Un nuevo artículo del Profesor Torres que apoya la Teoría del Diseño Inteligente.

JuanManuelTorresRecientemente publicábamos en nuestra sección de artículos un trabajo del profesor argentino D. Juan Manuel Torres titulado “¿Reencuentro de Ciencia y Fe?. De nuevo el profesor Torres publica otro trabajo en defensa de la Teoría del Diseño Inteligente, esta vez en el reciente número de los Cuadernos Polianos, una iniciativa de creación filosófica emprendida en recuerdo de las importantes aportaciones del filósofo español Leonardo Polo fallecido en 2013.

El artículo se titula “La expulsión del tema de Dios de la Filosofía Teorética” y dice así en su resumen:

Resumen: Primero se exponen brevemente tres hipótesis científicas, las cuales afirman lo mismo, aunque descansan sobre bases diferentes, y muestran hoy la razonabilidad de postular la existencia de un diseñador inteligente de la vida y sus formas. En otras palabras, se expone la llamada ‘teoría del diseño inteligente’ (TDI). En segundo lugar, se analizan algunas razones que existen detrás de la campaña orquestada contra la difusión de la TDI en el mundo académico. Finalmente, se identifican y discuten los pecados epistemológicos y morales involucrados en esta campaña.

Torres considera la Teoría del Diseño Inteligente como una argumentación sólida a favor de una causa inteligente en el origen que se apoya en una base científica incuestionable y que, a diferencia de otras argumentaciones tradicionales, elude las exposiciones de carácter específicamente metafísico.

Frente a quienes pretenden falsamente acusar al Diseño Inteligente de ser una propuesta religiosa, Torres nos recuerda la diferencia existente entre convicciones científicas o filosóficas y creencias religiosas que emanan de la aceptación voluntaria del mensaje revelado. El DI se apoya en una fuerte base de carácter científico y se proyecta al ámbito de la metafísica, una disciplina en clara recuperación tras los intentos infructuosos del paradigma naturalista por enterrarla. Una recuperación que surge de la innegociable voluntad del ser humano por encontrar respuestas explicativas de la realidad y no meras descripciones de la misma como las que el cientificismo naturalista nos ofrece.

53 Respuestas para Un nuevo artículo del Profesor Torres que apoya la Teoría del Diseño Inteligente.

  1. Está bien el remarcar que a la idea de diseño se llega por la vía de la ciencia y no de la revelación, pero es inevitable que el DI se asocie al teísmo.

    Porque, si existe el diseño ¿quién puede ser el diseñador? La respuesta es un concepto para lo que hace ya muchos años la humanidad ha establecido un nombre: Dios. Eso es ineludible.

    Por tanto, no encuentro por qué ha de resultar un tabú para muchos defensores del DI el reconocerse teístas racionalistas, como es mi caso.

    El Diseñador Inteligente se llama Dios, que nosotros no representamos como un ojo encerrado en un triángulo, un viejo con barbas o la Santísima Trinidad, pero que evidentemente sí que es el mismo al que se refería Santo Tomás de Aquino en sus vías.

    El que la religión personalice a Dios no distorsiona tanto su idea como para que lo consideremos como algo distinto del Diseñador del universo, la vida y el ser humano. Yo releo a Behe de vez en cuando, y releo el Génesis, y las dos lecturas me confortan.

  2. Hola Juanfran,

    Podrías argumentar tu primera afirmación?. Me refiero, concretamente, al párrafo “Está bien remarcar que a la idea del diseño se llega por la vía de la ciencia”

    Gracias.

    Saludos.

  3. Juanfran:

    LO que algunos autores del DI quieren hacer es delimitar que lo que la indagación racional nos puede aportar no coincide con “TODO” lo que la idea religiosa de un DIOS significa ya que muchos de los atributos de este Dios o de las implicaciones de su acción creadora para el ser humano quedan fuera del alcance del conocimiento racional. Por supuesto la mayoría de los autores del DI son teístas en el sentido religioso de la idea de Dios , aunque no todos. Por ejemplo, Antony Flew, el gran filósofo británico autor del libro “There is a God”, cambió sus convicciones merced al avance de la ciencia en el conocimiento de la biología tras décadas de ateísmo. Sin embargo, sus convicciones racionales en torno a la existencia de una causa inteligente en el origen no le llevaron hasta la aceptación de las verdades últimas de la fe cristiana.

    Y en cuanto a la pregunta de depaso, aprovecho para afirmar que, efectivamente, el diseño como característica constitutiva de la realidad, se manifiesta en muchos objetos y sistemas naturales, como una disposición intencional de partes para la constitución de un todo, o como intencionalidad en la búsqueda de un fin y en especial un bien. Por supuesto, los seres vivos son los objetos naturales en los que este diseño real, objetivo, irreducible, se muestra de manera mas asombrosa.

    La ciencia, es la que, con sus descubrimientos cotidianos nos proporciona el conocimiento profundo de estas manifestaciones de orden en la Naturaleza, por ejemplo, en el descubrimiento de los códigos orgánicos, de la maquinaria sofisticadamente ingenieril que protagoniza los procesos de la vida, en las respuestas finalistas adaptativas ante las amenazas del entorno, en lo que Shapiro ha denominado ingeniería genética natural etc etc etc.

  4. La ciencia, con sus descubrimientos cotidianos, proporciona conocimiento sobre esos descubrimientos. Si se quiere aportar conocimiento sobre otra cuestión, hay que estudiar esa cuestión en concreto. Cualquier otra cosa, no es hacer ciencia, si no establecer analogías que no son válidas. Es decir, si queremos demostrar que la complejidad es fruto de un diseño inteligente, no vale con decir “Oooh, que compleja es la naturaleza, debe haber sido diseñada”, si no que hay que proponer una hipótesis concreta, y contrastarla con experimentación que, al menos, demuestre que en los casos estudiados la hipótesis no es falsa.

    Esto, claro está, si queremos, como dices, que sea la ciencia la que nos conduzca a ese concocomiento.

    Lo que no vale es usar los descubrimientos cientificos, o la ausencia de ellos en otros casos, para demostrar un proceso en el que se parte de antemano que:

    1) La ciencia no puede darle respuesta mediante el método científico
    2) Es un proceso originado por algo que no es observable

    Es un sinsentido.

    Saludos.

  5. depaso.

    ¿Qué te hace pensar que lo que no es observable no existe?
    ¿ni siquiera aunque sí sean observables sus efectos?
    ¿Porqué habríamos de aceptar una limitación a nuestra búsqueda de conocimiento de ese tipo?
    Me parece una posición muy poco inteligente.
    No es razonable imponerse que no existe nada más que lo que desde nuestra pequeñez y limitación seamos capaces de medir pesar o experimentar.

  6. Felipe,

    En ningún momento he dicho que lo que no es observable no exista. Y, por supuesto, mucho menos si sus efectos son observables. Por ejemplo, la fuerza de la gravedad no es observable y sí su efecto.

    Aquí nadie limita nada. Es más, si alguien aquí ha tenido el arrojo necesario durante la historia en la búsqueda del conocimiento, incluso pagando con la vida, han sido los científicos.

    Lo que pasa es que para que un efecto observable se asocie a un fenómeno se necesita algo más que lo que hace el DI. No vale con hacer conferencias diciendo lo lógico que parece que todo aquello que sea complejo deba haber sido diseñado, o hacer articulos basados en las excepciones o datos adversos de estudios científicos, o agarrarse a cualquier laguna de alguna teoría científica para intentar falsearla. Hace falta tener el valor suficiente para proponer una hipótesis, contrastarla, y elaborar una teoría que se cumpla en todos los casos conocidos. Y sin hacer trampas, como con el ojo de los vertebrados.

    Y, respecto a tu último párrafo, sigues con lo mismo. Nadie dice que se imponga que aquello que no sea observable no exista. Decimos que no se puede saber con certeza que un efecto se deba a un fenómeno no obsevable, o que no podemos obtener conocimiento real de ello.

    Es curioso como planteas nuestra pequeñez y limitación para obtener conocimiento desde el metodo científico, y la poca humildad cuando se trata de conocer, ni mas ni menos, que a Dios. Y eso sin poder recurrir a la observación y experimentacion! Sólo con la omnipotente razón humana.

    No te parece un tanto paradójico esto último, Felipe??

    Saludos.

  7. Efectivamente, no podemos saber con certeza que un efecto se debe a un fenómeno no observable. Por eso el DI no predica certezas sino que propone la inferencia a la explicación más razonable, tal como ya he dicho en mi anterior comentario.
    De todas formas, estas cuestiones encuentran una explicación más amplia en mi artículo recién incorporado a la sección Artículosde la web, y que queda presentado en el último post. Quizás te pueda interesar

    Un cordial saludo

  8. depaso,

    Tu eres un ser con capacidades intelectuales tales como la inteligencia, el raciocinio, la deducción lógica, está claro que tienes memoria y que dominas una habilidad de elaboración de pensamiento y comunicación que es el lenguaje.

    Utilizando todas esas capacidades, ¿me puedes explicar cómo se han generado si donde tú estás ahora, en el pasado no había más que una bola de hidrógeno y helio?

    A mi, mi convicción del Diseño no me lo da ninguna superstición. Simplemente abro los ojos, veo, pienso y llego a la conclusión de que la vida es un milagro. Y ese milagro incluye el que yo tenga capacidad para observarlo y valorarlo.

    Para mí, la superstición, la infinita credulidad, consiste en autoconvencerse de que el universo se ha hecho solo, la vida se ha hecho sola y los seres racionales se han hecho solos. Solo desde una irracionalidad religiosa se puede defender esa postura. En ese sentido, lo que no es para nada científico es el Neodarwinismo, que de hecho es una religión en la que la selección natural es Dios, Darwin su profeta y Dawkins el sumo pontífice.

    Sólo hace falta no cerrar los ojos para ver la grandiosidad del diseño que hay en el universo, en la vida, en el hombre. La razón lleva al Diseño, también conocido como Dios.

    El fundamentalismo lleva, por soberbia, al ateísmo naturalista. Os creéis tan grandes que os negáis a admitir que haya algo superior a vosotros. Como si el personaje de un videojuego se negara a admitir la existencia del programador y de la informática.

    La obra, compañero, nunca podrá entender a su autor, pero al menos sí que debería ser algo modesta como para reconocer su propia limitación.

  9. Es que, claro, si tenemos que empezar tan atrás la cosa se puede hacer tediosa, pero voy a intentar esquematizarlo para que se entienda de donde partimos y cual es realmente la incertidumbre del asunto:

    Del plasma primordial de quarks y gluones se forman partículas subatómicas. Demostrado por múltiples experimentos en el cern, por ejemplo. Esas subpartículas se unen para formar átomos, como bien describe la física moderna a través de las conocidas fuerzas correspondientes.

    Los átomos, por acción de otras fuerzas, de enlace atómico, se unen para formar moléculas, tal y como describe la química inorgánica.

    Entre esos átomos, está el de C (carbono), totalmente descrito por la química orgánica, el cual, por sus características químicas, la especial hibridación de sus orbitales atómicos, etc, etc… es capaz de formar un rico grupo de moléculas que forman (en sí mismas algunas, y como ambiente otras) la base material del fenómeno que resumimos como Vida.

    Sabemos que las moléculas organicas elementales de la vida son capaces de formarse (y, de hecho, lo hacen) en condiciones naturales.

    Hasta aquí, nada requiere la intervención de un diseñador.

    Sabemos, también, que en ciertas condiciones, esas moléculas se combinan para dar lugar a macromoleculas mas complejas (estructuras binarias, ternarias y cuaternarias, como en el caso de la combinacion de aminiacidos para dar proteinas). Esas condiciones, aunque no hay datos absolutamente concluyentes al respecto, muy probablemente se dieron en el momento geografico en el que comenzó la vida en la tierra.

    Esas macromoleculas, forman macrocomplejos bioquimicos, de forma expontánea, como membranas lipídicas, agregados proteicos, vacuolas intracelulares… Es más, si repetimos ese tipo de experimentos en las condiciones que, pensamos, estaba situada la tierra hace unos 4000 millones de años, se forman proteínas, precursores de ácidos ribonucleicos, vitaminas, enzimas…

    En resumen, los únicos puntos en los que cabe la discusión son:

    – El origen de la realidad (no del universo, ya que fue el bigbang) o, si se quiere, la respuesta a la pregunta “qué había antes del bigbang?”

    – El origen de las primeras moléculas con capacidad de transmisión de información y las primeras moléculas (pudiendo o no ser las mismas) con capacidad catalítica.

    Respecto al último punto cabe resaltar lo siguiente: Si las condiciones de la tierra en el momento del origen de la vida eran las que pensamos, deja de haber discusión, ya que en los experimentos de laboratorio se demuestra que es perfectamente posible la emergencia de ese tipo de moléculas. Pero bien, dejemos esto en el aire y digamos que cabe discusión.

    Una vez tenemos la primera célula, tenemos varias hipótesis viables respecto al origen de los eucariotas. Tenemos hipótesis, de amplio consenso, y camino de ser completamente demostradas, sobre el origen de los organismos pluricelulares. Ya se ha demostrado el origen de los animales. Y tenemos más que claro el origen de (si no todos) prácticamente todos los filos de su reino.

    El origen y evolución humano están más que claros. Tenemos, en su caso, un registro fósil amplísimo con multitud de fosiles de transición, conocemos como fue el origen de muchos mecanismos puramente humanos como el lenguaje, entre otros.

    Con el panorama que acabo de exponer, es pura necedad no reconocer un mecanismo evolutivo en la naturaleza. Repito, nos podemos agarrar al par de flecos sueltos que quedan para negarlo, pero desde mi punto de vista eso sería claramente negar la evidencia.

    Decir que no tiene explicación cómo de una masa de hidrógeno y helio surge el ser humano es muy poco serio, y muy poco justo, porque se lleva por delante los siglos de investigación científica y descubrimientos fundamentales que se han producido en campos como la física, la química, la biología, la cosmología, etc…

    Entonces, estamos discutiendo el origen de la primera molécula de la vida (ARN o ADN) o estamos negando la mayor?

    Hay que mojarse…

  10. Para empezar, lo de la necedad te lo puedes ahorrar, así como la clase de Ciencias Naturales, que la tengo bastante superada.

    Por eso se perfectamente que ninguna célula ha podido originarse por azar, porque el ADN es a la vez parte de la célula y necesario para que la célula funcione y se reproduzca, pero necesita al resto de la célula para actuar. ¿Qué fue antes, el ADN o las proteínas?

    Es ridículo que me cites los experimentos de Oparin, Haldane y Miller, que fueron honrados científicos que en su tiempo, con las limitaciones de conocimiento, realizaron experimentos en busca de la verdad. Pero claramente, estos experimentos deben ser contemplados en el apartado de la Historia de la Biología, y no en el campo de la Biología actual. Se enmarcan en la Biología pre-ADN.

    No me cabe ninguna duda de que si estos hombres vivieran hoy, en la era post-ADN, se disculparían, pues resulta indudable que sus teorías han sido refutadas irremisiblemente por el descubrimiento del ADN y su función en el desarrollo y reproducción de las células.

    Lo cierto es que el origen de la célula, y por tanto de la vida, sigue siendo un enigma. La tecnología con la que está hecha una célula no está al alcance del ser humano, y “siglos de investigación científica y descubrimientos fundamentales que se han producido en campos como la física, la química, la biología, la cosmología, etc…” no lo han resuelto, y resulta más evidente cuanto más se conoce sobre el genoma, el proteinoma, las entrañas de la célula.

    Todo lo que se especule luego con la evolución, sus mecanismos, el gradualismo del registro fósil (refutado por “la estasis es un dato” de Gould, por cierto), la incapacidad de las mutaciones para generar nuevas funcionalidades… es casi superfluo.

    Si la célula, la vida, no ha podido tener su origen en nuestra Tierra de forma natural (hasta el descubridor del ADN postuló la panspermia), fallan los cimientos para cualquier construcción teórica posterior.

    Si hubo diseño en el origen de la vida, nada impide que el diseño haya regido todo su desarrollo posterior.

    Por tanto, tu frase “Una vez tenemos la primera célula…” se apoya en el vacío. No tenemos ninguna primera célula, ni procariota ni eucariota, a partir de la cual poder explicar nada. Falla el origen.

    Que yo situara el punto de inicio para mi razonamiento en la bola de hidrógeno es anecdótico. La cuestión es que el paso del tiempo no convierte lo imposible en posible. Hay 3 saltos infinitos:

    -De la nada al Universo.

    -De la materia inmaterial a la materia viva.

    -Del nivel celular a la mente humana.

    Yo no se cómo esos saltos se han dado. Y tu tampoco.

  11. Siento sinceramente si se ha sentido aludido por lo de la “necedad”, juanfran. Mis disculpas si ha resultado ofensivo.

    De todas maneras, me disculpará si intento aclararle un par de cuestiines acerca de la “lección de ciencias” que me parece que no tiene muy claras:

    A la pregunta “que fue antes, el ADN o las proteínas”, la comunidad científica le diría que:

    1) El ARN
    2) Un precursor del ARN
    3) Pueden emerger de forma independiente, y luego interactuar.

    A la afirmación, “el ADN es necesario para que la célula funcione”, debo oponerme. Hay seres que usar ARN, y no ADN como molécula transportadora de la información genética.

    Para continuar, a mi también me causa nostalgia pensar en Oparin o en Miller, pero no me refería a ellos en ningún momento. Sus experimentos han sido revisados, reformulados, ampliados y modificados por varios científicos. Lazcano, Oró y muchos otros.

    Incapacidad de las mutaciones para generar nuevas funcionalidades? Primero, defina usted funcionalidad y luego seguimos hablando. Póngame un ejemplo concreto y le diré si hay no comprobación científica.

    Respecto a sus 3 saltos:

    1) Estoy deacuerdo. Ni lo sabemos, ni lo sabremos.

    2) Parcialmente de acuerdo. No lo sabemos, pero lo sabremos porque, a diferencia del primer punto, tenemos (o tendremos en breve) la posibilidad de estudiar planetas con condiciones similares o iguales a las de la tierra hace 4000 millones de años. Lo único que nos falta es una comprobación de condiciones. El mecanismo de la abiogénesis es perfectamente plausible.

    3) Absolutamente en desacuerdo. La ciencia es actualmente capaz, en términos generales (es a lo que me refería con “algunos flecos sueltos” anteriormente), de explicar toda la evolución biológica desde los primeros eucariotas hasta el ser humano.

