problema no estriba en que se puedan formar de modo natural incluso los 20 aminoácidos necesarios en la biología. Sino en la información prescriptiva que determina que cadena de aminoácidos forman proteínas funcionales. De ello también hablo en el artículo aludido.

  7. ¿Qué la funcionalidad es condicionada por el entorno presente? ¿Qué hace el entorno para que algo funcione? ¿Tiene acaso propósito el entorno? ¿Cuál es?

    El entorno no tiene propósito, ni necesita tenerlo; el entorno sólo es. No es tan difícil de entender, ni estoy diciendo nada new-age o metafísico. Por ejemplo, una misma extremidad de un tetrápodo es una aleta muy disfuncional o una pata de lo más funcional (o viceversa), dependiendo de las condiciones del entorno en que se encuentre. Por lo tanto, desde el punto de vista evolutivo, para explicar el que una aleta se transforme gradualmente en una pata resulta innecesario el supuesto de que hubo un propósito o una planificación a largo plazo involucrados, sólo hay que darse cuenta de que la funcionalidad de una extremidad dependerá del contexto ambiental en que se encuentra, que el ambiente es variable tanto espacial como temporalmente; que dentro de una misma especie algunas extremidades son más funcionales que otras (y por ende ofrecen ventajas inmediatas para la supervivencia y la reproducción) y que las funcionalidades son transmitidas de generación en generación, con algunas mutaciones. Así, no hay nada de extraño en una transición gradual entre un ambiente acuático y un ambiente terrestre, ni en la adquisición igualmente gradual de las nuevas funcionalidades corporales involucradas.

    ya que si existen condiciones necesarias entonces debe existir el propósito de satisfacer las mismas

    non sequitur. Como contraejemplo de tu afirmación, vuelvo a mencionar que la roca rodando por la ladera puede reunir las condiciones necesarias para llegar hasta el fondo, pero eso no implica que tenga el propósito de hacerlo. Algo similar puede decirse de la ladera.

    Cítame por favor ejemplos de agentes funcionales que surgen de agentes no funcionales y también de agentes no vivos que se reproduzcan por sí mismos.

    No necesito citar nada, sólo tengo que hacer notar los errores en los razonamientos que te llevan a la conclusión de que su surgimiento es imposible. Te mostre además un modelo de como la información prescriptiva puede surgir a partir de moleculas sencillas sin ninguna teleología de por medio; y no encontré nada en el PDF que referiste que refute esta noción. Podrías ser más específico?

    La autorreplicación no es una cualidad exclusiva de los seres vivos. Los priones no sólo no están vivos sino que ni siquiera tienen código genético, y sin embargo se reproducen a si mismos. Lo mismo se puede decir estructuras autorreplicantes virtuales como el autómata celular Geminis, los virus de computadoras o en general cualquier simulación de vida artificial.

    Pero el problema no estriba en que se puedan formar de modo natural incluso los 20 aminoácidos necesarios en la biología. Sino en la información prescriptiva que determina que cadena de aminoácidos forman proteínas funcionales.

    Como bien sabes, en general ninguno de los modelos abiogenéticos actuales suponen que las primeras estructuras autorreplicantes hayan tenido ni por asomo la misma complejidad exhibida por el código genético en su estado actual, esta habría surgido mucho después por un proceso de evolución química análogo a la evolución de los seres vivos.

  8. Roberto, en tu primer párrafo pones ejemplos de seres vivos y te recuerdo que estamos discutiendo de circunstancias prebióticas así que no nos sirven esos argumentos.

    Luego dices que el razonamiento de que una necesidad implica el propósito de satisfacerla comporta la falacia non sequitur. Pero no hay ninguna segunda premisa para que pueda darse este tipo de falacia, solo hay una y esta implica el propósito. Por otra parte tu ejemplo de la roca no aplica al caso porque la roca no está cumpliendo ninguna función para sí mismo. Si cae o no caes es totalmente indiferente.

    Dices:

    No necesito citar nada, sólo tengo que hacer notar los errores en los razonamientos que te llevan a la conclusión de que su surgimiento es imposible. Te mostre además un modelo de como la información prescriptiva puede surgir a partir de moleculas sencillas sin ninguna teleología de por medio; y no encontré nada en el PDF que referiste que refute esta noción. Podrías ser más específico?

