El último trabajo de Behe; combatiendo la desinformación

Felipe Aizpun

Hace pocos días se ha divulgado con ciertos aires triunfalistas en los medios especializados un trabajo conjunto firmado por los equipos de C. Finnegan de la Universidad de Chicago y Joseph Thornton de la Universidad de Oregon. El trabajo ha sido presentado como una muestra de las capacidades creativas de los mecanismos de evolución darwiniana y como un claro desafío a los postulados del Diseño Inteligente. Thornton ha considerado que su trabajo representa una refutación para aquellos que apelan a “procesos sobrenaturales”. Supuestamente el artículo pretende ofrecer una solución para la justificación de la formación de una maquinaria más “compleja” a partir de otra maquinaria molecular antecesora, por procedimientos estrictamente darwinianos. Michael Behe ha respondido con prontitud

aquíaclarando el significado exacto de las especulaciones al respecto; a continuación les ofrecemos la traducción de su análisis.

Un Hombre Ciego Guiando a un Hombre Cojo, Cruzando con Éxito la Calle: Confirmando Experimentalmente los Límites de la Evolución Darwiniana.

Michael Behe

Nunca pensé que ocurriría, pero en mi opinión, a Richard Lenski le ha salido un competidor por el título de “Mejor Científico en Experimentos Evolutivos”. Lenski, por supuesto, es el famoso tipo que ha venido cultivando la E. coli en su laboratorio de Michigan State durante 50.000 generaciones para seguir su proceso evolutivo. Su rival es Joseph Thornton de la Universidad de Oregon quien ha estado infiriendo las secuencias de antiguas proteínas y reconstruyendo (él dice “resucitando”) sus genes en laboratorio, para caracterizar las propiedades de esas proteínas y tratar de discernir cómo podrían haber evolucionado hacia versiones más modernas con propiedades diferentes.

Ya he escrito de forma positiva sobre ambos Lenski y Thornton anteriormente, cuyos trabajos muestran claros límites a la evolución darwiniana (aunque ellos operan en el marco de dicho modelo). El último trabajo de Thornton empieza a mostrar una convergencia tal con el de Lenski que dispara nuestra confianza en que ambos están yendo por el buen camino. En una reseña reciente (Behe 2010) ya apunté que todas las mutaciones ventajosas definidas, que Richard Lenski había observado en sus 20 años de experimentación, habían resultado ser de naturaleza degradativa, es decir, aquellas en las que un gen o una estructura de control genético, bien habían resultado destruidos o se habían vuelto menos efectivos. Las mutaciones fortuitas son fantásticas para degradar el material genético, lo que a veces resulta útil para un organismo. En su último trabajo también Thornton nos muestra la evolución de un sistema por degradación, aunque él opina que los cambios fueron neutrales más que ventajosos.


En el trabajo de Finnegan et al. (2012) “Evolución de la creciente complejidad en una máquina molecular” Thornton y sus colegas estudian un anillo de seis proteínas en una máquina molecular (que tiene además muchas otras partes) llamada V-ATPasa que puede bombear protones a través de una membrana. La maquinaria existe en todas las células eucariotas. En la mayoría de las especies eucariotas, sin embargo, el anillo hexamérico consta de cinco copias de una proteína (la llamaremos proteína 1) y una copia de otra proteína relacionada (que llamaremos proteína 2). En los hongos, sin embargo, el anillo consta de cuatro copias de la proteína 1, una copia de la proteína 2 y una copia de la proteína 3. La proteína 3 es muy similar en su secuencia a la proteína 1, por lo que Finnegan et al. (2012) proponen que las proteínas 1 y 3 están relacionadas por la duplicación de un gene ancestral y la subsiguiente modificación de los dos genes duplicados originalmente idénticos.