    Respecto a esto último, otra cosa es que usted le quiera exigir más pruebas a la ciencia que al propio DI. En ese caso, reconozco que la discusión es difícil… Fíjese que usted al DI sólo le exige que sea lógico como explicación racional. A la ciencia le pide que sea lógica como explicación, que presente pruebas, y que explique la totalidad de fenómenos y casos, puesto que si alguno queda sin explicación se invalida el resto. No es muy justo, no?

    Y por último, y sin que sirva de precedente, voy a entrar en su juego de preguntas: Si un dios (o ser inteligente omnipotente, como quiera usted llamarlo) creó la vida, me podría decir de que manera, o a través de que mecanismo, lo hizo?

    Por otro lado, si usted reconoce la existencia de mecanismo naturales como causa (al menos de la mayoría, ya que en su caso la vida no entra en esta categoría) de los fenómenos naturales, cómo explica esos dos niveles de causalidad actuando sobre los mismos fenómenos? Es decir, usted parece creer que dios “emplea” las causas naturales de la transformación, pero no deja huella en ellas.

    Y, para finalizar: Qué predicción a futuro (otra de las características de la ciencia) hace el DI sobre la naturaleza?

    Saludos.

  12. Me permito terciar en el debate aprovechándome de mi condición de moderador para mostrar mi acuerdo total con el comentario de Juanfran.

    Pienso que las explicaciones de “de paso” sobre la certificación científica de la hipótesis evolutiva suponen una falsificación del verdadero conocimiento de la ciencia en esos puntos. Por resumir considero que la ciencia ha dejado claro (y ambos lo hemos comentado anteriormente) que la abiogénesis carece de una justificación solvente; en definitiva PARECE un milagro.

    Pero no solo eso, todos los pasos importantes en la hipotética historia gradual y fortuita de la evolución de las formas vivas resultan imposibles de fundamentar; la emergencia de las células eucariotas, de los organismos pluricelulares, de la reproducción sexual, la parición de los filos en el cámbrico, la aparición de infinitud de sistemas y procesos biológicos, como el aparato pulmonar de las aves, la explicación de los instintos, las facultades mentales en general y por supuesto la condición racional del ser humano. No es una cuestión de pequeños flecos, cada paso de estos supone una barrera infranqueable para la evolución.

    No es que la ciencia carezca de explicaciones definitivas, es que la ciencia ha explicado perfectamente la discontinuidad insalvable de estos saltos en la complejidad de los sistemas biológicos y en los procesos formales de gobierno de la vida como son los diferentes códigos orgánicos conocidos. El DI no es un argumento desde la ignorancia sino todo lo contrario, es un argumento que se refuerza con cada descubrimiento científico.

    Pero el DI no es una explicación alternativa al mecanismo darwinista de evolución. Es una propuesta que se ocupa de las causas, no de los mecanismos. Es un argumento que nos recuerda que el olvido de las causas finales y formales nos ha condenado a perder una perspectiva de conocimiento imprescindible para entender la realidad. El DI no propone mecanismos sino causas. Nadie sabe cómo ocurrió, pero es fácil colegir que no ocurrió de manera espontánea o fortuita y que alguna forma de intervención inteligente resultó imprescindible.

    En cuanto a la pregunta sobre las predicciones, personalmente no me parece oportuna. Ni las ciencias históricas ni las inferencias abductivas o hipotéticas de causa a partir de un efecto necesitan hacer predicciones para ser correctas como en el caso de las ciencias experimentales.

    Aún así, algunos proponentes del DI se han atrevido a realizar predicciones como cuando hace ya 20 años William Dembski predijo que una gran parte del considerado “genoma basura” acabaría resultando funcional. Los resultados del proyecto ENCODE así lo han confirmado.

    Saludos cordiales

  13. depaso,

    Me pregunta usted: “Si un dios (o ser inteligente omnipotente, como quiera usted llamarlo) creó la vida, me podría decir de que manera, o a través de que mecanismo, lo hizo?”

    Estará conmigo en que un robot no ha surgido del azar ni por evolución darwiniana, sino por diseño y manos de un ingeniero. ¿Acaso piensa usted que el robot puede entender al ingeniero que lo ha fabricado?

    Pues no me pida a mí, que soy una máquina de carbono, hidrógeno, oxígeno, nitrógeno y poco más, que entienda a quien me ha fabricado.

    Según su forma de pensar, si en un planeta lejano se hallara un robot, se deduciría que no ha surgido solo sino que ha sido fabricado por un ser inteligente. Pero si en un planeta se encontraran seres racionales, infinitamente más complejos que un robot, entonces se deduciría que han surgido solos.
    Es un absurdo descomunal.

    Respecto al ADN, elude la cuestión de fondo. El manual de instrucciones de fabricación (ADN o ARN) y las piezas para fabricar tanto la célula como el propio manual, se encuentran dentro de la célula. No se han podido generar solos y ala vez y unos codificar a los otros.

    Le reformulo mi pregunta: La información contenida en el ADN (o el ARN para sus excepciones) ¿es previa o posterior a las funciones metabólicas de las enzimas que codifica?

    O mejor: ¿Me está usted diciendo que en una vacuola se generó por azar la membrana fosfolipídica de un primera célula, que casualmente englogaba la adecuada cantidad de fosfato, bases nitrogenadas y azúcares para que casualmente en su interior se formara por azar una larga cadena de un polinucleótido que, casualmente, contenía todas y cada una de las instrucciones para fabricar todas las enzimas y proteinas estructurales, incluídas aquellas necesarias para su duplicación y la realización de todas las reacciones que intervienen en la mitosis para poder generar después dos células hijas, y que la vacuola además contenía todos los aminoácidos en las cantidades necesarias para ser ensamblados y formarlas?

    Si usted cree eso usted es un CREYENTE con mayúsculas. Sólo que usted a dios lo llama Azar, un Azar omnipotente, como buen dios.

  14. Les repito a ambos que aquellas cuestiones que ustedes contemplan como faltas de explicación científica eran así hace unas décadas. Es evidente que no están al tanto de los avances devenidos en los últimos años. Intentaré explicarles alguno de ellos, a ver si en alguno de estos posts somos capaces de centrar el debate sobre la realidad contemporánea y sin aludir constantemente a las década de los 50 y 60 del siglo pasado:

    Respecto al origen de los organismos pluricelulares, actualmente hay consenso científico debido a los últimos avances en análisis molecular y cultivos en laboratorio, que no hacen más que corroborar la teoría colonial. Es más, tenemos una doble confirmación tanto en el reino animal como en el de las plantas. Si quieren verlo por sus propios ojos, los estudios moleculares se centran en coanoflagelados y sus colonias y los de cultivo de laboratorio en algas verdes y su predador, un protozoo.

    La aparición de los filos en el cámbrico está también consensuada a falta de alguna duda en algún filo concreto. Aun así, resulta muy evidente ver la evolución desde los ancestros de los poriferos hasta los vertebrados. Me gustaría que me dijesen a que filo concreto se refieren y gustosamente les daré información actualizada al respecto.

    Lo de la “complejidad irreductible”, tampoco es un buen argumento en nuestro tiempo. Tal y como avanza la ciencia, los sistemas de este tipo van poco a poco desapareciendo de la lista de los defensores del DI. Que quedan algunos sistemas y mecanismos de los cuales no somos capaces de explicar su origen? Por supuesto. Pero la ciencia sigue avanzando y sigue explicando cada vez más fenómenos. No es un sistema perfecto, pero es un buen sistema. El mejor que tenemos, de hecho.

    Aun así, el problema fundamental es aquel al que me refería antes: La ciencia no es perfecta. Es algo que he reconocido varias veces aquí. La ciencia es lenta, la ciencia emite hipótesis erróneas a veces, y la ciencia es limitada, ya que requiere la repetición de los pasos naturales observados en laboratorio y, bien a veces no existe la tecnología necesaria para hacerlo, bien no conocemos alguno de los pasos.

    En cualquier caso, eso no inválida lo que si sabemos. Y lo que si sabemos en muchas de estas cuestiones, es suficiente para dar una explicación verosímil y plausible. Que ustedes quieren defender otra, perfecto, pero es tirarse piedras sobre su propio tejado negar que la nuestra es, como mínimo, igual de verosímil que la suya, solo que la nuestra aporta evidencia experimental de los pasos que sí puede, porque tiene las herramientas necesarias, explicar.

    Además, la ciencia no se puede simplificar, como hacen ustedes a veces cuando cargan sobre el darwinismo, como si fuese la única teoría que explica la evolución. No es así. El fenómeno evolutivo se explica en muchos casos a través de mecanismos darwinistas, pero en otro casos, son otros mecanismos evolutivos los que operan. Esos casos, aunque la teoría darwiniana no fuese cierta, serían prueba contrastada de que, de hecho, el cambio profundo (la reproducción sexual, el primer eucariota…) puede emerger de forma natural.

    Saludos.

  15. Decía el prestigioso científico francés Pierre Paul Grassé que la biología nos enseña lo que son los organismos vivos hoy y ahora, pero que la evolución era asunto propio de la paleontología. Por eso, las hipótesis fantasiosas que no se apoyan en la existencia de datos conocidos y que además carecen de posibilidad de ser sometidos a verificación o falsación tienen muy poco de ciencia.
    En el libro clásico “Evolución” de Dobzhansky, Ayala et al se dedica únicamente dos de 600 páginas a la emergencia de organismos pluricelulares, quizás el más importante de los eventos transicionales en la historia de la vida, y se asume que la teoría carece de datos en el registro fósil que nos permitan “confirmar” la hipótesis colonial. Se trata de una mera especulación que se olvida del salto ontológico insalvable que existe entre una agrupación cooperativa de organismos unicelulares y un organismo pluricelular

    La paleontología , en este caso, como en todos, nos habla de la aparición de las formas vivas de manera abrupta, seguida de un período indefinido de estasis o permanencia en la forma, y sin antecedentes claros identificables. El resto es cuestión de fe.

    Más sobre estos temas aquí.

    http://www.darwinodi.com/el-nuevo-articulo-de-paul-davies-sobre-la-informacion-y-el-origen-de-la-vida-i/

    http://www.darwinodi.com/el-nuevo-articulo-de-paul-davies-sobre-la-informacion-y-el-origen-de-la-vida-ii/

    http://www.darwinodi.com/el-nuevo-articulo-de-paul-davies-sobre-la-informacion-y-el-origen-de-la-vida-ii/

    http://www.darwinodi.com/el-nuevo-articulo-de-paul-davies-sobre-la-informacion-y-el-origen-de-la-vida-iv/

    http://www.darwinodi.com/el-nuevo-articulo-de-paul-davies-sobre-la-informacion-y-el-origen-de-la-vida-v/

  16. Juanfran, hay varias hipotesis al respecto. Lo repito: el origen de la vida no tiene ninguna teoría consensuada. Hay varias hipotesis. Todas igual de respetables que la teoría (curioso que ustedes si se atribuyan ese rango científico. La ciencia no se atreve a tenor de la escasa confirmación experimental) del DI.

    Felipe, repito: Se hace un análisis molecular. Resulta que los coanoflagelados son el pariente lejano mas próximo a los animales (se confirma). Forman colonias con proto-divison de funciones y diferenciación celular. Estas celulas, se parecen enormemente a las células de los poríferos (tanto a las formas flageladas, como a las ameboides). Es más, la propia conformación de estas colonias de parece muchísimo a lo que debería ser un estadío embrionario animal primitivo. Sinceramente, me parece una explicación como mucho más respaldo que la del DI.

    No es cuestión de fe Felipe. Por ejemplo, la hipótesis de la fagotrofia, respecto al origen de la emergencia de la pluricelularidad, está demostrada empíricamente como te decía. También está demostrado que la pluricelularidad emergió en distintas ocasiones en la evolución de la vida de forma que se pudo producir a través de este mecanismo y de otros.

    Pareces defender un concepto raro de pluricelularidad Felipe. Los seres pluricelulares tienen 2 características: 1) que poseen diferenciación celular y que sus células presentan división de funciones y 2) que se reproducen por mitosis y meiosis. Para ello, las células deben identificarse y unirse a otras células. El primer punto se cumple claramente en este grupo de seres vivos (celulas flageladas y ameboides), y recientemente se ha descubierto que poseen varias de las moléculas necesarias para la comunicación básica celular mediante señalizadores quimicos que intervienen en procesos orgánicos fundamentales en los seres pluricelulares.

    La simbiosis, la integración y la cooperación son cruciales para explicar algunos de los fenómenos más importantes de la biología y, de hecho, constituyen mecanismos evolutivos en sí mismos.

    Por qué, si asumimos (ya que está demostrado) que las mitocondrias y cloroplastos tienen un origen simbiótico no puede tenerlo la pluricelularidad?

    Respecto a la cuestión de la aparición abrupta de formas de vida y los periodos de estasis, es que la evolución es así. El concepto clásico (incluso moderno, distinguiéndolo del contemporáneo) del darwinismo está desfasado. La comunidad científica ya no maneja el concepto simplista de que los organismos evolucionan por pequeños cambios genéticos producidos al azar. La evolución es un fenómeno en el que participan muchos factores: por un lado, la genética, modulada además por la epigenética, por otro lado, los procesos simbióticos, y estos factores se limitan por el medio ambiente. Sólo cuando este es suficientemente adverso, se producen fenómenos como la especiación. Y por eso las grandes extinciones no son más que el caldo de cultivo de un gran (en la medida que sea) salto evolutivo: la aparición de las cianobacterias, los eucariotas, los seres pluricelulares, los animales, los dinosaurios, los mamíferos, el hombre…

    La cuestión no es si los organismos modulan genéticamente, cooperan, se fusionan, y eso, bajo presión ambiental deviene en la evolución del organismo a un estado biologico superior. Eso ocurre. Es así, y esta demostrado. Las mitocondrias, el DNA, el flagelo, la notocorda, el cerebro humano, no han sido diseñados. La cuestión es “Por qué”, no “Quién”.

  17. de paso:

    En biología evolutiva nada está “demostrado”. Es todo una gigantesca especulación como corresponde a una ciencia histórica. La fagotrofia es desde luego una hipótesis, como la endosimbiosis seriada, ninguna evidencia empírica pueden aportar en su favor. Además, en ambos casos son hipótesis que se aplican a estudiar la naturaleza química de los materiales implicados, las semejanzas moleculares entre distintos organismos y se olvidan precisamente de aquello que constituye la esencia de la vida: el gobierno formal de los procesos. Lo que hay que explicar en la eucariogénesis es el origen del código splicing que es la característica fundamental de las células complejas, que supone un control y una “elección” permanente de la célula en el gobierno de los procesos de la vida produciendo en cada caso, de manera perfectamente finalista, el mensaje necesario. Ya de paso, que nos expliquen el origen del spliceosoma, las 40 o 50 proteínas específicas que componen el aparato que opera el código. eso sin hablar de la diferencia entre los códigos splicing de los distintos tipos de células en las diferentes especies etc etc.

    Otras lecturas recomendadas para estos días vacacionales:

    James Shapiro: “Evolution: A View from the 21st Century”
    Thomas Nagel: “Mind and Cosmos:Why the Materialist Neo-Darwinian Conception of Nature Is Almost Certainly False”

  18. La hipótesis SET esta DEMOSTRADA en 3 de sus 4 pasos. El 4° paso está en camino de serio, puesto que ya tenemos varias pistas.

    Felipe, niegas que las mitocondrias proceden de una proteobacteria, que los cloroplastos proceden de una cianobacteria, y que el nucleocitosoma proviene de una arquea? Sigues manteniendo, a pesar de la evidencia experimental, que esos orgánulos han sido diseñados?

    Podemos discutir el origen de los centriolos y del centrosoma, ya que aun no hay evidencia experimental concluyente, pero el resto es indiscutible.

    Te he relatado un experimento concreto que demuestra que la hipótesis fagotrofica se cumple en algas verdes, ancestros de las plantas.

    Cual es, según tú, el origen de las mitocondrias? Y de los organismos pluricelulares? Un ser inteligente que solo hace acto de presencia “a veces”, en según que procesos y según que tipo de organismos? Un poco extraño, no? Tanta omnipotencia para ser causa de sólo una parte del fenómeno?

    En cualquier caso, creo sinceramente que esta conversación está viciada de partida. Yo te hablo del ARN y tu me sales por el origen de orgánulos y funciones y la emergencia de la pluricelularidad, yo te respondo hablando de evolución, genética y simbiosis, y tu me sales por biología molecular, proteómica… Además, te pongo ejemplos concretos, casos concretos y experimentacion con resultados contrastados sobre ellos, y tu me respondes con generalidades, o pasas o otro subcampo.

    En cualquier caso, responderé a la pregunta concreta que haces acerca del origen del spliceosoma: El origen es el ARN, igual que el del Ribosoma. Se ha demostrado que la actividad catalítica del spliceosoma la llevan a cabo dos moléculas de ARN, las cuales, igual que se ha demostrado con el Ribosoma, tienen origen en un antepasado molecular común, ya que dichas moléculas están presentes en prácticamente la totalidad de las ramas de la vida. Ya ves, parece que la hipótesis del mundo de ARN no es tan descabellada al fin y al cabo…

    Por otro lado, también Lyn Margulis argumentó magistralmente el origen del corte y reparación del ADN en bacterias como mecanismo sexual, y es ahí donde hay que buscar el origen de la célula eucariótica. Ya estaba inventado. Sólo se mejoró el proceso.

    Los defensores del DI tienden a subestimar al ARN y sobrevalorar al ADN y las proteínas. Será tal vez para desviar la mirada del agente crucial de todas esas preguntas?

  19. de paso

    En biología evolutiva, repito, nada hay “demostrado” ni nada hay “indiscutible”. Son muchas las hipótesis que se barajan, en concreto sobre la génesis de la célula eucariota por seguir con el ejemplo. Si fuera tan evidente ya le habrían dado a alguien el premio Nobel por el hallazgo.
    Los científicos serios que se dedican a la investigación de este asunto utilizan un lenguaje mucho más prudente. Mira por ejemplo como se expresa en su último trabajo de 2015 un clásico de esta disciplina Eugene Koonin:

    “The origin of eukaryotes is one of the hardest
    problems in evolutionary biology and sometimes
    raises the ominous specter of irreducible complexity.”

