Emilio Cervantes y “El traje nuevo de Darwin”

Por Felipe Aizpún

En nuestra página principal www.oiacdi.org encontrará el lector curioso gran cantidad de artículos que condensan las ideas principales y el soporte intelectual del movimiento del Diseño Inteligente, o que simplemente contribuyen a afianzar la discrepancia y el escepticismo frente al modelo evolucionista dominante. Entre ellos un corto y ameno escrito firmado por Emilio Cervantes y titulado “El traje nuevo de Darwin”.

Emilio Cervantes es un científico español adscrito al Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Salamanca, perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Tiene una página web titulada “Biología y pensamiento” que resulta de gran interés para visitar de cuando en cuando y en la que nos hace compartir muchas de sus inquietudes científicas e intelectuales en general. Entre ellas, su firme convencimiento de la completa inconsistencia del paradigma darwinista para justificar la conformación, por mecanismos de mutación fortuita y selección natural, de la complejísima estructura funcional y organizacional de los seres vivos. Así lo refleja en su mencionado artículo, que ha conocido una amplia aceptación y difusión en los últimos tiempos en internet. El trabajo recoge una afortunada analogía entre la manera en que se nos exige “creer” en la explicación neo-darwinista de la evolución y la pícara tomadura de pelo de que fuera objeto aquel presumido emperador del inefable cuento infantil de Hans Cristian Andersen. Permítanos el lector introducirle al cuento en cuestión:

Hace muchos años había un Emperador tan aficionado a los trajes nuevos, que gastaba todas sus rentas en vestir con la máxima elegancia.

No se interesaba por sus soldados ni por el teatro, ni le gustaba salir de paseo por el campo, a menos que fuera para lucir sus trajes nuevos. Tenía un vestido distinto para cada hora del día, y de la misma manera que se dice de un rey: “Está en el Consejo”, de nuestro hombre se decía: “El Emperador está en el vestuario”.

La ciudad en que vivía el Emperador era muy alegre y bulliciosa. Todos los días llegaban a ella muchísimos extranjeros, y una vez se presentaron dos truhanes que se hacían pasar por tejedores, asegurando que sabían tejer las más maravillosas telas. No solamente los colores y los dibujos eran hermosísimos, sino que las prendas con ellas confeccionadas poseían la milagrosa virtud de ser invisibles a toda persona que no fuera apta para su cargo o que fuera irremediablemente estúpida…

El resto lo recordará el lector sin dificultad. Vestido de sus invisibles galas, el emperador se pasea por la Corte ante la mirada atónita de sus súbditos que no osan reconocer el engaño ante la amenaza de ser tomados por estúpidos o incapaces; hasta que finalmente la inocente espontaneidad de un niño gritando que el emperador está desnudo pone en evidencia la burla y deja en ridículo al presumido mandatario y a sus más estrechos colaboradores.

Pues bien, algo parecido, nos dice Cervantes, se produce en el ámbito científico con la proclamada genialidad del darwinismo, una teoría que ha sido presentada como la más brillante idea singular jamás alumbrada por el intelecto humano. Y sin embargo, una teoría que exige un tremendo acto de fe. El darwinismo proclama que los más complejos diseños de la Naturaleza se han conformado en un proceso carente de finalidad ni intención, como expresión de la capacidad creativa de la Naturaleza sobre la base de acumulaciones fortuitas de errores en la replicación del material genético en el seno de los procesos reproductivos. Un tal proceso, se nos dice, como en el cuento de Andersen, es de tal naturaleza que por darse de forma gradualista, según variaciones casi imperceptibles no puede ser observado. El problema es que tal proceso implica necesariamente la aparición permanente de un número enormemente grande de especies intermedias que, sin embargo, no están presentes en la Naturaleza. No importa, se nos dice, no podemos verlas porque la lucha por la vida, la supervivencia del más apto, en definitiva, la selección natural se ha encargado de irlas sucesivamente aniquilando. Pero, entonces, deberían estar presentes en el registro fósil en cantidades abrumadoramente grandes dejando huella del cambio gradual preconizado, cosa que no sucede. Claro, se nos explica, la teoría del “equilibrio puntuado” nos justifica su ausencia del registro fósil: la evolución es un proceso tan lento que no puede ser observada, pero al mismo tiempo es tan rápida que no deja huella en el registro fósil. Muy conveniente.

