El imposible itinerario evolutivo de las plantas carnívoras

Felipe Aizpún

Las plantas carnívoras han representado siempre un rompecabezas de imposible solución para la teoría darwinista de la evolución. Ya hace más de un siglo, el propio Alfred Russel Wallace, co-autor de la teoría de la evolución por selección natural, reconoció la dificultad de dar cuenta de tan fascinante fenómeno en la Naturaleza y se dirigió al propio Charles Darwin conminándole a estudiar el tema y proponer alguna solución gradualista para su emergencia. En concreto le pidió que en una próxima edición de su “El Origen de las especies” se refiriese al posible itinerario evolutivo de uno de los más conspicuos ejemplares de este tipo de plantas, Utricularia. La respuesta de Darwin nunca llegó.

Hoy día el enigma sigue siendo igual de inexplicable, lo que sin embargo no impide que muchos defensores del darwinismo se empeñen en dar soluciones especulativas y puramente fantasiosas que, repetidas como un dogma incuestionable, exigen un acto de fe en que todo fenómeno natural debe ser necesariamente el resultado de un proceso evolutivo fortuito y accidental filtrado a través de la “mano invisible” de ese constructo intelectual conocido como “selección natural”.

Frente a esta literatura irresponsable y tendenciosa, algunos científicos de verdad han puesto de manifiesto las dificultades reales para dar explicaciones científicas satisfactorias de este fenómeno. Tal es el caso del genetista alemán Wolf-Ekkehard Loennig a quien ya conocemos por sus excelentes trabajos sobre la peculiar anatomía de la jirafa de cuello largo pero cuya especialidad, la genética de las plantas, le ha llevado también a explorar el problema de las plantas carnívoras, tema apasionante sobre el que en estos momentos tiene un libro en preparación.

En todas las familias de plantas y animales encontramos especies cuya súbita aparición representa un desafío de difícil solución para la teoría darwinista de la evolución gradual y fortuita de los organismos vivos. Algunas presentan una especial dificultad explicativa y las plantas carnívoras son uno de las más sorprendentes ejemplos, convirtiéndose en una muestra paradigmática de lo que es el concepto de “complejidad irreducible”, un sistema funcional independiente que carece de antecedentes evolutivos razonables toda vez que supone una función biológica imposible de explicar y de conformarse mediante mecanismos de acumulación progresiva de partes o elementos accidentalmente incorporados. Como explica Loennig en sus trabajos, después de siglo y medio de investigaciones no solamente no se han encontrado explicaciones satisfactorias para este enigma sino que por el contrario, el mayor conocimiento aportado por la genética y la biología molecular no ha hecho sino aumentar la magnitud de las dificultades.

Las plantas carnívoras presentan un comportamiento asombroso. Atraen, atrapan y devoran insectos acuáticos, pulgas de agua, pequeños gusanos, larvas de insectos, incluso algunos pequeños vertebrados utilizando su poder de succión. Todas las Utricularia, además, tienen una inusual estructura. Carecen por completo de raíces incluso en su fase embrionaria como semilla y resulta difícil distinguir en ellas el tallo de las hojas, extendiéndose como masas de pequeñas flores amarillas o violetas sobre la superficie del agua. Su mecanismo de “caza” tiene forma normalmente de vejiga oval en cuyo frente una puerta-trampa custodia la entrada. Algunas células de dicha puerta segregan néctar y mucílago de atractivo olor. Muchos insectos curiosos no pueden resistir a la tentación de aproximarse a investigar la fuente de tan cautivador aroma lo que desencadena una reacción que los proyecta al interior de la celda y donde todo se desarrolla con electrizante velocidad. Un chorro de agua inunda la cavidad; el movimiento de la víctima para intentar liberarse estimula la secreción de jugos gástricos que aceleran la digestión del insecto. La trampa ya sólo volverá a abrirse para deshacerse de las partes duras del infortunado una vez asimilado por la planta.

Los darwinistas se han esforzado en buscar explicaciones más o menos verosímiles para tan extraordinario elemento de la Naturaleza y como su discurso permite una increíble y generosísima capacidad adaptativa no les ha faltado una hipótesis especulativa a propósito para el mismo. Por ejemplo, que la dieta de las plantas de determinadas zonas, siendo extremadamente pobre dada la aridez del entorno, les ha llevado a complementar la misma con tales animalillos ricos especialmente en nitrógeno, una de las carencias del entorno en que dichas plantas se desarrollan. El científico neo-darwinista Nick Matzke a defendido recientemente con ardor el itinerario evolutivo darwinista de estas plantas sobre la base de su enriquecimiento dietético, lo que ha provocado la réplica contundente de Loennig.

Uno de los argumentos de Loennig es que los habitat donde se encuentran las Utricularia ofrecen la presencia de un gran número de otras plantas no carnívoras. Así, la condición de carnívora no es un dato necesario para la supervivencia en dichos entornos. La selección natural no pudo seleccionar el carácter carnívoro de las plantas y no puede haberlo “fijado” en el acervo genético de los habitantes de la zona como una condición de supervivencia. Muchas especies de Utricularia se encuentran adaptadas a entornos que no presentan especiales deficiencias de nitrógeno. En palabras del propio Loennig estas plantas comen bichos “porque les gusta, no porque lo necesiten”. Claro que a esto Matzke responde que quizás lo que carecen no sea nitrógeno, quizás fósforo o cualquier otra cosa… En todo caso, nos explica Matzke, está comprobado que las plantas que comen insectos producen más semillas que las que no lo hacen y eso es, sin duda, una clara ventaja adaptativa.