    El problema es que los científicos evolucionistas afrontan el problema desde la perspectiva de la secuenciación de genomas como si la identificación del origen de los materiales fuera lo único relevante para definir el proceso de emergencia de la célula eucariota. Lo que nos separa a los proponentes del DI de la teoría evolucionista convencional es la definición del explanandum. Por ejemplo, yo no niego que el origen de las mitocondrias pueda rastrearse hasta las proteobacterias o el de los cloroplastos a las cianobacterias. Lo que argumento es que tal inferencia no nos dice cómo pudo haber surgido de manera fortuita y espontánea una célula eucariota, ya que lo que es preciso explicar no es lo que tienen en común estas células con organismos precursores sino lo que no tienen en común con dichos organismos.
    Una célula eucariota, cuyo volumen normal es de 1000 veces el de una bacteria de tamaño medio, presenta órganos, materiales, sistemas metabólicos, maquinaria molecular, procesos de regulación y control, códigos orgánicos y , en definitiva un gobierno formal, un orden y una organización funcional que no se encuentra en ninguna célula bacteriana, por mucho que se coman las unas a las otras.
    La vida no es un mero agregado de materiales, y nosotros no somos una mera sopa de proteínas; las secuencia genéticas no prescriben la forma biológica, simplemente aportan los materiales de los que se sirve la célula para funcionar. Lo que hay que explicar es el origen del principio de unidad y de agencia que caracteriza el comportamiento finalista de los sistemas biológicos. Lo que hay que explicar es el origen de la información biológica, no como mero agregado de moléculas, sino como portadoras de significado y función.
    Lo que hay que explicar es el misterio de la causación, el enigma del origen de los instintos como propensión conductual hereditaria y su conexión con la base biológica en la que supuestamente residen (entre muchas otras cosas)
    Lecturas recomendadas para hoy:

    Denis Noble: “Genes and Causation”
    Javier Sampedro: “Deconstruyendo a Darwin” (en especial pag 60 y ss.)
    Suzan Mazur : “The Paradigm Shifters”
    Tasi y Hornyanzsky: “Nature´s I.Q.”

  20. Creo que las siguientes palabras de Sir Paul Nurse (Presidente d ela Royal Society)de Londres) ayudarán a entender lo que quiero decir en mi comentario anterior

    “Paul Nurse: It may require a different sort of language, by which I mean, quite often what biologists do is make interaction maps. Does A touch B touch C touch D and so on.
    But, in fact, the nature of those interactions varies. Sometimes they just touch and do nothing. Sometimes they touch and turn into something else. Sometimes they touch and change another connection.
    Using simple network analogies, like transport networks for example — it’s not appropriate because it’s not reflecting the biology. It’s reflecting a man-made simplified interaction network. So we may need different language which could lead to different mathematics to describe this — and that this is not going to be intuitive, to go back to an earlier point.
    We perhaps have to think, I’ve sometimes argued this, of better ways to move from the chemistry of life, which we’re rather good at describing, into how that chemistry is translated into the management of information. . . .”

  21. depaso,

    Si el origen de la primera célula no tuvo nada de trascendente, ¿cómo es que no se ha podido fabricar ninguna célula en ningún laboratorio?

    ¿O piensa usted que es sólo cuestión de tiempo que ésto se pueda conseguir?

  22. Mira Felipe, al final de la jugada la cuestión es mucho más sencilla que lo a veces pueda parecer por nuestras discusiones. Al final, la questión es: yo, por ejemplo, se que no puedo demostrar que el origen del espliceosoma se haya en un mecanismo bacteriano, ni que el origen del centrosoma se encuentre en un fenómeno de simbiosis con una bacteria. Pero al menos yo propongo un mecanismo factible, plausible, e incluso probable, de cómo pudo ocurrir dicho fenómeno. El DI, no. Y no solo no, si no que niega al ser humano la posibilidad de conocimiento de ese mecanismo (en esta website lo han mencionado algunos).

    Ahora bien, a diferencia de si fuese un creyente del DI, pese a que ninguno de los dos podemos demostrar nuestra hipótesis, yo tengo un almacén lleno de fenómenos que son totalmente coherentes con mi teoría general. El centrosoma no, el espliceosoma tampoco, pero sí la mitocondria, el cloroplasto, la membrana plasmática, el nucleosoma… Esos, y muchos más, sí.

    Y, siendo así, porque si tengo explicación científica a multitud de fenómenos, de equiparable complejidad biológica, tengo que buscar una explicación divina a unos cuantos sobre los cuales no tengo demostración (aun)? Y, más aun, una explicación que no propone ningún mecanismo en concreto.

    Porque, seamos serios. Bien, lo hizo Dios pero, cómo lo hizo? Si es tan impepinable (según la argumentación del DI), debe de ser también posible explicar cómo lo hizo o, al menos, emitir una hipótesis al respecto… Lo hizo con algún tipo de poder mental? Usando algún artefacto divino construido por él? Lo hizo sólo o ayudado por otros seres inteligentes y omnipotentes?

    La verdad es que, teniendo en cuenta que no nos hace falta una intervención divina para explicar una gran mayoría de fenómenos naturales, como ya dije en otro post, dicha posible intervención solo puede ser a través de la propia creación de las leyes naturales, PERO (y lo pongo en mayúsculas con toda la intención) ¿por qué se nos permite el conocimiento del nacimiento de las estrellas, la formación de agujeros negros, la creación de elementos químicos, la manipulación de la propia materia, de la luz, del origen y naturaleza de la mayoría de procesos biológicos, PERO no de un pequeño puñado de fenómenos, algunos de ellos mucho menos trascendentes que los que he citado anteriormente?

    Me gustaría que nos dieses tu opinión (que supongo es la del DI) al respecto.

    Saludos.

  23. Juanfran, que yo sepa, a día de hoy el LHC sólo afirma la POSIBILIDAD de crear un agujero negro invitro (en laboratorio). No se ha hecho todavía . Siendo así, duda usted también que los agujeros negros se formen por el colapso de estrellas con cierta masa y deduce automáticamente que los agujeros negros fueron diseñados y creados por un ser divino, no? Como no se han podido crear en un laboratorio…

    Respecto al caso concreto que nos atañe, no, no creo que la vida se pueda crear in vitro. Más que nada porque un experimento de ese tipo necesitaría seguramente varios cientos (muy probablemente más cerca a la cifra de miles) de años para completarlo, que es lo que la materia (probablemente) tardó en pasar del estado químico (orgánico) al biológico.

    Lo que si se podrán hacer son pequeños “frankensteins” de laboratorio donde todas sus partes hayan sido creadas invitro, pero evidentemente eso no es crear vida. Eso solo demuestra (aunque ya es mucho) cómo funciona la vida, no qué es la vida y cómo surgió.

    Sinceramente, creo que siguen errados en la pregunta. La cuestión no es “El por qué de la vida”, si no “¿por qué todo tiende irremediablemente a la complejidad?”.

  24. depaso:
    Por supuesto que hay muchos fenómenos que pueden explicarse por la composición de la materia y las reglas que rigen la interacción entre los cuerpos naturales. Todo lo que se refiere al mundo inanimado entra en esa categoría. Pero no pasa lo mismo con los organismos vivos. Hay un salto ontológico entre el mundo inanimado y los seres vivos. La vida no se puede reducir a leyes físicas o químicas. Los vivientes se caracterizan por una capacidad agente, (hacen cosas) que además está orientada a fines. La finalidad trasciende todo, hay finalidad en la composición estructural de los organismos, hay una teleología manifiesta en los procesos de desarrollo embrionario, hay causación descendente porque el todo condiciona y prescribe los eventos a niveles jerárquicamente inferiores, hay una orientación a metas y fines en la conducta de los vivientes que buscan permanentemente la supervivencia y la reproducción…
    El DI es la corriente que asocia el “orden” existente y observable en los seres vivos a una causa inteligente. No se plantea cómo surgieron ni qué mecanismos propiciaron su aparición. Se limita a constatar la exquisita complejidad funcional de sus estructuras, la finalidad de su comportamiento etc. De ello, nuestra condición de seres racionales nos impulsa a inferir una causa inteligente en el origen. (Por cierto, el concepto religioso de Dios no pertenece al discurso del DI). Y ello por dos motivos, uno porque sabemos que los agentes racionales permanentemente idean y crean orden (decía Aristóteles que el orden es el “asunto” del sabio); dos porque entendemos que las leyes repetitivas y no finalistas de la materia nunca han generado complejidad funcional alguna, nunca han hecho surgir fines ni metas, ni intencionalidad o direccionalidad a dichos fines.
    El DI no se ocupa de los mecanismos sino de las causas. Estudia eso sí, los mecanismos que conocemos, pero no considera que los mecanismos de adaptación y modificación biológicos que observamos, puedan ofrecer (más allá de osadas especulaciones) explicaciones razonables para la emergencia de la vida en un universo inanimado, ni para la emergencia de los diversos hitos que parecen jalonar la historia de la vida en nuestro planeta.
    Lectura muy recomendable: The Origin of Life Circus (Suzan Mazur, 2014). Más de 30 expertos de reputación mundial ponen en evidencia la absoluta falta de consistencia de las teorías al uso sobre el origen de la vida.

    Un cordial saludo

    Felipe

  25. Felipe, de la parte inicial de tu discurso parece desprenderse la idea de que las leyes que rigen los fenómenos naturales no directamente relacionados con la vida no son las mismas que las que rigen a los fenómenos biológicos. Esto simplemente no puede ser así, ya que los componentes materiales de los entes vivos son los mismos que los de la materia inanimada. Y si en un asteroide los rigen ciertas leyes, también lo hacen en una célula.

    Respecto al hecho de desvincularos del concepto de Dios. Bien, pero claro, cosas como “la belleza de la creación” o el “Misterio” de los mecanismos no os ayudan demasiado para alcanzar este fin…

    Dices que las leyes que rigen la materia inanimada nunca han generado complejidad funcional alguna, y eso es harto discutible. Podemos discutir sobre el nivel de complejidad, pero que se tiende a ella y que es funcional no tiene discusión. Por ejemplo, se ha demostrado la capacidad auto catalítica del ARN. Es más, se ha demostrado su capacidad evolutiva bajo, únicamente, las leyes químicas. Eso es generacion de complejidad que, además, es bien funcional.

    Pasar de un electrón y un protón a un átomo, o de un átomo a una molécula es generar complejidad funcional también. Intentemos ser precisos y acotar el nivel de complijidad del cual discutimos…

    Volviendo al tema del mecanismo, entiendo que queráis dejarlo a un lado del discurso, pero debes entender que ello incapacita al DI para ir más allá de la mera especulación racionalista. En el caso de que el DI tuviese razón, y la vida hubiese sido diseñada por un ser sobrenatural, jamás lo sabríamos, ya que jamás podremos conocer el mecanismo de acción subyacente y, por tanto, el fenómeno en sí y sus efectos. O sea, vosotros mismos os condenáis al eterno desconocimiento del fenómeno asociado a la generación de la vida.

    Por otro lado, no se si el contra argumento de “nos ocupamos de las causas, no del mecanismo”, implica que algún otro se va a ocupar de ello. Sería como decir que me voy a ocupar de conocer las causas de los cambios de fase de la materia, pero no del mecanismo por el cual se producen esos cambios de fase (¿?). Es bastante extraño, la verdad. Más que nada, porque si sabes cual es la causa de un cambio de fase (los cambios en la relación presion-temperatura) es bastante automático deducir, al observar la reversibilidad del cambio al revertir las condiciones, sin variación de la naturaleza de la sustancia, que el mecanismo estiba en un cambio de la estructura molecular tridimensional de la sustancia, como consecuencia de esos cambios de presión y temperatura. Ergo, si la única posibilidad del origen de la vida fuese la creación por parte de un diseñador, debería ser posible establecer (al menos) un hipótesis sobre el mecanismo de dicha creación que fuese fuese congruente con la causa.

    Aunque claro, tal y como escribo me doy cuenta que mi argumento es fácilmente desmontable por el DI. Me comentasteis una vez que dicho ser inteligente es omnipotente, omnisciente y que estaba fuera del espacio, el tiempo, y en general las leyes naturales. Es como un comodín argumentístico…

    Saludos cordiales para ti también.

  26. 1. Lo que he querido decir es que los procesos de la vida aun estando sometidos a las leyes de la física y la química no se explican suficientemente por ellas. Si yo decido subir a un monte toda mi excursión estará limitada y sometida a las leyes de la física; sin embargo las leyes de la física no explican mi comportamiento agente. El impulso íntimo que determina mi conducta escapa a la predicción determinística de los procesos físico-químicos. Esto es lo que decía Schrödinger en su clásico “What is life?” hace más de 60 años donde apelaba a desconocidas leyes de la biología todavía por descubrir para entender la conducta agente de los seres vivos. Lo que caracteriza a los vivientes, decía Schrödinger es precisamente que “hacen cosas”.
    Igualmente, en un reciente artículo del filósofo-biólogo materialista Massimo Pigliucci éste incide en la característica peculiar de la vida con relación al mundo inanimado, la teleología u orientación a fines, algo que escapa al determinismo de las cuatro fuerzas naturales que conocemos y que precisa de una explicación.
    2. En efecto, el concepto de “complejidad” como el de “información” exigen ser acotados ya que a menudo se produce un abuso y una manipulación de los mismos que permite defender prácticamente cualquier postura, a veces de manera contradictoria. Personalmente me gusta utilizar más el concepto más filosóficamente tradicional de “orden”. Entiendo por orden un valor, una función, una disposición a fines. El orden es la característica específica de la vida y lo es de dos formas. Una, como la disposición de las partes que genera un todo con un bien propio (diseño). Otra, como la ordenación a fines de la conducta agente (teleología).
    Las leyes naturales (las cuatro fuerzas) son redundantes y ciegas, no conocen de fines ni pueden generar valores o función. Así lo argumentaba el filósofo (también materialista) Thomas Nagel en su reciente y polémico libro “Mind and Cosmos”.
    3. El tema de los mecanismos y las causas merece una atención más detallada. Para entender mejor mi argumento es preciso recordar que la concepción moderna de la ciencia ha despreciado la versión tradicional de las cuatro causas y ha reducido su perspectiva únicamente a las causas materiales y eficientes. Con esta perspectiva, mecanismos y causas se confunden ya que efectivamente se pretende explicar suficientemente la realidad es términos mecanicistas y reduccionistas. Sólo se contempla la causación ascendente (bottom-up). Lo que defendemos los proponentes del DI es que dicha perspectiva resulta insuficiente y que los fenómenos de la vida no pueden ser entendidos si dejamos de lado la noción de la forma (diseño) y de la finalidad (causa final). Así por ejemplo, cualquier proceso de desarrollo embrionario exige una interpretación de causación descendente (top-down) en donde la forma adulta participa como referencia ineludible de los eventos que tienen lugar a un nivel jerárquicamente inferior. Estas dimensiones de causalidad trascienden la noción de mecanismo, completan la idea de producción eficiente. Por supuesto el conocimiento de los mecanismos nos ayuda a conocer mejor todas las perspectivas de causalidad concurrentes en un fenómeno, pero a veces, determinadas perspectivas causales (la orientación a fines por ejemplo) se nos hacen evidentes sin necesidad de conocer suficientemente todos los mecanismos implicados en un proceso.
    4. Hay que tener en cuenta, como ya he dicho en comentarios anteriores que el diseño inteligente no busca respuestas históricas al fenómeno de la vida, simplemente relaciona el concepto de orden existente y observable aquí y ahora con el origen necesariamente intencional de dicho orden. Pero eso no quiere decir que los autores del DI se abstraigan del estudio de los mecanismos de la vida y del origen histórico de las formas vivas. Muy al contrario, viven muy intensamente los avances científicos más actuales. Si visitaras con asiduidad las páginas que se ocupan de la promoción de las tesis del DI verías que la mayor parte de los comentarios o posts que cotidianamente se publican se dedican a divulgar y comentar trabajos científicos en el campo de la biología o de la física. La ciencia es una, y es la misma para todos. Podemos discrepar en las interpretaciones de los datos pero no podemos discrepar sobre los datos. Los datos del proyecto ENCODE sobre el carácter funcional de las secuencias del genoma son los que son. A partir de ahí podemos discutir las implicaciones y alcance de las conclusiones que de ellos se pueden derivar, pero los datos son los mismos para todos.
    5. Paradójicamente, en la actualidad son los autores materialistas quienes han emprendido un camino epistemológicamente problemático al abandonar el piso firme de los mecanismos sin querer renunciar al ámbito más etéreo de las causas. El paradigma cambiante en la biología se amolda a reconocer la falta de consistencia de los mecanismos tradicionalmente entronizados del proceso evolutivo (mutación fortuita + selección natural) pero aferrarse en todo caso a las consecuencias metafísicas de dichos mecanismos (proceso no guiado, fortuito, no finalista). Si se parte de una perspectiva reduccionista de sólo causas materiales y eficientes, este nuevo rumbo resulta contradictorio. Máxime cuando muchos de los nuevos “mecanismos” que se reivindican (secuencias virales, genes saltarines, transferencia genética horizontal, metilación y otros mecanismos epigenéticos, mutaciones dirigidas, mecanismos de ingeniería genética natural etc etc>) tienen un tufillo de finalidad verdaderamente llamativo.

  27. Felipe, sinceramente, no entiendo nada. Sólo abres interrogantes. No aportas ninguna solución a ninguna de las ecuaciones. Sólo leo un constante “como las cosas son así, la única respuesta es Diseño Inteligente”. Seguido habitualmente por un “no tenemos porque explicar nada al respecto” pero luego, sin embargo, veo reivindicaciones como querer darle al DI un estatus científico, exigir financiación, reconocimiento docente y cosas por el estilo… Totalmente incongruente.

    Voy a ser benévolo y dejo de lado las preguntas que validarían un estatus científico para el DI y te hago algunas que deberían tener respuesta dentro de una teoría cualquiera (cientifica, o no):

    Dices que hay una serie de mecanismos que dan cierto tufillo a finalidad. Muchos de esos mecanismos son correctores (o necesitan ser corregidos). Incluso el propio hecho de aceptar que algunos fenomenos son fruto de la evolucion natural, y otros surgen en distintos momentos de la historia natural (segun el DI, vease, la eucariogenesis, la pluricelularidad…) mediante diseño “sobrenatural”, implica que el diseñador necesita intervenir cada x tiempo para corregir el propio diseño. Entonces, ¿Por qué el diseño es ineficaz?

    ¿Cual es, según el DI, la última estructura (y/o función) que ha sido creada por el Diseñador?