Se nos exige por lo tanto un acto de fe, y se nos niega el derecho al escepticismo, como en el cuento de Andersen, bajo el conjuro de la estigmatización más oprobiosa. Recordemos las inefables palabras de Richard Dawkins, el apóstol moderno del ateísmo visceral:

“Es absolutamente seguro decir que, si usted encuentra a alguien que pretende no creer en la evolución, esta persona es ignorante, estúpida o loca, (o malvada, pero preferiría no considerar esta opción).”

Como siempre, la “evolución” en la que se nos exige creer es la teoría sintética del neo-darwinismo y su colofón filosófico inevitable: la idea de un mundo sin propósito ni finalidad en el que el ser humano no es sino el producto fortuito de un proceso carente de significación trascendente alguna.

De esta forma, quien no haya comprendido la grandeza de la teoría darwinista de la evolución, más le vale llevar su ignorancia en prudente y silenciosa soledad, no proclamar su escepticismo o su disidencia para no ser públicamente rechazado por incapaz o por imbécil. Y sin embargo, no lo duden amigos, ¡el emperador está desnudo!

15 Respuestas para Emilio Cervantes y “El traje nuevo de Darwin”

  1. Sou leitor um assíduo dos artigos do cientista Emilio Cervantes. Eu os recomendo a todos os leitores deste blog.
    Saludo de Brasil.

  2. Que algo no esté a la altura de nuestra comprensión no quiere decir que sea menos cierta. Una teoría científica no es una explicación sin más, es un edificio del conocimiento que ha debido ser llenado con datos, hipótesis comprobadas, pruebas contrastables. Y que se arriesga a ser siempre mejorada e incluso sustituida por otra que sepa entender mejor a todas esas pruebas. El diseño inteligente no puede hacer lo mismo. Hasta ahora el neodarwinismo ha sabido llenar casi (efectivamente casi) todos los huecos de la biología hasta el punto que se ha hecho predictivo en algunos (sí algunos) casos. Y excepto en contados casos (como el de Emilio Cervantes o Máximo Sandín) una gran cantidad de biólogos estamos más que dispuestos a llenar los huecos más o menos grandes dejados por la teoría sintética. El diseño inteligente no es sino una pseudociencia que intenta sembrar el desconcierto y que se fundamenta básicamente en la negación de otra teoría.

  3. Gracias por su comentario, Sr. Juan Alfonso.

    Al decirnos que el diseño inteligente es “pseudociencia” me supongo que ha leído bastante sobre el tema. ¿Podría decirnos cuales libros ha leído que fueron escritos por los principales teóricos del diseño inteligente?

    Otra cosa, por si no lo sabia, Emilio Cervantes y Máximo Sandín no son los únicos que desafían a la teoría sintética. Como puede ver aquí y aquí, la disensión científica del neodarwinismo sigue creciendo.

    Por cierto, si piensa usted que el neodarwinismo explica “casi” todo en la biología, ¿porque tanta disensión?

    Un saludo cordial.

  4. Ldo.Juan Alfonso:
    Hay muchos otros biologos que saben por lo menos lo mismo que usted y que no toman en cuenta las fantasías neo darwinistas extendidas con pegotes contradictorios. Claro, esos biólogos ya se declaran abiertamente creacionistas, por lo que ningún biólogo “serio” como se piensa que es usted, lo tomaría en cuenta. Yo sí los tomo en cuenta. Aquí tengo uno de éstos:

    http://www.protestantedigital.com/new/MasSobreEsteAutor.php?13

    Y yo sigo preguntando a los biólogos “serios” que me den alguna prueba de que no existen causas finales. Porque por ejemplo en la última entrada de Cristian Aguirre hablando del “puente teleológico” cita al creacionista David L. Abel que no sabe cómo la fisico-química se las arregla para producir vida. Cuando algun biólogo “serio” me haga entender cómo sustituir la teleología por mecanismos sin finalidad, entonces me hago neo-darwinista, y ya está. Pero sin pruebas así me quedo con Aristóteles y con la gente inteligente del DI. Los de tu clase son unos faroleros que no deberían vivir de fondos públicos.

  5. Sí, Juan Alfonso. También podrías indicarnos si has leído algún libro sobre homeopatía, astrología o acerca de como adivinar el futuro leyendo entrañas de animales. O acaso también consideras que estás son pseudociencias y supersticiones sin estar bien informado?

    Como puede ver aquí y aquí, la disensión científica del neodarwinismo sigue creciendo.

    Pff…hasta yo podría firmar la afirmación de “Dissent from Darwinism” con lo ambigua que es, por no mencionar que no dice nada a favor del DI.