Por supuesto el problema, una vez, más, se enfoca en el discurso darwinista de manera fraudulenta. Afirmar que una determinada característica se explica porque ofrece una mayor capacidad adaptativa no es en absoluto una justificación de su emergencia. Lo que se trata de explicar en biología evolutiva es el origen de la innovación biológica, no los mecanismos de su pervivencia y generalización. Y en este sentido, la especial constitución de estas plantas carece por completo de un itinerario evolutivo reconocible. Su especial configuración, funcionalidad, metabolismo y mecanismos de adaptación a un entorno habitados por otros seres vivos necesita ser justificado de alguna manera, más allá del simplista e ingenuo “apareció por mutación fortuita y se quedó”. La especial constitución de tan peculiares organismos es un ejemplo deslumbrante de diseño. Las especies transicionales no sólo no se conocen sino que resultan inimaginables. Debería tratarse de especies algo así como “un poco carnívoras pero tampoco mucho, usted ya me entiende…”

Como contesta Loennig a las reivindicaciones de Matzke, el hecho de que algo esté perfectamente o especialmente adaptado a un entorno no es por sí mismo una prueba de evolución accidental sino más bien de todo lo contrario. La específica cualidad adaptativa parece ser más el resultado de un diseño intencional que una ocurrencia accidental. En concreto, no hay en la teoría darwinista ninguna relación causal que pueda justificar la emergencia de una determinada y compleja secuencia genética novedosa como consecuencia de las condiciones específicas de un entorno, no al menos al nivel saltacional y complejo preciso para justificar un cambio drástico en la Naturaleza de un organismo vivo. Habitualmente se asume de forma gratuita que tales cambios han acontecido de forma no intencional, inesperada, sin verdaderamente argumentar científicamente si una cosa tal es posible o razonable. Por el contrario, la literatura científica al respecto es prolija en el sentido de detallar las ingentes dificultades que la ocurrencia de un “accidente” de tal naturaleza debería vencer y Loennig en su respuesta a Matzke las detalla con profusión. Frente a ello, únicamente el mantra consabido, puramente especulativo y exento de sustento empírico en las observaciones. En concreto, y como ejemplo, mencionemos la imposible explicación apuntada por Nachtwey en torno a cómo puede la trampa devenir estanca y funcional, con todas las necesarias y sincronizadas novedades anatómicas y fisiológicas exigidas, por medio de una serie de micromutaciones fortuitas con pequeñas o quizás invisibles efectos en el fenotipo, de acuerdo con la descripción clásica de Ernst Mayr de un proceso evolutivo de corte darwinista.

La diferencia entre el discurso de Matzke y el de Loennig es clara. Por un lado, Matzke “sabe” que el darwinismo es verdad y por lo tanto dirige sus explicaciones a ajustar los hechos a las necesidades de su verdad conocida. Por el contrario Loennig, el pobre, “no sabe” que el darwinismo es la verdad. Por eso su argumentación discurre simplemente de la observación de los hechos a la búsqueda de explicaciones causales siguiendo el argumento a donde quiera que éste le lleve…

Y claro, así no vamos a ninguna parte. ¿O sí?

34 Respuestas para El imposible itinerario evolutivo de las plantas carnívoras

  1. Sabiendo que el Matzke es un experto en discutir el diseño de los flagelos, con cuentos hechos a medida, no sería sorprendente que si aparecieran plantas carnívoras que para moler a sus presas rápido emplearan una centrifugadora “natural” rotatoria a 100.000 r.p.m., NO TARDARÍA NI 2 MINUTOS EN ENCONTRAR UN ITINERARIO DARWINISTA PARA EXPLICARLO.

    Pero sin esforzarse tanto, lo “evidente” es que nada está diseñado por cuanto “dios no haría sufrir a sus criaturas de esa forma tan horrible”. Amen

  2. Francamente, este blog está siguiendo el mismo itinerario argumental que todos los blogs sobre DI. Se nos vende la controversia Darwin o DI, pero sin embargo no se ofrece ninguna evidencia positiva del DI. Toda argumentación se basa en criticar la TSE sin ofrecer ninguna explicación alternativa basada en el DI.

  3. Oscar,
    imagínate que vas andando por la playa y encuentras en la arena el dibujo de un hexágono perfecto.
    ¿Serás capaz de comprender tú solito que ese hexágono ha sido dibujado por un ser inteligente o te quedarás exigiendo “una evidencia positiva de DI”?
    ¿quizás una foto del diseñador?

  4. No te pongas así, Oscar, si fuera por vuestra hipótesis zombi (el neo-darwinismo expandido con cualquier cosa que sale) tendríamos que tu genoma es mas del 95% basura. Menos mal que los científicos experimentales hacen oídos sordos a sus jefes ideológicos y van poco a poco encontrando inteligencia entre tanta basura.

  5. Felipe,

    No hace falta que me haga esa falsa analogía para convencerme de nada. Lo que estoy diciendo es que TODOS los blogs del DI que he visitado, aparte de una más que sospechosa relación con blogs del creacionismo, se limitan a hacer una constante crítica al darwinismo sin ofrecer explicaciones alternativas basadas en el DI. Y, de hecho, no ofrecen dichas explicaciones simplemente porque no las tienen.

    Por ejemplo : “el imposible itinerario evolutivo de las plantas carnívoras”. Supongamos que es así. ¿Que explicación nos ofrece el DI que en este blog se nos vende como “la alternativa al paradigma darwinista”? ¿Dónde está la evidencia positiva de que las plantas carnívoras son fruto del diseño inteligente? Pues ni está ni se la espera. Para un defensor del DI esta postura es un auténtico chollo. Pero no atisbo a comprender cómo pretenden alcanzar el reconocimiento científico que con tanto ahínco desean.

  6. Oscar, yo sólo conozco dos formas de causalidad, una la determinación de las leyes físicas (combinada con el azar si se quiere) y otra la agencia intencional. Si tú conoces alguna otra más por favor no dejes de compartirlo con nosotros.
    La causa específica de un evento pasado no se “demuestra” se infiere mediante un razonamiento de tipo abductivo. y la inferencia más razonable para la emergencia de una estructura biológica funcional compleja que no tiene antecedentes evolutivos observables es la agencia intencional, es decir, el diseño.
    ¿tienes alguna otra opción?