¿Cómo apareció esta proteína 3 en el anillo? La original proteína 1, presente en cinco copias en la mayoría de organismos, tenía ya la capacidad para enlazar con otras proteínas idénticas, para hacerlo a un lado de la proteína 2, más una capacidad adicional de enlazar en el lado opuesto de la misma proteína 2 (véase Finnegan et al. Figura 3). Los resultados de Thornton son consistentes con la idea de que, por azar, el gen de la proteína 1 se duplicara y se expandiera en la población. Estos eventos serían aparentemente neutrales, piensa el autor, no afectando a la capacidad adaptativa del organismo.

Eventualmente uno de los duplicados adquiriría una mutación degradativa, perdiendo la capacidad para enlazar con uno de los lados de la proteína 2. Esto no sería un problema porque la segunda copia del gen de la proteína 1 estaba intacta y podría enlazar con ambos lados de la proteína 2, de forma que un anillo completo podría formarse en todo caso. Esto también se haría extensivo por procesos de carácter neutral. Podría ocurrir por azar, que la segunda copia del gen adquiriera su propia mutación degradativa, no pudiendo ya enlazar con la otra cara de la proteína 2. Sin embargo, esto sigue sin ser un problema porque la primera copia mutante de la proteína 1 puede aún enlazar con la primera cara de la proteína 2, enlazar con unas copias más de su propio tipo, y luego enlazar con la proteína 3 que mantendría la capacidad de enlazar con el otro lado de la proteína 2. De esta forma, un anillo de seis componentes puede todavía ser formado. Aparentemente esto se extendería por procesos naturales hasta generalizarse en todo el reino de los hongos.

El trabajo de Finnegan et al. (2012) me llama la atención por su rigor y brillantez. No tengo razones para dudar de que los hechos pudieran haberse desarrollado de esta manera. Sin embargo, las implicaciones del trabajo en favor de un proceso evolutivo no guiado me parecen muy diferentes de lo que se ha aireado en ciertos medios. El punto más obvio es que, en consonancia con los trabajos de Lenski, éste es un proceso de evolución por degradación. Todas las partes funcionales del sistema estaban ya presentes antes de que las mutaciones fortuitas comenzaran su degradación. Por ello, no son de ninguna ayuda para los darwinistas que requieren de mecanismos capaces de construir nuevos sistemas funcionales. Más aún, a diferencia de los resultados de Lenski, el sistema mutante de Thornton y sus colegas ni siquiera es ventajoso; es neutral de acuerdo con los autores. Quizás, presintiendo el desacuerdo de los resultados con el darwinismo, el título del trabajo y de los informes en los medios enfatiza que la “complejidad” del sistema ha aumentado. Pero la complejidad por sí misma no ayuda a la vida; por el contrario, la vida necesita complejidad funcional. Uno puede decir si lo desea que un hombre ciego de nacimiento, mano a mano con un cojo, pueden moverse por el entorno de forma exitosa, recorriendo un itinerario más “complejo” que el de una persona sana. Pero ello ciertamente no es una mejora, y desde luego no nos aporta ninguna pista sobre cómo emergieron las funciones de la vista y la locomoción.

El trabajo de Finnegan et al. (2012) tiene conexiones con otros varios conceptos. En primer lugar su trabajo es un ejemplo perfecto de la idea de “subfuncionalización” de Michael Lynch, en la que un gen con varias funciones se duplica y cada duplicado pierde una concreta función en relación al original (Force et al. 1999). De nuevo, sin embargo, la cuestión de cómo aparecieron las múltiples funciones originalmente es obviada. Segundo, conecta de alguna manera también con el reciente trabajo de Austin Hughes (2011) en el que propone un mecanismo no selectivo para la evolución, abreviadamente “PRM” (plasticity-relaxation-mutation), en donde un organismo que presente caracteres de plasticidad, capaz de sobrevivir en diferentes entornos, se afianza en uno de ellos y pierde por mutación degradativa y deriva su plasticidad anterior. Pero de nuevo, ¿de dónde surgieron esas primitivas funciones? Da la impresión de que algunos notables investigadores están convergiendo en la idea de que la información para la vida estaba toda ella presente desde el inicio, y que la vida se diversifica perdiendo piezas de esa información. Este concepto es muy compatible con el Diseño Inteligente, pero no tanto con el darwinismo.