    Suponiendo que en la lista hay 50 personas por cada una de las 20 hojas (hay muchas menos), eso suma un total de 1000 personas que han adherido a esta lista en 10 años. Eso es mas de 100 personas menos de los que han dado su apoyo a la teoría de la evolución y explicito rechazo al diseño inteligente a través del Proyecto Steve desde el año 2003. Recordemos que en esta lista sólo pueden firmar científicos llamados Steve o alguna de sus variaciones en otros idiomas; y que se estima que sólo un 1% de todos los científicos tiene este nombre. Es decir que la lista de “Dissent from Darwinism” ni como ad populum es buena. Lo mismo puede decirse de la lista de PSSI.

  6. Si, Sr. Juan Alfonso, escuche a Roberto porque él tampoco ha leído ningún libro de los principales teóricos del diseño inteligente. Es por eso que se pasa su tiempo aquí en nuestro blog (según refutando nuestras ideas) y no en el de los de “homeopatía, astrología o acerca de como adivinar el futuro…” etc.

  7. Buen punto. Quizás debería dedicarle algo más de mi tiempo a otras supersticiones; y no especializarme sólo en el creacionismo. Pero que yo sepa ni la astrología es disfrazada de astronomía por sus promotores, ni la homeopatía se sustenta en la creencia infundada en deidades metafísicas.

    Definitivamente, la intromisión de la religión en el ámbito de la ciencia es lo que más se ajusta a mis intereses, así es que me quedo con el creacionismo de tierra joven, la ciencia de la creación y su hijo no reconocido el diseño inteligente.

  8. Bueno, Roberto, pero siquiera ha que leer los libros para no tergiversar las ideas de los proponentes. Es decir, no critiques lo que no conoces.

  9. (Emilio Cervantes es un científico español adscrito al Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Salamanca, perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas)

    Lo cual no quiere decir que tenga razon, ni mucho menos. Todo el mundo puede estar equivocado, sea doctor o no. Los titulos, los puestos de trabajo, el dinero, la reputacion e incluso las publicaciones en revistas internacionales se pueden conseguir sin meritos intelectuales especiales. No insinuo nada, solo lo digo para que no prejuzgueis el valor de sus ideas solo por su titulo o su actividad profesional, que hay muchos que enseguida asumis cosas sin sentido alguno antes de ser criticos con lo que leeis, solo por el contexto del parrafo … Norma nº 1 de la difusión de engaños mediaticos, por cierto. Hacer alucinar al lector antes de que lea una mentira, una estupidez dicha por Rajoy suele tener mas valor mediatico inicial que la misma estupidez dicha por Belen Esteban, no espera…)

    (Tiene una página web titulada “Biología y pensamiento)

    Lo cual tampoco quiere decir que tenga razon, ni mucho menos, (incluido en la norma nº 1), ya hay demasiado contexto…

    (…sus inquietudes científicas e intelectuales en general. Entre ellas, su firme convencimiento…)

    Un convencimiento firme sin pruebas de la conclusion no es tanto una inquietud cientiifica e intelectual sino todo lo contrario, se acerca mas a un dogmatismo… por lo que todo intento con la norma nº 1 ya lo has derrumbado en solo una palabra: convencimiento, una palabra que por si sola no demuestra que haya pruebas de nada. El hecho de que este convencido un Doctor de Biologia en algo no justifica que su convencimiento sea valido para difundirlo a personas que no tienen idea de lo que haba. Para ello debe exponer pruebas. Podeis comprobar en internet con una buena busqueda que sus cortas y simples frases de respuesta nunca han explicado nada tras mis intervenciones concisas, desarrolladas y explicativas, y gratuitas…., y sin animo de lucro… ¿Tiene Emilio Cervantes

    (Así lo refleja en su mencionado artículo, que ha conocido una amplia aceptación y difusión en los últimos tiempos en internet)

    Y tambien tiene una enorme cantidad de detractores, que, como no, el articulo no menciona…. Internet, como cualquier otro medio, tambien puede ser perfectamente un sistema eficaz de ditribucion de la incultura, la ignorancia y la duda insana sin fundamentos ni argumentos sustentados. Hay quien usa este medio para el unico fin de la distribución del contraconocimiento. A estos se les denominan trolls, y son muy seguidos por quienes quieren leer lo que piensan inicialmente sin necesidad alguna de que les den bases explicativas convincentes de las ideas con las que estan comodos…

    (El trabajo recoge una afortunada analogía entre la manera en que se nos exige “creer” en la explicación neo-darwinista de la evolución y la pícara tomadura de pelo de que fuera objeto aquel presumido emperador del inefable cuento infantil de Hans Cristian Andersen)

    ¿Y cuando hablara directamente del tema en cuestion?

