Flagelo Bacteriano, Complejidad Irreducible y Evolución Darwiniana. (1)

Felipe Aizpún                

El flagelo bacteriano se ha convertido en un icono del Diseño Inteligente, y como consecuencia ha concitado una gran cantidad de comentarios y propuestas en el debate sobre la evolución. En fechas recientes, algunos comentaristas habituales de este blog han aportado documentación, y argumentos críticos al DI en relación con este fascinante artefacto molecular que merecen una consideración detallada. Dos son los puntos de análisis que se hacen necesarios en este debate. Por un lado, si se puede afirmar de dicha maquinaria molecular la condición de irreduciblemente complejo y que es lo que ello exactamente significa. Segundo, si tal condición implicaría la imposibilidad de que tal maquinaria molecular pudiera explicarse como consecuencia de un proceso evolutivo de naturaleza estrictamente darwinista.

Vayamos con la primera de las cuestiones planteadas. Se dice de un sistema funcional que es irreduciblemente complejo cuando está formado por una diversidad de partes (o subsistemas) conectadas e interactuantes, de tal manera que al eliminar cualquiera de ellas deja de prestarse la función característica. Esta condición es por tanto, un dato objetivo de la realidad, una cualidad verificable empíricamente y una circunstancia que puede ser analizada en el ámbito de la observación empírica y el estudio científico. No es una opinión rebatible o argumentable, no es un juicio de valor, o se tiene o no se tiene, y ello con independencia de las opiniones o preferencias del observador.

Entiendo que ésta no debería ser una cuestión controvertida y que el hecho de que el flagelo no pudiera desempeñar su función si alguna de las proteínas que lo conforman faltase no ha sido nunca discutido por los especialistas. Me apoyaré para reclamar que se trata de una cuestión pacíficamente admitida en el propio video aportado por nuestro comunicante Cayetano en sus comentarios en defensa de las tesis darwinistas en relación al flagelo bacteriano. El video nos informa mediante una imagen escrita (alrededor de 0.50 m.) de lo siguiente:

“Los estudios han demostrado que en extraer cualquiera de las 42 proteínas comunes a todos los flagelos, estos pierden la TOTALIDAD de la función”

Y a continuación se pregunta,

“¿cómo pudo pues haber evolucionado?”

Parece, por tanto, que la primera cuestión queda suficientemente contestada, ya que incluso quienes defienden con ardor la posibilidad de un origen darwinista en la evolución de tal engendro molecular aceptan sin debate el punto de partida que define el flagelo como un sistema irreduciblemente complejo. Parece evidente que a menudo se cae en el error de confundir el verdadero objeto de discrepancia al asignar a las críticas evolucionistas un contenido inadecuado. No es la complejidad irreducible lo que se pone en cuestión, si no la consecuencia inferida por autores como Michael Behe de que tal complejidad irreducible veda la posibilidad de un escenario darwinista para explicar su origen. Pasemos por tanto al segundo punto de este comentario.

El argumento básico de Behe al respecto es, desde luego, un argumento teórico, como por otra parte no podía ser de otra manera. La inexistencia de algo no puede ser demostrada apodícticamente, la no ocurrencia de un evento pasado tampoco; no olvidemos que en el debate sobre la evolución, nos movemos irremediablemente en el campo de las disciplinas de carácter histórico. Pero no por ello el argumento deja de ser de una consistencia rocosa en su estructura lógica. Behe argumenta que, dado el carácter irreduciblemente complejo de un sistema funcional, no existen precursores funcionales cercanos que puedan servir de soporte a un proceso de formación de naturaleza darwinista. La razón es que este proceso exige una acumulación de variaciones mínimas (casi imperceptibles) que se van apoyando las unas en las otras a través de estructuras funcionales intermedias que deben, cada una de ellas, implicar una mejora adaptativa que justifique su implantación generalizada en una población determinada por el expediente (esencial al modelo por otra parte) de la selección natural. Veamos dos ejemplos de dos textos de Behe en los que define con precisión el carácter epistemológico de su propuesta:

No hay un punto mágico en el que la complejidad irreducible hace que el darwinismo sea lógicamente imposible; pero los obstáculos para el gradualismo devienen cada vez mayores conforme las estructuras se hacen más complejas, más interdependientes. (Darwin´s Black Box, p. 203)

A la luz del tremendo progreso reciente de la ciencia, ¿podemos determinar, no lo que es tan sólo teóricamente posible para la evolución darwinista, no lo que simplemente podría suceder en una fantasía imaginada, si no más bien lo que es biológicamente razonable que pueda esperarse de la selección natural actuando sobre mutaciones fortuitas a nivel molecular? (The Edge of Evolution, p. 103)

La argumentación contraria debe de vencer por lo tanto la lógica inherente al argumento, lo cuál parece difícil de poder realizarse en términos estrictamente teóricos por lo que sólo nos queda analizar si existen en la Naturaleza estructuras funcionales similares o suficientemente cercanas que puedan justificar tal pretensión. Y no las hay; ni tampoco existen itinerarios evolutivos plausibles más allá de los habituales ejercicios de imaginación creativa que no acaban de cumplir con la reglas que el propio modelo darwinista nos impone. El video comentado más arriba es, seguramente, el modelo explicativo más generalizado entre la literatura darwinista; responde a la idea de que un concreto artefacto secretor puede considerarse como un sistema biológico precursor del flagelo que nos daría pistas sobre un hipotético itinerario evolutivo. Sobre tal hipótesis diversos autores han construido sus propuestas. Entre ellos destaca Nick Matzke, en cuyas ideas se basa este video, pero también algunos de los más famosos críticos como Ken Miller, Musgrave o Pallen. Básicamente, el problema de estas argumentaciones es que no respetan las reglas del modelo darwinista ya que no pueden justificar realmente la posibilidad de estructuras funcionales intermedias reconocibles o plausibles, capaces de aportar ventajas competitivas seleccionables y conectadas entre sí por pequeñas modificaciones del tipo de las que la Naturaleza podría razonablemente alcanzar de manera fortuita. Más allá de la verborrea habitual, lo que nos encontramos son inconsistencias flagrantes como las que el propio video exhibido nos muestra. Si como el propio video anuncia, la eliminación de cualquiera de las proteínas hace perder la función característica en su TOTALIDAD (énfasis original), la definición (inconcreta, por supuesto: “por simplicidad, se han ahorrado los nombres de las proteínas que protagonizan cada paso”) de un hipotético itinerario, paso a paso, es una contradicción flagrante en sus términos.