    Las intervenciones del Diseñador, ¿Tienen como objetivo mejorar las especies? Y, esas intervenciones, ¿se hacen al azar?

    Si la gran diferencia con la materia inanimada es la orientacion a fines, y el fin más básico, común a todas las formas de vidas, es la perpetuación de la propia vida, ¿Cómo explica el DI la ineficiencia en el “diseño” del sistema reproductivo humano, especie más evolucionada del árbol de la vida?

    Quedo a la espera de las respuestas!

    Saludos cordiales.

  28. Hablar de la ineficiencia del sistema reproductivo humano me parece poco serio. Sobre todo si consideramos la fantástica armonía de todos los sistemas de la biología del ser humano que le permiten actuar e interactuar en el medio para la búsqueda de plenitud en la culminación de todas sus aspiraciones y capacidades.
    Cualquiera de los miles de sistemas biológicos, maquinarias moleculares funcionales, procesos finalistas de regulación, códigos orgánicos y sistemas cibernéticos de gobierno que sustentan la vida es por sí mismo un canto a la necesidad de una causa inteligente en el origen. Por supuesto el que no lo quiera ver no lo verá nunca.

    Insistes en los mecanismos, cúando, cómo interviene el Diseñador…
    No lo sabemos, nadie lo sabe, pero la necesidad de un origen inteligente, intencional, se deduce del orden existente en la Naturaleza y los objetos naturales. No quererlo ver es una claudicación intelectual mayúscula.

  29. No, que va Felipe. Simplemente intento pensar sobre el fenómeno con el rigor que requiere. Lo fácil es lo contrario: rendirse a que la única explicación es una de tal complejidad que escapa a nuestras posibilidades de conocimiento. Pensar que solo a través de la “revelación” que supone la belleza del fenómeno, podemos deducir que las cosas han sido de tal o cual manera es, cuanto menos, y siendo muy benévolo, una falta de rigor (y de curiosidad) enorme.

    Ya deberías haber notado que no soy un materialista recalcitrante, ni un forofo del darwinismo clásico, precisamente…

    Respecto al único punto que comentas, a mi lo que me parece poco serio es preguntar por peras y que me respondan por las manzanas. Que tiene que ver que el ser humano esté en la copa del árbol evolutivo en muchas de sus características con explicar algunas de las cuales en las que no es así la cosa? Te lo voy a explicar más claro: Hoy en día en humano “ejerce activamente como diseñador”, a bajo nivel, del proceso reproductivo humano (mediante la fecundación invitro y la selección e implantación de embriones), y es bastante más eficiente que la propia naturaleza humana. Quieres decir que somos mejores que el Diseñador sobrenatural? O es que, acaso, ese diseñador ha introducido conscientemente la imperfección en su diseño por que tiene un “Plan” que escapa a nuestro conocimiento?

    Yo reconozco que en el fenómeno de la vida hay algo más que materia y que las teorías actuales no dan una explicación 100% satisfactoria al fenómeno. Ahora, de ahí a quedarme en la explicación pueril que da el DI al respecto, hay un gran trecho. Yo no soy capaz de creer en algo porque, simplemente, la causa a ese fenómeno sea factible y no tenga otra que lo explique. Y, aun si fuese así, lo que nunca haría es resignarme a pensar que los mecanismos por los que se manifiesta el fenómeno son incogoscibles y que nunca voy a poder conocer nada más allá de la causa ultima (y sólo de forma racional). Es más, jamás osaría defender esa teoría en la que pudiese creer en unos tribunales, exigiendo un status científico, una financiación, un reconocimiento docente, etc… Eso solo se justifica si detrás de esa “creencia”, hay Fe y movimiento pseudo-religioso (si no puramente religioso) organizado.

    Una lastima que el DI no pueda responder a ninguna de las preguntas que he lanzado. Le daría un aspecto más serio a la teoría.

    Saludos cordiales.

  30. depaso:

    Intento identificar el elemento fundamental de tu crítica al DI. Básicamente tengo la impresión de que tu insatisfacción con la propuesta radica en que carece de una descripción mecanística de la forma en que un hipotético diseñador habría intervenido como causa eficiente en los procesos y que tal desconocimiento supone una falta de consistencia de la teoría, y lo que es peor, una dejación de la aspiración racional al conocimiento de las cosas que debería presidir toda búsqueda legítima de conocimiento racional. Hablas de conformarse con una explicación “simplista” en vez de profundizar en la búsqueda del conocimiento a través de la investigación…

    Me sorprende tu crítica; es posible que yo no me haya sabido explicar adecuadamente si bien creo haber dicho en anteriores comentarios que el DI se nutre precisamente del conocimiento científico más avanzado. Pongamos algunos ejemplos:

    1. Las conclusiones del programa ENCODE han revelado la existencia de una gran mayoría de ADN funcional (tal como habían predicho hace años proponentes del DI) y en contra de la opinión mayoritaria entre los evolucionistas darwinistas de que el ADN no codificante era “ADN basura”
    2. El reciente experimento del equipo de Craig Venter para la “construcción” de una “célula mínima” sobre la base de despojar a una bacteria Mycoplasma mycoides del máximo de ADN no imprescindible para mantener un mínimo de funciones vitales ha revelado que el genoma mínimo imprescindible del más simple de los organismos vivientes rondaría los 500 genes d elos cuáles un tercio vendrían a tener funciones de regulación o coordinación desconocidas. Esto apoya la hipótesis de la complejidad irreducible de los organismos vivos y la tremenda complejidad que debe ser anordada en el salto de la materia inimada a la vida, fuera del alcance de cualquier proceso de formación fortuita o “natural”
    3. Las investigaciones mas recientes sobre la pluma de las aves y en especial sobre el proceso de desarrollo embrionario que las produce han puesto de manifiesto la irreducibilidad de la solución constructiva a ningún otro tipo de solución antecedente y en especial sus diferencias estructurales y de desarrollo con relación a las escamas de los reptiles que hacen inviable la existencia de estructuras biológicas funcionales “intermedias” como requiere un modelo de evolución gradualista.
    4. La investigación científica revela día a día la existencia de maquinaria molecular absolutamente sorprendente que genera la inmediata intuición de diseño intencional, no como una respuesta “simplista” sino como una convicción que nace precisamente del rigor y la profundidad en el conocimiento de los mecanismos de la biología. Pensemos por ejemplo en la Kinesina y los descubrimientos más recientes sobre su forma de operar como elemento de transporte molecular, en el conocimiento más profundo de la ribonuleotida reductasa RNR, como agente productor y mantenedor del exigido equilibrio celular de las 4 bases del genoma, en los avances de miembros del Instituto Max Planck sobre el orden estructural fantástico de las conexiones cerebrales, en el nuevo artículo científico que muestra la increíble transformación de una tRNA sintetasa cuando al adherírsele un grupo fosfato modifica su estructura y su función para pasar a colaborar directamente en el proceso de traducción en el ribosoma, en el descubrimiento reciente de que la membrana nuclear de la célula ejecuta además funciones de reparación de secuencias dañadas de ADN, en el descubrimiento del fabuloso funcionamiento de la “eucaryotic replicativ CMH Helicase” como herramienta para el “descosido” de la doble hélice de ADn en el proceso de replicación genómica, en los últimos hallazgos sobre el proceso de “construcción “ (desarrollo embrionario) del esqueleto de las esponjas que según un artículo reciente debería inspirar robótica de bioingeniería o arquitectura ingenieril… etc etc etc.

    Podría seguir hasta la extenuación dando cuenta de los hallazgos científicos cotidianos que la comunidad del Diseño Inteligente busca y difunde a diario, al margen de que muchos de sus autores son protagonistas directos de esa búsqueda por su profesión. Nada hay más propio de los proponentes del DI que el rigor y la búsqueda sincera y decidida de los misterios de la vida, porque es precisamente en esa búsqueda y en esos hallazgos donde se fundamentan las intuiciones propias de su teoría. La maravillosa complejidad y funcionalidad orquestada de los millones de procesos y sistemas que componen el más simple de los organismos vivos se pone de manifiesto en cada descubrimiento cotidiano y ello anima a pensar que dichas estructuras funcionales de altísima complejidad no pueden ser el resultado de procesos ciegos sin orientación a fines.

    La investigación científica nos descubre lo que los organismos “SON” pero desgraciadamente no nos proporciona suficiente información sobre “cómo llegaron a ser lo que son”. A menudo, cada nuevo descubrimiento aporta un nuevo enigma a este respecto. En realidad la mas “simplista” y la menos rigurosa de las hipótesis es la teoría darwinista de la evolución propagada y elevada a los altares como “la mas brillante idea jamás salida de mente humana” por algunos, habiendo sido alumbrada desde el desconocimiento más absoluto de la genética y la biología molecular.

    Claro que hay rasgos que apuntan a la conexión íntima de muchas formas biológicas y a un posible tránsito evolutivo, de hecho los autores del DI no rechazan este camino (common descent), pero son muchísimos los rasgos específicos de las formas vivas que caracterizan cada “tipo” que carecen de itinerarios evolutivos imaginables. Y ello tanto a nivel morfológico (plumas y aparato pulmonar de las aves, células sanguíneas a-nucleadas, pentadactilismo…) como a nivel molecular (genes ORFan)…Desde tu postura, pareces decidido a no aceptar ninguna teoría causal si no eres capaz de verificar los mecanismos exactos de formación en el pasado remoto de las formas biológicas. Pero esa actitud personal tuya, condenada quizás a la frustración (al menos desde la óptica evolucionista tradicional que nada ha podido justificar) puede que te impida entender que los rasgos observables en la actualidad, cualquiera que sea su origen, encierran suficiente información para establecer una hipótesis seria y rigurosa sobre la necesidad de una causa inteligente en el origen. A mí al menos así me lo parece.

    Saludos cordiales

  31. Postdata:

    recomiendo vivamente la lectura del nuevo libro de Michael Denton: “Evolution Still a Theory in crisis”. No es un libro de DI al uso ya que el autor plantea hipótesis filosóficas algo diferentes si bien acepta como legítima la hipótesis del DI. pero lo importante es que aporta una minuciosa relación científica de datos absolutamente actualizados y de un rigor y consistencia enormes para deslegitimar el modelo de evolución gradualista que se nos ha querido imponer durante décadas. Nada de simplismos. Ciencia en estado puro.

  32. 1- Las conclusiones de ENCODE no han sido esas. Lo que dicen es que, todas esas secuencias de ADN, mal denominadas ADN basura, tienen “funcionalidad bioquímica”, no biológica. De hecho, es bastante diferente una funcionalidad de otra.

    Por otro lado, divulgativamente se produjo un gran equivoco con conceptos como ADN basura, ADN no codificante, ADN oscuro… Términos que se refieren a distintos tipos de DNA, y que se han usado mal, creando bastantes malentendidos, incluso por parte de algunos científicos.

    Hay ADN no codificante que realiza funciones biológicas? Si. Hay ADN basura que ni codifica ni tiene función biológica (conocida), pero si bioquímica? Si. Hay secuencias de ADN que ni siquiera sabemos si tienen o no función biológica? Si. Y todo esto no demuestra nada. Todo eso sólo evidencia que necesitamos más financiación y más investigación.

    2- En realidad la ultima cifra es 382 genes. Aun así, sabemos que hay bacterias que solo poseen algo más de 100. Es cierto que son parásitos obligados, que necesitan al huésped para llevar a cabo algunas de sus funciones, pero también tenemos el hecho de la simbiosis en sí como mecanismo evolutivo, por lo que bien los primeros organismos podrían haber sido mucho mas interdependientes de lo que son ahora (de hecho, al fin y al cabo la teoría Gaia dice eso). Con lo que tamboco descarta nada.

    3- Pues la verdad es que no hay que buscar el origen de las plumas en las escamas de los reptiles, porque no es ese su origen. El origen de las plumas (esto está apoyado por estudios “total evidence”, o sea, morfológicos, embriológicos y genéticos) está en un antepasado cercano a los terópodos, pero los reptiles en sí no son un clado, con lo que evolutivamente no es correcto plantear así el asunto. Y sí hay una explicación convincente (al menos para mí y la grandisima mayoría de científicos dedicados a esta materia) tanto a nivel molecular, como genético y morfológico, y una gran evidencia fósil de formas intermedias o de tránsito, de este origen.

    Podríamos seguir matizando ejemplo por ejemplo de los que has planteado. Algunos, en efecto, no tienen explicación científica ni evidencia que demuestre el origen que plantean algunas de las teorías más aceptadas por la comunidad cientifica al respecto, otros sí. Otros en parte. Otros en gran parte… Sí, la ciencia no es perfecta. Supongo que los seguidores del DI no pretenderán serlo…

    Pero vuelvo a lo mismo: Demuestra eso lo que postula el DI? No. Y es precisamente por esa manera de enfrentar el asunto, o sea, dedicarse a la divulgación de lo que no se conoce, o de lo que la ciencia no puede caracterizar, en vez de a la investigación, intentando conseguir datos que demuestren (o con los que se pueda inducir) vuestra teoría, lo que echa por tierra cualquier intento de darle al movimiento del DI un estatus científico.

    Pero de esto ultimo ya hemos hablado en varios temas y no creo que lleguemos a ningún acuerdo…

    Estoy de acuerdo contigo que que la teoría darwinista clásica da una explicación simplista del origen de los organismos que explica, como mucho, solo algunos fenomenos. Ahora bien, eso lo pienso yo y, creo, la mayoría de biólogos, bioquímicos, genetistas y microbiólogos con dos dedos de frente en la actualidad.

    Ahora bien, esa teoría sí explica algunas de las adaptaciones de los organismos. Otras teorías, explican el origen de muchos otros. La mutación explica algunas cosas, la simbiosis otras, y otras teorías explican otros tipos de interacciones y fenómenos, de forma que, al final, lo que queda claro es que la gran mayoría de cuestiones tienen explicación científica (vale, no todas, siempre lo he reconocido) por parte de una u otra teoría. Eso nos dice dos cosas: Que es cierto que la vida tiene muchas mas herramientas de las que pensábamos; y dos, que su naturaleza es mucho mas compleja de lo que creíamos. Que no está caracterizada del todo aun como fenómeno, y que, por tanto, hay leyes importantes que, seguro, se nos escapan aun, y que hasta que no las conozcamos no podremos dar una respuesta totalmente coherente a las preguntas relativas a su naturaleza, origen, y finalidad.

    Tu me dices que la vida es finalista, pero no me dices cual es su finalidad, ni cual es su futuro.

    Me dices que la vida ha sido diseñada, pero no me dices cómo.

    Me dices que la vida es muy bella y maravillosa, pero no me dices qué es la vida ni como se formó.

    Al final, la teoría del DI no da demasiadas respuestas. Básicamente se dedica a reconocer que la ciencia tiene razón en casi todo y sólo se equivoca en la cuestion del origen de la celula y su maquinaria bioquimica (porque, repito, tengo mucha mas evidencia de un origen natural de los organismos pluricelulares que de un origen sobrenatural. De hecho, tanto el instinto, como la razón, como algunas de las evidencias, me indican dicho origen).

    Dices que la vida es una maravilla, pero para ti es un prodigio estático. Yo digo que la vida es un prodigio dinámico. Capaz de transformar planetas enteros, incluso, el propio universo. Capaz de crearse a si misma porque es probable que sea ella misma la que genere la realidad. Yo tengo una visión más biocentrista de la realidad porque:

    1) Yo si que me creo de verdad que la vida es un prodigio. El DI solo valora la vida como el “Juguete caro de ultima generación” de un ser superior.

    2) Tengo más pruebas del prodigio de la vida en si, que de un posible creador externo, del cual solo se lo que me contáis vosotros, aludiendo solo a lo que dice la razón, una vez esta se ha visto desprovista de cualquier sensibilidad asociada.

    El DI solo razona sobre aquello sobre lo que no tiene evidencia alguna. La ciencia, primero observa la evidencia, y luego la razona. La realidad, por mucho que le pese a los defensores del DI, es que el mecanismo que usáis es el siguiente: Observo un fenómeno (cualquier fenómeno bioquímico, por ejemplo) para el cual no hay ningún modelo, derivado de un análisis matemático, físico, químico, o biológico, que lo explique, y deduzco (aquí la gran diferencia con la ciencia) que al no haber modelo que lo englobe y explique, la única opción es que haya sido diseñado por un segundo ser inteligente. Y no es ilógico. Es razonable. Pero solo es (hasta que haya alguna evidencia que demuestre lo contrario) una ilusión de la razón.

    La ciencia, al contrario, induce. Dice “tengo este modelo, al cual se ajustan x fenómenos del mismo tipo. Por ahora no tengo ningún fenómeno que se pueda demostrar que no se ajuste a ese modelo. Ergo, POR LO QUE SE, Y PUEDO SABER EN ESTAS CIRCUNSTANCIAS (espacio y tiempo) cualquier fenómeno asociado se explica con ese modelo”. Es cierto que hay casos que no se pueden explicar con un modelo, pero también es cierto que, precisamente, teorías y modelos van evolucionando y corrigiéndose de forma que expliquen esos nuevos fenómenos conocidos (explicando también los anteriores y, por tanto, manteniendo su validez bajo la premisa del principio de falsación).

    Y esa es la gran diferencia, amigo Felipe. La querais aceptar, o no.

    Y me gustaría hacerte una pregunta para acabar: ¿Crees que el ser humano será capaz de crear inteligencia artificial completa y autorreplicable en el futuro?

    Saludos cordiales.

  33. Una vez más me veo en la necesidad de rechazar la disyuntiva que presentas entre “CIENCIA” por un lado y “Diseño Inteligente” por otro, como si fueran formas diferentes de abordar la realidad. El DI es un discurso que nace del conocimiento científico más actual. Una propuesta de DI que no esté sustentado sobre los datos de la ciencia no tiene ningún valor. Los datos de la ciencia son los mismos para todos, las especulaciones y las inferencias que de ellos se derivan pueden diferir, pero los datos no. La aparición brusca de la construcción tubular del folículo de la pluma sin itinerario evolutivo gradualista plausible es el mismo dato para el modelo de “desarrollo” de Prum y Brush que para la crítica severa que hace del mismo Michael Denton en su reciente libro “Evolution; Still a Theory in Crisis”. De hecho llama la atención la convicción con la que no pocos evolucionistas se aferran a este modelo (una vez desechado por contradictorio con la evidencia el modelo anterior de las “escamas desilachadas”) en comparación con el carácter confesadamente especulativo y prudente de los propios autores en trabajos como “The Evolutionary Origin and Diversification of Feathers”.

