La Explosión Cámbrica y su significado (2)

Felipe Aizpún

Una de las notas más destacadas del fenómeno de la explosión del Cámbrico es el hecho de que los planes corporales aparecen de forma súbita en el tiempo y a partir de entonces permanecen sólidamente inalterables durante el resto de la historia de las formas vivas en nuestro planeta. Eso quiere decir que una vez que un determinado plan corporal ha sido adquirido éste ya no se pierde en el tiempo sino que únicamente sirve de base para posteriores desarrollos evolutivos que dan lugar, eventualmente, y por procesos aún sin determinar, a las inferiores clasificaciones taxonómicas, clases, órdenes, familias etc.

Si analizamos la evolución, no como un evento no guiado y fortuito sino desde una perspectiva teleológica, como un proceso intencional, entonces muchas cosas resultan más fáciles de comprender. Primero se consolidan en el tiempo los cuadros morfológicos más generales y posteriormente las categorías más específicas. Todos los filos aparecen consolidados en el cámbrico. Luego posteriormente se van consolidando las clases y los órdenes hasta un momento en el que dejan de aparecer nuevas clases y órdenes. A partir de un momento en el tiempo y hasta la actualidad, lo único que observamos es el rastro de fenómenos de especiación, es decir, una proliferación de formas novedosas que multiplican la diversidad de las formas vivas existentes pero ya no su complejidad.

La preservación de los planes corporales y su inmutabilidad una vez adquiridos supone un rompecabezas bien enojoso en el marco de la lógica darwinista. ¿Por qué se produjo un desarrollo evolutivo hacia la proliferación de planes corporales tan diversos para, en un momento dado, consolidar estructuras inmutables en el futuro? El darwinismo, entendido como un proceso de variación aleatoria y dirigido por selección natural, carece de una explicación satisfactoria. Tres hipótesis diferentes se han aventurado. La explicación adaptativa de que una vez adquiridos los planes corporales los organismos no han evolucionado grandemente porque todos los nichos ecológicos estaban ya ocupados resulta contradictoria con la evidencia. Otros han apuntado a la teoría de que los procesos de desarrollo embrionario consolidan limitaciones en el desarrollo evolutivo. Sin embargo, estas limitaciones no habrían prevenido el desarrollo anterior hasta la consolidación de los cuadros corporales existentes lo que resulta difícil de justificar. Por último, otros autores se apuntan a la existencia de “Laws of form”, leyes de la forma que los organismos deben respetar de la misma forma que los minerales cristalizan igualmente según leyes que no pueden ser alteradas. Esta propuesta, denominada estructuralismo biológico, implica que los planes corporales son inmutables porque son la expresión de leyes matemáticas o porque están conformados por fuerzas físicas que los organismos no pueden eludir. El problema es que esta interpretación no puede explicar por qué cambiaron y surgieron los planes corporales a partir de supuestos organismos antecesores.

Como es sabido, la ortodoxia neo-darwinista proclama que los cambios evolutivos se explican generalmente según el esquema del gradualismo filético o filogénico; ello no obsta para que a veces, el cambio se explique mejor según el mecanismo del equilibrio puntuado. Es decir, el evolucionismo darwinista acoge benévolo a cualquier explicación y su contraria siempre que se explique todo como un proceso adaptativo guiado por la mano invisible de la selección natural. El problema es que ni el gradualismo imperceptible ni el equilibrio puntuado explican satisfactoriamente la explosión del cámbrico. Ambos mecanismos implican, como necesidad teórica, que los cambios a nivel de categorías taxonómicas superiores requieren procesos más largos que los cambios a niveles más específicos. El hecho de que los cambios que han llevado a consolidar la categoría Phylum se hayan producido de forma más abrupta en el tiempo que los cambios que han llevado a la diversificación de los caracteres de detalle en las distintas especies conocidas, resulta plenamente contradictorio con el modelo.