Este tipo de escenarios, han sido analizados y criticados de manera exhaustiva en el pasado por los autores del DI sin que aparentemente los autores darwinistas se hayan tomado la molestia de darse por enterados. La crítica principal, en oposición a lo que señala de entrada el video mencionado, se basa en la falta de rigor de las propuestas evolucionistas al pasar por alto un conocimiento profundo de la complejidad de los mecanismos y estructura del flagelo. En concreto, por ejemplo y tal como explica detalladamente Jonathan M. en este post es necesario considerar la complejidad extraordinaria del proceso de construcción del flagelo en el seno de la célula y la naturaleza de los pasos sucesivos que lo conforman. En él intervienen más de 60 productos diferentes fruto de la expresión de diferentes genes y el mismo está regulado por niveles superpuestos de información. Estos distintos niveles informacionales regulan el tiempo y momento de expresión de los distintos materiales genéticos. Así, garantizan un proceso perfectamente funcional orientado a la consecución de un artefacto específico en su complejidad funcional y no a la mera acumulación de estructuras sucesivas en un proceso lineal que desemboca, por mera acumulación de proteínas, en lo que conocemos como flagelo. El proceso puede ser visualizado en esta animación.

En realidad, lo que resulta relevante para esta discusión es el hecho de que una estructura irreduciblemente compleja no es esperable que pueda evolucionar de forma directa, por lo que únicamente cabe concebir procesos indirectos en los que la evolución de las partes y de la función de los distintos sistemas intermedios se produciría en paralelo. Este tipo de procesos indirectos, es necesario señalarlo, no forma parte de las intuiciones originales del buen Darwin, cuyo desconocimiento de la biología y de la genética modernas era, obviamente, absoluto. Por el contrario, tales escenarios evolutivos han sido imaginados por sus seguidores en las últimas décadas, no como resultado de la necesidad de explicar observaciones empíricas (lo cuál habría sido muy de agradecer) si no por el contrario, como un intento de esquivar las anomalías observadas en la Naturaleza que se resisten a acomodarse al modelo prescrito por nuestros científicos. Podemos afirmar que ni la existencia de sistemas biológicos irreduciblemente complejos ni la conclusión de que los mismos no pueden, razonablemente, ser el resultado de una evolución directa de tipo darwinista, ha podido ser abiertamente contestada. Por el contrario, y con objeto de buscar vías de escape para el modelo oficialista, lo que se ha propuesto es la introducción en el debate de lo que se ha dado en llamar mecanismos de evolución indirecta, en donde los sistemas complejos se presentan como el hipotético resultado de fantásticos procesos de mutación en los que sistemas o subsistemas funcionales dan paso a estructuras funcionales diferentes y de mayor complejidad. Tal ejercicio de imaginación creativa no se encuentra respaldado, sin embargo, por evidencia empírica alguna. (continuará)

26 Respuestas para Flagelo Bacteriano, Complejidad Irreducible y Evolución Darwiniana. (1)

  1. Bueno, Felipe, yo no se que ha entendido del vídeo pero en el que yo le he enlazado (http://www.youtube.com/watch%3Fv%3DbhI-cIAMMfs) queda meridianamente claro que el flagelo cumple la función de facilitar el desplazamiento a falta no ya de una sino de varias de sus proteínas y, desde luego, cumple su función siempre aunque su función sea otra. Olvida usted que el flagelo se forma porque es útil no porque exista la necesidad de un flagelo; este error es común cuando se parte de la conclusión para buscar pruebas que la confirmen en lugar de llegar a la conclusión partiendo de las pruebas.

    Que manía tiene usted con Darwin, no acaba de entender, tampoco, que realmente no importa mucho si Darwin había o no previsto tal o cual mecanismo a no ser que estemos hablando de historia de la ciencia, en la teoría evolutiva en uso si se contemplan y se han descrito muchos casos de órganos que cambian de función.

    Ahora me gustaría que me explicará como cree usted que se ha formado el flagelo, así podremos contrastar cual de las dos hipótesis se ajusta más a la realidad.

  2. Lo que el video dice literalmente es que el flagelo es un sistema funcional que si se extrae cualquiera de sus 42 proteínas pierde TOTALMENTE su función. En realidad este es el único dato científicamente contrastado que contiene el video.
    Lo demás es pura especulación. las hipotéticas fases funcionales son fruto de la imaginación calenturienta de Matzke y sus amigos. Ningún rastro de ellas existe en la naturaleza. Ningún argumento sólido puede justificar que hayan exiostido nunca y por supuesto, ninguna evidencia empírica puede hacer creíble que las fases sucesivas tuvieran una mejora funcional capaz de provocar su generalización y la desaparición de los precedentes sistemas funcionales “para siempre” de la faz del planeta.
    Osea, pura ciencia ficción.
    hay que tener en cuenta además que la presentación de un hipotético escenario “gradualista” alegando que el sistema se ha ido formando “proteína aproteína” como si cada añadido de una proteína representase un añadido funcional es una historia científicamente inadmisible. La mera formación de una sola proteína de novo, y por tanto la generación de la información genética que la prescribe es un evento, que si lo consideramos por sus probabilidades en términos estrictamente fortuitos resulta inalcanzable en el espacio de tiempo que contamos para la aprición de este tipo de estructuras funcionales. 42 proteínas conectadas funcionalmente serían el “churro” cosmico mayestático por excelencia. Y que decir de la conjunción imprescindible de capas superpuestas de información que prescriben el proceso de formación del flagelo… Bueno, cada uno puede creerse lo que quiera. es una elección.

    Lo que sí es un video científico es el que muestra el proceso de formación del flagelo bacterial que yo he presentado.

    Por supuesto nadie sabe cómo surgió el flagelo. Lo que sí parece claro es que no se formó por acumulación de errores en la replicación; no es razonable. Lo que sí es razonable es que la información prescriptiva que regula su formación tenga su origen en una ideación inteligente e intencional, como cuando sin conocer la estructura del flagelo molecular, el ser humano ideó un ingenio mecánico semejante.. ya sabes, a iguales efectos, iguales causas…

  3. Ya veo, Felipe, osea que como “usted” no tiene una explicación que no vaya contra sus creencias pues no hay explicación, “ergo” tiene que haber sido un dios o una ignota inteligencia o como sea que prefiera llamarlo ya que eso no desentona con sus creencias. Bueno, pues me parece muy bien que usted tenga sus creencias, pero no lo llame ciencia, se llama “argumentum ad ignorantiam”.

  4. “Lo que el video dice literalmente es que el flagelo es un sistema funcional que si se extrae cualquiera de sus 42 proteínas pierde TOTALMENTE su función”

    Pero adquiere otras funciones relacionadas. Yo ya le puse un video del experto citado por Behe en el juicio de Dover. No entiendo ese razonamiento que usted plantea ni lo que se supone que pretende demostrar.