  7. D. Oscar:
    Me parece que DI no busca reconocimiento científico, esa pretensión de merecer la condición de ciencia es del darwinismo y del neodarwinismo.
    DI sí puede aspirar a un reconocimiento (que le es cicateramente escamoteado, aunque parece que cada vez menos: el consistente en que la comunidad científica le agradezca que explique, allí donde los avances de la ciencia los evidencia, los errores, ésos sí anticientíficos, del fideísmo darwinista.
    Si DI hace ver que el darwinismo no ha explicado científicamente la Jirafa hace Ciencia.
    Si Einstein hace ver (antes de proponer su propia teoría alternativa) que Newton no explica determinadas cosas, ¿qué hacía? ¿paparruchas?
    Un abrazo,

  8. Así como antes se hablaba de “materialismo prometedor”, los del ID pensamos en el “diseñador prometedor”, de momento sirve para quitarse el ADN basura del que los estudiantes en biología tienen tanta FE.
    En un futuro se inventarán aparatos que detectarán que, en lugar de esas mutaciones al azar cuando hay “presión selectiva”, hay una inteligencia operante. Por ejemplo pondremos en un laboratorio una planta con poca disposición de nitrógeno, o fósforo, o lo que sea, y en su lugar moscas pateándolo todo, pero bien alimentadas. Al cabo de unas generaciones de stress los detectores de inteligencia verificarán que se está operando una reorganización genómica, seguida de un mecanismo fenotípico atrapador de moscas. Si cambiamos las moscas por lagartijas, el scanner inteligente verificará que la planta ha vuelto a evolucionar adaptádose al nuevo entorno.

    ¿Hace falta un invento tal para asegurar que la inteligencia “evolucionó” un murciélago de un ratón, o una ballena azul de una vaca, etc?
    ¿Es mejor concepto explicatico el “azar” justo a tiempo, una y otra vez, ad nauseam?.

    A la espera de un escanner de inteligencia yo estoy muy justificado racionalmente en el DI, y además ¿qué me importa a mí que gente que piensa que evolucionó de monos para sobrevivir vaya a tener la menor idea de lo que es verdad o no?
    Esta es la disyuntiva ejemplificada humorísticamente con Dawkins y un creacionista
    http://www.youtube.com/watch?v=3ATjSaG3XCw

  9. Felipe, creo que lo que Oscar pregunta es algo parecido a lo que yo te pregunté sobre la evolución de las jirafas. Ha quedado claro el desacuerdo del DI con respecto a la idea darwinista de plantas carnívoras y jirafas, pero ¿Que mecanismo propone el DI? ¿Niega que provengan de mecanismos naturales?
    ¿Propone que las plantas carnívoras proceden de un ancestro vegetal, o por el contrario defiende que fueron diseñadas y puestas como tal en la naturaleza directamente, como afirma el creacionismo?
    gracias

  10. Así como antes se hablaba de “materialismo prometedor”, los del ID pensamos en el “diseñador prometedor”, de momento sirve para quitarse el ADN basura del que los estudiantes en biología tienen tanta FE.
    En un futuro se inventarán aparatos que detectarán que, en lugar de esas mutaciones al azar cuando hay “presión selectiva”, hay una inteligencia operante. Por ejemplo pondremos en un laboratorio una planta con poca disposición de nitrógeno, o fósforo, o lo que sea, y en su lugar moscas pateándolo todo, pero bien alimentadas. Al cabo de unas generaciones de stress los detectores de inteligencia verificarán que se está operando una reorganización genómica, seguida de un mecanismo fenotípico atrapador de moscas. Si cambiamos las moscas por lagartijas, el scanner inteligente verificará que la planta ha vuelto a evolucionar adaptádose al nuevo entorno.
    ¿Hace falta un invento tal para asegurar que la inteligencia “evolucionó” un murciélago de un ratón, o una ballena azul de una vaca, etc?
    ¿Es mejor concepto explicatico el “azar” justo a tiempo, una y otra vez, ad nauseam?.
    A la espera de un escanner de inteligencia yo estoy muy justificado racionalmente en el DI, y además ¿qué me importa a mí que gente que piensa que evolucionó de monos para sobrevivir vaya a tener la menor idea de lo que es verdad o no, y encima venga a enseñarme sus elucubraciones absurdas?
    Esta es la disyuntiva ejemplificada humorísticamente con el mono Dawkins y un creacionista

    http://www.youtube.com/watch?v=3ATjSaG3XCw

  11. Manuel y Oscar,

    1. Lo primero que hay que entender es que los proponentes del Diseño Inteligente no tenemos una ciencia “propia” una ciencia diferente a la de la comunidad científica. Muy al contrario, se viene reivindicando desde hace mucho tiempo que el darwinismo, a diferencia de lo que se pretendía, es una pseudociencia porque nos quiere imponer hipótesis que no se corresponden con la realidad. Saber diferenciar la buena ciencia de la mala ya es un avance; rechazar propuestas ideológicas que no tienen una base científica suficiente es un paso adelante.

    2. Lo siguiente que hace falta es reconocer qué es lo que la ciencia, la buena, la única ciencia, nos dice al respecto de lo que preguntáis. Y la única respuesta que hasta ahora podemos considerar segura es que no tenemos ni idea de cómo, es decir, de qué manera en términos de mecanismos y eventos evolutivos, se produjo la emergencia de dichas novedades biológicas tan sorprendentes.

    3. Por supuesto en el DI no apadrinamos ninguna hipótesis fijista que pretenda hacerse valer como consecuencia de creencias religiosas de ningún tipo, si tal es lo que se puede entender por “creacionismo”; supongo que es a algo así a lo que te refieres, Manuel, aunque no tengo conocimiento de este tipo de literatura.