Por último, el último trabajo de Thornton y sus colegas apunta a fuertes limitaciones para la evolución neutralista que su propio trabajo contempla. Los pasos necesarios en el escenario propuesto por Finnegan et al. (2012) son pocos y simples: 1) una duplicación genética; 2) una mutación puntual; 3) una segunda mutación puntual. Ninguno de estos eventos es deletéreo. Cada uno de los eventos se generaliza en la población por deriva genética. Véase que las dos mutaciones puntuales no necesitan producirse de forma simultánea. Son independientes y pueden producirse en cualquier orden. Sin embargo, este escenario parece ser altamente infrecuente. Presumiblemente se ha producido un total de sólo una vez (es decir, 1) en los mil millones de años transcurridos desde la separación de los hongos del resto de eucariotas. Ocurrió solamente una vez en los hongos y un total ce cero veces en las restantes ramas eucariotas de la vida. Si el escenario fuese realmente tan fácil de alcanzar en la vida como lo es de describir por escrito, podríamos esperar que hubiese ocurrido muchas veces independientemente entre los hongos y al mismo tiempo también en el resto de ramas eucariotas.

No ha sido así. Por ello parece una buena conclusión el que tales escenarios neutralistas son mucho menos frecuentes de lo que algunos autores han propuesto (Gray et al. 2010; Lukes et al. 2011), y que escenarios neutralistas más complejos son muy improbables en la historia de la vida.

Literatura citada

Behe, M. J., 2010 Experimental Evolution, Loss-of-function Mutations, and “The First Rule of Adaptive Evolution.” Quarterly Review of Biology 85: 1-27.

Finnigan, G. C., V. Hanson-Smith, T. H. Stevens, and J. W. Thornton, 2012 Evolution of increased complexity in a molecular machine. Nature doi: 10.1038/nature10724.

Force, A., M. Lynch, F. B. Pickett, A. Amores, Y. L. Yan et al. 1999 Preservation of duplicate genes by complementary, degenerative mutations. Genetics 151: 1531-1545.

Gray, M. W., J. Lukes, J. M. Archibald, P. J. Keeling, and W. F. Doolittle, 2010 Irremediable complexity? Science 330: 920-921.

Hughes, A. L., 2011 Evolution of adaptive phenotypic traits without positive Darwinian selection. Heredity (Edinb.) doi: 10.1038/hdy.2011.97.

Lukes, J., J. M. Archibald, P. J. Keeling, W. F. Doolittle, and M. W. Gray, 2011 How a neutral evolutionary ratchet can build cellular complexity. IUBMB Life 63: 528-537.

15 Respuestas para El último trabajo de Behe; combatiendo la desinformación

  1. ” El punto más obvio es que, en consonancia con los trabajos de Lenski, éste es un proceso de evolución por degradación.”

    Si la estructura obtenida al final del proceso es más compleja que la estructura original, ¿qué quiere decir “evolución por degradación”? ¿Cuando algo se vuelve más complejo se está degradando?

    Me parece que esto se basa en una definición de degradación un poco caprichosa.

    Además, hay que aclarar que la “degradación” TAMBIÉN es parte de la teoría de la evolución, incluso según el planteo de Darwin. La idea es que las especies cambian para adaptarse a su ambiente. Aumentar su complejidad es cambiar; disminuirla, también.

    “su trabajo es un ejemplo perfecto de la idea de “subfuncionalización” de Michael Lynch, en la que un gen con varias funciones se duplica y cada duplicado pierde una concreta función en relación al original (Force et al. 1999). De nuevo, sin embargo, la cuestión de cómo aparecieron las múltiples funciones originalmente es obviada. ”

    Lo cual es un problema si consideramos que la función hace al gen, o por extensión, que la función hace al órgano. Lo que muchos críticos pierden de vista, es que los evolucionistas consideran que el órgano hace a la función. Las aves no tienen alas porque vuelan, sino que vuelan porque tienen alas.

