El Profesor Santiago Collado sigue sin entender el Diseño Inteligente (1)

Felipe Aizpun

La Universidad de Navarra es una de las instituciones de enseñanza más prestigiosas en el seno de la Iglesia Católica. Promueve una página denominada “Ciencia Razón y Fe” dedicada a publicar artículos y comentarios en torno al siempre vibrante tema de la conciliación entre ciencia, religión y filosofía. Fundada en su momento por el recordado Profesor Mariano Artigas, desde su fallecimiento es D. Santiago Collado el máximo responsable de su línea editorial y autor de algunos de sus artículos, y en especial de los que se han ocupado de valorar el actual debate en torno al evolucionismo y el papel en el mismo de las teorías del Diseño Inteligente (DI). De sólida formación tanto científica como filosófica al igual que su predecesor, D. Santiago Collado ha venido manteniendo un criterio de contemporización con la comunidad científica en relación al modelo del evolucionismo darwinista así como una actitud poco entusiasta en torno a los escritos del movimiento del Diseño Inteligente, lo que encaja por otra parte de forma armoniosa con sus estrechas relaciones con la controvertida Fundación Templeton que ha financiado alguno de sus proyectos de investigación. En algún otro momento ya nos hemos pronunciado sobre lo que consideramos una representación equivocada por su parte de los argumentos del movimiento del DI y como consecuencia, una valoración científica y filosófica inadecuada del mismo. Pues bien, en este artículo fechado en 2010 pero recientemente incorporado a la página mencionada, Collado parece persistir en sus planteamientos, en mi modesta opinión, claramente desafortunados.

Collado comienza su artículo exponiendo una relación de diferentes enfoques intelectuales en relación al debate del evolucionismo y sus posibles implicaciones filosóficas y religiosas. La introducción resulta ya decepcionante por cuanto que parece asumir como un dato pacíficamente aceptado la supremacía del paradigma darwinista y del hecho evolutivo tal como lo describe la Teoría Sintética Moderna a la que considera plenamente vigente, si bien necesitada de algunos retoques para acomodar recientes descubrimientos. Este planteamiento mantiene la confusión, ampliamente extendida en el debate desde hace décadas, entre evolucionismo y darwinismo, obviando que el paradigma dominante no es en realidad otra cosa que una teoría explicativa del hecho evolutivo (una más) en términos de mecanismos y causas puramente naturales, y que la discrepancia con el mismo no implica en absoluto rechazar el hecho evolutivo en sí ni apostar por un modelo fijista de la aparición de las especies.

Desconoce así el autor la existencia de un creciente distanciamiento de los científicos de la comunidad internacional que vienen, desde hace años, desvirtuando las propuestas del modelo dominante y poniendo en cuestión sus pilares más fundamentales tales como el gradualismo del proceso, el papel de las mutaciones fortuitas y el azar como fuente de variación evolutiva, la gratuita extrapolación de lo micro a la macroevolución, el carácter reduccionista y mecanicista inevitable del proceso, su exacerbado y erróneo gen-centrismo, su incapacidad para explicar la forma biológica etc. Por el contrario, los avances de la ciencia apuntan en direcciones claramente divergentes; propugnan un escenario probablemente saltacionista sobre la base de eventos de reorganización profunda del genoma mediante episodios de deleción, inversión, transposición, duplicación de secuencias de nucleótidos y otras formas de modificación genética que son llevadas a cabo, no como errores en el proceso de duplicación, sino como respuestas específicas ejecutadas por mecanismos de ingeniería molecular que difícilmente pueden seguir siendo reivindicadas como hechos fortuitos.

Mutaciones dirigidas o mutaciones adaptativas, novedades de origen epigenético, aparición de novedades funcionales asociadas generalmente a procesos de pérdida de información genética, explicación de la variabilidad como concreción adaptativa de un potencial contenido en un genoma con alta plasticidad previa de las especies primigenias en cada tipo, todo estas aportaciones de la biología en los últimos años han dejado en entredicho la solvencia del modelo neo-darwinista (y muy definitivamente de su tradicional icono del árbol de la vida que menciona Collado) y han abierto la puerta a nuevas interpretaciones en términos filosóficos y de causalidad de naturaleza inevitablemente teleológica; es en este marco donde los autores del DI han elaborado sus propuestas. En definitiva y al contrario de lo que postula el autor, la ciencia más actual sí ha supuesto un desafío mayúsculo que amenaza sin duda “lo sustancial de la actual teoría de la evolución”, si bien no necesariamente del modelo evolutivo (common descent) en sí.

Collado aborda el estado de la cuestión señalando cuatro formas diferentes de afrontar el debate por parte de los intelectuales “cristianos”. Entre ellas, describe como tercera posibilidad lo siguiente:

3. Los datos de la ciencia actual no sólo no son incompatibles con la fe sino que la refuerzan y ofrecen elementos para una confirmación científica de tesis propias de la fe.

Sorprendentemente, pocos párrafos más adelante dice Collado esto:

La tercera opción es la que defienden los partidarios del nuevo movimiento conocido como “Diseño Inteligente”. Para ellos los recientes descubrimientos de la ciencia, en particular de la bioquímica, ofrecen evidencia empírica de la existencia de un diseño inteligente. Aunque en general no se pronuncian sobre la naturaleza de esa inteligencia, está claro que apuntan, algunos a veces lo dicen de manera explícita, a que dicha inteligencia es la divina. El problema de esta opción no es que defiendan que los procesos y estructuras de la naturaleza remitan a una inteligencia creadora. El peligro que encierra esta posición es el opuesto al de la anterior y consiste en ver a Dios implicado categorialmente en la creación, es decir, se concibe a un Dios que interviene directamente en las transformaciones del mundo natural, las mismas transformaciones que son objeto de estudio de las ciencias. Se da aquí un problema de carácter metódico al no distinguir adecuadamente la actividad del Creador del nivel de la acción propia de los agentes creados.