    4. pero la ciencia, aunque no nos da todas las claves para entender el proceso evolutivo si nos enseña algunas cosas. Por ejemplo que los seres vivos están gobernados por una información genética de carácter prescriptivo que define por un lado los materiales de construcción de los organismos vivos (el genoma, sus secuencias lineales prescriptoras de los aminoácidos y las proteínas) y por otra parte por niveles jerárquicos de información reguladora de los procesos de desarrollo embrionario. Por lo tanto, la ciencia nos enseña que el misterio de la emergencia de novedades biológicas no es otro que el misterio de la emergencia de la información biológica que las prescribe.

    5. Por razones tanto empíricas como filosóficas el DI aboga por la inferencia de diseño como la explicación más razonable para la emergencia de una realidad formal como la información ante la incapacidad de las fuerzas físicas de la Naturaleza para explicarla.

  12. “La causa específica de un evento pasado no se “demuestra” se infiere mediante un razonamiento de tipo abductivo. y la inferencia más razonable para la emergencia de una estructura biológica funcional compleja que no tiene antecedentes evolutivos observables es la agencia intencional, es decir, el diseño.
    ¿tienes alguna otra opción?”

    ¿Y cómo llega a esa conclusión de que es “la inferencia más razonable”? ¿Simplemente porque es de tal complejidad que el conocimiento humano no lo puede explicar como fenómeno natural? ¿Es que acaso no han habido a lo largo de la historia una enorme multitud de fenómenos naturales que la ignorancia humana a achacado a intervenciones divinas? ¿Y acaso todos esos fenómenos naturales, desde los cometas a los eclipses solares, de lo terremotos a los relámpagos, no han sido explicados sin necesidad de ninguna agencia inteligente?
    Usted me ha hablado antes de un hexágono. ¿Sabía que en la atmósfera del polo norte de Saturno hay una forma claramente hexagonal que los científicos todavía no saben qué la provoca? La verdad es que es ciertamente perturbador. http://www.elmundo.es/elmundo/2007/03/28/ciencia/1175094658.html
    Supongo que, cómo me ha dicho antes, para usted es una prueba de diseño inteligente. Para mí es uno de los muchos fenómenos naturales que el hombre todavía no comprende pero que, como ha ido sucediendo a lo largo de la historia, acabará explicando sin necesidad de recurrir a ningún diseñador.

  13. Manuel: yo no tengo el rigor de Felipe pero se me ocurre simplificar un poco así:
    DI no se propone como ciencia sino que la respeta. El darwinismo en cambio se afirma o pretende ciencia pero ha funcionado mucho tiempo como Fe. Por tanto, cuando la evolución (je, je) y el avance de la Ciencia lo desmiente, y DI se lo afea, el darwinista se pone nervioso y contesta llamando religioso al movimiento DI.
    Pero si DI hace ver que Darwin proponía una explicación que choca con determinadas constataciones de los científicos está depurando el conocimiento científico de errores. Eso ayuda a la Ciencia. DI entonces no sustituye una ciencia (darwinista) por otra ciencia (que, como madre, no hay más que una). Ni hace Religión.
    No le es exigible a un científico que muestra el error de la propuesta teórica de otro científico el que demuestre una alternativa. Si la comunidad científica demuestra que los ensayos recientes del CERN sobre una velocidad de los neutrinos superior a la de la luz no son rigurosos, ¿les diremos que, puesto que no ofrecen alternativas, deben dejarse de supersticiones religiosas?
    Ofreces una disyuntiva: o crees (nunca mejor dicho) en que la Jirafa procede de evolución por selección natural y azar o crees que Yahve la puso ahí el cuarto día (o el que sea).
    Al no permitir más que esas dos posibilidades lo que haces es (indebidamente, tramposamente si se me permite la expresión) expulsar del debate serio en sede científica a DI suponiéndolo ajeno al plano del análisis de los hechos y al de la discusión respetuosa de la ciencia.
    Se me ocurre un tertius genus: ¿no es serio pensar que la Jirafa llega por evolución- u otro mecanismo- distinto del propuesto por Darwin? ¿no se puede atribuir a un diseñador el proceso -inteligente y no debido a la pura chamba- que acabó en la Jirafa? ¿Esa inferencia cabe sólo hacerla mientras se reza el rosario o revestido de filacterias?
    Un abrazo,

  14. Parece que quienes piensan que de un fango orgánico salió por azar un ARN milagroso, no tengan imaginación para entender que una inteligencia inmanente puede combinar los exones del ADN de una prejirafa, para que resulte, de golpe una jirafa.

    Aquí propongo un vídeo crítico con el rollo auto-refutante de los neo-darwinistas que me ha impresionado, disfrútenlo y el que tenga oidos “inteligentes” para oir, que oiga:

    http://www.youtube.com/watch?v=4qd1LPRJLnI

  15. Oscar

    Es evidente que tú has decidido asumir, contra cualquier evidencia o razón, que cualquier fenómeno o acontecimiento cósmico debe de tener una explicación natural y que si tal no es conocida, en el futuro podrá ser descubierta. Eso se llama naturalismo ontológico y es un prejuicio filosófico que como tal invalida el valor del discurso racional.
    Pretender que la inferencia de diseño es un argumento desde la ignorancia es una argucia dialéctica demasiado manida y carente de ningún valor; ya no vale, hay que entrar al trapo de los razonamientos concretos en torno a la emergencia de la información genética prescriptiva, por ejemplo, de la existencia de códigos orgánicos, es decir, de relaciones formales que no se explican por determinaciones físico-químicas, de la existencia de “memorias” orgánicas como las que permiten la diferenciación celular etc.
    Hace ya más de 2.500 años, en la época de Aristóteles y sus contemporáneos la Humanidad ya había entendido que los truenos y los relámpagos o los eclipses eran fenómenos naturales que no precisaban de una explicación de un agente intencional.
    Pero la información genética es un fenómeno de naturaleza diferente. Es precisamente su conocimiento científico y el altísimo grado de conocimiento en torno a las leyes de la Naturaleza y sus capacidades “creativas” lo que nos obliga a entender que ciertas cosas, como la vida y el cambio en los seres vivos, no se puede explicar como un fenómeno físico-químico sino como el resultado de una agencia inteligente.