    Esto quiere decir que las funciones aparecen a medida que las estructuras van cambiando.

  2. “De nuevo, sin embargo, la cuestión de cómo aparecieron las múltiples funciones originalmente es obviada. ”

    Por supuesto, también sería interesante ver como Behe explica la aparición de esas funciones, aunque me imagino que la respuesta será “Yo no explico como aparecen, sólo digo que hay evidencias de un agente inteligente”.

  3. Guillermo

    Según la lógica evolutiva los seres vivos sufren diversas mutaciones (poco a poco) y cuando resultan beneficiosas, según los criterios del entorno (más adaptados porque se reproducen más), se fija esa mutación y se producen nuevos cambios en su morfología. Pero el caso es que todas las especies existentes están bien adaptadas (con las salvedades de eventos cataclísmicos). ¿cómo se podría medir el grado de adaptación para saber quién está mejor adaptado? ¿Existe una mayor complejidad con el paso del tiempo en los seres vivos o no? ¿Implica esto una direccionalidad como así parece? ¿Por qué no se reconoce que los seres vivos “comprenden” su entorno y sólo se les ve como meros espectadores? ¿Puede ser que una intencionalidad propia del organismo induzca “evolución”?

  4. Arturo:

    Según tu lógica, cuando se produce un deslizamiento de rocas en una ladera, aquellas rocas que llegaron hasta la base de la ladera lo hicieron por que comprendían mejor su entorno y sabían que obstáculos debían esquivar, en que momento debían saltar, y el hecho de que rodaran cada vez más rápido y siempre hacia abajo demuestra que estas rocas no eran meros espectadores sino que su propósito era llegar lo antes posible a la base de la ladera.

  5. “Según la lógica evolutiva los seres vivos sufren diversas mutaciones (poco a poco) ”

    No. De nuevo, hacen un tremendo hincapié en las mutaciones y en el poco a poco, y la teoría de la evolución ya ha superado eso.

    El proceso de evolución es gradual desde el punto de vista de los seres vivos y la duración de nuestras vidas, pero según la misma teoría de la evolución (pero en su concepción actual) puede ser extremadamente veloz en términos geológicos (donde veloz es algo que ocurre en tan sólo unos pocos millones de años). Eso es lo que expresa la teoría del equilibrio puntuado. Por eso el “poco a poco” es muy ambiguo.

    Por otro lado, existen muchos mecanismos biológicos orientados a la generación de variabilidad genética. Los evolucionistas ya no necesitamos explicar la variabilidad genética en términos de “un error que ocurre cada tanto al azar en el ADN”. Cada vez que un organismo produce gametas o cada vez que un par de organismos se reproducen sexualmente, están teniendo lugar procesos que producen la variabilidad genética sobre la que va a operar la selección natural. Darwin esto no lo sabía. Pero usted y yo ahora sí lo sabemos y podemos entender la evolución de un modo mucho más completo que el modo en que la formuló Darwin.

    “¿cómo se podría medir el grado de adaptación para saber quién está mejor adaptado?”

    Por otro lado, no existe “mejor adaptado”. Yo no creo que sea posible ni que tenga ningún sentido tratar de determinar algo así.

    De hecho, si un organismo estuviera “mejor adaptado” probablemente lo evidenciaríamos porque desplazaría a los demás en su hábitat natural, y eso nunca ocurre. En todo caso, me parece que la ocurrencia de cambios sí puede hacer una diferencia, evidenciando cuál especie es más adaptable. Existen características que hacen a las especies más adaptables que se pueden predecir con la teoría de la evolución, y se puede verificar que ante determinados disturbios en el ambiente son justamente las especies que presentan esas características las que tienen mayores probabilidades de subsistir. Por ejemplo: una menor tasa reproductiva, períodos de maduración más largos, reproducción asexual, un nicho ecológico más selectivo, estrategias de explotación de ese nicho altamente especializadas, etc., son características que hacen a las especies menos adaptables.