Lo primero que llama la atención es la presentación del movimiento del DI como un movimiento de respuesta “cristiana” a los problemas emergidos en el debate sobre los orígenes. No parece entender Collado que el DI no es un movimiento religioso ni de carácter estrictamente cristiano sino que se nutre de aportaciones puramente científicas o filosóficas de autores que profesan distintos credos religiosos o que incluso carecen de ellos (católicos, protestantes, judíos, musulmanes, agnósticos…). Esta matización es importante para comprender que el DI es un movimiento que se mueve estrictamente en el ámbito del discurso racional y que procede, no de arriba hacia abajo, como si buscara conciliar las verdades de alguna fe religiosa con el conocimiento científico, sino desde abajo hacia arriba; es decir, nace de la observación y la investigación científica para elevarse hacia intuiciones de naturaleza en último extremo filosóficas que se ofrecen como inferencias a la mejor explicación de acuerdo con la lógica del método abductivo, sin invocar por tanto un estatus de certeza apodíctica para sus conclusiones.

Es correcto, como apunta el profesor Collado que el mensaje central del DI es poner de manifiesto la existencia de datos científicos que parecen exigir la intervención de una inteligencia diseñadora. Pero la afirmación de que algunos parecen conceder que tal inferencia se refiere a la inteligencia divina es una manifestación que debe ser esclarecida. Si Collado se refiere a la intuición puramente filosófica de una primera causa al estilo de la metafísica aristotélica, de acuerdo, pero en su relato la idea de una divinidad asociada a la asignación de una postura tal a determinados “cristianos” da a entender que el DI aporta sus conclusiones como prueba de la existencia del Dios de las religiones. Nada más incierto. El DI se mueve en el plano del discurso estrictamente racional y apunta intuiciones de carácter estrictamente filosófico sobre la base del conocimiento científico más actual. Como consecuencia, una crítica de naturaleza teológica como la que parece realizar el Profesor Collado resulta, al margen de su inexactitud, como a continuación veremos, perfectamente irrelevante.

En términos estrictamente de discurso racional la detección de patrones de diseño nos permite inferir la existencia de una causalidad inteligente, pero los límites del discurso del DI no van más allá. Recordemos cómo Kant en sus “Críticas” concedía la enorme fuerza de convicción de los argumentos teleológicos o de diseño pero limitaba su alcance, entre otras cosas, al ámbito incierto del juicio reflexionante. Por su parte, recordemos también cómo Hume, poco amigo de los argumentos de diseño tan en boga en su tiempo, matizaba que, en todo caso, la inferencia de un ser inteligente responsable del diseño aparente en la Naturaleza no podía elevarnos hasta los atributos propios del Dios de las religiones tales como su bondad, su sabiduría y otros de carácter personal y moral.

El DI no implica por tanto dimensión alguna de trascendencia para la vida del ser humano. Cosa muy diferente es que algunos puedan reconocer en las propuestas del DI planteamientos armoniosos con sus propias convicciones religiosas. Cada cuál es libre de hacerlo. Pero no podrán argumentar que el DI apoya o sustenta planteamientos de naturaleza estrictamente religiosa. Más aún, los límites del discurso del DI se reducen a inferir la necesidad de una causación inteligente. Ni siquiera proponen cómo haya podido producirse tal intervención, ni cuál sea la naturaleza y cualidades de dicho agente inteligente ni su relación ontológica con el mundo. Tampoco interfiere el DI en una metafísica del acto creador. Sí que procede indudablemente reconocer que las inferencias que el DI asegura poder reivindicar como legítimas hacen inexcusable abordar las cuestiones suscitadas, pero ello supone un ejercicio de indagación estrictamente metafísica que queda abierto a cualquier investigador sin que la misma pueda considerarse el ámbito de reflexión propio del movimiento del DI.

27 Respuestas para El Profesor Santiago Collado sigue sin entender el Diseño Inteligente (1)

  1. “Desconoce así el autor la existencia de un creciente distanciamiento de los científicos de la comunidad internacional que vienen, desde hace años, desvirtuando las propuestas del modelo dominante y poniendo en cuestión sus pilares más fundamentales tales como el gradualismo del proceso, el papel de las mutaciones fortuitas y el azar como fuente de variación evolutiva, la gratuita extrapolación de lo micro a la macroevolución, el carácter reduccionista y mecanicista inevitable del proceso, su exacerbado y erróneo gen-centrismo, su incapacidad para explicar la forma biológica etc.”

    Esto es una exageración grosera. Ninguna de estas cosas implica que los científicos se estén alejando de la teoría de la evolución, sino que se está profundizando en ella.

    “Mutaciones dirigidas o mutaciones adaptativas, novedades de origen epigenético, aparición de novedades funcionales asociadas generalmente a procesos de pérdida de información genética, explicación de la variabilidad como concreción adaptativa de un potencial contenido en un genoma con alta plasticidad previa de las especies primigenias en cada tipo, todo estas aportaciones de la biología en los últimos años han dejado en entredicho la solvencia del modelo neo-darwinista”

    Veo una notable tendencia a confundir el descubrimiento de un mecanismo nuevo como la refutación de mecanismos conocidos anteriormente. La existencia de las mutaciones dirigidas no implica la inexistencia de mutaciones fortuitas. De hecho, para respaldar sus dichos, es necesario que se desarrollen trabajos que demuestren que las mutaciones adaptativas tienen mayor peso en los procesos evolutivos en general que las mutaciones fortuitas. Lo que equivale a decir que no alcanza con encontrar que en un experimento de laboratorio las mutaciones adaptativas dan lugar a cambios antes de que ocurran por mutaciones aleatorias.