    Claro que tú ya has decidido que eso no es así. Hay una postura muy facilona: “que me “demuestren” que existe ese diseñador, que me lo enseñen y si no, no me lo creeré” Por supuesto es una elección legítima, cada uno puede creer en lo que quiera, pero lo tienes muy crudo para intentar convencernos de que esa es “la explicación más razonable”

  16. Oscar: poco impresionantes las imágenes de Saturno. También hay nubes en el cielo y humedades en paredes con formas y contornos que sugieren y evocan toda clase de cosas. ¿Y…?
    Otro ejemplo: si ves un castillo de naipes de 14 pisos ¿también me vas a desafiar a reconocer que es fruto del azar? …Y ¿cuál es la hipótesis más razonable? ¿La del azar, la de la limitación -en el estado actual de los conocimientos de la Humanidad- para encontrar una explicación a ese fenómeno o la de que alguien lo ha edificado?
    ¿Qué es más razonable? Lo digo porque es la pregunta que nos haces: ¿cuál es, de las dos, “la inferencia más razonable”?
    Si no te parece “más razonable” la segunda es que, la verdad, “Jiuston, tenemos un problema” para seguir debatiendo.

  17. Fernando, te invito a leer de nuevo mi comentario porque no lo has entendido en absoluto. No planteo la dicotomía: o darwinismo (mutación puntual + selección natural) o que un Diseñador las haya colocado (a las jirafas, y de paso a todos los seres vivos). Eso sería tramposo, pero no es lo que yo he dicho, porque llevo tiempo defendiendo otros métodos de evolución más rápidos que los lentos cambios graduales. Pero esos mecanismos, son NATURALES, como reorganizaciones importantes en los genomas, duplicaciones, translocaciones, etc. Lo que pasa, es que quiero saber si el DI piensa que las jirafas, por ejemplo han evolucionado desde un ancestro ungulado de forma natural, o que!
    Queda clarísimo que el DI no acepta el mecanismo darwinista, pero en cuanto aparece un científico como Shapiro y atiza al darwinismo, se le ensalza. En cambio cuando ofrece mecanismos naturales evolutivos, se le critica. ¿Ves como no ofrezco la disyuntiva que me adjudicas? Me parece entender que Felipe niega que los fenómenos naturales puedan explicar determinados procesos evolutivos, que están fuera del marco neodarwinista, pero dentro del evolucionista. Y que conste que no quiero criticar el DI, solo quiero saber que piensa sobre alternativas darwinistas. Incluso podría entender que Dios o el Diseñador (algo sobrenatural)guiara la evolución, pero no por ello sacaría a ésta de un marco natural.
    Saludos

  18. Manuel,
    Me permito intervenir por alusiones.
    Quiero aclarar que no tengo nada en contra de las explicaciones naturalistas; me encantan las explicaciones y las descripciones naturalistas de lo que ocurre en este mundo maravilloso. Lo que no me gusta es que me impongan la creencia de que todo tiene que tener una explicación naturalista aunque lo razonable sea pensar que hay cosas que no las tienen.
    En segundo lugar quiero recordar la insistencia casi agobiante de Darwin en que el proceso, para poder ser descrito como un proceso natural había de ser gradual, imperceptiblemente progresivo y que cualquier otra cosa habría de ser tenida por casi un milagro.
    La razón es evidente, una acumulación gradual de pequeñas variaciones podía ayudar a hacer creíble su arriesgada hipótesis: “diseño sin diseñador”. Pero él sabía que si el proceso fuera saltacionista y abrupto (cualesquiera que fuesen los mecanismos intervinientes v.g. duplicaciones genómicas, deleciones, TGH, etc.) la explicación de la emergencia de la forma biológica novedosa resultaría imposible sin la existencia previa de un diseño intencional.
    Para entenderlo bien resulta enormemente apropiado el artículo que publica hoy Cristian Aguirre: ¿Pueden complejos funcionales menores dar lugar a uno mayor?
    Si no lo has leído todavía te voy a destripar la respuesta: NO

  19. Vamos por partes. Quizás en efecto no te he entendido bien.
    1.- Manuel: iba a decirte esto: “¿Y por qué ese “a priori” de que la evolución por salto sólo ha de ser NATURAL?”
    Natural -añadía- entendida como propia del naturalismo, el cual sólo puede ser materialista, en el sentido de negador de un Diseñador extraño (no ya sólo previo) a la materia, pues ésta sóla es la protagonista del tiempo y de la historia.
    Primero la materia “se hizo a sí misma” a partir de la nada antes del tiempo -en el big-bang-, luego “se las arregló” para estar viva, al menos en partes y en sitio (¿sitios?) concreto (¿s?) del universo, luego evolucionó bien por medio de la “pura chiripa”, bien conforme a instrucciones y prescripciones de las que a sí misma se dotó (de manera misteriosa) gracias a una especie de autodiseño “difuso”, evolución po cierto que incluye el que alguno de estos “bichos” “optara” por ser inteligente y consciente.
    Frente al naturalismo, no parece irrazonable la alternativa de Diseñador Inteligente que explica, desde el origen del Universo conocido hasta la localización de un rincón del mismo apto para la vida, y diseñador enfin del proceso evolutivo que aún tenemos que entender y para el que Darwin avanzó una primera explicación que la ciencia ha desmentido y que hay que sustituir.
    Lo que me parece impepinable es que ninguna alternativa de explicación que supere los errores darwinistas y que quiera quedar dentro de los márgenes del naturalismo materialista podrá eficazmente desvirtuar (falsar dirían por aquí algunos) la hipótesis del Diseñador.
    2.- Claro que, releído tu comentario, su frase final me deja un poco dudoso de tu posición: si no descartas que pueda haber un Diseñador (incluso un Dios Creador Sobrenatural) de una evolución natural por saltos, ¿por qué estamos discutiendo realmente?
    3.- Si viene la Jirafa de un ungulado o de qué rayos, dejémoslo a los científicos (sean darwinistas, del DI, de nada -como la inmensa mayoría-, creyentes, agnósticos, ateos, “mediopensionistas”) quienes nos lo averigüen y expliquen.
    Un abrazo,