    “¿Existe una mayor complejidad con el paso del tiempo en los seres vivos o no?”

    No hay una respuesta generalizada para esto. Existen organismos que no han evidenciado cambios notorios en cientos de millones de años. Por ejemplo, las bacterias siguen existiendo. Existen organismo que parecen haber perdido complejidad, como los lagartos que pierden las patas. Existen organismo que se han vuelto más complejos, también.

    Creo haber leído por algún lado, incluso, que desde la última explosión de biodiversidad hasta la fecha ha aumentado el número de especies y géneros, pero no han aparecido órdenes o familias nuevas. Así que hablar de mayor complejidad me parece muy ambiguo. Primero habría que definir qué entendemos por complejidad.

    “¿Implica esto una direccionalidad como así parece?”

    Yo creo que definitivamente hay una direccionalidad. La vida evoluciona para aprovechar nichos ecológicos sin explotar. Hay una teoría que sostienen que los seres vivos somos como unidades disipadoras de energía que contribuyen a la entropía del universo. Y que el propósito de la evolución es hacer más eficiente esta tarea. De esta forma, donde existe energía sin explotar, alguna especie evoluciona o se adapta para aprovecharla.

    “¿Por qué no se reconoce que los seres vivos “comprenden” su entorno y sólo se les ve como meros espectadores?”

    No se quién es el que ve a los seres vivos como meros espectadores. Desde la teoría de la evolución se plantea que los organismos evolucionan para adaptarse a su ambiente (o mejor dicho, que la evolución le permite a los organismos adaptarse a su ambiente). Evidentemente, no hay ningún cambio que un ser vivo pueda experimentar en este sentido si no comprende su ambiente.

    Me parece que desde la teoría de la evolución, la estrecha vinculación entre los seres vivos y su entorno es clarísima.

    “¿Puede ser que una intencionalidad propia del organismo induzca “evolución”?”

    Dos objeciones. Por un lado, si es la intención del organismo la que produce la evolución, tiramos al tacho al diseñador. Yo no tengo problema con eso, pero no se cual es tu postura, Arturo. Se dice que la evolución niega al diseñador porque explica la evolución por causas naturales. Sería lo mismo en este caso.

    Sin embargo, no me parece posible tu postura, por lo siguiente. Voy a tomar como ejemplo a los animales. Los animales están dotados de un claro instinto de supervivencia. De un deseo de “mantenerse vivos”. Si los seres vivos evolucionaran por su propia intención, ¿adónde llevaría eso? Veamos lo que pasa con los seres humanos. ¿Adónde nos llevaron nuestra intencionalidad y nuestro instinto de supervivencia? A eliminar los riesgos que representan para nosotros las demás especies y a prolongar nuestra vida, por ejemplo a través de la medicina. No veo eso en la naturaleza.

    Un ejemplo simple: existe una especie de focas, las focas de Weddel, que viven bajo el hielo en la Antártida. Estas focas hacen agujeros en el hielo para poder respirar, y mantiene esos orificios siempre abiertos con sus dientes. Esto provoca que sus dientes se desgasten más rápido que en otras especies de focas de otros lugares del mundo, y por lo tanto, esta especie en particular tiene una vida significativamente más corta (20 años vs. 40 en la mayoría de las otras focas). Esto no me parece compatible con la idea de que los seres vivos dirigen su propia evolución. Si me parece totalmente compatible con la idea de que los seres vivos se diversifican explotando nichos ecológicos no explotados.

    Por supuesto, el punto acá es como definimos “intencionalidad”. Porque según como definimos ese término podemos decir o no que hay intencionalidad por parte de los seres vivos en su evolución.

    Yo sí adhiero al hecho de que una vez gatillados ciertos procesos evolutivos en una determinada dirección, es muy probable que continúen en esa dirección y que observemos hechos, fenómenos, que buscan optimizar esa proceso evolutivo en esa dirección. Algo así como una “intención inconsciente” mediada por procesos biológicos, algunos de los cuales ya conocemos.