    “No parece entender Collado que el DI no es un movimiento religioso ni de carácter estrictamente cristiano sino que se nutre de aportaciones puramente científicas o filosóficas de autores que profesan distintos credos religiosos o que incluso carecen de ellos (católicos, protestantes, judíos, musulmanes, agnósticos…). Esta matización es importante para comprender que el DI es un movimiento que se mueve estrictamente en el ámbito del discurso racional”

    No, el DI no se mueve estrictamente en el discurso racional. Por ejemplo, no es racional postular como “teoría científica” una conjetura que no nace de una hipótesis científica (es decir, con consecuencias que puedan contrastarse experimentalmente). Tampoco es racional formular la existencia de un diseñador pero evitar profundizar en cualquier sentido acerca de la naturaleza del diseñador, su inteligencia o los procesos mediante los cuales diseña.

    Es un error enorme y muy poco racional asumir que las críticas a la teoría de la evolución constituyen evidencia a favor del DI. La mayor parte de lo que se escribe sobre DI está orientado, no a explicar y profundizar el DI, sino a criticar la teoría de la evolución.

    “En términos estrictamente de discurso racional la detección de patrones de diseño nos permite inferir la existencia de una causalidad inteligente”. Esto es falso. La teoría de la evolución, sin apelar a ninguna causalidad inteligente, también predice patrones de diseño. El patrón de diseño permite inferir mecanismos, y es la naturaleza del mecanismo la que permite inferir la existencia de una causalidad inteligente. Así, la teoría de la evolución describe un mecanismo que es independiente de la existencia de una causalidad inteligente (aunque no la niega), mientras que el DI asume la existencia de la causalidad inteligente omitiendo el mecanismo, que queda entonces sin explicación. ¿Cómo se explica la existencia física de las especies desde el DI? ¿Cómo se explica la aparición de nuevas especies (ya que sabemos que las actuales no existían hace millones de años)?

    En definitiva, si el DI sólo busca inferir la necesidad de una causa inteligente, por un lado, no es una disciplina científica, ya que la ciencia se basa en interpretar la realidad, no en justificar la necesidad de que cierta explicación sea válida; por otro lado, aportaría tan poco al conocimiento que no tiene ningún sentido su desarrollo. Una teoría científica explica un fenómeno. Si el diseño inteligente lo único que busca es justificar que hay una causa inteligente pero no aporta ninguna explicación que no esté contemplada ya en otras teorías, con lo cual, obviamente, no podrá justificar la causalidad inteligente, ¿cuál es su utilidad? ¿De que sirve formular una teoría que implica que hay una causalidad inteligente para la existencia de la vida, pero que no nos permite explicar nada ni de la vida ni de la causalidad inteligente?

  2. Yo no se si este sacerdote del Opus se habrá enterado que el Tomismo es la teología recomendada por la S.I. Católica (a lo mejor hay alguna encíclica que lo ha sustituído por el Theilardismo o algo así, pero yo no me he enterado, que alguien me corrija sino). El Doctor de Aquino creo que hablaba en la línea de Aristóteles cuando reconocía una teleología omnipresente. Entonces ¿cómo es que ahora se le dá más crédito al mecanicismo darwinista que está acabando con la poca credibilidad que le queda a la institución eclesiástica que dice representar? Menos mal que siempre nos quedarán gentes como Felipe Aizpún diciendo a estos doctores darwinistas, “non serviam”. Yo tampoco voy a doblar la rodilla ante esa funesta doctrina, aunque me la ofrezca alguien que parece quiere ganar un premio Templenton, junto al gran FJ Ayala.

  3. Cuando usted entienda la teoría de la evolución, va a saber por que. Si mecanicista es aceptar la realidad como es, no se puede evitar ser mecanicista.

  4. Guillermo,
    bienvenido y gracias por tus numerosas contribuciones.
    Lamento no tener tiempo suficiente para responder a todas las cuestiones que planteas. Sí debo señalar en todo caso que prácticamente todas ellas ya han sido objeto de debate en esta página en los meses pasados. Si acaso sí me gustaría quedarme con tu último comentario sobre el mecanicismo. Entender que mecanicismo equivale a “aceptar la realidad como es” es desde luego una novedad para mí. Te explicaré con una anécdota lo que es el mecanicismo para mí.
    Dos amigos se encontraban admirando el impresionante “David” de Muguel Ángel. Uno alababa entusiasmado su belleza, la perfección de sus formas, la exactitud de sus rasgos, la pericia del escultor en definitiva para expresar su idea. El otro en cambio, de forma irónica se limitó a señalar:
    Bah, no tiene mérito, lo único que ha hecho el escultor es coger un trozo de mármol y a golpe de cincel, quitar lo que sobraba…
    Esta es la visión mecanicista de la realidad. No es que sea falso lo que ha dicho, pero es una visión incompleta de la realidad, pobre, pacata, miserable, y sobre todo ignorante.
    Esta es la visión darwinista de la biología en mi opinión.

  5. Sí, para mí también mecanicista quiere decir otra cosa. Lo que pasa es que cuando se usa el término con tanta ligereza y subjetividad, da para confusiones.