    El DI no se construye al margen de la ciencia, y desde luego no la esquiva ni la rehúye. Muy al contrario, no es infrecuente que sean los autores que se aferran al paradigma materialista quienes buscan evitar las evidencias científicas que contradicen sus prejuicios filosóficos. Pensemos de nuevo en el ejemplo del proyecto ENCODE. En efecto, los resultados del proyecto indican que una vasta mayoría de secuencias del genoma tienen “funcionalidad bioquímica”. Pero eso no quiere decir que tengan “solo” funcionalidad bioquímica. Incluso desde una perspectiva evolucionista clásica no tendría sentido el derroche de energía y actividad celular dedicado a transcribir secuencias de AND en ARN carentes de función. ENCODE muestra que las transcripciones siguen patrones que no son fortuitos y para muchos, es más que evidente, como señala James Shapiro que:

    “the old idea of the genome as a string of genes interspersed with unimportant noncoding DNA is no longer tenable,” since “ENCODE revealed that most (and probably just about all) of this noncoding and repetitive DNA contained essential regulatory information.”

    Una actividad reguladora aparentemente esencial en procesos de diferenciación celular por ejemplo. Pero lo importante en este caso es la actitud. Conspicuos darwinistas han mostrado su rechazo y su desprecio por el trabajo de cientos de especialistas en biología molecular porque desafía sus teorías; en palabras de Dan Graur (Houston University) “If ENCODE is right, then Evolution is wrong”,
    La actitud verdaderamente científica es por el contrario asumir que la función bioquímica puede ser indicativa de función biológica todavía por descubrir y se hace necesario impulsar (como de hecho hacen muchos especialistas día a día) la identificación de funciones desconocidas para las secuencias anteriormente consideradas como “basura”. Y no solo por vocación investigadora sino porque además del conocimiento de dichas funciones se pueden obtener réditos enormemente importantes para la salud humana. Así por ejemplo, la reciente publicación en Science de un trabajo de investigadores de la Universidad del País Vasco que han identificado un importante papel de secuencias anteriormente consideradas como “ADN basura” en el origen de la intolerancia al gluten.
    Nada puede ser más destructivo para el avance de la ciencia que actitudes como la del mencionado Dan Graur: “”If you don’t know a function assume as a null hypothesis that it doesn’t have function.” Los trabajos recientes del equipo de Venter sobre la célula mínima han puesto de manifiesto precisamente lo erróneo (por dogmático) de esa actitud: un tercio de los genes necesarios para mantener las funciones vitales se han verificado imprescindibles a pesar de no conocerse su función

    Otro ejemplo importante nos lo proporciona la Doctora Susan Rosenberg (Baylor College)y el Doctor Robert Austin (Princeton University). Durante dos décadas han venido constatando en sus experimentos en la bacteria E. Coli que en situaciones de stress se producen mutaciones inducidas perfectamente orientadas como respuesta a los desafíos del entorno. Dice Austin: “Stop insisting that all mutations are random and evolution is slow is the entire story,”
    Otros colegas suyos sin embargo han salido al paso de sus trabajos alegando que los mismos en realidad “no demuestran”, por tratarse de trabajos en laboratorio, que los hechos en un entorno natural se hayan producido del mismo modo y las mutaciones sobrevenidas no se hayan producido con el ritmo y orientaciones consideradas “normales” según la doctrina evolucionista más ortodoxa.
    Una vez más la actitud es un auténtico freno para la ciencia. Y una vez más, esa actitud puede tener consecuencias negativas para el progreso en la lucha contra las enfermedades. Rosenberg considera que asumir los hechos tal como son ofrece grandes perspectivas de progresa al orientar los trabajos en la lucha contra el cáncer y las estrategias de resistencia de las células cancerígenas a las drogas administradas.
    El problema, una vez más, es que las respuestas finalistas de las células representan una amenaza para el paradigma materialista, ya que toda teleología abre inevitablemente la sospecha de una causa inteligente en el origen.

    En cuanto al muy interesante asunto de la Inteligencia Artificial, convendrá comentarlo en una respuesta aparte que espero aportar en breve.

  34. Seguimos con lo de siempre Felipe: El modelo de Brush y Prum propone 5 pasos en la evolución de las plumas. De esos 5, 3 están confirmados, identificando incluso los genes y sus cambios, implicados en cada caso. Es eso una demostración absoluta de la validez del modelo? Evidentemente no. Pero como dije en una ocasión, si huele a gato, tiene pelo y maulla, lo normal es que sea un gato, no un minotauro invisible capaz de proporcional una ilusión táctil, auditiva y olfativa.

    Respecto a la relación entre ciencia y DI, ya se que el DI no rehuye los descubrimientos científicos, solo faltaba! Pero hay una gran diferencia en la manera de tratar y usar esos datos. Al no proponer el DI un modelo para su teoría, no puede usar los datos científicos en este sentido, y lo que hace es usarlos para invalidar todas aquellas teorías y modelos científicos que los requieren para dar por valida su teoría por pura eliminación.

    Tu argumento respecto al tema de las conclusiones ENCODE no me convencen para nada (y esa es precisamente mi especialidad). Funcionalidad bioquímica es, por ejemplo, que una proteína se una de forma especifica a ese fragmento de ADN. Esto puede no ocasionar efecto alguno o, incluso, producir un efecto perjudicial para la célula. No es necesaria transcripción a ARN para considerar que se tiene “funcionalidad bioquímica”. Y esto se observó precisamente en los experimentos.

    Un dato curioso es que, cuando leí las conclusiones del estudio, no me pareció ver la palabra “junk” en ningún lado.

    Y dándole más vueltas a este tema, vuelvo a lo que comentaba unos mensajes atrás: siendo que la actividad bioquímica de algunos de esos fragmentos mal denominados “junk DNA” puede ser perjudicial para la célula, ¿qué significa? ¿Que el Diseñador comete errores en su diseño, o que tiene un Plan para las células que implica una gestión incomprensible entre el bien y el mal? Sería muy interesante que respondieses a esta ultima pregunta.

    El problema es que prácticamente todos los datos que expones son ciertos, no lo niego, pero los usas de forma completamente tendenciosa. La doctora Rosenberg en ningún momento concluyó que “en situaciones de stress se producen mutaciones inducidas perfectamente orientadas como respuesta a los desafíos del entorno”. Lo que dijo es que las bacterias tienen la capacidad de aumentar el ritmo de las mutaciones para aumentar las posibilidades de la adaptación de su progenia a ese nuevo ambiente desfavorable. Contradice eso la visión del darwinismo clásico? Si. Porque las mutaciones no son completamente al azar ya que su ritmo no es el que preveía la teoría (lento y constante). Corrobora de alguna manera las tesis del DI. No. Porque ni se demostró que la célula tenga forma de decidir las mutaciones que se producen ni mucho menos la orientación de estas.

    Espero ansioso tu comentario sobre la inteligencia artificial.

    Saludos.

  35. depaso, hola de nuevo

    El problema de la inteligencia artificial y de los artefactos autorreplicantes es muy complejo desde luego, me limitaré a hacer algunas consideraciones que me parecen pertinentes.
    En primer lugar, creo que la máquina autorreplicante y en especial el constructor universal son más bien un experimento mental, un desafío para las teorías de la información, que un verdadero desafío técnico toda vez que la maquinaria autorreplicante estaría siempre dependiente del suministro de piezas o materias primas y energía asegurado por el constructor-diseñador del engendro.
    En todo caso lo que sí creo que es importante considerar es que cualquier artefacto, por extraordinariamente desarrollado que sea, siempre se situará a una distancia insalvable, desde el punto de vista ontológico, con relación al carácter autorreplicante de los seres vivos. Siempre será un artefacto, es decir, un engendro cuya teleología vendrá impuesta desde fuera, a diferencia de un ser vivo cuya teleología, disposición a fines e impulso agente es inherente a su propia naturaleza. Un ser vivo tiene un BIEN propio que le pertenece de manera esencial. La vida tiene un sentido finalista, no es algo estático sino dinámico (nunca he visto la vida como algo estático) y orientado a fines, en concreto, a la supervivencia y la reproducción, es decir, en el lenguaje de Aristóteles, a la permanencia en el ser.

    El problema más general de la inteligencia artificial nos obliga a acotar el término “inteligencia” y el propósito exacto de los trabajos que se desarrollan en este campo. Desde la antigüedad se ha considerado la mente, y las facultades mentales de los animales inferiores, (instintos en general etc) como la facultad o potencia superior de cuantas atesora el “alma” de cualquier viviente. Utilizo aquí la palabra alma en el sentido aristotélico de principio de unidad y agencia de cualquier organismo. En cuanto a la mente humana, se considera que esta se expresa en acto de tres formas diferentes pero complementarias. Primero como memoria, es decir, como capacidad autoconsciente para la identificación del YO y su continuidad en el tiempo. Segundo, como inteligencia en sentido estricto, es decir, como capacidad para resolver problemas, establecer medios a fines, capacidad para el pensamiento abstracto, intencionalidad (rasgo diferenciador de la mente humana según Brentano) etc. Tercero, la voluntad, el libre albedrío. Son tres potencias de una misma entidad, la mente racional del ser humano, que se complementan y se dan sentido recíprocamente.

    El desarrollo de lo que se ha venido llamando inteligencia artificial se centra mayormente en la capacidad para responder a problemas específicos a través de estrategias de búsqueda, mecanismos de aprendizaje, computación, lógica, optimización matemática y tantas otras herramientas aplicables. Pero creo que todo ello se mueve de nuevo en un ámbito ontológicamente diferente de lo que caracteriza al ser humano y su mente racional. La autoconsciencia, el pensamiento abstracto, la percepción o qualia, la identificación de un bien propio y la capacidad para tender a la plenitud como desafío de vida, todo lo que hace del ser humano, a través de sus facultades mentales un ser “diferente”, queda fuera del alcance de la mera construcción artefactual de entidades programables que, como dije antes, no tienen una teleología intrínseca sino impuesta desde fuera.

    El modelo materialista pretende que la inteligencia artificial podrá emular al ser humano porque parte del prejuicio de que la mente y la voluntad pueden ser reducidos a expresiones de un soporte puramente biológico. Creo que la experiencia y la evidencia empírica apuntan justamente a lo contrario. Los monismos terminan indefectiblemente en eliminativismos “à la Churchland”, ( no existe la consciencia, ni la voluntad libre, todo es apariencia, engaño), una propuesta que a mi modo de ver dista mucho de compadecerse con la realidad que experimentamos en el vivir cotidiano.
    No soy partidario desde luego de dualismos radicales (lo que Antonio Damasio ha denominado “el error de Descartes”) pero creo sinceramente que una propuesta hilemorfista clásica explica mucho mejor la realidad. Como algún autor ha dicho:
    “No es mi cerebro el que piensa, soy YO. Pero Yo no puedo pensar sin mi cerebro”.

    Cordiales saludos

  36. Hola de nuevo,
    Vamos por partes:

    1: PLUMAS. El modelo de Prum and Brush, que ellos mismos califican de “heurístico” es esencialmente especulativo. El mérito de estos autores ha sido “demostrar” (ahora sí) que no existen itinerarios gradualistas de tipo darwiniano para justificar la aparición de las plumas, que se trata de estructuras esencialmente novedosas tanto a nivel morfológico como de desarrollo, sin homólogos ni antecedentes en otros organismos. Su modelo progresivo lo único que hace es proponer un itinerario de acumulación de un montón de estructuras, cada una de ellas estrictamente novedosas en términos evolutivos (según los propios autores). Novedosas estrictamente, en términos evolutivos quiere decir que no tienen homólogos en otros organismos filogenéticamente próximos ni tampoco estructuras similares en el mismo organismo. Como ellos mismos confiesan no existe una utilidad funcional rectora del proceso, no se conocen las razones (en términos de utilidad) por las que aparecen, primero la estructura tubular del folículo, y después el resto de elementos. En definitiva, una acumulación fortuita de elementos sin antecedentes evolutivos que deberían de haber servido en diferentes transiciones a funciones totalmente desconocidas pero sin un carácter marcadamente adaptativo que hubiera impedido la “evolucionabilidad” (“evolvability”) del engendro.
    Vamos, que hay que tener mucha fe para considerar que este modelo está “demostrado”. En realidad ni siquiera es un modelo, en términos verdaderamente evolutivos. No es la primera vez que consideras que una hipótesis, a mi entender altamente especulativa, se puede presentar como “demostrada”. Así por ejemplo en relación a la endosimbiosis seriada como itinerario para la formación de la célula eucariota. A ese respecto, le cedo la palabra al eminente Carl Woese (nada sospechoso de afinidad con el DI, desde luego) que en su excelente trabajo “A new Biology for a new Century” dice:

    “Next comes the evolution of the eucaryotic cell itself. While biologist have traditionally seen it as a step (saltation) beyond the stage of bacterial cells, I do not. The idea that eukaryotic cell structure is the product of a symbioses among bacteria, and so represents a higher stage than that of the bacterial cell, goes back a good century and a half, but there has been no effort to seriously rethink the matter in the light of modern biological knowledge. Nowhere in thinking about a symbiotic origin of the eukaryotic cell has consideration been given to the fact that the process as envisioned would involve radical change of the designs of the cells involved. You can´t just tear cell designs apart and willy-nilly construct a new type of design from the parts. The cells we know are not just loosely coupled arrangements of quasi-independent modules.
    They are highly, intricately, and precisely integrated networks of entities and interactions. Any dismantling of a cell design would not reverse the evolution that brought it into existence; that is not possible. To think that a new cell design can be created more or less haphazardly from chunks of other modern cell design is just another fallacy born of a mechanistic, reductionist view of the organism.”

    (continuará)

  37. 2. ENCODE Me quedo con los datos que ha aportado el estudio y con la interpretación de James Shapiro en el sentido de que la conclusión abrumadora del mismo es que una gran parte del genoma es funcional y de carácter regulador. Los detalles que mencionas obviamente no se imponen sobre el grueso del contenido del estudio. En cuanto al problema del hipotético “mal” diseño o de la valoración moral del mismo no lo considero una cuestión relevante. El DI detecta la existencia de “orden” (diseño y teleología) y propone la necesidad de una causa inteligente en el origen. Pero no hace valoraciones morales sobre las intenciones de ese agente. Además, te recuerdo que el DI no se opone al modelo de ascendencia común (“common descent”) y a un hipotético proceso evolutivo que podría explicar muchas de esas anomalías. A lo que se opone es a que dicho proceso pueda explicarse suficientemente como consecuencia de eventos fortuitos, no guiados. No es una cuestión de mecanismos, sino de causas.
    Dices del DI en relación a los datos científicos que:
    “…lo que hace es usarlos para invalidar todas aquellas teorías y modelos científicos que los requieren para dar por valida su teoría por pura eliminación.”

    Debo decir que considero profundamente errónea esta visión del DI. El DI no se postula por eliminación, como un argumento negativo o como un recurso para tapar los agujeros de nuestro conocimiento de la realidad. El DI es un argumento positivo, uno de los argumentos filosóficos más antiguos en la historia del pensamiento humano. Consiste en postular que toda forma de “orden”, como he dicho antes, exige una causa inteligente, una acción intencional orientada a fines. El argumento se puede rastrear desde Anaxagoras hasta nuestros días y no conozco ninguna réplica al mismo que haya sido mínimamente consistente (pace Hume).
    De hecho, autores de convicciones profundamente naturalistas (ateos, si se me permite) y de amplia formación científica y filosófica como es el caso de Massimo Pigliucci, no dejan de reconocerlo (véase mi reciente post en este blog sobre “Teleología y Teleonomía”. Claro que, lo que hace Pigliucci es negar la mayor y afirmar gratuitamente que la teleología observable no es real sino “aparente”, pervirtiendo así el camino legítimo de la inferencia y el discurso lógico. Una “teleología aparente” es un despropósito filosófico. O hay orientación a fines o no la hay.

    Y eso nos da pie para la última parte de la respuesta (continuará)

  38. Y…3. ROSENBERG y la Teleología. En biología evolutiva la expresión “random mutation” significa, según convenio universalmente aceptado, mutaciones que no se producen en vista de una finalidad adaptativa concreta. Por lo tanto cuando los autores del estudio afirman “Stop insisting that all mutations are random” lo que están reivindicando exactamente es que las mutaciones observables se explican mejor como respuestas específicas a amenazas concretas del entorno. La aceleración en el ritmo de mutación es evidentemente un mecanismo pero, una vez más, las causas deben inferirse razonanadamente. Pero hay más, dice Rosenberg que de sus estudios de deduce que: “stress-induced mutations were neither generated randomly in time nor in terms of where they occurred in the genome.”
    Pues sí, no solamente se acelera el proceso sino que se concreta en las zonas del genoma donde se hace más provechosa la mutación. Afortunadamente, ya que si tenemos en cuenta que las mutaciones verdaderamente fortuitas son en su inmensa mayoría neutrales o deletéreas, una reacción que produjera una aceleración en el ritmo de mutaciones fortuitas en una situación de amenaza del entorno podría suponer una auténtica hecatombe para los organismos implicados.
    Por supuesto esto no es nada nuevo. Desde que Cairns publicara sus conclusiones en 1988 el concepto de “directed mutations” (suavizado posteriormente a “adaptive mutations”) ha hecho fortuna en la literatura científica y está en la base de la moderna corriente neo-lamarckista que incluye autoras tan respetados y poco sospechosas como Jablonka y Lamb entre muchos otros.
    Los autores afines a la ortodoxia darwinista se han protegido frente a esta “amenaza” finalista con un argumento sorprendente. En su artículo “Evolutionary Chance Mutation: A Defense Of The Modern Synthesis’ Consensus View” la profesora Francesca Merlin de la Universidad de Montreal reconocía el carácter adaptativo de muchas mutaciones experimentadas en situación de stress. Reclamaba sin embargo la necesidad de reconducir estos hechos “mutations produced when and where needed by the organisms” al seno de la Síntesis mediante una reformulación del concepto de azar, haciendo a este responsable de la aparición de mecanismos capaces de producir este tipo de respuestas. Así, los mecanismos finalistas serían, ellos mismos, efecto de un proceso de evolución fortuita, de tal manera que aquellos organismos que hubieran “evolucionado” la capacidad de desplegar respuestas finalistas tendrían una mayor capacidad de sobrevivir.
    Para que quede claro, la Doctora Susan Rosenberg no es en absoluto una proponente del DI sino que se adhiere expresamente a la tesis de Merlin, y considera que las respuestas finalistas de la E. Coli deben ser entendidas en el marco del moderno concepto de “evolucionabilidad” (“Evolvability”). Sólo que hay un problema. Se acredita normalmente a Richard Dawkins como impulsor del concepto “evolvability” por su trabajo de 1988 “The Evolution of Evolvability”, pero el sentido primigenio del término nada tenía que ver con el reconocimiento de eventos finalistas (Dawkins nunca habría reconocido tal cosa) Para Dawkins la evolucionabilidad es la capacidad de producirse eventos saltacionales que abren el campo a un nuevo abanico de posibilidades evolutivas y de diversidad en los organismos. Por supuesto, dichos eventos saltacionales (Dawkins menciona los planes corporales segmentados como novedad biológica significativa, pero podría haber mencionado también las plumas p. ej.) serían producidos de forma fortuita y abrupta. En definitiva, se está proponiendo una “cooptación semántica” del término “evolvability” para tapar agujeros y disfrazar anomalías muy importantes en la teoría. Algo por otra parte nada problemático en el seno del discurso evolucionista.
    Reconvertir la teleología en un hecho fortuito mediante una retórica distorsionada no es un camino adecuado para construir explicaciones satisfactorias de la realidad. Si uno considera que necesita este tipo de retruécanos para acomodar sus prejuicios metafísicos, alla él. Pero por favor, que no lo llamen CIENCIA.