    “Lo que sí es razonable es que la información prescriptiva que regula su formación tenga su origen en una ideación inteligente e intencional, como cuando sin conocer la estructura del flagelo molecular, el ser humano ideó un ingenio mecánico semejante.. ya sabes, a iguales efectos, iguales causas…”

    ¿A iguales efectos iguales causas? ¿Ese es el argumento que sustenta su afirmación que “la información prescriptiva que regula su formación (del flagelo) tenga su origen en una ideación inteligente e intencional”? Yo diria que para hacer una afirmación semejante se necesitan argumentos de mucho más peso.

  5. Cayetano,
    parece que andamos un poco flojillos en lógica…
    Mi razonamiento no encaja para nada en el modelo de argumento ad ignorantiam. No es un arguemnto que parta de la premisa de la imposibilidad de demostrar o refutar algo. Por el contrario, es un argumento positivo que parte del conocimiento cierto del carácter funcional e irreducible de la complejidad de un sistema biológico. De ahí se infiere la necesidad de una causación inteligente. Quizás podías haber probado con un “non sequitur”. El problema es que sí se sigue.

    Oscar.
    En el video que tú nos participastes hay un señor que no demuestra absolutamente nada y que se limita a recoger la existencia del secretor T. III. pero esto ya lo trataré más extensamente en la segunda parte de mi comentario sobre el flagelo que se publicará en un par de días.

  6. Vamos a ver, Felipe, esto de la “complejidad irreductible” suena a “no soy capaz de explicarlo”, bueno, que le vamos a hacer, otros si son capaces de explicarlo y en el vídeo que usted malinterpreta tiene una explicación sencilla de como se ha podido formar el flagelo bacteriano paso a paso, proteína a proteína, los experimentos actuales trabajan con esa hipótesis, y de momento la confirman (como ya se dice en el video), pero usted insiste en que como usted cree que existe una causa inteligencia pues entonces existe una causa inteligente y no hay más que hablar, yo no entendería esta postura tan irracional si no fuera porque a ninguno se nos escapa que detrás del Diseño Inteligente están una serie de creencias religiosas trasnochadas que también son conocidas como Creacionismo y, claro, en materia de religión ya sabemos que el pensamiento de los creyentes queda sometido a los dogmas.

  7. Cayetano dice: Vamos a ver, Felipe, esto de la “complejidad irreductible” suena a “no soy capaz de explicarlo”…

    Estimado, no es admisible ni serio que a esta altura del debate ponga en duda que la “complejidad irreductible” es una propiedad perfectamente definible y verificable en el 100% de los sistemas funcionales que requieran de al menos dos componentes concatenados e interactuantes para cumplir efectivamente su función… En el 100%!!!

    La “complejidad irreductible” es un concepto tan, pero tan simple, que su formulación matemática es igualmente sencilla: Un simple producto de factores.

    Ejemplo: Sistema básico de amplificación de voz.

    Componentes:

    A) Micrófono (convierte la señal acústica en eléctrica)
    B) Cable (lleva la señal desde el mic hasta el amplificador)
    C) Amplificador (amplifica la señal de entrada para que sea reproducida por unos alto-parlantes)
    D) Parlantes

    Tenemos un sistema “S” que, para funcionar, necesita sí o sí mínimamente estos 4 componentes: A, B, C y D

    (En la realidad se necesitan muchísimos más, ya que cada uno de estos componentes es, de por sí, un sistema complejo en su interior. Pero esto es solo un ejemplo ilustrativo. Cuantos más componentes tengamos, más larga sería la cadena de factores, lo cual complicaría el ejemplo inútilmente).

    Incluso, para probar lo simple de este concepto matemático, no hace falta más que recurrir a 2 valores numéricos: ceros y unos (Álgebra binaria o Álgebra de Boole)

    El sistema funciona (S=1)
    El sistema NO funciona (S=0)

    Determinado componente está presente o funciona (ej: A=1)
    Determinado componente está ausente o NO funciona (ej:B=0)

    Finalmente, la fórmula matemética es esta: S = A x B x C x D

    Si cualquiera de los componentes falta (es = cero) el producto dará como resultado cero, aunque los otros tres componentes estén presentes (valor 1). Necesariamente todos los componentes deben llevar valor 1 para que el producto sea 1, es decir, que el sistema funcione.

    En nuestro ejemplo, si falta el micrófono, no hay forma de convertir la señal acústica en eléctrica, por ende no se amplificará ninguna voz ni nada de nada porque a la entrada del sistema no hay ninguna señal. Si falta el cable, la señal del mic no puede ser llevada hasta el ampli. Si falta el ampli, los parlantes por sí solos no reciben energía suficiente para vibrar y reproducir la señal a gran volumen. Si faltan los parlantes, el amplificador no tiene como convertir la señal eléctrica emplificada en una nueva señal acústica mucho más potente que la simple voz.

    En suma, la complejidad irreductible es un concepto matemático irrefutable. Pretender lo contrario es necio e infantil. Es como negar el teorema de Pitágoras, o la relación entre el número Pi y la circunferencia. Simplemente, no es admisible. El debate carecería de toda seriedad y sería un divague supérfluo.

    Y no me venga con que cada cosa por separado puede usarse para algo distinto. Ese algo distinto es OTRA función, no la del sistema en cuestión, que es una unidad en sí misma.

    Obviamente, cualquiera de los componentes por separado podría usarse para alguna otra función. Por ejemplo: un arma.

    El micrófono puede ser un interesante proyectil para partirle la cabeza a alguien.

    El cable puede servir para estrangular a nuestro oponente.

    El amplificador enchufado a 220 volts puede servir para asesinar por electrocución a alguien que esté en una bañera llena de agua, arrojando el artefacto allí.

    Un parlante desmontado se asemeja a un plato volador (ovni), muy pesado por tener un gran imán. Arrojándolo a modo de frisbee podríamos seccionarle la cabeza a nuestro oponente.

    Como ve, casi cualquier cosa puede ser un arma si uno lo quisiera.

  8. Y me olvidaba: en sistemas como el que describí hay una propiedad más que los hace aún más irreductiblemente complejos. Puede pasar, como es el caso, que el orden de los factores SÍ altere el producto. Para que el sistema funcione, es absolutamente necesario que el orden de los componentes sea este: mic -> cable -> ampli -> parlantes. Cualquier alteración en esta cadena, destruye la funcionalidad del sistema. Por lo tanto, matemáticamente, el orden correcto se puede agregar como un factor más del producto:

    Orden correcto: F = 1
    Orden incorrecto: F = 0

    Entonces, la fórmula final sería: S = A x B x C x D x F

    ¿simple, no?

  9. Mire, Juan, mi coche también deja de funcionar si se estropea una rueda ¿esto lo convierte en una “complejidad irreductible”? Bien, si mi coche es una complejidad irreductible entonces hay muchas por ahí, el ordenador con el que estoy escribiendo esta respuesta, mi lavadora, mi microondas, mi tele, …. Si alguna de estas no cumple, su ejemplo tampoco.