    Yo le planteo otro ejemplo. Una persona va al médico. Tiene una dolencia en el vientre. Le pregunta al médico a que se debe. El médico lo estudia, le diagnostica apendicitis. El hombre se opera y asunto resuelto. Esto también es mecanicista. ¿Es pobre? ¿Es miserable? ¿Es ignorante?

    La teoría de la evolución se limita a explicar fenómenos que observamos. ¿Eso justifica tratarla despectivamente como un “mecanicismo darwinista” que no merece crédito? ¿Es pobre, miserable o ignorante porque describe un mecanismo que nos sirve para explicar la dinámica de las especies?

    Me parece que no. El que quiera encontrar otra cosa que no sea eso, es porque está formulando una pregunta a la que la evolución no responde ni busca responder.

  6. Esto me hace pensar en otra cosa.

    Dos personas observan el David de Miguel Angel. Uno pregunta: ¿De qué está hecho? El otro contesta: De marmol.

    Es una respuesta mecanicista. ¿Es errada? ¿Es pobre? ¿Es miserable? ¿Es ignorante?

    La teoría de la evolución no es una valoración ni un juicio de la vida en la Tierra. Es la explicación de un fenómeno (la dinámica de las especies sobre la Tierra). Por ser simplemente la explicación de un fenómeno, ¿es miserable o ignorante?

  7. Guillermo,
    tu ejemplo es muy ilustrativo
    En efecto, la respuesta de que la escultura es de mármol es correcta y oportuna. El problema de las visiones mecanicistas y reduccionistas de la realidad como el darwinismo es que pretenden que sus perspectivas son suficientes y que no cabe plantearse otras dimensiones de la realidad. La estatua es de mármol, pero eso no nos dice todo lo que podemos saber en relación a la estatua.
    De la misma manera una aproximación mecanicista, es decir, desde la perspectiva de las causas eficientes a los procesos evolutivos, no puede exigir ser la única perspectiva válida del proceso y negar el valor racional de otras perspectivas como la formal o la teleológica. Como muchos han puesto en evidencia (Fodor, Newman, etc) el darwinismo carece de una teoría válida de las formas biológicas y del origen de la información biológica que las prescribe. Personalmente exijo que se busquen esas explicaciones y me niego a que se me quiera imponer la”prohibición” de buscarlas. Y si además esa prohibición se me exije en nombre de “la ciencia” entonces me siento estafado por la comunidad científica.

  8. “El problema de las visiones mecanicistas y reduccionistas de la realidad como el darwinismo es que pretenden que sus perspectivas son suficientes y que no cabe plantearse otras dimensiones de la realidad”

    Esto es falso. Puede ser que haya gente que plantee este tipo de cosas y estará equivocada. Pero el error que comete esta gente, en todo caso, constituye una falta en su forma de pensar y no una falta en las teorías a las que apelan.

    Nunca jamás leí en ningún lado que la teoría de la evolución señale que no cabe plantearse otras dimensiones de la realidad. La ciencia no afirma jamás que no deban analizarse otras dimensiones de la realidad.

    Es una típica falencia: confundir las opiniones de científicos, que son sólo sus opiniones, con lo que el conocimiento científico realmente plantea.

    Como dije: la teoría de la evolución describe un mecanismo vinculado a la dinámica de los seres vivos. Describe un proceso. No evalúa si es bueno o malo, si es lindo o feo, o si lo son los agentes que intervienen en él, y no señala a ningún responsable que haya desatado este proceso, pero tampoco indica que no haya un responsable.

    Sería equivalente a elaborar un modelo que explique porque se forma vapor de agua cuando se pone a hervir una olla con agua. El modelo no incluye a la persona que puso a hervir el agua, ni la menciona. Eso no debe interpretarse como que nadie puso a hervir el agua. Y no hay motivos por los cuales nadie deba preguntarse quién fue. Ahora, si vamos a plantear esa pregunta, o la respondemos en forma científica, o aceptamos que la respuesta no es científica.

    “Como muchos han puesto en evidencia (Fodor, Newman, etc) el darwinismo carece de una teoría válida de las formas biológicas y del origen de la información biológica que las prescribe.”

    Todo esto se basa en falacias.

    “Personalmente exijo que se busquen esas explicaciones y me niego a que se me quiera imponer la”prohibición” de buscarlas.”

    No existe una prohibición de buscar otras explicaciones. Existe la obligación de que sean científicas, (verificables, objetivas, coherentes) si se las quiere enmarcar en una teoría científica o si se pretende que esas explicaciones remplacen a teorías científicas. Yo puedo explicar la dinámica de los seres vivos como a mí me guste. Pero si pretendo que mi explicación reemplace a una teoría científica, mi explicación debe tener rigor científico. Hasta ahora, ninguna explicación alternativa a la teoría de la evolución ha reunido estas características.

    El DI, por ejemplo, no se basa en un hipótesis verificable, por lo tanto, no es una hipótesis científica, por lo tanto, no puede lugar a una teoría científica. Lo cual quiere decir, no que no es una explicación válida, sino sólo que no es una explicación científica.

    Dicho de otra forma, se puede usar perfectamente el DI para explicar la dinámica de la vida, pero no se puede decir que es una explicación científica, y no se puede decir que reemplaza a la teoría de la evolución.

    Insisto, es llamativo ver cuanto espacio dedican los defensores del DI a cuestionar la teoría de la evolución para provocar que se descarte, en vez de dedicarse a formular una explicación que explique lo mismo, al menos, que la teoría de la evolución. Y a encontrar evidencia que la avale.