    No me extraña que no encuentres nada. Yo ya se que no vas a admitir nada de lo que proponga en los post de este blog por la misma razón del condenado a la horca que como último deseo le dieron la potestad de elegir el árbol donde ahorcarlo. No le gustó ninguno porque era evidente que no quería que lo ahorquen. Del mismo modo, por las razones metafísicas que bien comprendes, no vas ha aceptar jamás que se refute la abiogenésis. Mi articulo analiza los requisitos de complejidad e información prescriptiva necesarios para la emergencia del más simple ser viviente. Te dejo la cita de los biólogos teóricos David L Abel y Jack T Trevors e su artículo “Tres subconjuntos de secuencias complejas y su relevancia para la información biopolimerica”. Ellos llegan a la siguiente conclusión sobre las posibilidades de que la emergencia de una entidad viviente sea fruto de procesos dinámicos de autoorganización natural:

    “Los fenómenos de autoorganización se observan diariamente de acuerdo con la teoría del caos. Pero en ningún caso conocido pueden autoorganizarse fenómenos como los huracanes, los montones de arena, la cristalización, o ser capaces de producir fractales de organización algorítmica. Una autoorganización algorítmica nunca ha sido observada a pesar de numerosas publicaciones que han hecho mal uso del término. La organización siempre surge de la elección contingente, no de la necesidad o de la oportunidad de contingencia.

    La reducción de la incertidumbre (mal llamada “entropía mutua”) no puede medir la información prescriptiva (información que específicamente informa o da instrucciones). Cualquier secuencia que específicamente nos informa o establece cómo alcanzar el éxito por sí contiene controles de elección. Las limitaciones de la física dinámica no son la elección de los contingentes. Las secuencias prescriptivas se llaman “instrucciones” y “programas”. Ellos no son meramente secuencias complejas, son algoritmos de secuencias complejas. Son cibernética. Las secuencias aleatorias pueden tener máxima complejidad, pero las mismas no hacen nada útil. La instrucción algorítmica es invariablemente la clave para cualquier tipo de organización sofisticada, como se observa en cualquier célula. No existe un método para cuantificar la “información prescriptiva” (las instrucciones cibernéticas).

    La presencia de funciones en el ácido nucleico no se pueden explicar mediante tesis del tipo: “orden surgiendo del caos” o “orden al borde del caos”. Los cambios físicos de fase no pueden escribir algoritmos. Las matrices biopoliméricas con alta retención de información se encuentran entre las entidades más complejas conocidas por la ciencia. No actúan y no pueden surgir de los fenómenos autoorganizativos de baja información. En lugar de orden desde el caos, el código genético se ha optimizado para ofrecer algoritmos altamente informativos, aperiódicos y con complejidad específicada. Dicha complejidad especificada generalmente se encuentra más cerca del extremo no compresible y no ordenado del espectro de la complejidad que a su extremo altamente ordenado. Los patrones suele ser el resultado de la reutilización de los módulos de programación o palabras. Pero esto es sólo secundario a la elección contingente que utiliza una mejor eficiencia. El orden en sí mismo no es la clave para el uso prescriptivo de la información”.

    ¿Puedes citarme casos naturales de entidades reproductivas naturales no biológicas? No evadas esta pregunta. Tienes que decirme que casos de elementos no biológicos son capaces de reproducirse.

    En cuanto a los priones son proteínas que en algunos casos se convierten en agentes infecciosos como en el caso de la enfermedad de las vacas locas. Su reproducción no es por duplicación, sino por resonancia, es decir, haciendo que OTRO PRION YA EXISTENTE SE CONVIERTA EN OTRO PRION INFECCIOSO (los virus informáticos, diseñados por humanos, hace algo similar). Cuando un prión extraño se pone en contacto con un prión celular normal, las partículas en movimiento y sin carga eléctrica del prión infeccioso modifican la estructura de las partículas proteicas celulares normales hasta convertirlas en réplicas exactas del prión infeccioso, por lo tanto, NO SE REPLICA POR DUPLICACIÓN como si lo hace una célula.

    Luego mencionas a los replicantes VIRTUALES, es decir, creados por un programador y por ello son en absoluto calificables como casos NATURALES (Por favor relee el post “Los Algoritmos Genéticos y el Diseño Inteligente” ).