  20. “Es evidente que tú has decidido asumir, contra cualquier evidencia o razón, que cualquier fenómeno o acontecimiento cósmico debe de tener una explicación natural y que si tal no es conocida, en el futuro podrá ser descubierta. Eso se llama naturalismo ontológico y es un prejuicio filosófico que como tal invalida el valor del discurso racional.”

    Felipe, yo no he decidido asumir nada “contra cualquier evidencia o razón”. Yo he decidido asumir que lo más razonable es suponer una explicación natural a hechos de los cuales NO hay evidencia alguna de diseño, como tú sí presupones. Ya he comentado que a lo largo de la historia multitud de fenómenos naturales han sido calificados como intervenciones divinas por la simple ignorancia. El ejemplo del hexágono de Saturno, que ya veo que has preferido ignorar, entraria dentro de esa categoria de fenómenos inexplicables, pero que lo más razonable es presuponer una explicación natural, pues no hay NADA que nos haga pensar que es fruto de una agencia inteligente.

    Ustedes, hasta ahora, no han mostrado ninguna evidencia de diseño. Sólo han mostrado evidencia de complejidad. Que no sepamos explicar su funcionamiento natural no significa que no lo tenga. Y hasta ahora la ciencia ha ido explicando todos los fenómenos con los que se ha topado sin necesidad de ningún diseñador. Si no nos muestran evidencia positiva de diseño, ¿cómo esperan que tenga en cuenta su teoria?

    Fernando,
    La imágen de Saturno no evocan la forma de un hexágono. ES un hexágono. De ahí el misterio. ¿Será que el diseñador inteligente vive en Saturno?
    Por otra parte, al igual que Felipe y Paley, ustedes no paran de hacer analogías falsas. Que si relojes, que si hexágonos, que si castillos de naipes… Para empezar, que yo sepa, ni los relojes, ni los hexágonos en la arena, ni los castillos de naipes, se reproducen, por lo que poco tiene que ver con los procesos biológicos que han dado forma la complejidad que ustedes consideran “irreductible” como el ojo o el flagelo bacteriano.

  21. Oscar, ya estamos de acuerdo en algo: tu “hexágono” de Saturno no tiene ninguna pinta de ser producto de un habilidoso o espabilado diseñador de exteriores. No sé por qué te tenía que parecer que a mí probablemente era algo que me “olía” a nave extraterrestre o a rúbrica del Todopoderoso en ese planeta.
    Seguís pidiendo evidencias de diseño.
    Así que yo sigo “a lo mío”: acepta que la hipótesis de que lo que aparentemente está diseñado es RAZONABLE que haya sido diseñado. Y es más razonable que lo que parece diseñado haya sido diseñado que el que sea resultado de la pura casualidad.
    Venga hombre: mójate al menos en el plano de lo que es RAZONABLE
    (Que no lo digo preso de mis supersticiones psudoreligiosas)..
    Y luego seguimos.
    Cordialmente,

  22. Oscar,
    Vamos con el hexágono de Saturno:
    Ni el hexágono de Saturno ni los hexágonos de los paneles de las abejas, ni las piritas perfectamente cúbicas de algunas minas, o las formas geométricas exactas de los cristales parecen exigir una causalidad no natural. Bien sabemos que las fuerzas naturales son capaces de producir estructuras ordenadas. No pueden sin embargo producir estructuras funcionales complejas, como son por ejemplo los seres vivos.

    En el caso concreto del dibujo del hexágono en la arena, tampoco puede ser producto de los agentes naturales presentes ya que no está en ellos la capacidad de ejecutar formas perfectas. Pero no quiero ser yo quien lo argumente. En realidad utilicé este ejemplo porque es el que usa el gran filósofo alemán Inmanuel Kant en su “Crítica del Juicio” La cita exacta es la siguiente:

    “Si en una tierra que le parece inhabitada, percibe alguien una figura geométrica, por ejemplo, un hexágono regular dibujado en la arena, su reflexión, trabajando en un concepto de la figura vendría, aunque obscuramente, a apercibirse, por medio de la razón, de la unidad del principio de la producción de aquel concepto, y así, según eso, no juzgaría ni la arena, ni el vecino mar ni los vientos, ni tampoco las pisadas de los animales que él conoce, ni cualquier otra causa irracional, como una base de la posibilidad de semejante figura, porque le parecería tan infinitamente grande la casualidad de la coincidencia con un concepto semejante, sólo posible en la razón, que sería como si para la producción de esa figura no hubiera ninguna ley natural; y por consiguiente, ninguna causa en la naturaleza, efectuando de un modo meramente mecánico, sino sólo el concepto de semejante objeto, como concepto que sólo la razón puede dar y comparar con el objeto, puede encerrar la causalidad de un objeto semejante; consiguientemente, éste puede ser considerado totalmente como fin, pero no como fin de la naturaleza, sino como producto del arte (vestigium hominis video).”