    En ningún lado he encontrado una definición concreta de que es la causalidad inteligente, una definición que permita definir concretamente como va a ser el diseño resultante. Eso sería una consecuencia verificable de la hipótesis, y la convertiría en una hipótesis científica. A la vez, es imposible analizar un diseño y no poder hacer absolutamente ninguna inferencia sobre las características del agente diseñador. Esta descripción tampoco se hace. Estas dos cuestiones serían la base de una planteo científico del DI. Mientras estas cuestiones queden por resolver, el DI no puede considerarse una explicación científica.

    Con falencias o no, la teoría de la evolución es la mejor explicación científica, y destaco que estoy hablando sólo de explicaciones científicas, para la dinámica de la vida en la Tierra. Tal vez podría mejorarse, tal vez podría encontrarse una teoría mejor. Pero por el momento, es la mejor que hay.

  9. A propósito, otro ejemplo de la confusión que existe respecto a evolución y diseño inteligente.

    La teoría de la evolución dice básicamente que de una generación a la siguiente sólo se transfieren los rasgos de los individuos que son exitosos en la reproducción, y esto genera cambios en las especies a lo largo del tiempo.

    La preguntas que se responden con esta teoría son: ¿Cambian las especies o sus características se mantienen iguales en el tiempo? ¿Qué relación hay entre las especies que existe en la actualidad y las que existieron en el pasado? ¿Qué sucedería con las especies de cierto hábitat si el mismo sufriera cambios?

    Ahora, el diseño inteligente propone que ciertas características de los seres vivos (por supuesto, sin aclarar cuales) se explican mejor (lo cual es muy ambiguo) atribuyéndolas a una causalidad inteligente.

    Veamos:
    ¿Cambian las especies o sus características se mantienen iguales en el tiempo?
    Ciertas características de los seres vivos se explican mejor atribuyéndolas a una causalidad inteligente.

    ¿Qué relación hay entre las especies que existe en la actualidad y las que existieron en el pasado?
    Ciertas características de los seres vivos se explican mejor atribuyéndolas a una causalidad inteligente.

    ¿Qué sucedería con las especies de cierto hábitat si el mismo sufriera cambios?
    Ciertas características de los seres vivos se explican mejor atribuyéndolas a una causalidad inteligente.

    Como se ve, la teoría de la evolución y el DI no responden a las mismas preguntas. Entonces, ¿cómo puede reemplazarse la teoría de la evolución con el DI?

    De la misma forma, si planteáramos una pregunta que fuese respondida con la definición anterior de DI, veríamos que esa misma pregunta no puede responderse con la teoría de la evolución. Entonces, independientemente de la validez científica del DI, ni siquiera han logrado aclarar por qué el DI es una alternativa a la teoría de la evolución.

    Lo voy a plantear más simple. Las especies cambian y se adaptan a su ambiente. Hay un diseñador inteligente. El mecanismo por el cual las especies cambian y se adaptan a su ambiente ha sido determinado por el diseñador inteligente, o sea, es parte del diseño. Si ese mecanismo es la teoría de la evolución, por ejemplo, entonces la teoría de la evolución es obra del diseñador inteligente. Conclusión: no se puede descartar la teoría de la evolución porque se considera la existencia de un diseñador inteligente.

  10. Yo creo que la evolución es un hecho incuestionable, pero tengo serias dudas sobre el Darwinismo. El peso que pone sobre los procesos de selección natural y mutaciones me parece muy elevado. Creo que todavía queda muchísimo más por saber y por descubrir, y es posible que el “stablisment” actual esté actuando más como un filtro que como un motor de avance…. No lo veo yo tan claro…

  11. La teoría de la evolución como Darwin la concibió es totalmente obsoleta actualmente. Ese es otro gran error de muchos críticos de la teoría de la evolución, que critican la teoría como fue formulada hace 150 años. A medida que se han incorporado nuevos hallazgos, la teoría se fue ampliando, y a estas teorías ampliadas se le han aplicado nombres diferente, para diferenciarlas de la teoría original. Nadie actualmente describiría la dinámica evolutiva con la teoría que Darwin publicó en 1958.

  12. Guillermo
    creo que hay un obstáculo importante en tu discurso que impide debatir adecuadamente. Es la identificación que haces entre la Evolución como hipótesis y lo que permanentemente llamas Teoría de la Evolución que no es sino el paradigma neo-darwinista. Este no es otra cosa que un intento concreto de querer explicar el hecho evolutivo según un mecanismo hipotético. Muchos pensamos que la ciencia no sólo no la ha confirmado, sino que día a día nos aporta nuevos datos que nos dicen que tal hipótesis explicativa de los mecanismos del proceso evolutivo es incorrecta. Desde el DI no se niega que el hecho Evolutivo sea la referencia más lógica para explicar el origen de las distintas formas biológicas. El naturalismo metodológico así lo prescribe. Pero una cosa es asumir la hipótesis evolutiva y otra pretender que se han encontrado los mecanismos concretos que lo justifican. Una tercera etapa será luego establecer las causas del proceso.
    No es igual la inferencia de causalidad propia de un proceso absolutamente gradualista por acumulación de variaciones fortuitas que la inferencia de causalidad más acorde con un proceso que parece ser más saltacional que gradualista y apoyado en episodios de ingeniería genética forzosamente finalistas.
    El DI es, en gran medida, una teoría sobre la causación. Nace del conocimiento científico más avanzado, pero en cuanto teoría de la causación no se limita a explicaciones puramente eficientes y mecanicistas sino que incorpora aspectos evidentes de la realidad que exigen perspectivas formales y teleológicas. Dado que “la ciencia” ha renunciado a tales perspectivas de forma arbitraria, el enfoque del DI se mueve en un ámbito que puede también ser calificado de filosófico, pero siempre partiendo del conocimiento científico de la realidad.