  10. Cayetano: ¡Obviamente que hay muchas complejidades irreductibles! Lo dije yo mismo: es así en todos y cada uno de los sistemas funcionales que requieran de al menos dos componentes concatenados e interactuantes para cumplir efectivamente su función, incluídos todos los que usted menciona. La complejidad irreductible es lo mismo que decir COMPLEJIDAD MÍNIMA FUNCIONAL. Es la condición mínima que requiere el sistema para seguir cumpliendo su función.

    Esto significa que muchos sistemas pueden seguir funcionando más o menos bien si les faltara o fallaran o se rompieran uno o varios de sus componentes, pero llega un punto en el que, si fallara alguno más, entonces el sistema deja de funcionar totalmente. En los sistemas muy complejos, donde las partes son miles, existen componentes esenciales, componentes NO esenciales y componentes absolutamente supérfluos (aquellos que, por ejemplo, solo tienen fines estéticos). También existen condiciones mínimas de funcionamiento y el funcionamiento ideal u óptimo.

    Un auto puede seguir avanzanzo con tres ruedas, peo no es un funcionamiento óptimo. El sistema “automóvil” sigue funcionando, por lo tanto, en ese estado no alcanza la complejidad mínima funcional. Perdería completamente su función cuando se ve imposibilitado de avanzar por fallas propias. Entonces, por ejemplo, el combustible o energía impulsora sería un componente esencial sin el cual el sistema no funciona, aún estando completamente sanos todos sus restantes componentes.

    Por caso contrario, si se estropearan todos los espejos, el sistema seguiría funcionando, aunque no en las condiciones ideales.

    La formulación matemática de todo esto, obviamente es más compleja. Christian Aguirre ya lo había explicado muy claramente con anterioridad. Incluye la formulación de sub-sistemas. Lo voy a explicar con un ejemplo sencillo, recurriendo nuevamente a la matemática binaria. Ahora voy a incluir la operación SUMA LÓGICA:

    Los resultados posibles son:

    0 + 0 = 0
    1 + 0 = 1
    0 + 1 = 1
    1 + 1 = 1

    Tomemos el sub-sistema “micrófono”. Podemos dividirlo en, al menos, dos componentes. Uno esencial y el otro supérfluo. Estos serían la cápsula de captación y la chapa con el logotipo de la marca. Entonces, si faltara la cápsula, el mic no funciona, pero si faltara el logo, no perdería en absoluto su función. La fórmula sería:

    S = 1 (el mic funciona)
    S = 0 (el mic no funciona)

    C = 1 (la cápsula está presente y funciona)
    C = 0 (la cápsula está ausente o no funciona)

    L = 1 (la chapa con el logo de la marca está presente)
    L = 0 (falta la chapa con el logo)

    Entonces tenemos: S = C x [ L + 1 ]

    Si C es cero, entonces el producto será cero, por lo tanto el sistema deja de funcionar. En cambio, L puede valer tanto 1 como 0, es indiferente ya que el término entre corchetes siempre será valor uno. Eso está asegurado por la presencia del 1 en dicho término sumatorio. Ese 1 indica justamente lo supérfluo del componente L para el funcionamiento del sistema. Entre esos corchetes podría agregar todos y cada uno de los componentes NO esenciales + 1, no importa cuantos sean, siempre la suma dará como resultado 1.

    Digamos que la complejidad mínima funcional está establecida por el producto lógico de los factores esenciales para el funcionamiento del sistema.

  11. Ya veo, osea que mi coche es irreductiblemente complejo porque si no le pongo gasolina no funciona ¿es esto lo que usted defiende? Entonces un remolino también es irreductiblemente complejo porque si no existe un gradiente de presión o temperatura deja de funcionar ¿no? ¿hay algo que no sea irreductiblemente complejo?

  12. Cayetano: Es que no se trata de defender o atacar. La complejidad mínima funcional, que es al mismo tiempo irreductible porque, reduciéndola, el TODO deja de cumplir la función PARA la que fue hecho o creado.

    Un automóvil ha sido creado, básicamente, para transportar personas de un lado a otro. Cuando esta función no puede cumplirse por X fallas (sea por la falta de combustible o que el sistema de transmisión esté completamente roto), el automóvil perfora el mínimo funcional y deja de servir.

    Que se pueda seguir usando para otras cosas mientras no se arreglen los defectos, no quita su complejidad irreductible PARA TRANSPORTAR gente.

    Aunque pueda usarlo como refugio, o como albergue transitorio, o como sala de escucha musical, o como dormitorio, o como sala de estar, o como adorno en un parque, o como peculiar macetero para plantas de jardín (juro que lo vi en una casa quinta), o como pieza de museo, o simple chatarra, o cualquier otra utilidad que se le pueda dar a un automóvil que ya NO SIRVE como medio de transporte, sea de momento o definitivamente, la realidad es que deja de cumplir la finalidad esencial para la que fue fabricado. Todas estas son OTRAS funciones para las cuales existen OTROS parámetros de mínima.

    Por ejemplo, si el auto adopta la función de refugio, esto se puede dar siempre y cuando no le falte el techo, porque si no, la tormenta nos caería encima aunque estemos en uno de sus asientos cómodamente ubicados.

    Pero un auto no fue fabricado para nada de lo que dije antes. Esos son usos creativos que se le pueden dar cuando dejan de servir como medio de transporte.

    Para cumplir con la función “MEDIO DE TRANSPORTE”, sí o sí requiere cumplir con unos componentes de mínima conectados correctamente y en perfecta funcionalidad. Esto que digo es tan obvio que no admite discusión.

    Lo mismo pasa con un remolino, con una diferencia. No creo que nadie sepa muy bien PARA QUÉ existen los remolinos (los producidos por la naturaleza digo), si es que tuvieran una posible finalidad intencional. Sabemos que los remolinos existen. Sabemos cuáles pueden ser sus causas físicas y geo-térmicas. Podemos describirlos, observarlos, estudiar su comportamiento.

    Si los vemos como sistemas complejos, obviamente deberíamos saber cuáles son las condiciones mínimas para su aparición o existencia. Evidentemente, los remolinos requieren de una serie de condiciones mínimas para producirse, ya que no están todo el tiempo. Sin ellas, no se producen o se desvanecen. Esas condiciones mínimas definirían su complejidad mínima funcional, aunque no sepamos “para qué” existen. Simplemente son. Y son, bajo ciertas condiciones mínimas, si no, dejan de ser.

    Hay muchísimas cosas que NO son irreductiblemente complejas, simplemente porque no tienen una función específica. El concepto tiene sentido lógico cuando es aplicado a sistemas funcionales compuestos de partes y elementos interactuantes.