  9. Creo que la vida es la evidencia mas clara de la complejidad irreductible. Por ejemplo es curioso analizar que realmente TODO SER VIVO comparte con ciertas caracteristicas similares, en común, unas funciones mínimas que too ser debe poseer para considerarse vivo, estas funciones mínimas son:

    Organización. Las unidades básicas de un organismo son las células. Un organismo puede estar compuesto de una sola célula (unicelular) o por muchas (pluricelular).
    Homeostasis. Los organismos mantienen un equilibrio interno, por ejemplo, controlan activamente su presión osmótica y la concentración de electrolitos.
    Irritabilidad. Es una reacción ante estímulos externos. Una respuesta puede ser de muchas formas, por ejemplo, la contracción de un organismo unicelular cuando es tocado o las reacciones complejas que implican los sentidos en los animales superiores.
    Metabolismo. Los organismos consumen energía para convertir los nutrientes en componentes celulares (anabolismo) y liberan energía al descomponer la materia orgánica (catabolismo).
    Desarrollo. Los organismos aumentan de tamaño al adquirir y procesar los nutrientes. Muchas veces este proceso no se limita a la acumulación de materia sino que implica cambios mayores.
    Reproducción. Es la habilidad de producir copias similares de si mismos, tanto asexualmente a partir de un único progenitor, como sexualmente a partir de al menos dos progenitores.
    Adaptación. Las especies evolucionan y se adaptan al ambiente.

    Ahora bien, respecto a el ultimo punto, hemos de conlcuir que dicha adaptación o evolución se ha comprobado ser horizontal y nunca vertical como algunos proponen. Los hechos se demuestran una sola vez y se converten leyes, la teoría evolucionista sigue intentando demostrar que es verdadera porque de hecho no esta comprobada.

    Regresando a lo de las funciones mínimas, resulta interesante analizar como todo ser vivo necesita estas caracteristicas para considearse tal. Aqui encontramos lo que Cristian hablaba de la necesidad y ademas que necesariamente por muy simple que sea, un organismo necesita alguna clase de órgano o sistema que cumpla con una función metabólica, otra reproductiva etc, etc. que no pudo haber aparecido en estado “imperfecto” puesto que tendría que haber pasado mucho tiempo antes de que dicho sistema evolucionara y adquiriera tal función, por lo cuál dicho organismo habría muerto o bien se habría extinguido en el caso de la funció reproductora, pues de estar incompleta, de haber tenido que evolucionar antes de funcionar, probablemente dicho organismo habria muerto antes de reproducirse. Esto implica que al menos en su forma más sencilla, la vida NECESARIAMENTE tuvo que estar diseñada pues presenta funciones indispensables que necesitan cumplirse. Esto no demuestra que el hombre no provenga del mono que en realidad, es el punto más controvertido del tema, pero al menos en este primer análisis “prebiotico” es claro que se necesitaban ciertas condiciones específicas y funcionales que el azar no puede provocar (sencillamente para que los 20 aminoácidos se den de forma conjunta al azar la probabilidad es de 1×10 elevado a una potencia de 40000, calculo realizado por el premio Nobel Sir Fred Hoyle quién no pertenece al movimiento DI) ni explicar, y que todo organismo presenta, por lo que cada ser viviente presenta características COMPLEJAMENTE IRREDUCTIBLES, no se porque este punto no ha sido utilizado pero resultamente claramente irrefutable y debería de explotar con mayor profundidad.

  10. de hecho existen otros organismos irreductibles. Aunque se han presentado modelos de evolución de la neurona, estos modelos son especulativos y nunca experimentales. Me explico porque considero la neurona como complejamente irreductible.

    La neurona cuenta con varias estructuras tanto internas como externas, como por ejemplo núcleo, aparato de golgi, mitocondria, axones, dendritas etc. en realidad destruir cualquiera de estas estructuras internas, o al menos dañarlas, afecta desfavorablemente la acción de todo el sistema, alterando la conexión sináptica o bien haciendo morir la neurona como tal. En realidad en el supuesto de que la evolución creara nuevas funciones, no implica que tuviera que perder las otras, pues no sería un verdadero cambio adaptativo sino solo un “intercambio funcional” por tanto si bien es cierto existen células que no contienen núcleo y que de hecho funcionan (no recuerdo su nombre ahora) no podemos deducir que estas sean ancestros de la neurona, pues tendrían que mantener cierta parte de esa funcionalidad anterior pues de hecho esto aumentaría las posibilidades de supervivencia de dicha estructura orgánica. Lo cierto es que la neurona no parece tener alguna función de este tipo, ni al menos un vestigio lo que nos dice que evidentemente su estructura si bien pudo haber sufrido algunos cambios con el pasar del tiempo, estos cambios tendrían que ser horizontales, es decir aumentan o disminuyen la potencia de una función pero nunca la añaden y la elimina.