    Un cordial saludo

  39. Pues nada, vamos por partes… Respecto a tu punto 1, las plumas:

    Debemos de leer publicaciones distintas, o necesito mejorar mi inglés, no se, pero mi visión actual es que la estructura tubular, el desenrollamiento helicoidal de fibras, etc, etc, están más que claros. Aquí, si quieres, la única pregunta es ¿por qué se forman las placodas? O, y por generalizar más, ¿qué hace que, y por qué, una célula decide diferenciarse de forma totalmente novedosa?

    Y estoy de acuerdo aquí contigo: La ciencia no tiene respuesta a esto. Pero el DI tampoco!!

    Quiero decir que sigo sin encontrar la relación entre que pueda o no existir un dios diseñador y los procesos evolutivos. Haya o no un diseñador, las cosas ocurrirán por alguna razón (orientación a fines, azar o aburrimiento mediante, no se… Pero habrá alguna explicación natural al fenómeno, no? O es magia?) y el DI, como tu mismo reconoces, no se plantea nada de esto.

    El hecho es que las estructuras y funciones surgen. Y las podemos rastrear hasta las primeros estadios estructurales celulares, como en el caso de las plumas. Por qué esas células de repente se diferencian y coordinan de cierta manera (totalmente nueva) que, dentro del modelo evolutivo, acaban desarrollando una nueva estructura y función? Pues no lo sabemos, la verdad. Ni los científicos, ni el DI. Pero el problema es que, aunque tuvieseis razón y la vida hubiese sido diseñada por un dios, esto no aclara ninguna de las “mundanas” dudas que nos quedan.

    Respecto al segundo punto, el tema ENCODE, el problema es ese, que te quedas con lo que te quieres quedar, no con la conclusión de los que han hecho, y más importante, HAN DISEÑADO, el experimento. Y en ciencia, amigo Felipe, esto es fundamental ya que lo que se hace no es hacer un experimento “a ver que pasa y que demuestra lo que salga”, se diseña, para aportar evidencia empírica de una hipótesis concreta (o para, como es este caso, invalidar una hipótesis anterior). Que es lo que realmente concluye ENCODE? ENCODE descarta la anterior hipótesis que decía básicamente aquello de “a un gen le corresponde una proteína”. La corroboración de que el mal llamado ADN basura tiene funcionalidad bioquímica y que influye, por el mecanismo de splicing alternativo, en la formación de una u otra proteína, y que las secuencias no codificantes pueden actuar como potenciador e interruptor químico (ojo, es mucho), ENCODE no dice nada más.

    Es mucho, si, y abre un montón de melones, si me permites la expresión, pero no aporta ninguna evidencia que demuestre nada de la hipótesis DI.

    Estoy de acuerdo que la vida, como exponente máximo del “orden universal”, exige una acción intencional orientada a fines. El “alma” incluso, si quieres que lo llamemos así, pero no estoy de acuerdo en que eso implique la necesidad de una causa inteligente diseñadora con los atributos de un “dios” aconfesional. Puede ser el (o un paso adelante en él) “destino” de la materia, o puede ser generada por una fuerza que desconocemos… Cualquiera de estas hipótesis se encuentran en el mismo terreno que el DI, el de la especulación más o menos razonada y razonable. Pero ya está.

    Y claro que se puede explicar suficientemente el proceso. Otra cosa es que se pueda demostrar que fue así. Lo mismo exactamente que le pasa a la hipótesis del DI.

    Respecto al tercer punto, voy a replanteartelo a modo de pregunta, casi, retórica:

    ¿Qué sentido tiene que, si aceptamos que las anomalías de la teoría contemporánea de la evolucion son muy escasas, solo intervenga la hipótesis del DI (evidentemente la explicación es la ortodoxa en la mayoría de casos) en momentos como la aparición de las plumas si no va a terminar siendo una adaptación exitosa (hablo en términos generales y absolutos) para la especie top del árbol evolutivo? Es decir, podemos explicar la evolución de la notocorda con un margen de error bajísimo, con unas evidencias inegables, con estudios moleculares que lo apoyan, y es sin duda la adaptación mas importante de los animales, y tenemos que recurrir a la explicación que da el DI para las plumas? Que las creo un dios, para que? Para llegar a los córvidos, que apenas se aproximan al nivel evolutivo de un chimpancé? Ciencia 1 – creador inteligente omnipotente 0 …

  40. depaso
    Hola de nuevo
    Tu último comentario creo que plantea las cuestiones más importantes del debate y nos permite salir del enredo de cuestiones técnicas concretas de difícil (o imposible) verificación y tomar algo de perspectiva, lo cual siempre es provechoso.
    Básicamente planteas dos cuestiones:
    1. Que todo evento históricamente rastreable debe tener una explicación estrictamente natural
    2. Que el orden observable no exige imperativamente una causa inteligente (y personal) trascendente al orden natural.
    Con relación a la primera es preciso distinguir entre un sano (y obligado) naturalismo metodológico y un naturalismo ontológico que impone la existencia de respuestas naturalistas como una conclusión innegociable. El problema no es tanto si existen o no respuestas naturalistas, sino si tales respuestas naturalistas son una explicación suficiente del fenómeno a explicar.
    El cientificismo reinante por ejemplo, esencialmente reduccionista, exige que las respuestas naturalistas se presenten exclusivamente en términos de causas materiales y eficientes. Sin embargo cada vez es más evidente que los fenómenos de la vida exigen explicaciones en términos de causas formales y finales. En otro foro se discutía recientemente si el proceso de desarrollo embrionario podía ser presentado como un fenómeno, en términos científicos, “no finalista”(“unguided”).
    Personalmente creo que hacerlo implica perderse lo más importante del proceso. Cada uno de los eventos a nivel celular del desarrollo apunta a un resultado final, la forma adulta del organismo, que guía y dirige todo el proceso, siendo causa final del mismo. El nivel superior jerárquico de organización prescribe los eventos que tienen lugar a niveles inferiores.
    La teleología ha vuelto a la biología para quedarse. Dentro de la nueva corriente renovadora de la disciplina, autores que se apuntan decididamente a un nuevo proyecto (“new paradigm”, “extended synthesis”, “the third way of evolution”…) van reconociendo la necesidad de acomodar el carácter finalista de los eventos en biología en un nuevo modelo explicativo. Hablo de James Shapiro, Denis Noble, Stephen Talbott, Jablonka, Thomas nagel… Shapiro por ejemplo, en su libro “Evolution : A view from the 21st Century” recoge las conclusiones de sus trabajos de las últimas décadas en los que viene proclamando que los cambios y respuestas observables en los organismos se realizan por “ingeniería genética natural”. Es decir, básicamente no son cosas que “le pasan” al organismo, si no cosas que el organismo “hace” (reorganizaciones del genoma, plasticidad fenotípica, encuentro de recursos informacionales que permiten abrir nuevas rutas metabólicas, mutaciones dirigidas etc.) Pura teleología.
    A partir de aquí cabe preguntarse algunas cosas. En una reciente entrevista Nigel Goldenfeld, un estrecho colaborador de Carl Woese en sus últimos años manifestaba que la evidencia de teleología en los eventos observables no tiene por qué implicar que la evolución deba de ser entendida como un proceso finalista, orientado a un resultado determinado. Opinión muy respetable; sin embargo es preciso recordar que tanto la ortodoxia dominante en el pasado como los nuevos movimientos renovadores asumen que la evolución no es otra cosa que la acumulación en el tiempo de eventos “micro”, es decir, que los mismos eventos observables ahora han construido las formas biológicas en el pasado. Es difícil reconocer el carácter finalista de los eventos aislados pero negar dicho carácter al proceso en conjunto. Personalmente tampoco me siento aludido por este debate toda vez que mi posición al respecto es la de “negar la mayor”. Quiero decir que considero absolutamente gratuito e indemostrado afirmar que los eventos aislados generan, por acumulación, las formas y estructuras complejas que conforman los sistemas biológicos más avanzados. Sigue sin haber una imprescindible teoría de la forma en biología, y no la habrá mientras nos aferremos al reduccionismo mecanicista como un dogma impuesto por los prejuicios metafísicos dominantes.
    Otra cosa que cabe preguntarse es la segunda de las cuestiones arriba planteadas: si la teleología en el comportamiento agente de los vivientes, su orientación a fines (supervivencia y reproducción) y la compleja disposición organizada de partes al servicio del todo y de medios a fines que presentan, requieren una causa inteligente en el origen. La mayoría de los autores que he citado arriba sostienen que no. Defender la naturalización de todos los fenómenos observables es condición imprescindible para ser recibido en la fiesta del establishment científico. Pero no es tan sencillo como parece. La naturalización de la conciencia, lo que Chalmers llamó el “hard problem” sigue resistiéndose a todo intento de reducción a un epifenómeno de la materia. Y el desafío de naturalizar la teleología no es menos problemático. Personalmente creo que la intuición de que toda forma de orden requiere una inteligencia ordenadora es la más razonable de las explicaciones y que la misma emana inevitablemente de nuestra condición de seres racionales.
    Creo que la carga de la prueba recae más bien en quien niega tal intuición y, desde luego, entiendo que los intentos que hasta la fecha se han llevado a cabo para demostrar que las fuerzas ciegas y repetitivas de la Naturaleza pueden producir la complejidad integradora observable en los vivientes, el valor semántico de los códigos orgánicos, el carácter agente de los seres vivos, los mecanismos reguladores y de control en los procesos biológicos, y tantas y tantas manifestaciones de “orden” en la vida, no son suficientemente convincentes.
    Pero en cualquier caso, creo que hemos avanzado al menos en los últimos años en la definición de los fenómenos y cuestiones a debatir, tras décadas de imposición asfixiante de un modelo simplista y esencialmente falso como ha sido el darwinismo gen-centrista de la Síntesis Moderna. Además, es preciso reconocer que, en último término, nos guste o no, la inferencia de una causa inteligente en el origen, o su negación, constituyen un planteamiento mucho más filosófico que científico. La denostada filosofía tendrá que ser también al fin invitada a la fiesta aunque a muchos les pese…

    Un cordial saludo

  41. Me parece que volvemos al principio. A una cuestión que debatimos en los primeros temas que comenté, y muy al hilo de tu cierre de comentario: Precisamente porque estamos en la naturaleza, en esta que conocemos, sólo se pueden dar explicaciones naturalistas a cualquier fenómeno observable (el Orden, en este caso) puesto que cualquier otra explicación siempre quedará fuera de nuestro conocimiento ya que no forma parte de nuestro universo (en el sentido más amplio), y el primer limite de validez de cualquier teoría cientifica siempre delimita esto. Si no es así, no es teoría científica. Es otra cosa.

    Pongamos las cosas en su sitio: No es exactamente Filosofía en general. Es Metafísica concretamente. Y lo es porque habla de algo que no puede ser “experimentado” (en sentido kantiano) sensiblemente por el hombre. Es decir, solo puede ser “pensado” y “razonado”.

    Es por esto ultimo por lo que no entiendo el empecinamiento de la corriente DI en pedir un estatus científico, cuando su argumento de partida es que su explicación no esta en este espacio, ni tiempo, ni universo… En definitiva, que ni sabemos ni podemos saber nada de él, más allá de que es una conciencia inteligente que todo lo puede. Es más que un intangible, es un “intangible no sensible”, ya no es que no sea material ni espacial (como pueda ser la compasión, por ejemplo), es que no es percibible de ninguna manera, ni lo ha sido, ni lo será… Ya no es una cuestión de “en los términos en que se presenten las respuestas naturalistas”, como tu dices, si no que no se pueden presentar en ningún término porque no se pueden describir con ninguna magnitud, pero también porque no encajan en ningún concepto del que disponga nuestra mente para conocerlo. Nos “obliga” a crear un concepto vacío, que ni se asocia, ni se ha asociado, ni se asociará, a ninguna intuición sensible.

    En el desarrollo embrionario evidentemente que hay una orientación a fines, pero está “determinada”. El hecho de que las células se coloquen en cierta disposición tiene una clara orientación a fines, pero se produce porque hay un gradiente químico (protéico) que guía a estas células. Una vez allí, dependiendo de esas proteínas (de su concentración, concretamente) se diferencian de una u otra manera al expresar unos genes, otros, o diferentes grados de activación entre ellos. Desde luego, pasa por eso. Esa es la explicación demostrada, repetida en laboratorio, poniendo cabezas aqui o allá en C. Elegans siguiendo esta hipótesis, y confirmada por estudios genéticos y moleculares.

    Que eso que ocurre así, y con un mecanismo concreto, esté acompañado de una “conciencia básica vital” con orientación a fines y voluntad, pues no lo sé. Puede ser. A mi me gusta la idea, explicaría muchas cosas de un plumazo, pero no se puede defender seriamente (al menos no hoy en dia y con los datos de los que disponemos) porque no sabríamos ni donde empezar a buscar para poder “observar” de alguna manera el fenómeno en sí.

    De ahí, a que haya un diseñador detrás de todo ello, ya es otro cantar.

    Respecto a la ultima idea de tu mensaje, nadie niega muchas de las cosas que dices, que son evidentes. Si la cuestión es criticar a la ortodoxia, estoy contigo. Pretender que la aparición de toda la complejidad de los animales superiores ha sido una mera acumulación de mutaciones aleatorias lenta y constante es pasarse tres pueblos simplificando el asunto. De hecho, cada periodo de la evolución tuvo su “mecanismo estrella”. En el proterozoico fue la simbiosis y el colonialismo, en el cámbrico la evolución puntuada, siempre acompañados por cierta ayuda de las mutaciones, en otros momentos no fué ninguno de estos, si no más bien el propio ambiente (un pico de presión ambiental selectiva), en otros momentos la dieta, o una duplicación del número total de cromosonas, como en la aparición de las gimnospermas… La vida dispone de múltiples herramientas para ir ganando complejidad. Herramientas, muchas de las cuales, no dependen del azar (al menos no exclusivamente), si no de la propia voluntad del individuo. En este punto coincido contigo, pero yo digo que tiene una explicación puramente naturalista.

    Respecto al final de esta idea, igual de gratuito e indemostrado sería pensar que las estructuras complejas han sido diseñadas por un dios. Ya me dirás cómo se demuestra eso si no…

    Respecto a la existencia de un diseñador, yo veo claramente un problema fundamental. El argumento en el que se basa el DI, es decir, que las estructuras complejas de los seres vivos son, probabilísticamente, difícilmente producibles por “inercia de la materia”, se puede defender en cierta manera para un caso aislado. Las plumas, por ejemplo. Pero si eso se usa como prueba, si por tanto se asume como teoría científica (cuyo enunciado podria ser “las estructuras complejas de los seres vivos surgen por diseño de un ser inteligente”) , esa explicación debe valer para cualquier caso relacionado con ese fenómeno, en este caso las estructuras complejas de los seres vivos.

    Si esto fuese así siempre y en todos los casos, estaría de acuerdo con la clásica respuesta “nosotros solo nos ocupamos de la causa y el origen, pero no de los mecanismos ni del porqué”. Pero como algunos de estos casos se explican perfectamente con respuestas puramente naturalistas y materiales, no cabe otra cosa que preguntarse por el mecanismo que actúa en esos otros casos sin explicación, ya que para los casos con la explicación naturalista, sí conocemos esos mecanismos y podemos observar como actúan. Lo contrario es conformismo.

    En cualquier caso, siendo que hay casos con explicación naturalista, y otros sin explicación (supongamos que los explica la hipótesis del DI), surge otro problema: Si el diseñador que propone el DI sólo diseña ciertas estructuras, algunas de las cuales fracasan evolutivamente y se extinguen y otras prevalecen, y las estructuras que surgen de forma natural siguen el mismo camino (unas evolucionan, otras se extinguen): ¿El diseñador pierde la característica de la omnipotencia, ya que no siempre “gana” su propuesta de diseño, o se deja ganar? Si se deja ganar, con qué finalidad lo hace?

    Muchas preguntas. No es tan fácil ni tan evidente la hipótesis del DI si se ponen todas las cartas sobre la mesa y se intenta ser lo riguroso que requiere el asunto. Lo fácil aquí será, como es habitual escuchar, una respuesta tipo “sobre eso no opinamos”.

    Mi opinión es que, desde el momento en el que el DI se mojó con ciertas estructuras complejas concretas (en vez de hablar, como acostumbra a hacer, en términos generales) las cuales con el paso del tiempo se explicaron evolutivamente sin lugar a dudas, se cayó con todo el peso del principio de falsación. Se demostró que su hipótesis no se cumple en ciertos casos (muchos, si no la mayoría), y esto lo invalida como posible teoría para explicar el resto. Lo único que, desde mi punto de vista, le queda al DI es la batalla sobre el origen de la “chispa de la vida”. Sobre el resto de cuestiones, podremos tener todas las dudas que queramos, pero si por ejemplo los cloroplastos provienen de una asociación simbiótica (como las mitocondrias o el núcleocitoplasma), porque no pudo haber surgido así también el flagelo eucariota? No es más lógico que haya surgido por una asociación que ya se ha dado en la historia evolutiva que buscarle un origen sobrenatural? Pues como esto, con cualquier otro paso en la complejidad de la vida.