  23. Felipe,
    De todos los ejemplos que me ha comentado, el hexágono de Saturno es el único que los científicos no tienen ni las más remota idea de cómo se formó. Así que, sí no sabemos qué lo forma, y desde el punto de vista de un proponente del DI, ¿por qué dice usted que no parece exigir una causalidad no natural y en cambio sí ve dicha causalidad natural en un hexágono en la arena (cuya formación, a priori, los científicos tampoco podrían explicar como fenómeno natural)?

    Creo que ese no ha sido un buen ejemplo, pero capto lo que quiere decir. Sin embargo, eso de que las “fuerzas naturales no pueden producir estructuras funcionales complejas, como son por ejemplo los seres vivos” es algo que todavía tienen que probar. Cuando lo hagan, estaré encantado de conocer dicha prueba.

    Fernando,

    ¿Por qué lo que aparentemente está diseñado es razonable decir que ha sido diseñado pero en cambio el hexágono de Saturno me dice que no tiene ninguna pinta de ser producto de un habilidoso o espabilado diseñador de exteriores? ¿Es que acaso sabe usted cómo se formó el hexágono de Saturno? Porque los científicos no tienen ni idea y la verdad es que una figura de esta índole parece hecha a propósito. ¿Por qué no le parece que pueda ser fruto de un diseñador algo cuya formación nadie puede explicar y que tiene una forma aparentemente diseñada? Quizá lo primero seria definir con exactitud lo que se entiende por “aparentemente diseñado”.

    Yo, por mi parte, y teniendo en cuenta los numerosísimos antecedentesde fenómenos inexplicables que luegos se explicaron, prefiero esperar a una evidencia positiva para valorar la posibilidad del DI. No hace falta que encuentren impreso en el ADN la frase “made in Ganímedes”, pero espero alguna evidencia contundente más allá de la mera complejidad. Y no duden que estaré abierto a ello.

    Saludos.

  24. Oscar,

    Es evidente para cualquier ser poco pensante que si hay algo que la ciencia no puede explicar, entonces es producto de fuerzas sobrenaturales.

    No, ya en serio, no te entretengas con esta gente, que ni tiene caso. Los misticistas siempre han existido y seguirán existiendo. Afortunadamente, entre más avanza la ciencia, menos caso les hacen. Demos la batalla donde la podemos dar: en los hechos. Cuando la física clásica no sirvió para explicar ciertos fenómenos observados, Einstein no se puso a discutir con los místicos sobre si la ciencia había fallado: simplemente amplió la teoría para volver a explicar el universo. Si el darwinismo no explica completamente la vida, lo intentamos ampliar y listo. Discutir con esta gente es hacerles creer que están a la misma altura que la gente que hace ciencia, y eso es en cierta forma aprobar su discurso pseudo-científico.

    Así como no me voy a poner a debatir con alguien que afirma que un unicornio rosa creó con su cuerno super-poderoso las plantas carnívoras de toda la tierra, y a los seres humanos mientras veía un partido de soccer con sus demás amigos unicornios super-poderosos, tampoco discutiré con estos muchachos, hasta que tengan alguna prueba directa de su particular unicornio.

  25. Oscar,
    yo sostengo que la primera célula viviente que desencadenó todo el proceso de la vida la creó el Hada Madrina de Cenicienta. Mientras no me demuestres que eso es falso
    lo creeré a pies juntillas.

    Quiero decir que las pruebas las tiene que aportar quien presenta la propuesta. La propuesta naturalista sostiene que la materia se organizó sóla a sí misma bajo el influjo de las cuatro fuerzas físicas que la determinan. Ninguna experiencia ni observación ha podido documentar jamás un evento de tal naturaleza. De hecho las fuerzas físicas no pueden ni siquiera ser entendidas como agentes causales sino como constricciones o limitaciones al comportamiento y la relación de los entes materiales entre sí. Por poner un ejemplo no es exacto decir que la ley de la gravedad formó nuestro sistema solar. Lo que lo formó fue el efecto del impulso inicial recibido en el Big –bang, condicionado localmente por las leyes físicas. Pero tales leyes no tienen siquiera entidad ontológica propia son meras formulaciones matemáticas de una abstracción mental derivada de las observaciones.
    Conclusión, la organización y el dinamismo inherente a los seres vivos necesita un Big-bang biológico, un impulso y un factor regulador de naturaleza informacional. Nada de eso observamos que resida en las características esenciales de la materia animada. Necesitamos otra fuente de causalidad.
    Es a quien pretende que sí es posible que la vida emerja espontáneamente de la materia inanimada a quien le corresponde aportar las pruebas.

  26. Felipe,

    “Es a quien pretende que sí es posible que la vida emerja espontáneamente de la materia inanimada a quien le corresponde aportar las pruebas.”

    que yo sepa, la teoría sintética de la evolución no trata sobre el origen de la vida, trata sobre le evolución de la vida una vez aparecida. El origen de la vida lo trataria la abiogénesis. Así que no acabo de ver qué relación tiene esto con el neodarwinismo.
    Y sí, quien dice que la vida emergió espontáneamente de la materia inanimada debe aportar pruebas. De la misma manera que lo debe hacer quien dice que la vida fue diseñada por un ente inteligente.
    Hasta ahora, la teoria de la evolución ha explicado multitud de cosas y ha aportado sus correspondientes pruebas. No se puede decir lo mismo del DI como teoria rival que se supone que es.

    No le voy a robar más tiempo. Saludos.

  27. Conclusión, la organización y el dinamismo inherente a los seres vivos necesita un Big-bang biológico, un impulso y un factor regulador de naturaleza informacional.

    Felipe, precisamente ayer este tema fue abordado aquí, junto con una argumentación bastante clara de por qué un origen natural de la información es una inferencia con mejor fundamento que la racionalización usada por los promotores del DI.