    Puedo hablar del agua, las rocas, el viento, la luz, el calor, el día, la noche, la tierra, el tiempo… Cualquier generalidad de este tipo, tratada así de modo general e inespecífico, no puede aplicarse la idea de complejidad irreductible, salvo la mera existencia. El ser o ser. El agua existe. Si no existiera, no habría agua… Es redundante, tautológico, una afirmación básicamente estúpida.

    Cayetano. Yo le pido que pruebe usted que el concepto de “complejidad mínima funcional” es falso o inexistente. Formúlelo matemáticamente y, por favor, no recurra a esa tontería de usar las partes del sistema (o todo el sistema mismo) para otro fin u otra función. Eso sería un error metodológico y de concepto, burdo e infantil. Los sistemas se analizan según la función que cumplen. Si un sistema puede usarse para varias funciones, entonces cada una de ellas debe analizarse por separado.

  13. El primer párrafo me quedó incompleto:

    Cayetano: Es que no se trata de defender o atacar. La complejidad mínima funcional, que es al mismo tiempo irreductible porque, reduciéndola, el TODO deja de cumplir la función PARA la que fue hecho o creado, es una propiedad real y evidente perfectamente observable y cuantificable matemáticamente. Ya lo he probado.

    Donde dice : “salvo la mera existencia. El ser o ser. El agua existe. Si no existiera, no habría agua…”, debería decir “El ser o NO ser”

  14. Bueno, Juan, ahí es donde yo quería llegar, aplico la definición que usted me da y resulta una estupidez ya que se la puedo aplicar a todo, en el caso del remolino puedo decir que los fluidos existen pero no en forma de remolino, para que exista un remolino tiene que haber una diferencia de gradiente (presión o temperatura) de la cual el remolino se “alimenta”, la diferencia de gradiente hace que exista el remolino, la Gran Mancha Roja de Marte tiene unos 300 años es una tormenta que ha existido más tiempo que cualquier hombre.

    Por otro lado usted añade un nuevo delimitador que no estaba en la formulación original que “para que de algo se pueda afirmar que es ‘irreductiblemente complejo’ tiene que tener una función especifica” ¿va usted a seguir cambiando de opinión en cuanto a la definición o la damos por completa? Si la damos por completa ¿que significa exactamente tener una función especifica?

  15. No es cierto que agregué un delimitador. Desde el principio hablé de sistemas que cumplen una función.

    Los remolinos no son sistemas que cumplen una función que uno pueda identificar con claridad. ¿Para qué sirven? ¿Sirven para algo realmente? ¿O son un simple producto de una serie de fuerzas naturales concatenadas? Si no sirven para lograr un propósito determinado, si simplemente SON y punto, eso no nos impide analizar cuáles son las causas que originan remolinos y establecer que, sin esas causas, no existirían. En este sentido, puede aplicarse la idea de complejidad mínima funcional al sistema “causas-remolinos”.

    El remolino mismo, su propia existencia, sería “la función”. En el lenguaje técnico de la meteorología, todo el tiempo se habla de sistemas.

    Con respecto a qué es la funcionalidad específica, copio y pego de este mismo blog, que está muy claro: “… Esta implica que una estructura pueda presentar para un agente externo, o incluso para sí misma, un uso o, dicho de otra forma, la satisfacción de una necesidad. Este último elemento implica un propósito que es cumplido una vez es aplicada dicha funcionalidad. De este modo la estructura es usada y ajustada para su cumplimiento o, en un segundo caso, es construida ex profeso para dicho fin.

    Si no existen agentes beneficiarios no existirán tampoco propósitos y, por lo tanto, tampoco funciones que deban ser aplicadas para satisfacerlas. Es por ello que la sola existencia de la funcionalidad ya presupone, aunque pueda incomodar, la presencia de beneficiarios con algún nivel, aunque sea mínimo de conciencia y/o organización.

    En un mundo sin ninguna organización funcional no existen agentes que necesiten. En este escenario los elementos de la naturaleza pueden interactuar entre sí sin que jamás una modificación represente un beneficio o un perjuicio a ninguna organización que funcione.”

    Si la idea de complejidad irreductible o complejidad mínima funcional puede aplicarse a muchas cosas ¡perfecto! ¿Cuál es el problema? Es la forma lógica y matemática de establecer los MÍNIMOS parámetros necesarios para que un sistema funcional pueda cumplir efectivamente su función.

    Es lisa y llanamente una locura suponer que esto tan simple pueda resultarle un problema a usted o a quien sea.

    A usted le molesta que esto pueda ser aplicado a muchas situaciones o a casi todas (yo no creo eso) ¿por qué le molesta tanto? ¿qué tiene de estúpido un principio de aplicación casi universal?

    Lo cierto es que no se puede refutar un principio lógico que además es matemáticamente demostrable.

  16. Juan:

    El 9 de Marzo de 2005, uno o varios remolinos marcianos limpiaron varios meses de polvo acumulado en los paneles solares del ‘rover’ Spirit, aumentando la eficiencia de los paneles de un 60% a un 93% y extendiendo la vida útil de este vehículo.

    El que estos remolinos hayan representado para un agente externo (el Spirit) la satisfacción de una necesidad (aumentar la vida util), esto es, cumplieron una función de acuerdo a tu propia definición, es indicativo de que fueron creados por una agente inteligente con el propósito de limpiar los paneles solares? desde luego que no, por que el que algo cumpla una función no necesariamente implica una intencionalidad o propósito en el origen de esa función. Es por eso que es un error lógico saltar a la conclusión del diseño a partir de la constatación de una función, como hacen los partidarios del diseño inteligente.

  17. Bien, Juan, entonces, si exceptuamos lo producido por el hombre, no existen lo “irreductiblemente complejo” porque la evolución no tiene propósito y si alguien cree que lo tiene tendrá que demostrarlo con pruebas empíricas, repetibles y contrastables, cuando esto sea demostrado podremos pasar a considerar los detalles. La evolución es tan simple como que determinados individuos con determinadas estructuras obtenidas accidentalmente sobreviven más o menos que otros que no las tienen y los que sobreviven más se reproducen más; el problema es que este hecho demostrado sobradamente de forma empírica no coincide con lo que algunos imaginan que debería ser y, para que coincida con sus creencias, necesitan inventar términos pseudocientificos que puedan sonar bien y que parezca que es ciencia pero, claro, no hay nada detrás, no hay un autentica investigación, no responden a la necesidad de explicar ninguna realidad, son solo un artificio sin fundamento que, como hemos visto, aplicado de forma amplia sirve para todo y aplicado de forma restrictiva no sirve para nada y, visto con los ojos de cualquier investigador sólo suena a una renuncia no ya a conocer sino a que sea posible conocer y esto no es ciencia, es exactamente lo contrario.