    Ahora, si hablamos de una intención consciente, mi opinión sería que no. Pero tampoco hablé con ningún animal o planta al respecto, así que yo no lo se. Podría ser que algún día nos llevemos una sorpresa y descubramos que sí es así. Pero me parece que en este momento, la evidencia sugiere que no.

  6. Guilermo: ¿puedes elaborar un poco más este oximorón de la “intención inconsciente”?
    (Pero si es posible sin la desmesurada extensión de otros posts tuyos. Es una pena, pero es así, realmente este tema es apasionante y merece tiempo y rigor, pero este diálogo internetero, con su lenguaje un poco más sincopado y breve gana en eficacia.)

  7. Si los neo-darwinistas expandidos no tienen nada mejor que esa nueva explicación de “evolución por degradación” para enfrentarse al DI, lo tienen crudo para explicar cómo de unos cerebros de simio degradados por 2 o 3 mutacioncitas de equilibrio puntuado al siguiente (de probabilidad cero) resultarían cerebros humanos capaces de abstracción como la imprescindible para hacer ciencia materialista.
    Porque hasta ellos mismos tienen que echar mano de las leyes inmateriales de la lógica, los conceptos matemáticos, conceptos relacionales categorías del entendimiento y las esencias materiales sin las que no sería posible el lenguaje con el que enfrentarse a los creacionistas y los IDiots.
    Porque ¿cómo algo material soporta algo inmaterial como el concepto de “materia”?.
    Y además ¿cómo la materia que actúa de forma determinística puede dar pie al libre albedrío?.

    Estoy a la escucha de cómo los cuentacuentos “resuelven” estos problemillas evolutivos con algo más sólido que con palabras (que expresan conceptos inmateriales) como: emergencia, superveniencia, dualismo de propiedades y demás sofismas.

  8. Lo importante de este artículo es que la complejidad por sí misma no significa nada. Hace falta que sea funcional, es decir que haga surgir una función novedosa para justificar la evolución, lo que aquí no es el caso. Además la complejidad alcanzada no es sino la concreción de una variabilidad potencial perfectamente ya especificada en el anillo. Es como si yo tengo un coche con cuatro ruedas iguales y una quinta de repuesto desigual Se me pincha una rueda y la cambio por la de repuesto que es algo diferente aunque no lo suficiente para impedir que el coche siga desempeñando su función. se puede argumentar que ha aumentado la complejidad del diseño del vehículo pero no ha mejorado su función ni ha emergdo una función nueva. Ni el cambio de rueda aporta nada para intentar explicar cómo ha surgido el diseño, la funcionalidad, la ideación y la construcción del vehículo. Tampoco parece razonable pensar que cambiando ruedas pueda poco a poco hacer que el coche se convierta en una avioneta.

  9. Gracias, Guillermo, por el tiempo dedicado a tus respuestas.

    Con intencionalidad pensaba, por ejemplo, en las migraciones de las aves o cualquier otra especie, que supongo aprendieron a través del tiempo y guardaron en la memoria colectiva.

    Por otra parte, el caso evolutivo de los seres humanos parece desafiar varias de las premisas de la teoría. Es como si por un lado estuviera “lo natural” y por otro lado lo humano. Creo que aún no existe una explicación que nos incluya en lo natural y sea congruente. Tal vez eso es lo que ocasiona la controversia.

  10. Fernando:

    “Intención inconsciente” sería una metáfora para incluir una serie de mecanismos biológicos que lleven a alcanzar un cierto objetivo, pero no estoy hablando de una intencionalidad en serio. Es como cuando se habla del “consciente colectivo”

    Creatoblepas:

    “Si los neo-darwinistas expandidos no tienen nada mejor que esa nueva explicación de “evolución por degradación” para enfrentarse al DI,”

    No se olvide que usted no tiene ninguna explicación para el proceso de evolución.

    “Estoy a la escucha de cómo los cuentacuentos “resuelven” estos problemillas evolutivos con algo más sólido que con palabras ”

    No, no. Yo estoy a la escucha. Expliqueme el origen de las especies usted. Explique usted como aparece una especie sobre la Tierra.