  11. Cristian, disculpa mi tendencia cuasi pronadora a salirme del origen de la vida y meterme en la evolución de la misma, es inevitable.
    Respecto al cono invertido de J.S.Gould, su idea del decremento de la biodiversidad está fuertemente puesta en duda como nos muestran los análisis de bauplanes del filo artrópodo. No siempre es igual hablar de filo y de bauplan, ya que un mismo filo como el de los artrópodos presenta distintos planes de organización corporal (hasta 24 bauplanes se le han asignado a dicho filo). Según Gould desde el Cámbrico ha ocurrido un decremento de la diversidad, debido a constricciones al desarrollo de los diferentes animales, lo que ha llevado a mantener esa estabilidad y reducción de bauplanes. Pero otros paleontólogos no están de acuerdo con esto, y mantienen que la biodiversidad no solo no ha decaído desde el Cámbrico sino que ha aumentado, por ejemplo en artrópodos, donde se pueden agrupar todos esos bauplanes en 3 grandes grupos: atelocerados para miriápodos y insectos, crustaceomorfos y aracnomorfos, con quelicerados y trilobites.( por ejemplo el hecho de que no haya trilobites hoy no significa que su bauplan no siga existiendo hoy en aracnomorfos y toda su diversidad).
    De hecho, según autores como Sepkoski, el número de familias en el Cámbrico oscila las 50, frente a las cerca de 400 que alcanza el Ordovícico y otras fases del Paleozooico, y así incrementándose periodo tras periodo pese a las 5 extinciones en masa.
    Sobre los genes Hox, si los metazoos más basales (placozoos) solo tienen un tipo de gen Hoemobox, un cnidario 2 genes en el complejo Hox, un triblástico protóstomo cerca de 8 y un deuteróstomo cerca de 12, yo más bien diría que la complejidad ha ido en aumento. Por lo menos hasta la explosión Cámbrica, y desde entonces en algunos grupos ha aumentado mientras que en otros habrá descendido. Además, sobre el comentario de Gould, hoy en día se sabe que el incremento de genes homeóticos responde a procesos de duplicaciones, que después de aumentar su número y tipo, bien se mantuvieron, bien se duplicaron más, o bien se perdieron algunos. Esto no quiere decir que determinados organismos no hayan podido perder caracteres, claro que sí, igual que muchos otros los ganaron, se puede ver una cierta tendencia hacia la diversificación y complejidad, por ejemplo si a partir de un reptil sin plumas tenemos 2 reptiles, uno con plumas y otro sin ellas, se puede decir que ha aumentado la biodiversidad o por ejemplo a nivel tisular, donde se estima que los tipos de tejidos, funciones, especializaciones y en definitiva diversificaciones se ha incrementado desde el origen de la vida animal.
    Saludos

  12. Gracias Manuel por tus interesantes comentarios. Es evidente y también esperable que la biodiversidad aumente con el tiempo desde un número inicial base. De hecho hay abundante evidencia de ello. Que el número de familias sea mayor en el Ordovírico y otras fases del Paleozóico con respecto al Cámbrico tal como lo alude Sepkoski no implica nuevos planes de diseño animal postreros. Lo que Gould manifiesta no es que la diversidad haya disminuido con el tiempo, sino que hoy tenemos menos planes de diseño animal que en la explosión cámbrica. En el capitulo 1 de su libro “La vida maravillosa” él dice:

    “La iconografía convencional se ha sumado a un modelo primario, el “cono de diversidad creciente”, un árbol de Navidades invertido. La vida comienza de un modo restringido y simple, y progresa siempre hacia lo alto, yendo a más y más y, implícitamente, a mejor y mejor. El tronco se escinde en unas pocas ramas básicas; ninguna de ellas se extingue; y cada una de ellas se diversifica aún, en un número de subgrupos que aumenta de forma continúa. Pero los datos de Burgess Shale refutan esta interpretación central de la evolución como proceso continuo de diversificación creciente”.
    “Las reconstrucciones radicales de la anatomía de los animales de Burgess Shale que presentaron Whittington y sus colegas revolucionaron, invirtiendola, la interpretación tradicional de la vida. Al reconocer tantas anatomías únicas en Burgess Shale, y al demostrar que los grupos familiares estaban experimentando con diseños tan alejados de la gamma actual, invirtieron el cono. La extensión de variedad anatómica llegó a un máximo inmediatamente tras la diversificación inicial de los animales pluricelulares. La historia posterior de la vida procede por eliminación, no por expansión. La Tierra actual puede contener más especies que nunca, pero la mayoría son iteraciones sobre unos pocos diseños anatómicos básicos. Comparados con los mares de Burgess Shale, los océanos de hoy contienen muchas más especies basadas en muchos menos planos anatómicos. Burgess Shale nos enseña que la máxima gamma de posibilidades anatómicas surge en el primer ímpetu de diversificación. La historia posterior es un relato de restricción”.
    Gould no es el único en observar este hecho. Los paleontólogos Valentine, Jabloski y Erwin manifiestan lo siguiente:
    “Tanto el registro fósil como las filogenias moleculares (genealogías basadas en ADN) son coherente con la idea de que todos los phyla animales vivos en la actualidad habían aparecido ya antes del final del intervalo de 10 millones de años que constituye la explosión cámbrica”.
    El paleontólogo Paul Chen presidente del Departamento de Biología de la Universidad de San Francisco, que ha investigado en el gran yacimiento de fósiles de Chengjiang en China manifiesta lo siguiente:
    “Actualmente tenemos unas 38 phyla de diferentes grupos de animales, pero la cantidad total de phyla descubiertas durante ese período de tiempo (incluyendo las de China, Canadá y de otras partes) suma más de 50 phyla. Eso significa que hay más phyla en el principio mismo, cuando encontramos los primeros fósiles de vida animal, que las que hay ahora.
    Stephen J. Gould [el biólogo evolucionista de Harvard University que propuso el Equilibrio Puntuado] se ha referido a esto como el cono invertido de la diversidad. La teoría de la evolución sugiere que las cosas se vuelven cada vez más complejas y se diversifican cada vez más a partir de un origen único. Pero todo resulta ser al revés. Tenemos más grupos diferentes en el principio mismo, y el hecho es que cada vez más de estos grupos desaparecen con el tiempo, y tenemos cada vez menos ahora”.