    La analogía del rey desnudo se puede aplicar perfectamente a las ideas de…, tatachan!!!! De Cevantes, y es que las palabras sin pruebas pueden ser muy engañosas…, y peligrosas.

    (Pues bien, algo parecido, nos dice Cervantes, se produce en el ámbito científico con la proclamada genialidad del darwinismo, una teoría que ha sido presentada como la más brillante idea singular jamás alumbrada por el intelecto humano…)

    Nada mas lejos de la realidad, es una teoria cientifica, no dogmatica muy simple y que no necesita ni fe ni demasiado coeficente intelectual para entenderla.

    (Y sin embargo, una teoría que exige un tremendo acto de fe.)

    Con toa tranquilidad, cualquiera puede afirmar que esta frase es una absoluta y enorme burrada.
    El darwinismo proclama que los más complejos diseños de la Naturaleza se han conformado en un proceso carente de finalidad ni intención, como expresión de la capacidad creativa de la Naturaleza sobre la base de acumulaciones fortuitas de errores en la replicación del material genético en el seno de los procesos reproductivos. Un tal proceso, se nos dice, como en el cuento de Andersen, es de tal naturaleza que por darse de forma gradualista, según variaciones casi imperceptibles no puede ser observado.

    (Uy, que patinazo. Lo que no puede ser observado, por definicion es Dios, la evolucion biologica puede probarse experimentalmente y usando la matematica logica no tautologica)

    …El problema es que tal proceso implica necesariamente la aparición permanente de un número enormemente grande de especies intermedias que, sin embargo, no están presentes en la Naturaleza. No importa, se nos dice, no podemos verlas porque la lucha por la vida, la supervivencia del más apto, en definitiva, la selección natural se ha encargado de irlas sucesivamente aniquilando

    (Si, pero bueno, hay que matizar que la naturaleza no hizo eso con ninguna intencion ni mala ni buena)

    …Pero, entonces, deberían estar presentes en el registro fósil en cantidades abrumadoramente grandes dejando huella del cambio gradual preconizado, cosa que no sucede.

    (Esto fue una caida libre, querras decir, que no las hemos encontrado, que no es lo mismo que que no existan…, hay que saber escribir…)

    Claro, se nos explica, la teoría del “equilibrio puntuado” nos justifica su ausencia del registro fósil: la evolución es un proceso tan lento que no puede ser observada, pero al mismo tiempo es tan rápida que no deja huella en el registro fósil. Muy conveniente)

    A ver, piensa un poco. Si ese parrafo es cierto, esas cosas son todo menosconvenientes porque sederruir´´ian como naipes solo con soplar. O sea, como suena conveniente, a priori debe ser equivocado…, ehhh… ¿no es eso precisamente muy conveniente? Al margen de que una vez m´´as no es argumentativo de nada y n demuestra nada.

    Me da que las pruebas que usais para demsotarar la equivocación de la teoria darviniana estan sepultadas y son inalcanzables…. MUY CONVENIENTE….

    Recordemos las inefables palabras de Richard Dawkins, el apóstol moderno del ateísmo visceral:
    “Es absolutamente seguro decir que, si usted encuentra a alguien que pretende no creer en la evolución, esta persona es ignorante, estúpida o loca, (o malvada, pero preferiría no considerar esta opción).”
    ¿Estais juzgando a la teoria de la evolucion biologica o a la moral y compostura de Richard Dawkins?
    Me pregunto si alguien e este blog sabe algo de lo que esta habando independientemente de si es doctor en biología o o no.

    A Mario Lopez:

    Por cierto, si piensa usted que el neodarwinismo explica “casi” todo en la biología, ¿porque tanta disensión?

    ¿Y por que ninguna prueba de ello?

  10. Hola Arnau,
    parece que en tu comentario pretendes identificar gratuitamente “no ser darwinista” con “no saber nada de biología”. creo que a ese respecto lo único seguro es que el que no sabía nada de biología era Darwin. En realidad en su tiempo nadie sabía prácticamente nada de biología, al menos si l comparamos con lo que hoy día se ha podido llegar a conocer.
    Y esencialmente lo que se ha llegado a conocer es que la propuesta darwinista (incluyo por supuesto el neo-darwinismo como paradigma contemporáneo) no se corresponde con lo que la ciencia nos enseña.
    pero no porque lo digamos en este blog. Aquí somos meros cronistas de lo que pasa por el mundo y de lo que se publica en otras latitudes. te recomiendo que te leas el último libro de James A. Shapiro “Evolution; a view from the 21st century” Dice expresamente eso, que el darwinismo es sencillamente inconsistente, y en concreto “que hace falta mucha fe para seguir creyendo en él”.
    Te lo lees y nos das tu opinión y tus argumentos. Gracias.