  13. El origen de nuevas formas biológicas sólo parece saltacional a quien interpreta de forma literal el registro fosil sin entender que no sólo las condiciones requeridas para la fosilización hacen de esta un evento extremadamente inusual, sino que además el registro fosil es discontinuo por naturaleza.

    Además, la construcción de árboles filogenéticos basados en relojes moleculares presupone tasas de mutación gradualistas. Si este supuesto fuera equivocado, el resultado esperable sería que las edades relativas de los distintos eventos de especiación fueran muy incongruentes con las edades originadas en la datación radiométrica absoluta del registro fosil, a la vez que cualquier intento de datación absoluta basado en los relojes moleculares debería arrojar diferencias de varios ordenes de magnitud respecto a las edades originadas en el registro fosil. En ambas fuentes potenciales de falsación, lo que se observa es una alta correlación estadística entre los árboles filogenéticos basados en fuentes tan independientes como los árboles filogenéticos morfológicos basados en organismos vivos y extintos, y entre estos y los arboles filogenéticos construidos a partir de moleculas diferentes.

    Todo lo anterior concuerda de forma independiente el caracter gradualista de la historia biológica de nuesto planeta.

  14. Roberto,
    sólo hay una forma científica de interpretar el registro fósil, que es hacerlo de acuerdo con lo que muestra. Otra forma es interpretar lo contrario de lo que dice; pero esta es menos científica.
    Si un texto dice “Es de día y hace sol” se puede interpretar que es de día y que hace sol. También se puede interpretar diciendo que es de noche y está oscuro, pero no es lo habitual.

    La comunidad científica internacional (a excepción de Roberto Aguirre Maturana) tiene ya asumido que las especies aparecen bruscamente en el registro fósil y que luego permanecen inmutables hasta su desaparición.

  15. Si un texto dice “Es de día y hace sol” se puede interpretar que es de día y que hace sol.(…)

    Claro, pero si un texto dice “Es de día”, luego viene un número indeterminado de páginas arrancadas y texto ilegible, y la siguiente frase inteligible es “y hace sol”, es una pésima interpretación de tu parte interpretar que ambos fragmentos de texto describen los eventos de un mismo día.

    Es también una muy mala interpretación si tienes un texto que indica que en un registro de precipitaciones del siglo XX hubo un año anormalmente lluvioso; y a partir de eso concluyes que toda la lluvia cayó en un sólo día. Es exactamente el mismo error en que incurres cuando infieres saltacionismo a partir de la “brusca” aparición de especies en el registro fosil, sin entender que “brusco” a escala geológica puede ser un lapso de varias decenas de miles o hasta cientos de miles de años, y todas las generaciones existentes dentro de ese período. El registro fósil no contradice al gradualismo.

    La comunidad científica internacional (a excepción de Roberto Aguirre Maturana) tiene ya asumido que las especies(…)

    Curiosas palabras viniendo de quien hace sólo unos pocos días desdeñaba el consenso científico por ser “el mismo que casi condena a Galileo y llevó a Copérnico a no divulgar sus trabajos hasta después de su muerte. El consenso no es un argumento.”. Es inconsecuente recurrir a la opinión mayoritaria de la comunidad científica sólo cuando crees que te da la razón; especialmente cuando por n-ésima vez interpretas equivocadamente dicha opinión.

  16. Roberto,
    hay consensos y consensos. Por ejemplo, en otro comentario acabo de recoger las palabras de Mayr (“el Darwin del siglo XX”) reconociendo el carácter saltacional del registro fósil, como dato de la realidad, interpretaciones aparte. Reivindico que se trata de un consenso pacífico, mal que les pese a algunos.
    Lo que no considero correcto es decir que el Neo-darwinismo suponga una posición de consenso. De eso nada. Otra cosa es que siga siendo el paradigma oficial o dominante en tanto se vayan esclareciendo más y más cosas que no se ajustan al modelo reinante. Pero consenso, creo que no se puede decir que lo haya. En último extremo, creo que en eso estaremos los dos de acuerdo, los consensos no pueden hacer verdad de una teoría equivocada.

  17. Felipe:

    “Este no es otra cosa que un intento concreto de querer explicar el hecho evolutivo según un mecanismo hipotético”

    La ciencia es explicar hechos mediante mecanismos hipotéticos. Cuando a partir del mecanismo hipotético se pueden hacer predicciones y esas predicciones se verifican, el mecanismo deja de considerarse hipotético y se considera ley o teoría científica.

    Esto es epistemología elemental. Si usted desconoce esto, Felipe, está totalmente descalificado para discutir ciencia.

    “Muchos pensamos que la ciencia no sólo no la ha confirmado”

    Sí, muchos opinan. Las opiniones no son más fuertes que la verificación de los hechos. En vez de opinar, describa y valide un modelo que permita explicar lo que explica la teoría de la evolución, y entonces podremos abandonar la evolución.

    “Desde el DI no se niega que el hecho Evolutivo sea la referencia más lógica para explicar el origen de las distintas formas biológicas. El naturalismo metodológico así lo prescribe. Pero una cosa es asumir la hipótesis evolutiva y otra pretender que se han encontrado los mecanismos concretos que lo justifican”

    Perdón. La teoría de la evolución describe el hecho evolutivo. Si ustedes no niegan el hecho evolutivo, no niegan la teoría de la evolución. La hipótesis evolutiva es JUSTAMENTE la descripción de mecanismos concretos que la justifican. Las dos cosas son lo mismo.