En el discurso darwinista, además, la especiación es un proceso que debería preceder en el tiempo a la consolidación sucesiva de cuadros morfológicos alejados del modelo inicial en el proceso evolutivo. La consolidación de planes corporales diversos se entendería mejor como una acumulación de variaciones en el tiempo. Sin embargo la historia biológica contradice de plano esta propuesta. Lo primero que aparece en el registro fósil es la consolidación de los modelos generales de desarrollo, y luego la forma y el detalle concreto. La conclusión que muchos autores no pueden eludir es que finalmente la explosión del cámbrico no puede ser considerada como una radiación adaptativa según el modelo neo-darwinista, es decir, no fue un simple proceso de adaptación a las condiciones cambiantes del entorno sino que fue un proceso de naturaleza claramente diferente. Por el contrario lo que parece razonable intuir es que la explosión del cámbrico fue un evento único en la historia de la vida en nuestro planeta como lo fueron también la emergencia de la vida, la aparición de los procesos de desarrollo embrionario (organismos pluricelulares) o la emergencia de la mente. Esta reflexión nos sitúa frente al misterio mayor de la biología, el misterio de organismos que presentan la capacidad de aumentar su propia complejidad.

Como apunta el profesor italiano Marcello Barbieri (Universidad de Ferrara) en su interesantísimo libro “The Organic Codes” sobre la semiótica de la vida, tanto la aparición simultánea y abrupta de los filos como el hecho de su posterior estabilidad como cuadro de posteriores desarrollos evolutivos, adquieren una mejor comprensión si adoptamos la perspectiva de considerar los diferentes animales como estructuras multicelulares ideales, es decir, como modelos formales que prescriben el desarrollo de las formas vivas según el esquema teórico matemático de reconstrucción a partir de una información incompleta. Barbieri es un experto en evolución del desarrollo y embriología. Desde su perspectiva, el estudio del proceso de desarrollo embrionario le ha llevado a considerar la ontogénesis como un proceso de reconstrucción, a partir de una información genética dada, de un modelo previamente determinado. En su libro además, Barbieri argumenta que también la explosión del cámbrico parece explicarse mejor como un fenómeno de concreción y emergencia de unos modelos ideales capaces de conformar el desarrollo específico y concreto posterior de una multiplicidad de formas vivas. El problema es que la reconstrucción de algo implica la previa existencia del modelo ideal a reconstruir. Barbieri no lo dice porque es un autor comprometido profundamente con el paradigma naturalista, pero yo sí: esta visión idealista (platónica si se quiere) de las formas vivas trae inevitablemente reminiscencias profundas de diseño, de un proceso intencional y de una causalidad inteligente.

4 Respuestas para La Explosión Cámbrica y su significado (2)

  1. Felipe:

    Afirmar que los principales phyla aparecieron abruptamente durante la explosión cámbrica en base a su indudablemente abrupta aparición en el registro fósil denota el mismo error de concepto y de interpretación de las evidencias que lleva a inferir saltacionismo a partir de la discontinuidad del registro fósil.

    Muy por el contrario, las evidencias indican que la separación entre los grandes grupos ya se había producido mucho antes de la explosión Cámbrica, a partir de formas de vida mucho más simples. Por ejemplo, hay evidencias de que la división de los animales con simetría bilateral entre protostomos (que incluye a moluscos y artrópodos) y deuterostomos (que incluye a cordados y equinodermos) se habría producido al menos hace unos 550Ma, pues ya en la fauna Ediacárica se observan organismos reconocibles como protostomos tales como Kimberella, el que incluso autores clasifican como molusco. Debido a que la diferenciación entre protostomos y deuterostomos se produce muy temprano durante el desarrollo embrionario, no parece factible que esta división se haya producido a partir de un ancestro común muy complejo, sugiriendo que la división entre los grandes grupos pudo producirse incluso varios cientos de millones de años antes del Cámbrico, lo que además es consistente con las estimaciones originadas en el uso de relojes moleculares.

    El hecho de que las grandes divisiones en los seres vivos hayan aparecido temprano en la historia biológica no sólo no es contradictorio con la teoría de la evolución a partir de un ancestro común sino que es lo esperable, del mismo modo en que si uno observa un árbol desde su tronco hasta las ramificaciones más distales, uno no esperaría volver a encontrar un nuevo tronco o una rama principal originandose en las delgadas ramas exteriores. Del mismo modo, es absurdo decir que la aparición de nuevos ordenes o grupos mayores se ha detenido en base a que su aparición no se observa en la actualidad. Por cierto, qué criterio estas usando para concluir que la aparición de nuevos ordenes ya se detuvo? a modo de referencia, los tubulidentados son un orden de mamíferos que de acuerdo con las evidencias apareció hace apenas unos 20 millones de años.