  28. El DI está triunfando, también en la ciencia “oficial”. La ciencia no trata de unicornios, del monstruo del espaguetti volador, etc. que no son observables ni se deducen inequívocamente de lo sensible, pero la inteligencia extraterrestre sí es rastreable en la construcción de nuestro ADN.
    Bien está que se empleen fondos públicos de EEUU, a pesar de la crisis, para verificar que el DI es ciencia, justo lo que los creacionistas afirman:

    http://www.astrobio.net/exclusive/4301/an-alien-code-close-to-home-seeking-et-beyond-the-radio-silence

  29. Oscar,

    Creo que de este intercambio podemos concluir algunas cosas.

    1. Que la emergencia de la vida necesita una explicación que el naturalismo no puede dar aunque este no sea el tema central del darwinismo.
    2. Que es evidente que aunque no hayamos podido “demostrar” con pruebas materiales la acción del diseñador inteligente está claro que el darwinismo es ya hoy una hipótesis científicamente inconsistente.
    3. Que sería bueno que aprendiéramos todos un poquito más de lógica y que esta debería de ser una asignatura obligatoria en todas las carreras científicas. Pretender que una inferencia causal de naturaleza abductiva pueda despreciarse alegando que no se han aportado las pruebas de su evidencia revela un desconocimiento perfecto de los mecanismos del discurso racional. Desgraciadamente es el pan nuestro de cada día en los debates sobre los orígenes.

    Así nos va.

  30. Roberto,

    El debate entre Venema y Meyer ha sido muy interesante y el cierre de Casey Luskin es un compendio muy esclarecedor de todos los argumentos. A mi entender los argumentos de Venema han sido refutados con total contundencia. Los lectores interesados pueden seguirlo aquí.

    http://www.evolutionnews.org/2011/10/responding_to_venemas_response052061.html

    En realidad Larry Moran no aporta nada significativo al debate ya que se limita a retorcer con argucias dialécticas propuestas sin fundamento. El tema es muy simple, nunca ninguna experiencia extraída de la Naturaleza nos ha mostrado la aparición de información compleja de manera espontánea. No es una hipótesis nula aunque también algunos la presentan como tal. En el caso de Meyer es un argumento empírico, un simple dato de la realidad.
    La propuesta contraria es un simple acto de fe, pero aquí intentamos debatir racionalmente; ciencia y filosofía, no creencias esotéricas.

  31. Empiezo a pensar que en la jerga DI’sta los conceptos de “argucia dialéctica” o “ensalada dialéctica” significan “no tengo idea de como refutar eso”.

    Ya sea que hablemos de represas construidas por castores, diseño de origen humano, o de jirafas, mariposas y plantas carnívoras originadas a partir de la unión de dos gametos, etc., en todos y cada uno de los casos en que conocemos el proceso de formación o el autor directo de una entidad o proceso con apariencia de diseño en la naturaleza y en particular en los seres vivos, el origen de dicho diseño ocurre dentro del marco de las leyes naturales. En consecuencia, en aquellos casos en que no conocemos el origen de aquello que exhibe apariencia de diseño (como por ejemplo, el origen de la vida), la inferencia a la mejor explicación es que este origen también ocurrió dentro del marco de las leyes naturales, sin que exista una justificación válida o un antecedente empírico para inferir una explicación metafísica o una interrupción de las leyes naturales como origen de lo diseñado, tal como se deriva de la explicación elegida por los partidarios del DI.

  32. Roberto,

    Argumento lógicamente insostenible (como es habitual)

    La idea de que “algunos ejemplos de diseño ocurren en el marco de las leyes naturales” no puede concluir en que todo tiene que ocurrir en el marco de las leyes naturales.
    De hecho precisamente el ejemplo que tú mismo ofreces sobre el origen de la vida carece de una explicación satisfactoria en el marco de las leyes naturales. Algo que sabemos perfectamente desde la publicación de “The Mystery of Life” de Thaxton, Bradley y Olsen hace casi 30 años. Desde entonces no se ha hecho sino reafirmar la convicción de que no se trata de una argumentación desde la ignorancia sino desde el más avanzado conocimiento científico.

    Pero no solamente eso. La generación de forma instintiva de formas o estructuras “de diseño” como hacen muchos animales no puede despacharse como un evento “natural” si no somos capaces de dar una explicación natural a la emergencia de los instintos que
    Producen tales actos constructivos. Y de eso no hay hada de nada. Recordarás que Darwin en su “Origen” se limitó a desentenderse por completo (y expresamente) del problema de intentar explicar el origen de los instintos y siglo y medio después seguimos esperando una explicación.

  33. La idea de que “algunos ejemplos de diseño ocurren en el marco de las leyes naturales” no puede concluir en que todo tiene que ocurrir en el marco de las leyes naturales.

    Yo no he hecho semejante afirmación absoluta, Felipe. Lo único que dije es que cuando conocemos la causa o el proceso inmediato que da origen a algo con apariencia de diseño, invariablemente esto ocurre dentro del marco de las leyes naturales, por lo que el verdadero non sequitur / ad ignorantiam esta en concluir que si no se conoce el origen de algo con apariencia de diseño entonces significa que fue diseñado o que la mejor explicación es que fue diseñado, o que su causa primera fue un diseñador.

    De hecho precisamente el ejemplo que tú mismo ofreces sobre el origen de la vida carece de una explicación satisfactoria en el marco de las leyes naturales.

    Si con “explicación satisfactoria” quieres decir que no se conoce el mecanismo exacto para el origen de la vida entonces claro, no se conoce. Pero el hecho de que existan variadas alternativas de modelos para un origen natural de la vida es justamente lo que pone de manifiesto lo innecesario y poco parsimonioso de apelar a explicaciones y finalistas que no hacen más que generar una incógnita mucho mayor que aquella que pretenden responder.

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