    Felipe:

    “Lo importante de este artículo es que la complejidad por sí misma no significa nada.”

    No se olvide que gran parte del fundamento del DI se basa en “la complejidad que no se puede explicar naturalmente”. Para ustedes es un problema que la complejidad sea funcional, porque ustedes son los que sostienen que esa complejidad surge para cumplir cierta función. Como dije antes, en la teoría de la evolución eso no es un problema porque la complejidad hace a la función. Los seres vivos aprovechan lo que tienen. Si aparece algo nuevo se le da una función. De hecho, lo más correcto es decir que se puede dar una nueva función a algo que se modifica con respecto a como era previamente.

    El ejemplo del auto es un poco pobre. Planteemos este ejemplo. Usted le cambia las dos ruedas traseras a su auto por un par de ruedas que son adecuadas para la arena. Ahora su auto puede andar en ruta, pero también tiene cierta capacidad para andar en la arena. Usted empieza a andar mucho en la arena y finalmente decide cambiar también las dos ruedas delanteras y ahora tiene un auto que es óptimo para andar en la arena.

    Arturo:

    Si usted se refiere que los comportamientos de los seres vivos pueden afectar su evolución, yo creo que sin ninguna eso debe ocurrir.

    El ser humano definitivamente se ha liberado de muchas leyes naturales. Por eso no tiene nada de sorprendente que la teoría de la evolución no describa nuestra evolución reciente en un modo completo, abarcativo. Sí creo que de todos modos muchas pautas de nuestra vida actual se pueden explicar desde la teoría de la evolución, pero no desde nuestra evolución, sino desde la supervivencia del más apto.

  11. Fernando

    A reserva de que Guillermo exprese su propia opinión a tu pregunta, te doy la mía: los seres vivos tiene algo a lo que llamamos instinto de supervivencia, se alimentan y se reproducen sin saber por qué, como poseídos. Eso es intencionalidad inconsciente.

    Respecto a lo que me preguntas a mí, prefiero que te respondas tú solo. Yo sé distinguir entre ambos, pero parece que tú no,de otro modo no harías una pregunta tan absurda.

  12. Arturo: Hay ejemplos asombrosos de lo que llamás “intencionalidad inconsciente”.

    Por ejemplo, este: las crías de tortugas marina emergen de sus huevos enterrados en la arena y excavan su camino hacia arriba. ¿Qué les dice que tienen que ir para arriba? Luego de eso, se precipitan al mar, a un ambiente acuático en el que nunca estuvieron. ¿Cómo saben que tienen que ir allí?

    Recién estamos empezando a entender estos fenómenos maravillosos, que dan lugar a un montón de conjeturas.

  13. Arturo:

    Las definiciones que dan para inteligencia en el sitio al que hacés referencia son muy interesantes.

    Es un paso muy positivo tratar de definir qué se entiende por inteligencia para luego hablar de algo inteligente.

    Sólo tengo dos observaciones.

    La primera es que, por más esfuerzos que hagamos en definir inteligencia, estamos tratando de caracterizar una inteligencia muy superior a la nuestra, y existe la posibilidad (yo diría muy grande) de que esta inteligencia escape a nuestra capacidad de definición.

    Con respecto a las definiciones en sí:

    “…intelligence is: A property that an individual agent has as it interacts with its environment or environments.”

    Esto implicaría conocer el “ambiente” del diseñador, que no conocemos.

    “Is related to the agent’s ability to succeed or profit with respect to some goal or objective.”

    Nuevamente, para juzgar esto deberíamos conocer las metas u objetivos del diseñador. Tampoco los conocemos.

    Me parece que es la forma correcta de analizar este tema. Tratar de dar la mejor definición de inteligencia que pueda aplicarse al caso, y buscar consecuencias que podamos verificar, si podemos verificarlas. Sin embargo, me parece que por ahora, de este análisis no se obtiene nada en favor del DI.

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