    Decir que los planes corporales de los seres vivos se han mantenido inalterables desde el cámbrico es simplemente no querer ver las evidencias. Entre las especies originadas en este periodo no hay nada remotamente parecido a los planes corporales aparecidos con posterioridad, tales como aquellos de los anfibios, reptiles, mamíferos, aves, plantas terrestres, insectos, etc.

    Finalmente, me parece que la idea de un creador capaz de diseñar especies a nivel molecular que tardó cientos o miles de millones de años en completar su obra, a costa de la descontinuación de cerca del 99% de sus creaciones, cuando podía haber poblado saltacionalmente toda la biosfera con organismos creados específica e independientemente ajustados para aprovechar cada nicho ecológico, resulta completamente ridícula.

    Por el contrario, la penosa historia de la diversidad biológica desde antes de la explosión cámbrica hasta nuestros días es consistente con lo predicho por un proceso evolutivo no planificado.

  2. Roberto,

    El hecho de que la explosión cámbrica suponga una anomalía crítica para el panorama darvinista es un dato tan unánimemente aceptado entre la comunidad científica seria que no puedo perder el tiempo discutiéndolo. Me limitaré a señalar que los relatos y las interpretaciones de mi artículo proceden casi literalmente del capítulo dedicado a la explosión del cámbrico en el libro “The Organic codes” de Marcello Barbieri. Barbieri es un autor comprometido con el naturalismo más ortodoxo y expresamente contrario al Diseño Inteligente por lo que en absoluto se puede hablar en su trabajo al respecto de una interpretación tendenciosa sino del simple reconocimiento de una verdad científicamente incontestable.
    Para los seguidores de este blog que quieran profundizar en el tema les recomiendo vivamente el artículo de Stephen C. Meyer, “El origen de la Información Biológica y las Categorías Taxonómicas Superiores” en español en nuestra página web principal

    http://www.oiacdi.org/articulos/El_origen_informacion_biologica.pdf

  3. Roberto,

    Interesante tu comentario aunque sobre el mismo quisiera hacer algunas precisiones:

    Tenemos que tener claro el concepto de filos (phyla), es decir, de los planes de diseño animal. Los mismos comportan modelos específicos de organización en la morfología animal claramente distinguibles y dentro de los mismos se produce las diversificaciones de clase, orden, familia, género y especie. No se está diciendo que este fenómeno dió origen a los animales modernos como interpretas o que dichos filos no sufran modificaciones. Aludes que los reptiles, aves, mamíferos e insectos son muy posteriores a dicha explosión, lo cual es cierto, como también lo es que los mismos pertenecen al phylo de los cordados que tuvo su origen en la misma junto con TODOS los demás filos que han existido y que hoy existen. Dicho prodigio ocurrió además en un lapso de 10 millones de años lo que representa el 0.2% de la historia de la vida (10/3600). ¿Te parece normal esto?

    Por otra parte decir que una aparición súbita de 50 filos es lo esperable desde el punto de vista evolutivo no es asumible dado que lo que se esperaría sería ver una aparición gradual y en forma de cono, con menos filos apareciendo en el pasado y más apareciendo en el futuro. Sin embargo, la realidad es muy distinta. La explosión cámbrica muestra, como lo llamó Stephen Gould, “El cono invertido de la biodiversidad” donde la abundancia de filos se da en el pasado y disminuye hacia el futuro. No estamos pues hablando sobre si pueden o no surgir nuevas especies, sino de nuevos filos.

    En el post “La resolución de la explosión cámbrica” que acabo de publicar, comento algunos de los puntos que mencionas y presento varios testimonios de paleontólogos y biólogos que ponen en relieve cuan resuelta es esta explosión.

  4. Cristian:

    Por otra parte decir que una aparición súbita de 50 filos es lo esperable desde el punto de vista evolutivo

    Me parece que yo nunca dije eso y con esta afirmación estás pasando por alto el fondo del asunto: interpretar la súbita aparición de los filos animales en el registro fósil como un recuento literal de lo ocurrido en la historia de los seres vivos es un error de concepto geológico que no toma en cuenta la discontinuidad intrínseca del registro fosil y el sesgo de preservación asociado a la aparición de los primeros organismos con partes duras. Es también desconocer las evidencias originadas en la biología molecular y el mismo registro fosil que apuntan a una diversificación de los filos animales muy anterior al cámbrico.

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