    “El DI es, en gran medida, una teoría sobre la causación.”

    Nuevamente, la teoría de la evolución describe el fenómeno, no su causa. Nuevamente, debo concluir que usted no ha comprendido la teoría de la evolución.

    La ley de la gravedad establece las condiciones que afectan la aceleración de un cuerpo, digamos una piedra, acercándose a otro cuerpo, digamos, el suelo. De acuerdo al desarrollo matemático de la ley de la gravedad. ¿Quién tiró la piedra? ¿Eso invalida la ley de la gravedad?

    Por otro lado, es totalmente falso que el DI es una teoría sobre la causación, ya que no brinda ninguna descripción de la causación. Los mismos defensores del DI aclaran que el DI no brinda ninguna descripción del diseñador, ni de como diseña, ni de como concreta su diseño. Si no se establecen hipótesis sobre la causación, la teoría resultante no se refiere a ella.

    “Nace del conocimiento científico más avanzado”

    Mentira, nace de un conjunto de falacias y de procedimientos científicos sesgados. El DI se basa en que el diseño DEBE SER inteligente. La ciencia se basa en que ante un fenómeno se formula una hipótesis que puede ser cierta O NO. No se puede verificar la hipótesis del DI porque o todos los organismos han sido diseñados en forma inteligente o ninguno lo ha sido. Si sólo conocemos UNO de los dos casos posibles, ¿cómo podemos compararlos? No hay forma. Por lo tanto, el resto del desarrollo del DI es considerar cierto algo que no se sabe si es cierto o no.

    “no se limita a explicaciones puramente eficientes y mecanicistas sino que incorpora aspectos evidentes de la realidad que exigen perspectivas formales y teleológicas”

    Puede incorporar lo que sea, pero mientras no se aplique metodología científica para corroborar cada aspecto de la teoría, no es una teoría científica. ¿Existe un diseñador inteligente? Descríbanlo y encuéntrenlo.

    “Dado que “la ciencia” ha renunciado a tales perspectivas de forma arbitraria”

    La ciencia no renunció a tales perspectivas de forma arbitraria. La ciencia renunció a tales perspectivas porque no se puede desarrollar tecnología en base a cosas que no sabemos concretamente si son ciertas o no. Haga la prueba de desarrollar un artefacto electrónico en base a la mitología griega. De nuevo, usted no sabe ni como funciona la ciencia ni para que sirve.

    “el DI se mueve en un ámbito que puede también ser calificado de filosófico, pero siempre partiendo del conocimiento científico de la realidad”

    La filosofía no es una ciencia dura. En filosofía se pueden asumir cosas que no se pueden demostrar. La filosofía y la teoría evolutiva ocupan lugares totalmente diferente dentro del ámbito científico. Al calificar al DI de filosófico me está dando la razón en que contiene elementos cuya certeza no se puede verificar, ya que esa es una característica de le filosofía. La teoría de la evolución simplemente se limita a no incluir elementos cuya certeza no se pueda verificar.

    O sea, del “hecho evolutivo” la teoría de la evolución contiene todo lo que se puede demostrar cierto y aquello que se puede inferir a partir de lo que se puede demostrar cierto.

    El DI busca reemplazarla agregando o insertando elementos cuya veracidad no se puede comprobar. Desde el punto de vista filosófico será aceptable, pero desde el punto de vista científico, eso está mal. El DI no es una teoría científica.

  18. Guillermo dice:

    “Perdón. La teoría de la evolución describe el hecho evolutivo. Si ustedes no niegan el hecho evolutivo, no niegan la teoría de la evolución. La hipótesis evolutiva es JUSTAMENTE la descripción de mecanismos concretos que la justifican. Las dos cosas son lo mismo.”

    Tal como te mencioné el otro día tu problema es que confundes la Evolución con el Darwinismo. Aquí lo dejas claro por si había alguna duda.. No, Guillermo, no son lo mismo. El Darwinismo es un intento fallido de intentar explicar la Evolución, tanto por sus mecanismos como por sus causas.

    Lee un poco. Te hará bien.

    Lee a Margulis, o a Sandín, o a Grassé, o a Koonin, o a Shapiro, o a Fodor, o a Jablonka, o a Chauvin, o a Behe, o a Abel, o a Berlinski, o a Goldsmichdt, o Pivar, o Lima-de-Faria o tantos y tantos otros…

  19. Guillermo dice:

    “Nuevamente, la teoría de la evolución describe el fenómeno, no su causa. Nuevamente, debo concluir que usted no ha comprendido la teoría de la evolución.”

    ¿A qué teoría de la Evolución te refieres?
    Aquí normalmente nos solemos referir a la Teoría Sintética Moderna también conocida como neo-darwinismo.
    Pues bien, esta “teoría” se refiere no sólo a los mecanismos hipotéticos del proceso evolutivo sino también y de manera muy importante a sus causas. En concreto postula que las variaciones que generan las novedades biológicas surgen POR AZAR, y de manera no orientada ni inducida por el medio. Azar (mutación fortuita) y Necesidad (selección natural) constituyen una justificación causal inherente al modelo. El artículo famoso de Ayala de 2007 “Design without designer” es un alegato en torno a la causalidad en la teoría neo-darwinista, hasta el punto de que viene a decir que la descripción del proceso resulta secundaria y que lo esencial del mensaje darwinista es que nos permite desplazar la idea de una causación sobrenatural.
    Y, créeme; sí lo he entendido. Lo he entendido muy, pero que muy bien.