    Saludos cordiales.

  42. depaso

    Hola de nuevo; como siempre muchos y muy interesantes puntos a debatir. Intentaré no extenderme en cuestiones que ya he tratado antes más extensamente.

    1. Discrepo (ya lo sabes) del naturalismo ontológico y del cientificismo que tú pareces defender. La realidad no puede estar limitada por nuestra capacidad de conocer. Podemos intuir cosas que no podemos ver, medir o pesar. Nada hay de ilegítimo en ello. No todos los fenómenos observables tienen que tener una causa estrictamente natural. En este sentido recomendaría vivamente la lectura del libro de reciente aparición “La conciencia inexplicada” del profesor de la Universidad de Sevilla D. Juan Arana. Es un repaso muy concienzudo de los intentos de “naturalizar” la conciencia (la reflexión del yo sobre sí mismo) desde las versiones más actualizadas de la filosofía cognitiva, la psicología evolutiva o las neurociencias. Concluye con su propia argumentación de por qué considera la conciencia como algo “inexplicable” en términos estrictamente naturalistas.
    2. En cuanto al tema de la teleología, no solo del proceso de desarrollo embrionario sino de la actividad general de los organismos vivos más elementales resulta de enorme utilidad el reciente artículo de Stephen Talbott (adscrito al movimiento “The Third Way of Evolution”) cuyo link te adjunto.
    http://natureinstitute.org/txt/st/org/comm/ar/2016/teleology_30.htm

    La teleología en el comportamiento agente de los vivientes es imposible de ocultar. Talbott carga contra quienes han venido definiendo dicha teleología como “aparente” durante décadas por imposición de un paradigma ideológico sin fundamento (el darwinismo). En el caso de los procesos de desarrollo embrionario Talbott pone énfasis de manera especial. En efecto, una cosa es describir el evento de la especialización o diferenciación de cada célula de acuerdo a su ubicación y las señales emitidas por otras células y otra muy diferente explicar el concierto organizado de todos los episodios de diferenciación celular al servicio de un “todo” perfectamente definido. Otros ejemplos que pone Talbott son eventos como la replicación del ADN de la célula o la edición alternativa (splicing) de las secuencias de ADN copiadas por la maquinaria celular correspondiente. Talbott explica que dichos eventos no se explican por ningún tipo de ley o contricción físico-química. Es puro comportamiento finalista.

    3. En cuanto al tema del carácter científico del DI, la cuestión conecta obviamente con mi comentario en el punto 1. Que el discurso del DI se basa en el más profundo conocimiento científico es innegable. Que del mismo se puede inferir la existencia de una causa inteligente en el origen transcendente al orden natura les algo perfectamente legítimo. Si quieres discutir el carácter científico de esa inferencia me parece totalmente irrelevante. Los adjetivos son lo de menos. No necesitamos un salvoconducto de la nomenklatura auto proclamada científica para buscar las explicaciones más razonables en torno a la realidad.
    (continuará)

  43. Hola Felipe,

    Me parece fantástico centrar el debate.

    1) Yo no defiendo realmente ningún “cientifismo”. De hecho, yo no digo que la realidad esté limitada por nuestra capacidad de conocer, es más, estoy de acuerdo con la afirmación “la realidad no se limita a lo que conoce el ser humano, o a lo que es capaz de conocer”. Precisamente esa afirmación, conduce a mi argumento. Nuestro conocimiento no limita la realidad, pero la realidad sí limita nuestro conocimiento. El ser humano no puede conocerlo todo a priori. Por eso precisamente solo podemos dar explicación a esos fenómenos que podemos conocer, intuyendolos de forma sensible. Nuestro discrepancia, creo, es que tu defiendes que podemos conocer el origen de la complejidad porque tenemos la intuición sensible que aportan los datos científicos, y yo lo que digo es que esos datos no aportan intuición sensible sobre el hecho que estamos discutiendo: si la aparición de estructuras complejas surge mediante diseño de un segundo ser. Incluso, estoy de acuerdo contigo en que algunos (bastantes, si quieres) de esos datos invalidan algunas hipótesis científicas (más o menos) vigentes. Pero no estoy de acuerdo en que, de manera alguna, confirmen la hipótesis del DI. Puede que le den munición, o dudas razonables a usar en su favor, pero desde luego no “demuestran” nada de su hipótesis.

    Que el intento de algunos científicos en explicar mediante cierta hipótesis no sea concluyente, o incluso erróneo, no demuestra otra hipótesis. Es cierto que la teoría sintética tiene muchos flecos sueltos, pero también es igual de cierto que SÍ da explicación satisfactoria (incluso evidencia total) de, al menos, algunos fenómenos complejos. Por ejemplo, el ojo. Estaremos de acuerdo que la capacidad de ver, en un órgano tan complejo como el ojo humano, es cuanto menos (probablemente mucho más) importante en términos de complejidad que las plumas. La explicación ortodoxa es en este caso plenamente satisfactoria. Y, siendo esto así, no cabe otra cosa que seguir haciendo preguntas, porque surgen muchas. La explicación, la causa de la de la complejidad biológica, es como máximo que ciertos fenómenos “emergen de forma natural” y se explican con la teoría “global” moderna (que aunaría lo útil de la teoría sintética de la evolución, de la teoría de la endosimbiosis, de la teoría biocentrica, etc, etc… ), y que otros surgen por “diseño inteligente”. Si esto es así, de partida la caracterización que hace el DI de ese creador no es valida, ya que tiene que coexistir con la “fuerza creadora” de la naturaleza. No es omnipotente, por ejemplo.

    Si asumimos la explicación del DI para aquellos fenómenos sin explicación (o con explicación errónea) científica, surgen un montón de dudas.

    ¿Qué opinas sobre este punto?

    Saludos.

  44. depaso

    Bien, creo que vamos avanzando en definir con más claridad el motivo de nuestras discrepancias.
    Yo diría que estas se centran en dos puntos:
    a) la concepción del argumento de diseño
    b) el alcance explicativo de la biología evolutiva

    Con relación al primero parece que tú concibes el argumento de diseño como una hipótesis alternativa por desconocimiento, una especie de argumento desde la ignorancia para tapar los huecos de la ciencia. Al mismo tiempo pareces concebir que muchas estructuras complejas observables en los vivientes (como el ojo) habrían quedado ya suficientemente explicadas por la ciencia, y se habría constatado la capacidad creativa de los procesos naturales fortuitos.

    Mi posición es claramente discrepante.

    El argumento de diseño no dice que algunas estructuras complejas habrían sido diseñadas porque no pueden explicarse como resultado de un proceso natural. Lo que dice es que cualquier estructura funcional de una cierta complejidad presenta la huella de una causa inteligente. Es decir, que ningún proceso natural puede generar sistemas funcionales complejos, ni puede establecer una jerarquía de medios a fines, ni puede explicar procesos de causación descendente (del todo sobre las partes) ni generar sistemas semióticos de representación, ni mecanismos cibernéticos de control y autoregulación etc. En definitiva dice que toda forma de orden es obra de una inteligencia ordenadora. Insisto, TODA.

    En realidad este principio (filosófico, si se quiere) no ha sido nunca debatido ni contestado en términos abstractos. Hasta Dawkins asume que la biología es el estudio de “cosas” complejas que “parecen” haber sido diseñadas. Nadie ha pretendido nunca enunciar el principio de que las interrelaciones físico-químicas de las moléculas generan orden. Lo que se ha pretendido es que, a pesar de su comprensible formulación intuitiva, tal principio habría quedado invalidado empíricamente al poderse demostrar que ciertas formas de organización funcional, como las que observamos en los vivientes se habrían formado realmente de manera fortuita por procesos estrictamente naturales.

    Y aquí es donde viene de nuevo nuestra segunda discrepancia. Y es que, de hecho, nunca se ha podido demostrar que tal haya sido el caso. Todas las explicaciones evolucionistas para la generación casual de sistemas funcionales (generación de células complejas, aparición de multicelulares, el ojo, las plumas, el itinerario evolutivo de las ballenas, la jirafa de cuello largo etc etc) son estrictamente especulativas. De hecho, cuando se recurre a mencionar los casos concretos realmente observados de “evolución en acción” los ejemplos no solamente son de una pobreza sonrojante sino que en realidad no pueden ser descritos como muestra de proceso evolutivo alguno (entendido como proceso generador de novedades biológicas de aumento de complejidad). Me refiero a los ejemplos clásicos, ya sabes: los pinzones de las Galápagos, las polillas moteadas, la resistencia a los antibióticos, el cambio de color de la piel de los roedores, incluso los más recientes como las mutaciones de las bacterias E. coli de Lenski.

    La confusión entre los ejemplos de respuestas adaptativas, de plasticidad fenotípica, de remodelación del genoma por mecanismos de ingeniería genética natural y la posibilidad de una hipotética transformación macro-evolutiva, proviene de la aceptación gratuita de una extrapolación jamás justificada.

    En definitiva y por usar un ejemplo clarificador, Behe no defiende que el flagelo bacteriano haya sido diseñado porque no puede haberse formado por acumulación gradual de mutaciones. Behe ha escrito reiteradamente que su argumento de diseño se basa en el carácter funcional de los artefactos moleculares, en la orientación a fines del ensamblaje de sus partes (en sus propias palabras, el “purposeful arrangement of parts”). A partir de ahí, a quienes objetan la posibilidad de que tales disposiciones orientadas a fines pudieran haberse conseguido por mecanismos de evolución darwinistas Behe responde que, en determinados casos, como en el del flagelo, tal itinerario evolutivo no es solamente especulativo y contrario a razón sino estrictamente inviable.

    Las explicaciones del tipo del itinerario evolutivo del ojo tal como la formulara ya Darwin hace más de siglo y medio, o la mas reciente de las plumas, se basan en la observación de estructuras intermedias en cuanto a complejidad en distintos organismos existentes en la actualidad. De ahí se especula con un itinerario gradual por acumulación fortuita de variaciones. Pero ningún paso de este tipo se puede documentar obviamente. A partir de ahí, lo que la biología molecular nos enseña es que las diferencias morfológicas entre unos y otros sistemas resultan poco indicativas y que el estudio pormenorizado de los mecanismos de regulación y expresión de los genes involucrados en los procesos de desarrollo por un lado, y de funcionamiento del sistema por otro, introducen barreras insalvables para una explicación evolucionista.

    Un cordial saludo

  45. Hola Felipe,

    No, no digo que el argumento del DI provenga de la ignorancia. De hecho, siempre he reconocido que no es juicio falso y nuca he dicho que sea ilógico. Digo que es una posibilidad, no constatada e incontrastable, entre muchas otras PORQUE NO TENEMOS RESPUESTA CONCLUYENTE (aun) A ESAS PREGUNTAS (que es la vida, cual es su origen, y cual su propósito).

    Pero es que, fíjate, que yo lo que digo es lo siguiente: En última instancia, la verdad es que la “semilla de la complejidad” en los pluricelulares siempre ha estado allí. Los animales, plantas y hongos, no hemos inventado prácticamente nada de verdad relevante. No hemos inventado el sexo (eso ya lo inventaron las bacterias); no hemos inventado nada a nivel metabólico; no hemos inventado la visión (eso ya lo inventaron los protistas), ni la fagocitosis…

    Realmente, en el momento en que un protista engulle un célula con plastidos primarios, por ejemplo, ya tiene lo necesario para acabar creando un ojo complejo, y eso ya ha ocurrido en la naturaleza.

    Ya tiene los pigmentos fotorreceptores, la capacidad de la fototaxia, de detectar luz u oscuridad… El resto es “fácil”, y la explicación científica actual sobre el camino que debió seguir la evolucion en este caso, si bien pudo no ser exactamente al 100% así (cabe la posibilidad de que el ojo evolucionase de forma independiente en espacio y tiempos distintos en filos distintos, o puede que sea una adaptación monofilética que se produjo solo una vez en la evolución) seguro que fue similar a alguno de los caminos que propone la ciencia. El esquema que se propone no requiere (como reconozco que ocurre en otros casos) de ningún artificio forzado. Es perfectamente lógico y plausible.

    La evolución del ojo está clarísima Felipe. Está perfectamente caracterizada en moluscos, desde formas primitivas con apenas un fotoreceptor de “luz si”, “luz no”, hasta ojos extremadamente complejos, con multitud de formas intermedias en registro fósil. Y todo ello, por si fuese poco, avalado por los estudios moleculares. “Total evidente”, Felipe.

    En cualquier caso, y saliendo del ejemplo en particular, tu afirmación general de que “Toda estructura funcional de cierta complejidad presenta la huella de una causa inteligente” sencillamente es falsa. Te pongo ejemplos concretos: la mitocondria y el cloroplasto.

    Ambas son estructuras imprescindibles para animales, plantas, y la gran mayoría de protistas, y surgieron por un proceso de endosimbiosis. La vida usó un mecanismo natural para ese enorme salto de complejidad, equiparable al uso del fuego en la especie humana. Si la vida usó ese mecanismo, y no necesitó de ningún diseñador, ¿Por qué en otros casos tiene que haber sido como propone el DI, si además no puede aportar la evidencia empírica que le exige a la ciencia “ortodoxa”?

    Cuando dices que los intentos de demostración de cosas como la multicelularidad son estrictamente especulativos, me pregunto qué es entonces la hipótesis del DI, si ya parte de que su argumento no es demostrable empíricamente…

    La teoría del coanoflagelado, teoría colonial, tiene grandísimas evidencias a su favor. Lagunas, si, alguna, pero expone hechos incontestables: compartimos la mayoría de genes importantes con los coanoflagelados. Nuestras células espermáticas son claramente de morfología choanoflagellata, forman colonias , algunas de ellas, con proto-diferenciación celular (por no llamarlo directamente diferenciación celular); algunos presentan procesos de gametogénesis… Y si, además, seguimos comparando más allá, los coanocitos de las esponjas son , morfológica y molecularmente hablando, coanoflagelados… Y podría seguir con muchos más datos y ejemplos.

    No es una DEMOSTRACION de que la vida pluricelular surgió así, pero desde luego no es “pura especulación”. Decir eso es ser muy poco objetivo. Es muy probable que fuese así como surgieron los organismos pluricelulares o, en cualquier caso, debió ser de una forma muy parecida y relacionada con la cooperación de individuos unicelulares. Podríamos decir que la respuesta al origen tienen más que ver con “Gaia”, si quieres llamarlo así, y nuestra manía de reducir cualquier analisis biologico a especies, que con dios.

    Saludos cordiales.

  46. Lo primero felicitarles a todos por sus debates respetuosos.

    La lógica del cero.

    El premio Nobel de física Frank Willczek en su libro “A beautiful question: finding nature’s deep design”
    se pregunta si el universo está regido por bellas ideas.

    http://thepenguinpress.com/book/a-beautiful-question-finding-natures-deep-design/

    Mi evaluación del resultado del universo, de menos infinito a infinito es un cero.
    Las maravillas se ven compensadas por las atrocidades, sumando exactamente cero.
    Añadiendo la absoluta indiferencia de la naturaleza concluyo que no hay diseño.
    Todo es fluctuación alrededor del cero como diría Prigogine, que a veces se aleja
    de este equilibrio. Pero el alejamiento de este equilibrio para mí es insustancial.

    Efecto túnel

    La tarea que han emprendido de buscar explicaciones a la realidad la veo muy meritoria y mucho más complicada de lo que parece.
    Mi posición es cien por cien agnóstica, pensando que es imposible conocer algo. Pero aún así algo habrá que hacer con esta postura.
    Les hablaré del efecto túnel que tantas utilidades tiene y tantas barreras que parecen infranqueables atraviesa. Les muestro dos enlaces sobre este efecto para precocinar la química orgánica sustentadora de la vida. Este efecto túnel se podría dar a bajísimas temperaturas cercanas al cero absoluto en el casi vacío exterior.
    Consiste en tunelar barreras de potencial de reacciones orgánicas por la estabilidad de elementos intermediarios que llevan a cabo un camino alternativo de la reacción química.

    Piensen lo que se puede hacer en un laboratorio tan grande, con tanta energía y con tantos mecanismos por descubrir. Hay tarea por delante.

    http://triplenlace.com/2013/07/07/el-efecto-tunel-explica-que-se-den-en-el-espacio-reacciones-quimicas-que-no-se-producen-en-condiciones-normales/

    http://www.nature.com/nchem/journal/v5/n9/full/nchem.1692.html

    Encantado de leerles.

    Saludos cordiales

  47. depaso

    Sin duda, ha quedado perfectamente clara la diferencia que nos separa. Se trata de la interpretación que hacemos de los datos que la ciencia nos aporta. Obviamente la ciencia es la misma para todos, pero la interpretación que hacemos de los datos hacia hipótesis causales nunca verificadas es lo que distancia a las corrientes de pensamiento que debaten en torno a la cuestión de los orígenes. Pongamos un ejemplo: para ti la endosimbiosis como proceso de aparición de las células complejas es algo “científicamente demostrado”. Para mí es una mera especulación carente de fundamento. He aquí donde nuestros caminos se separan.
    Déjame hacer algunas últimas consideraciones llegados a este punto:

    1. La teoría de la evolución (la biología evolutiva, si lo prefieres) es una disciplina de carácter histórico. Trata de aventurar hipótesis de cosas que pudieron haber ocurrido hace millones de años. Si entendemos eso comprenderemos que es correcto afirmar que en realidad, en cuestión de evolución (o mejor, para evitar discusiones inútiles) en cuestión de macro-evolución, nada ha quedado nunca demostrado.
    2. Los mecanismos de razonamiento de las ciencias históricas son de tipo abductivo también llamado razonamiento hipotético (nunca deductivo o concluyente), es decir, proponen determinadas causas para explicar los efectos observados. Así por ejemplo, para explicar la aparición de las células complejas nos fijamos en determinadas secuencias genéticas o sistemas moleculares que parecen tener antecesores en determinadas células bacterianas, remontándose así a una primitiva e hipotética fusión de una célula de la familia de las arqueas con otra de la familia de las espirotecas y así sucesivamente hasta adquirir las mitocondrias, cloroplastos y demás estructuras funcionales. Pues bien, no podemos utilizar estas estructuras como prueba de la veracidad de la teoría sin caer en la falacia lógica de la afirmación del consecuente.
    3. Una vez establecida la teoría lo que tenemos que buscar es nuevas evidencias que confirmen lo acertado de la suposición y en cuestiones evolutivas, lo que resulta necesario explicar no es lo que nos hace similares a otros organismos sino, por el contrario, lo que nos hace únicos, diferentes. Si la teoría formulada no puede explicar lo que un organismo tiene de específico y de diferente a los supuestos organismos antecesores, la teoría hace aguas.
    4. Así las células complejas son en realidad radicalmente diferentes de las células bacterianas. Su tamaño es tremendamente superior sus necesidades energéticas desbordan la capacidad de las supuestas células precursoras. La cantidad de estructuras y mecanismos moleculares que componen sus sistemas biológicos no se explican por lo que las células bacterianas pueden ofrecer, su procedimiento de reproducción es radicalmente diferente, etc etc. Además, la aparición de códigos orgánicos específicos como el código de splicing con todas las maquinarias asociadas al procedimiento de editar las secuencias del genoma, constituyen un desafío totalmente fuera del alcance de la teoría de Margulis (`por no mencionar a este respecto la teoría gradualista darwiniana) dado su carácter esencuialmente formal, semiótico.