  18. Roberto: Hay un serio error de planteo en tu afirmación. Desconozco los planes de diseño del ‘rover’ Spirit, pero puedo suponer que los fabricantes pudieron estimar distintos valores de vida útil tomando en cuenta las variables medioambientales a las cuales estaría sometido el aparato. Así pues, para el diseño de los paneles solares, con toda seguridad tuvieron en cuenta el polvo y la erosión física que podrían acumular y soportar.

    Son las famosas pruebas en simuladores, donde se trata de emular todas las posibles condiciones reales donde la máquina funcionará. Así se puede medir toda clase de datos, entre ellos el rango de vida útil estimado (nunca es un valor exacto ni fijo).

    Entonces, los remolinos que quitaron el polvo de los paneles en ningún modo “aumentaron” la vida útil y la eficiencia del aparato. Esos parámetros ya estaban calculados de antemano y ofrecen valores de máxima y de mínima. Como bien lo expresas, el polvo acumulado afectó en un alto porcentaje a estas variables. Si no se hubiera acumulado nada, entonces el aparato tendría valores de vida útil y eficiencia muy superiores.

    Por otro lado, ni los remolinos ni el polvo configuran sistema funcional alguno para con el aparato. Son accidentes que este podría sufrir, los cuales DETERIORARÍAN sus valores ideales, de modo pasajero o permanente según sea la gravedad de la situación. Bajo ningún punto de vista, ni los remolinos ni el polvo “aumentan” ni la durabilidad ni la eficiencia. El aparato tuvo suerte de que la acumulación de polvo no fuera un estado permanente, gracias a los remolinos y así pudo RECUPERAR gran parte de su funcionalidad original, la cual estaba ahí latente.

    Repito entonces. Ni los remolinos ni el polvo constituyen un sistema funcional. Son meros accidentes que, en el MEJOR de los casos, disminuyen la funcionalidad del aparato sin llegar a destruirlo.

  19. Cayetano: Yo le ofrezco planteos matemáticos que avalan mis posturas y usted me sale con una perorata cargada de afirmaciones completamente gratuitas sin fundamento de ninguna clase. Ni empírico ni lógico. Nada de nada. Simples afirmaciones.

    Primero dice: “Bien, Juan, entonces, si exceptuamos lo producido por el hombre, no existen lo “irreductiblemente complejo” porque la evolución no tiene propósito… ”

    ¿Qué tiene que ver si la evolución tiene propósito o no lo tiene con que existan maquinarias complejas irreductibles en la naturaleza (más concretamente en la vida)? Ambos conceptos son completamente independientes.

    La irreductibilidad compleja es verificable empíricamente en el 100% de los casos. Y voy a ser grotezco para demostrárselo: Córtele la cabeza a un ser humano y dígame si al rato sigue funcionando (es decir, vivo). Destrúyale el corazón de un escopetazo y díagame lo mismo… (¡No se vale recurrir a ninguna clase de artificios tecnológicos para mantenerlos vivos artificialmente!)

    En la maquinaria de la vida hay partes esenciales y partes no esenciales. Usted puede perder un brazo o las piernas y posiblemente seguirá viviendo, pero no puede perder ni la cabeza, ni el corazón.

    Así de simple se verifica la irreductibilidad de un sistema biológico extremadamente complejo.

  20. Mire, Juan, si lo que pretende es emplear “complejidad irreductible” como sinónimo de “organismo” pues me parece una redundancia innecesaria, ya tenemos una palabra para eso y ya sabemos que los organismos pueden sufrir daños más o menos lesivos; pero resulta que usted define la existencia de “complejidad irreductible” como algo que:

    “… implica un propósito que es cumplido una vez es aplicada dicha funcionalidad. De este modo la estructura es usada y ajustada para su cumplimiento o, en un segundo caso, es construida ex profeso para dicho fin”

    Pues bien, la naturaleza no tiene propósito, la evolución no tiene propósito y ninguna construcción evolutiva se ha creado para un fin. Vamos a ver si soy capaz de explicárselo de modo sencillo: la bacteria no tiene flagelo porque lo necesite, usa el flagelo porque lo tiene y antes tenía un protoflagelo, y antes un pilum, … y usaba cada una de estas estructuras de un modo distinto porque era lo que tenía …

    En cuanto a sus cálculos matemáticos, ni siquiera he pasado a considerarlos, primero veamos si existe lo que usted pretende definir y describir con ellos y luego ya veremos si sirven para algo.

  21. De ninguna manera afirmo que “complejidad irreductible” sea sinónimo de “organismo”. Nada de lo que escribí permite llegar a esa confusión.

    La “complejidad irreductible” o, mejor enunciada, “complejidad mínima funcional” es un ESTADO de los sistemas funcionales (ya sean artificiales u orgánicos). Pero ya no voy a repetir definiciones dadas hasta el cansancio.

    Usted dice: “pero resulta que usted define la existencia de “complejidad irreductible” como algo que:
    “… implica un propósito que es cumplido una vez es aplicada dicha funcionalidad. De este modo la estructura es usada y ajustada para su cumplimiento o, en un segundo caso, es construida ex profeso para dicho fin”.

    Aquí hace otra vez una lectura errónea. Eso es parte de un párrafo que transcribí de este mismo blog, el cual explica qué significa FUNCIONALIDAD y la partecita que transcribe usted se refiere al hecho de satisfacer una necesidad. NO es la definición de complejidad irreductible ni su descripción.

    Luego dice: “Pues bien, la naturaleza no tiene propósito, la evolución no tiene propósito y ninguna construcción evolutiva se ha creado para un fin. Vamos a ver si soy capaz de explicárselo de modo sencillo: la bacteria no tiene flagelo porque lo necesite, usa el flagelo porque lo tiene y antes tenía un protoflagelo, y antes un pilum, … y usaba cada una de estas estructuras de un modo distinto porque era lo que tenía…”

    Lo explica de modo sencillo y claro, pero no son más que afirmaciones gratuitas sin fundamentos de ninguna clase.

    Según su modo de ver “ninguna construcción evolutiva se ha creado para un fin”… pero resulta que el flagelo efectivamente cumple un fin, … sus ojos y los míos cumplen un fin, nuestros cerebros cumplen montones de fines, al igual que nuestra uretra y nuestro estómago y nuestro corazón y nuestras manos… Cada sistema biológico que se conoce con cierta profundidad, sistemáticamente se sabe que cumplen determinados fines, que tienen funciones variadas, que están allí donde están PARA ALGO.

    ¿Puede explicar razonablemente semejante contradicción entre la realidad y su discurso?