  20. Nunca dejaré de sorprenderme cuando vienen partículas atrayéndose y repeliéndose en mecanismos enmarañados (auto bautizados “científicos”) que triunfaron por su aptitud en la lucha por la sobrevivencia asegurándome que ¡están en posesión de la verdad!.
    El mismo crédito tienen que si un orangután viniera a expresarme su “verdad” evolutiva consecuencia de la problemática de la vida entre las ramas de una selva de indonesia. O el mismo crédito que le daría a un topo que me comunicara su amena vida cavernícola.
    No me olvido que para charlatanes como Coyne, la racionalidad es fruto de la lucha por la vida, ni más ni menos que el trasero hediondo de las mofetas.
    Así que, vosotras, máquinas egoístas determinadas por las circunstancias de vuestra vida “científica” a desvariar aquí con vuestra “darwinitis”, os recomiendo que aprendáis algo de filosofía no-materialista, la única que justifica la existencia de la racionalidad, y por tanto de fundamentar la Ciencia (verdadera).

  21. Felipe: el azar es un mecanismo, no una causa. Científicamente, azar es lo que no podemos explicar. ¿Cómo lo que no podemos explicar va a constituir una causa? Usted asume demasiado.

    A ver. Si pongo una olla a calentar agua, el agua hierve y se evapora debido al aumento en la energía de sus moléculas. Entonces, según la teoría de la termodinámica, ¿quién puso a calentar el agua? ¿El calor? No, las leyes de la física no dicen quién puso a calentar el agua, sólo como se comporta el agua al calentarse.

    Exactamente lo mismo pasa con la teoría de la evolución. Repito, científicamente, azar es un proceso en el cual no podemos encontrar patrones que podamos describir. Científicamente, azar es una variabilidad que no podemos explicar.

    Usted es que le da al azar una entidad que desde el punto de vista científico no tiene. El error es suyo porque interpreta mal la teoría. Porque interpreta mal la ciencia.

  22. Le voy a dar un ejemplo de lo subjetivo e incoherente de su postura, Felipe.

    En nuestro planeta las estaciones se deben al inclinación del eje terrestre.

    Entonces, aplicando el razonamiento que usted utiliza con la evolución, LA CAUSA de las estaciones es el ángulo del eje terrestre, lo que implica que las estaciones NO RESPONDEN a otra causa, como ser que un diseñador inteligente hubiera dispuesto que la Tierra tuviera estaciones.

    ¿Está de acuerdo? Estoy razonando exactamente como razona usted. Entonces, o aceptamos que las estaciones no son obra del DI o negamos rotundamente que haya una relación entre la inclinación del eje terrestre y las estaciones, o somos menos arbitrarios a la hora de atribuir causalidades.

  23. Y si queda alguna duda del pobre entendimiento que hay de la teoría de la evolución, volvamos a los básico.

    ¿Cómo se explica científicamente (o sea, en base a procesos que puedan comprobarse empíricamente) la existencia física de diferentes especies aplicando otra teoría que no se la de la evolución?

    La pregunta que ningún crítico de la teoría de la evolución responde.

  24. “Así que, vosotras, máquinas egoístas determinadas por las circunstancias de vuestra vida “científica” a desvariar aquí con vuestra “darwinitis”, os recomiendo que aprendáis algo de filosofía no-materialista, la única que justifica la existencia de la racionalidad, y por tanto de fundamentar la Ciencia (verdadera).”

    creatoblepas, usted es una máquina de odio. No le diga a los demás que tienen que aprender filosofía. Aprenda usted a no odiar primero.

  25. Guillermo

    ya que te empeñas en que la ciencia sólo describe los fenómenos y no sus causas, vamos a hacer un trato.
    Tú te ocupas de los mecanismos y yo de las causas. No veo entonces qué problema tienes con que yo proponga que la causa del proceso evolutivo es una agencia inteligente. Porque para rebatir esta afirmación tendrás que proponer otra alternativa de causalidad. Pero si lo haces entonces te habrás salido del discurso científico ¿o no?

    Vaya lio!!

  26. No me empeño en que la Ciencia sólo describe fenómenos y no sus causas. Estoy hablando del caso particular de a teoría de la evolución. Habrá otros casos donde la ciencia describirá también las causas. Por supuesto, el punto crucial es ¿cómo se define causa? Si yo prendo una hornalla que calienta una olla con agua y el agua se evapora. ¿Cuál es la causa? ¿El calor? ¿El fuego? ¿La hornalla? ¿Yo, que prendí la hornalla? Depende de que definamos por causa.

    Yo no tengo ningún problema con que usted o cualquiera proponga que la causa del proceso evolutivo es una agencia inteligente. Pero si quiere darle a eso el grado de hipótesis científica, va a tener que plantearlo de forma tal que el enunciado tenga consecuencias verificables, para lo cual, lo más apropiado sería dar algunas características de esa agencia inteligente. Y para darle a su hipótesis el grado de teoría científica, va a tener que comprobar que las consecuencias verificables que se desprenden de la hipótesis se verifican.

    Si no hace esto, eso no invalida su explicación. Simplemente no será una explicación científica.

    Vale aclarar que yo no necesito rebatir su conjetura de la agencia inteligente porque usted no ha demostrado su veracidad. No necesito demostrar que es falso algo que no se ha demostrado que sea cierto.

    Además, no es necesario que proponga una alternativa de causalidad, porque no es necesario que exista una causalidad. Esa es una condición que impone usted arbitrariamente.

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