    No es sitio este para extenderse a este respecto pero sí apuntaré a algunos cortos artículos que han tratado el asunto con rigor.

    http://www.evolutionnews.org/2015/05/at_the_dawn_of095801.html
    http://www.evolutionnews.org/2010/11/on_the_energetics_of_genome_co040431.html
    http://www.evolutionnews.org/2015/04/the_white_space_1095671.html
    http://www.evolutionnews.org/2015/04/the_white_space_1095671.html
    http://www.evolutionnews.org/2013/09/the_spliceosome_1076371.html

    También es lectura muy recomendable los capítulos dedicados al origen de las células eucariotas en el libro de Javier Sampedro “Deconstruyendo a Darwin” o en el libro de Marcello Barbieri “The Organic Codes” entre muchos otros.

    Por supuesto similares reflexiones pueden hacerse de otros episodios de emergencia de complejidad en las formas vivas como la aparición de los multicelulares, por no hablar de la explosión del cámbrico etc.

    Un cordial saludo

  48. Otros artículos publicados en el pasado en este mismo blog para explicar la incapacidad de la teoría de la endosimbiosis seriada para dar cuenta de la emergencia de las células eucariotas, algunas de sus estructuras funcionales y elementos constitutivos y en especial del spliceosoma y todo el carácter formal y regulador del proceso de edición o splicing.

    http://www.darwinodi.com/el-origen-de-la-celula-eucariota/
    http://www.darwinodi.com/splicing-o-lo-que-es-lo-mismo-corta-y-pega/
    http://www.darwinodi.com/el-splicing-y-los-codigos-organicos/
    http://www.darwinodi.com/el-splicing-alternativo/

  49. No Felipe. No he dicho eso. He dicho que, a tenor de la evidencia, mitocondrias y cloroplastos como hoy en día los conocemos, surgieron por un proceso de endosimbiosis. No he dicho que las células complejas surgieran por un proceso de endosimbiosis (aunque, personalmente, si creo que muchas de sus características diferenciadoras surgieron así). Lo que digo, es lo mismo que te dije anteriormente con el ejemplo del origen de los pluricelulares: Una cosa es que no sea una “Demostración”, porque estamos de acuerdo que no lo es, y otra cosa es decir que está “carente de fundamento”. Decir eso es no ser objetivo.

    Si una caja huele a gato, metes la mano y tiene pelo, y maulla, no está carente de fundamento pensar que sea un gato lo que hay dentro, aunque pueda no ser así.

    Yo creo que las mitocondrias y plastos surgieron por un proceso de endosimbiosis porque la observacion de dichos orgánulos (estructural, morfologica, genética, molecular, etc…) cuadra perfectamente con la teoría. Demuestra eso la teoría? No. Pero si a eso le sumamos observaciones actuales de organismos como Hatena, es evidente que la explicación es, no sólo plausible, si no probable.

    Voy más allá, generalizando todavía más: Últimamente (muy recientemente) algunos experimentos demuestran que la biota bacteriana que forma parte de los roedores es responsable (al menos en parte) de algunas características como por ejemplo algunos aspectos de su comportamiento social.

    Los análisis del DI en este sentido son demasiado simplistas, al no contemplar la sinergia entre distintas especies y ver a los organismos como entes individuales incapaces de aprovecharse de las capacidades de otros (evolutivamente hablando). Es decir, piensan que es el organismo, incluso la estructura en cuestión, el que evoluciona (o se diseña), cuando es la comunidad biológica, toda a una, la que evoluciona (la que diseña).

    Podemos discutir como surgió una novedad estructural o funcional en concreto, pero creo que coincidirás conmigo en que los organismos provienen de organismos preexistentes. Al menos eso también se deduce de la afirmación del DI que dice que “la finalidad ultima de la vida es la reproducción y la perpetuación”. Si asumimos esto, tenemos que asumir por necesidad que todo organismo proviene de otro. Y si esto es así hay que rendirse a la evidencia de que todo organismo proviene de un organismo (u organismos) primigenio(s). Es decir, somos parte de un todo porque seguimos siendo parte de ese (o esos) organismo (u organismos) ya que provenimos materialmente de él (ellos). Llámalo Gaia, si quieres.

    ¿No es lógico entonces pensar que, de la misma manera que la vida diverge en formas y funciones, pueda converger en momentos puntuales para dar lugar a otros organismos, formas y funciones, puesto que al fin y al cabo se puede considerar al fenómeno vital como un ente global que, aunque pueda subdividirse en experiencias vitales individuales, siempre mantiene esa relación intrínseca de unidad?

    Es evidente que en los organismos individuales difícilmente pueden haber emergido ciertas estructuras complejas por azar puro y duro, pero quien dice que tenga que ser así? Tal vez lo que haga a ese organismo diferente no sea suyo, sea cedido. La naturaleza lo permite, y de hecho lo hace: Hatena, cianobacterias endosimbiontes de moluscos, de protozoos, bacterias endosimbiontes de bacterias como ocurre en los Bacteriomas de la Cochinilla harinosa…

    Respecto a tu último punto, no estoy para nada de acuerdo. Por un lado, eso de la “diferencia de tamaño” no es cierto: hay bacterias visibles a simple vista, como Thiomargarita namibiensis. Aun así tampoco sería ningún argumento de peso ya que ni el tamaño es directamente proporcional a la complejidad, ni las bacterias son los seres más pequeños.

    Respecto al tema de los requerimientos energéticos, claro, porque no es un organismo, son dos: la célula hospedadora, y la mitocondria, especializada en esa labor. Y ya hemos dicho que las bacterias pueden ser endosimbiontes de otras bacterias. El tamaño no es un limitante crítico de esto.

    Podríamos seguir, pero entramos en el mismo bucle de siempre: Tu niegas la mayor al negar cualquier evidencia en cualquier caso, y yo en cambio digo que hay cosas sin explicación, pero otras muy bien explicadas, de forma que lo que explique todo en conjunto no va a a ser ni la Teoria neodarwiniana, ni la hipótesis del DI.

    En cualquier caso, me sigue sorprendiendo lo mismo de siempre: Dices que al DI no le hace falta ninguna prueba empírica para saber de la necesidad de su teoría, pero sí se la exiges a la biología evolutiva, calificándola de especulativa por no aportar esa evidencia empírica (total)… A lo mejor algún día me lo haces entender!

    Saludos cordiales.

  50. Bueno, no me atribuyas lo que no he dicho. El DI, como toda forma de inferencia racional descansa sobre la evidencia empírica cotidiana. Se basa en el conocimiento de que las fuerzas de la Naturaleza son repetitivas y no finalistas y por tanto no pueden por su propia naturaleza generar orden, significado, función etc. En cambio la evidencia empírica nos permite verificar permanentemente que la inteligencia racional es la “vera causa” capaz de producir función, sentido, orden, organización de medios a fines etc.
    Si el evolucionismo pretende lo contrario tendrá que aportar algún ejemplo de la acción fortuita de los objetos naturales (incluyendo los seres vivos) produciendo alguna forma de complejidad organizativa de manera accidental.
    En un muy interesante artículo recientemente publicado por investigadores de la Universidad de Barcelona http://www.nature.com/nrg/journal/v17/n7/full/nrg.2016.39.html
    se pone de manifiesto el papel importante de la pérdida de información genética en los procesos de evolución (“Evolution by Gene Loss”)
    Esto sí puede hacer la evolución, encontrar soluciones adaptativas o nuevas rutas metabólicas por degradación de información biológica.

    Pero lo que debemos exigir a cualquier teoría evolutiva es, insisto, la capacidad para explicar los mecanismos novedosos.
    En mi anterior comentario he referido un montón de artículos que se refieren a ello. por ejemplo, cualquier teoría de eucariogénesis lo que tiene que ser capaz de explicar es de donde salen cosas como el espliceosoma, no solamente en lo que se refiere al aspecto puramente material de la cantidad de proteínas y ARN que conforman el entramado molecular, sino sobre todo, de donde sale el gobierno formal, la capacidad de regulación, la complejidad integradora de todo el sistema en el corazón mismo de todo el conjunto de sistemas moleculares que participan en el proceso de traducción y construcción de las proteínas etc etc.

    El DI no rechaza el “common descent”, lo que dice es que los procesos naturales de la vida no tienen capacidad para explicar por si solos los saltos, el aumento de complejidad, los genes noveles, las estructuras biológicas sin antecedentes plausibles, la aparición de códigos orgánicos novedosos, la aparición de riquísima información genética a lo largo de la historia de la vida, el carácter cibernético de los procesos de la vida etc etc.

  51. En realidad si lo has dicho en alguna ocasión Felipe. En otros temas has comentado que “la vía empírica no es la única y que, de hecho, pensar así es autolimitarse”. Yo creo que la vía empírica es la única posible. Cuando se prescinde de ella se acaba incurriendo en sofismas y contradicciones.

    Por otro lado, el término “descansar sobre la prueba empírica” es bastante ambiguo. O se experimenta para algo en concreto, o no se experimenta. Si uno se dedica a extraer segundas conclusiones de experimentos ajenos, los cuales no ha diseñado, me parece un ejercicio mental muy interesante, pero ya está. La cosa no es “a ver que dice este o este otro experimento sobre mi hipótesis” (que no digo que no se puedan usar las conclusiones de otros experimentos como datos de apoyo), si no “que experimento tengo que diseñar para refutar esta hipótesis o corroborar esta otra”.

    Yo te he puesto varios ejemplos concretos: mitocondria, plastos, otros orgánulos, órganos como el bacteriosoma de las cochinillas….. He usado ejemplos en especies actuales: Hatena, o la propia cochinilla harinosa, por ejemplo. Son saltos de complejidad como los que usa habitualmente el DI en su argumentación. Es emergencia de órganos nuevos con funciones nuevas, de emergencia de nuevos filos, de nuevos orgánulos celulales…

    ¿Qué hacemos con estos casos, Felipe? Hatena, el rizoma, el bacteriosoma, y tantos otros casos de endosimbiosis (y de simbiogénesis), no solo necesaria para la viabilidad de las especies implicadas, si no como ejemplos incontestables de la emergencia de estructuras complejas. ¿Los apartamos del discurso? ¿Los consideramos “anomalías” sin tener en cuenta las implicaciones que tiene su mera existencia?. ¿Les damos una importancia menor?. ¿Acaso el Diseñador no lo puede todo (no es omnipotente) y le deja parte de “la faena” a la naturaleza?

    En cualquier caso, y en términos generales, cuando hablas de “explicar el gobierno formal de todo el sistema molecular”, en el fondo tu pregunta es “¿Qué es la vida?”. Cual es esa “chispa” por la que se han preguntado muchos científicos y filósofos. ¡Claro!. ¡Eso queremos saber todos amigo!. La diferencia es que algunos buscamos las repuestas “aquí”, en la naturaleza, en la realidad que nos rodea, y los proponentes del DI la buscan en entes sobrenaturales, del “más allá”.

    Estoy de acuerdo contigo en una cuestión: Es “demasiada casualidad” la emergencia de los primeros entes biológicos apelando únicamente a las interacciones químicas orgánicas (plausible desde mi punto de vista, pero escasamente probable). Estoy de acuerdo; y seguro que algo se nos está escapando a la ciencia en este sentido. Pero de ahí, a decir que teorías como la enunciada por Margulis no tienen ningún fundamento va un trecho demasiado importante. No es ser objetivo decir eso.

    Sinceramente, me descoloca que cuando bajamos a ejemplos concretos me hables de otros o pases a términos más generales, pero debatiré algunas de tus ideas:

    Cuando dices “En cambio la evidencia empírica nos permite verificar permanentemente que la inteligencia racional es la “vera causa capaz de producir función”, yo digo: ¿Qué evidencia empírica?, ¿la del ser humano?. Y, ¿En qué términos?. Me explico:

    Evidentemente el ser humano es evidencia de que la inteligencia racional es causa de producir función, pero tu muestra es de n=1. O sea, haces un juicio general (“que toda funcionalidad es causa de una inteligencia racional”) con un único caso observado. Te podría poner decenas de ejemplos de “descubrimientos” que la ciencia no ha asumido por disponer tan sólo de un caso (o una única observación de un fenómeno), y sobre todo en biología. Si exigimos rigor científico, exijámoselo a ambas partes.

    Por otro lado, “¿En que términos?”. Que yo sepa, el ser humano no ha diseñado ningún ser vivo. El ser humano no es capaz de crear un organismo in-vitro.

    El ser humano crea “artilugios”, nuevas estructuras que imitan (incluso superan) a aquelllas, de origen natural, que desempeñan cierta función. Es capaz de labores impresionantes de ingeniería, pero no es capaz de crear vida. O sea que, como prueba a favor del argumento del DI, poco vale en realidad.

    También me descoloca bastante la forma tan “extrema” que tienes de plantear ciertos conceptos cuando dices: ” Si el evolucionismo pretende lo contrario tendrá que aportar algún ejemplo de la acción fortuita de los objetos naturales (incluyendo los seres vivos) produciendo alguna forma de complejidad organizativa de manera accidental.”. Parece que das por sentado que algunos decimos que cualquier salto en la complejidad organizativa de los seres vivos se produce de manera accidental (puro azar, supongo que te refieres). No siempre. A veces sí. Otras no. El caso de la emergencia de un nuevo órgano y función en la cochinilla harinosa no es una cuestión accidental. Habían 3 organismos distintos (un animal y dos bacterias), que vivían en el mismo hábitat, y que “entendieron” que la colaboración sería más eficaz, evolutivamente hablando, que continuar sus vidas por separado. ¡Es la vida misma Felipe! ¡En su máximo exponente! Los humanos perseguimos fines y a veces los conseguimos, y otras, simplemente nos los encontramos por casualidad, sin buscarlos.

    De forma que de todo eso que dices que los procesos naturales no pueden explicar por sí solos, hay algunos (si no muchos) que sí son explicables desde esa óptica.

    ¿Cómo explicas una teoría (la del DI) que sólo explica una parte del fenómeno?

    Saludos

  52. depaso

    Creo que nuestros respectivos discursos corren el riesgo de repetirse innecesariamente. Por mi parte haré un breve resumen de mis argumentos y te dejaré la última palabra para aportar igualmente tus conclusiones.
    1. El DI no rechaza el “common descent” ni aboga por una hipótesis “fijista” ni por actos de “creación especial” para explicar la existencia de las distintas especies. Únicamente dice, según el texto de su “definición oficial” que algunos fenómenos observables en el mundo natural se explican mejor como producto de una causa inteligente que como resultado fortuito de eventos carentes de finalidad. No se trata de una conclusión deductiva sino de una hipótesis abductiva: la inferencia a la mejor explicación.
    2. El fenómeno que mejor caracteriza esta teoría es el orden observable en los vivientes que se manifiesta de dos maneras: la disposición intencional de partes a un todo o de medios a fines si se prefiere, y por otro lado el comportamiento agente finalista en busca siempre de un “bien”: reproducción y supervivencia.
    3. El DI no desconoce la existencia de mecanismos de cambio y adaptación en los vivientes, ni tampoco formas de cooperación simbiótica. Por el contrario, resalta la existencia de comportamiento inteligente en los seres no conscientes, tanto en animales como en plantas, y la consideración de muchos de estos eventos como respuestas finalistas a las amenazas del entorno, lo que supone una prueba más de la necesidad de invocar una causa inteligente en el origen.
    4. El origen de la vida y de las formas vidas no se aclarará buscando los procesos químicos que originaron determinados componentes o rastreando las similitudes de las secuencias genéticas entre seres vivos más o menos emparentados. Como bien has intuido, la respuesta a la pregunta ¿Qué es la vida? va por otros derroteros: la vida es agencia y finalidad, complejidad organizativa, mecanismos formales de control, códigos orgánicos, procesos semióticos de reconocimiento y mecanismos cibernéticos de respuesta, mecanismos de ingeniería genética natural, eventos de causación descendente (del todo sobre las partes) que no pueden entenderse desde una perspectiva reduccionista, etc etc. Margulis intuyó parte de la respuesta en su libro (“What Life is”) al señalar que la vida es mucho más cooperación y colaboración que el triunfo del más apto en la lucha por la supervivencia. Pero sólo parte.
    5. Una teoría naturalista se obliga a sí misma a ser capaz de explicar todos los fenómenos observables en términos puramente mecanicistas, no es una manía mía. En cambio a una teoría que apela a causas inteligentes en el origen le basta con señalar algunos fenómenos que escapan de manera evidente a ese tipo de explicaciones. Como dijo Darwin, si una sola estructura o fenómeno biológico escapara al poder explicativo de su teoría, ésta quedaría totalmente desautorizada. Esa son las reglas, no las pongo yo, las puso Darwin. Margulis creyó poder explicar el origen de algunos de los materiales que conforman el engendro. Nada que objetar a su propuesta, pero lo que considero equivocado es que intuir un posible origen simbiótico en el fenómeno de emergencia de la célula compleja se pueda presentar como una teoría suficiente y mucho menos definitiva. Falta (además de muchos otros elementos materiales constructivos de origen desconocido) la parte importante de la vida, el origen del “ORDEN”. Y el orden solo puede proceder de una mente racional que actúe de manera intencional y finalista (con permiso de la cochinilla harinosa).
    Un cordial saludo

Deje una respuesta

Leer entrada anterior
El Estatus Científico del Diseño Inteligente

Este es el título de un nuevo trabajo que nos complace incorporar a la sección de “Artículos” de nuestra página...

Cerrar