  22. Mire, Juan, no hay contradicción entre la realidad y lo que le estoy exponiendo, de hecho, la evolución y los mecanismos evolutivos se han comprobado empíricamente hasta el punto de ser incontrovertiblemente ciertos. Lo que usted cree ver como una contradicción se desprende del hecho de que entra en contradicción con su razonamiento no con la realidad. Intentaré explicarle este punto, también, de un modo que pueda comprender:

    Las mutaciones, que forman parte del propio mecanismo de reproducción(*), se producen al azar con una frecuencia conocida para cada especie, el resultado de estas mutaciones pueden tomar tres valores, que sea perjudicial para la supervivencia del individuo, que sea indiferente o que sea beneficioso. En el caso de que el resultado sea beneficioso es de esperar que este individuo tenga más descendencia y que sus variaciones genéticas se generalicen en la población. En este contexto la adquisición de cualquier modificación beneficiosa realizará una serie de funciones pero no cumple ningún fin ya que el supuesto fin es posterior a la adquisición y está determinado por el análisis aposteriori del observador no por una necesidad previa que se vea satisfecha con esta función.

    No hay posibilidad de que exista una “complejidad irreductible” (digamos que como la define Behe para evitar sus continuas modificaciones en la definición) en este proceso ya que el organismo anterior a la modificación es perfectamente funcional y el posterior también (si ha sobrevivido). En este proceso, además, las modificaciones no siempre son aditivas, pueden, y de hecho hay casos bien demostrados, de modificaciones que restan determinadas funciones ya que la evolución no es un proceso lineal que tiende a un fin (ni siquiera aunque ese fin sea la complejidad) sino un proceso adaptativo a un entorno cambiante.

    Su modo de razonar en el sentido de que los órganos tienen fines requiere de la creencia previa en la existencia de un ente que, por arte de magia, satisface las necesidades de los organismos, de un diseñador con propósito, es decir, de un dios fundamentado simplemente en la fe del creyente y que debería ser previamente demostrado ya que argüir la existencia de causas cuya existencia no se ha demostrado es una aberración lógica.

    (*) En los casos en que el mecanismo de reproducción puede ser sexual o asexual se ha demostrado que se incrementan las tasas de supervivencia de la descendencia de los individuos que lo hacen de forma sexual.

  23. Entonces, los remolinos que quitaron el polvo de los paneles en ningún modo “aumentaron” la vida útil y la eficiencia del aparato(…)

    Ya veo. Entonces aspirar el piso de mi casa tampoco cumple una función, pues no hace que el piso esté más limpio de lo que estaría en un ambiente libre de polvo. Y el aseo personal o la vacunación no cumplen una función, pues no aumentan la vida util que tendría un individuo si viviera en un ambiente libre de infecciones. Y el flagelo bacteriano tampoco cumple una función, pues no aumenta la vida útil que tendría la bacteria si estuviera inmersa en un entorno libre de depredadores y con todos los nutrientes necesarios.

    Tu ofreciste una definición de función (“… Esta implica que una estructura pueda presentar para un agente externo, o incluso para sí misma, un uso o, dicho de otra forma, la satisfacción de una necesidad.”) y afirmaste que el cumplimiento de esta definición implica un propósito. Vuelvo a preguntar: que parte de esta definición no es cumplida por un remolino que limpia los paneles solares de un vehículo marciano? y si la cumple, no significa eso que de acuerdo a tu razonamiento habría que concluir que el remolino fue diseñado con el propósito de limpiar los paneles?

    Córtele la cabeza a un ser humano y dígame si al rato sigue funcionando (es decir, vivo). Destrúyale el corazón de un escopetazo y díagame lo mismo(…)

    Ah, entonces la conclusión es que ese individuo no pudo haberse desarrollado por procesos naturales y de forma gradual, desde un estado en que era una célula recién fecundada sin cabeza ni corazón, sino que necesariamente un diseñador inteligente debió crearlo en su forma adulta y con todos los organos que definen su complejidad irreducible ya en su lugar? debemos también suponer que durante la división celular el flagelo de las células hijas no puede formarse por etapas sino que debe formarse inmediatamente en su forma final por el hecho de ser complejamente irreducible?

  24. Yo dije: “Entonces, los remolinos que quitaron el polvo de los paneles en ningún modo “aumentaron” la vida útil y la eficiencia del aparato(…)

    Roberto dijo: “Ya veo. Entonces aspirar el piso de mi casa tampoco cumple una función, pues no hace que el piso esté más limpio de lo que estaría en un ambiente libre de polvo. Y el aseo personal o la vacunación no cumplen una función, pues no aumentan la vida util que tendría un individuo si viviera en un ambiente libre de infecciones. Y el flagelo bacteriano tampoco cumple una función, pues no aumenta la vida útil que tendría la bacteria si estuviera inmersa en un entorno libre de depredadores y con todos los nutrientes necesarios.”

    Yo digo: Bien. Nunca negué que el remolino haya servido para limpiar el polvo de los paneles solares. Dije incluso que el aparato tuvo esa “suerte”. Todo lo que usted dice es indiscutiblemente obvio.

    Lo que usted cita de mí es claro y lo afirmo: ni el polvo ni el remolino aumentaron la vida útil del aparato. Eso ya estaba calculado de antemano. Sin polvo y sin accidentes, en una sala aséptica, el aparato duraría estimativamente X tiempo (el máximo esperable, dadas las condiciones ideales). Con polvo y otros avatares, como los cambios de temperatura, remolinos y vientos, gases, etc, etc… el aparato duraría, obviamente, mucho menos que X. Esto que estoy diciendo es tan, pero tan obvio que me avergüenza tener que explicárselo. El medio ambiente y sus meteoros solamente pueden producir DETERIORO en el aparato, disminuyendo su vida útil. Que ese valor estimado, siempre inferior al ideal, tenga vaivenes por si un día tiene polvo y otro día se lo llevó un viento, no cambia en nada lo que digo.

    Así es que la vida útil del aparato no es un valor estático, sino que tiene un amplio rango de probabilidades. Jamás se puede pensar entonces que un remolino de viento pueda extender la vida útil del aparato por encima de X, que sería su máximo ideal. Muy probablemente, si el remolino hubiera tenido la fuerza suficiente, entonces hubiera destrozado el aparato en lugar de simplemente llevarse el polvo de los paneles, circunstancia completamente fortuita.

    Por eso su planteo es completamente errado. En ciencia nadie en su sano juicio saca conclusiones determinantes de un caso fortuito fácilmente identificable como tal.

    (Roberto, le pido encarecidamente que no discutamos obviedades. Yo no voy negar ni a discutir las obviedades que usted proponga. Perdemos el tiempo, la gente se aburre y, peor aún, parecemos estúpidos, cosa que no creo que seamos ninguno de los que participamos aquí. Gracias.)

    Roberto dice: “Tu ofreciste una definición de función (“… Esta implica que una estructura pueda presentar para un agente externo, o incluso para sí misma, un uso o, dicho de otra forma, la satisfacción de una necesidad.”) y afirmaste que el cumplimiento de esta definición implica un propósito. Vuelvo a preguntar: que parte de esta definición no es cumplida por un remolino que limpia los paneles solares de un vehículo marciano? y si la cumple, no significa eso que de acuerdo a tu razonamiento habría que concluir que el remolino fue diseñado con el propósito de limpiar los paneles?”