  11. Duda número 1: Si el libro iteresante que recomiendas-obligas es de James A. Shapiro ¿a qué viene el hombre desnudo y Cervantes? Tampoco hay que dar vueltas al laberinto, digo yo.

    No digo que los lectores de este blog sean ignorantes de la iología, digo qe es peligroso que alguien ignorante de biología lo lea sin más, porque podría creerse que aquí se expuso indirectamente pruebas que nunca expusisteis.

    ¿Me remites a un autor nuevo y a un libro nuevo porque viste que efectivamente ya hundí los no-argumentos de Cervantes en incontabes ocasiones, o no seguiste mi sugerencia de buscar esas entradas a blogs?

    Si la base del libro es que hace alta mucha fe para seguir creyendo en él, y no hay pruebas de que nunca se haya tenido que creer en una teoría científica, ¿por qué crees que le debo el honor de leer su libro? Si soy ateo, ¿hace falta que lea la biblia para repensarlo? Pues lo mismo…

    Darle vueltas está bien, pero complicarlo todo para acer creer que hay un producto real cuando en realidad se está vendiendo aire, puede llegar a ser muy dañino.

    Dices que eres cronista. Curioso, cometes el mismo error que la gran mayoría de ellos, exponeis la cara que os conviene del disco, y la repetís, la repetís, la repetís, a ver si nos explotan los tímpanos…

  12. Arnau,
    1. el artículo sobre Cervantes, es de Julio de 2010, hace más de un año. Eres tú quien lo ha traído a colación.
    2. El libro de Shapiro es recién publicado. Se trata de un biólogo de reconocido prestigio mundial y nada afín a las tesis del DI, por lo que sus críticas al darwinismo resultan de gran interés. Ya le hemos deddicado algunos comentarios como por ejemplo el del 19 de Julio pasado. pero además aparecerán en breve otros comentarios ya que el libro dice muchas cosas que conviene considerar y debatir ampliamente. Estás invitado a hacerlo.

  13. ¿Que yo lo he traído?

    Título de tu blog: “Emilio Cervantes y “El traje nuevo de Darwin” ehhh…., mmmhhh…, ¿algo que alegar?

    ¿Me puedes explicar como poder discutir algo si por defecto la evidencia más palapable, visual y pública no la admites?

    No digo que sea el caso, pero hay que tener en cuenta que el prestigio ya está en el mercado, se puede comprar, y el mercado es tan fluctuante como quieran los inversores. Por lo que cv, titulitis, libros publicados etc siguen sin probar nada de por sí. Los libros se publican si hay medios para ello. No hay más. Imaginate que Camps paga la fianza y no se queda en l cárcel ni una noche. Decir que un científico tiene un libro y por eso debe ser leído, porque solo por ello merece la pena, es como decir que Camps es inocete porque no estuv en la cárcel ni una noche.

    Dejad ya de poner supuestas prestigiosas figuras responsabilizándose de las cosas y exponed un resúmen de esas cosas que tanto queréis que la gente se crea…

    He sido testigo de que generalmente cuando tratais de criticar la teoría de la evolución la responsabilidad de los argumentos siempre es alguien que ha escrito un libro que hay que comprar previamente para poder luego hundir los argumentos del autor. O sea, que antes hay que pasar por caja. (Un negocio redondo) Nadie muestra ni una sola prueba resumida de lo que defendeis. Incluso cuando hablo con un autor me remite a su libro sin atreverse a mojarse ni un pelo. “Que el pardillo compre el libro primero, al menos” deben estar pensando.

    Eso…, ¿no te recuerda a los testigos de Jeovah, por poner un ejemplo?

    Me voy a hacer antidarwinista también yo, a ver si saco tajada de la ignorancia de una vez, porque la coherencia en este país no parece cotizar nada en ningún campo…

  14. Arnau
    debes de tener alguna confusión. El título de este blog es ¿Darwin o Diseño Inteligente?
    Por otro lado eres muy libre de no comprar el libro de Shapiro, pero entonces es difícil que puedas opinar sobre él.

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