    En este sentido no debemos confundir aumento de complejidad funcional biológica con diversidad biológica. Ahora bien cuando dices que un placozoo tiene 1 gen Hox, un cnidiario 2, un protóstomo 8 y un deuteróstomo 12 no implica que debamos considerar que su aparición cronológica está en relación directa a su número de genes Hox. Para empezar hay mucha especulación y poca certidumbre que un placozoo anteceda a un cnidiario dado que hay cladogramas que invierten sus tiempos de aparición. En este sentido no sería prudente sacar conclusiones de incrementos de complejidad en base a estos.

    En cuanto a que un “hoy sabemos” que el incremento de genes Hox responde a duplicaciones genéticas considero que ello es elevar una hipótesis a la categoría de hecho demostrado y Manuel creo que tu sabes que ello no es verdad. Recordemos que los genes Hox son genes reguladores maestros implicados en la dirección de una cascada de regulación que empieza en ellos y controla a otros genes reguladores y los mismos a otros genes realizadores (downstream). No basta con duplicar un gen Hox, sino sacamos de la chistera mágica del naturalismo una batería de genes realizadores que en una mosca prescriban el desarrollo de un ojo de mosca y en un humano el desarrollo de un ojo de humano. Por ello, la propuesta de que con duplicar un gen Hox ya incrementamos la complejidad de un animal sin explicar como surge la información de su cadena de realización no se sostiene.

    Saludos

  13. Cristian, si “es evidente y esperable que la biodiversidad aumente con el tiempo desde un número inicial base”, entonces no es evidente que sea 100% correcto el cono invertido de la biodiversidad de Gould. Yo creo que está probado que los diseños fundamentales (= bauplanes) se forjaron, desarrollaron, aparecieron, como se quiera decir, en el Cámbrico. Desde entonces han sufrudo una gran estabilidad. Perfecto, pero el hecho de que un diseño fundamental estuviera presente no impide que la diversidad de formas, especies, géneros y familias tan enorme, dentro de cada plan fundamental (por ejemplo tener cabeza, torax y abdomen, poseer 3 pares de patas, y ser celomado) tenga una gran diversificación mediante macro y micro evolución (la mega la dejamos para los bauplanes sobretodo). Por eso digo que ok a que el número de bauplanes no se ha visto incrementado desde comienzos del paleozoico, pero si la biodiversidad, en contra del cono invertido de la biodiversidad.
    “La historia posterior de la vida procede por eliminación, no por expansión. La Tierra actual puede contener más especies que nunca, pero la mayoría son iteraciones sobre unos pocos diseños anatómicos básicos”
    No estoy deacuerdo con esto, si atendemos a la comparación entre tipos celulares durante el Cámbrico hasta nuestros días. Vemos que el número de tipos de células en aquella época no llega a 50, frente a los 200 tipos celulares que tienen primates y aves actuales. ¿No es esto un incremento de la biodiversidad y complejidad de la vida? ¿Donde está aquí la eliminación?
    Sobre los Hox, de acuerdo, no sabemos, pero ciertos experimentos apuntan a mutaciones de tipo cis-duplicaciones para la diversificación de esos genes.
    Saludos

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