    Yo digo: Por supuesto que el remolino cumplió la función de quitar el polvo de los paneles solares. El problema de su planteo es que lo hace recortando la realidad a su gusto. La definición también dice: “De este modo la estructura es usada y ajustada para su cumplimiento”…

    ¿Qué implicaría esto? Que la estructura “remolino” debería ser usada y ajustada para “sacar polvo de paneles solares”… ¿Esto es realmente así? ¿Se verifica esta parte de la definición? Veamos. Para que fuese así, el remolino debería originarse cada vez que se llenan de polvo los paneles solares. Y debería detenerse una vez cumplida esa función, porque, si esa fuera su verdadera función, no tienen sentido lógico ni su existencia anterior a que aparezca el polvo sobre los paneles, ni su continuidad una vez cumplida la misión de limpiarlos. Sería un gasto inútil de energía. ¿Es esto así realmente? Obviamente no. Incluso se está olvidando de mirar el contexto con un poco de perspectiva: ¿sucede el remolino justo sobre la pequeña superficie del aparato, precisamente para limpiarlo? Respuesta obvia… Todo esto tiene que ver con lo del “USO Y AJUSTE PARA” ¿No? hay una idea subyacente de “exclusividad” en esas palabras. Cuando uno piensa en estructura ajustada o en proceso de calibración, supone que cada vez pueda hacer mejor y más eficiente su trabajo. ¿Es este el caso de los remolinos? Mmm… ¿O resulta que es un fenómeno meteorológico común, cuyas causas son conocidas, que abarcan regiones mucho más extensas que los pocos metros cuadrados que ocupan los paneles, y que su existencia no empieza ni termina con la limpieza de los mismos, sino que es algo completamente independiente? Entonces ¿Se puede concluir que los remolinos son sistemas funcionales creados para limpiar paneles solares o se trató simplemente de una situación accidental, fortuita? Otra respuesta obvia.

    Si cada vez que los paneles solares se llenan de polvo apareciera justo sobre ellos un remolino para limpiarlos, de modo sistemático, ajustando su fuerza sopladora según sea la densidad del polvo a limpiar y “apagándose” o poniéndose en “stand by” una vez cumplida dicha función, entonces sí sería muy razonable pensar que los remolinos son estructuras creadas para tal fin.

  25. Juan:

    Entonces, lo que estás diciendo es que si una estructura o fenómeno cumple una función, pero su ocurrencia no se manifiesta consistentemente y exclusivamente asociada al ámbito acotado en el tiempo y el espacio dentro del cual efectivamente es funcional, entonces no es razonable inferir que dicha estructura o fenómeno fue creada con el propósito de cumplir tal función, sino que la función en cuestión fue cumplida de forma fortuita. Bien! si lo que dices es correcto, entonces has ofrecido una buena refutación para todos los argumentos teleológicos basados en el ‘ajuste fino del universo’, como los que a menudo se esgrimen en este mismo blog.

    Eso sí, entenderás que sigue siendo un non sequitur inferir propósito a partir de la función en aquellos casos en que existe la alternativa más parsimoniosa y acorde con las evidencias de que la calibración y exclusividad de dicha función haya sido alcanzada por un proceso de selección natural, como en el caso del flagelo bacteriano.

    Por cierto, es falso que el flagelo bacteriano sea complejamente irreducible (de partida no existe tal cosa como EL flagelo bacteriano, hay mucha variedad entre distintas especies de bacteria). Por ejemplo, de las alrededor de 40 proteinas que constituyen el fagelo de Escherichia coli sólo 23 son requeridas en el flagelo de otras especies de bacteria, lo que demuestra que las proteinas restantes son reemplazables. Además, algunas proteinas ni siquiera están presentes en todos los flagelos bacterianos o pueden ser removidas experimentalmente, sin que el flagelo deje de cumplir su función. (Pallen & Matzke (2006))

    Y repitiendo lo que dije en otro comentario, incluso los apologistas del DI del Instituto Discovery inadvertidamente admiten que no es complejamente irreducible, al afirmar que el sistema de secreción tipo III “devolucionó” a partir de una pérdida de complejidad del flagelo bacteriano:

    http://www.uncommondescent.com/intelligent-design/nick-matzkes-ttss-to-flagellum-evolutionary-narrative-refuted/

  26. El ejemplo del remolino es ciertamente lamentable, porque para que empecemos a ver si un sistema tiene la complejidad irreducible (o complejidad mínima funcional) que buscamos, primero tiene que haber superado el criterio de diseño de Dembski, consistente en plantearse tres preguntas sobre algo. La primera es:
    -¿Contingente o necesario? En caso de ser contingente, pasamos a la siguiente pregunta. En caso de ser necesario, nos detenemos aquí. La siguiente pregunta es:
    -¿Complejo o simple? En caso de ser complejo, pasamos a la siguiente pregunta. En caso de ser simple, se lo atribuímos al azar. La siguiente pregunta es:
    -¿Especificación? En caso afirmativo, inferimos diseño. En caso negativo, lo atribuímos al azar.

    Aquí lo puedes ver en un esquema ilustrativo bastante explícito: http://www.philosophica.info/voces/diseno_inteligente/Diseno_inteligente-img1.png.

    Apliquemos el filtro de diseño de Dembski al remolino:
    -¿Contingente o necesario? El remolino se produce NECESARIAMENTE por las leyes de la física, sólo con la presencia de ciertos elementos y condiciones (el gradiente antes mencionado, la presencia de un fluido..). Por lo tanto, al ser necesario, no tiene sentido tratar de inferir diseño a partir del remolino, pues es algo que, por la mera concurrencia de los elementos, no puede suceder de otro modo.

    Ahora apliquémolos al flagelo bacteriano:
    -¿Contingente o necesario? No es necesario, pues la mera concurrencia de los elementos químicos que forman el flagelo y las condiciones para que pueda existir (que no haya una temperatura que lo abrase, etc..) no llevan necesariamente a la formación del artefacto. Por lo tanto, nos hallamos ante un sistema contingente, y en este caso sí podemos pasar a la siguiente pregunta:
    -¿Complejo o simple? Claramente, es un sistema complejo. Pasamos a la tercera pregunta:
    -¿Especificación? Claramente la presenta, así que el azar se puede descartar como fuente.

    En este caso, al haber superado las 3 preguntas dembskianas, sí que tiene sentido preguntarnos si es, o no, irreduciblemente complejo.

    En conclusión: el ejemplo del remolino no desmonta en absoluto la imposibilidad de los procesos evolutivos darwinianos para producir sistemas biológicos irreduciblemente complejos.

    Que a Paz sea con vosotros.

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