Niveles ontológicos y mecanicismo

Como decía al terminar el último Post, creo oportuno revisar las interesantes y oportunas críticas que el Profesor Collado (2011, 2015) formula a la TDI, para clarificar la propuesta de esta tesis y el desafío que presenta a la ciencia y a la metafísica/teología. Comienzo señalando nuevamente que la inferencia de una acción inteligente para explicar la ‘especificidad’ de las estructuras complejas, particularmente de las biológicas, se deriva empíricamente de la constatación de un orden teleológico en estas estructuras funcionales, y de la constatación también empírica de que el único poder causal conocido en la génesis de este tipo de configuraciones funcionales es una acción inteligente. (Ruiz, F. 2017; 1) De manera que el paso del nivel mecanicista de la bioquímica, que estudia y describe científicamente el orden teleológico de estas estructuras funcionales especificadas, al nivel del poder causal de la inteligencia en la configuración de las estructuras biológicas, no es un salto antojadizo, ni probabilístico; sino que es un paso indispensable para comprender coherentemente las funciones bioquímicas de los procesos biológicos que dependen necesariamente de la configuración de las estructuras teleológicas; la TDI viene a ser una meta teoría que otorga consistencia y coherencia a los estudios bioquímicos con la ‘especificidad’ estructural, responsable de la operatividad funcional de las acciones químicas de los objetos que estudia. La TDI es el resultado de una inferencia que sigue la ciencia y las evidencias; y en ningún momento se asume a priori la presencia de inteligencia en lo natural. Se trata claramente de una ‘inferencia’ de un poder causal, ampliamente usado y conocido por los seres humanos, como el único capaz de explicar las estructuras funcionales teleológicas: una acción inteligente. La propuesta de la TDI de una acción inteligente para explicar y comprender las funciones de estas estructuras biológicas, supera el mecanicismo que describe las acciones químicas de las estructuras funcionales teleológicas, y constituye un genuino desafío para la ciencia y para la filosofía. Repitiendo lo ya dicho anteriormente, la TDI no entra en especulaciones metafísicas ni teológicas acerca de la ‘agencia’ responsable de la acción inteligente en las estructuras biológicas, ni tampoco recurre a una concepción metafísica de los objetos naturales para elaborar ni fundamentar su tesis. La elaboración metafísica en torno al desafío planteado por la TDI, es responsabilidad de la metafísica/teología, si quiere encontrar compatibilidad y relevancia con los avances de la ciencia contemporánea.

Agrego un comentario más a propósito de la conclusión que extrae el Profesor Collado de la lectura de las citas que hace de Michael Behe; esto es, que del nivel inferior –bioquímico–, se comprenden los niveles superiores de los seres orgánicos; en palabras del autor: “Behe está apoyando claramente una perspectiva meramente analítica y estrictamente mecánica.” (Collado S, 2011;9:181) Lo primero que se debe decir es que no se tiene un conocimiento adecuado de ninguna función de un ser vivo, si no se conoce el funcionamiento del substrato bioquímico que la sostiene; pero para entender este nivel inferior no basta conocer las interacciones atómicas y moleculares –mecanicismo–, en otras palabras no es suficiente conocer las leyes fundamentales de la química para comprender coherente y adecuadamente las funciones biológicas. Las funciones biológicas son el resultado de numerosas acciones químicas, configuradas específicamente para esos efectos, son configuradas inteligentemente. El organismo en su totalidad es un conjunto jerárquico de estructuras teleológicas imbricadas para un fin, el sostener la vida del ser vivo. La TDI no quiebra ni abandona la metodología ‘mecanicista’, la complementa para ampliar coherentemente la comprensión del material que estudia; esto no significa un abandono de la ciencia, sino simplemente un enriquecimiento de la ella para estudiar y comprender los fenómenos biológicos como corresponde, y siguiendo las evidencias. El Profesor Collado a**** que la TDI transgrede el naturalismo metodológico, que considera propio de las ciencias naturales, con lo que esta tesis perdería su estatus científico; la TDI supera esta norma que reduce las explicaciones científicas solo a factores materiales con tendencia al materialismo ontológico del que recibe inspiración y vigor, para invadir terminantemente todas las ciencias, e incluso la cultura misma. La TDI al incorporar la acción inteligente en ciencia, la más evidente de las acciones causales para los seres humanos, sin abandonar el terreno de las explicaciones ‘naturales’ intramundanas, neutraliza el dogmatismo materialista –rompe el reduccionismo de esta ideología–, y abre nuevos senderos a la investigación y comprensión de los fenómenos biológicos. (Ruiz, F. 2017; VII) Tampoco es justo concluir que este supuesto ‘mecanicismo’ a****do por el autor, revela el ‘materialismo’ en la concepción de la vida de la TDI; esta tesis es específica a la configuración teleológica de las estructuras funcionales biológicas y su ordenamiento a una meta común: proveer el soporte que permite la vida del organismo. El reconocimiento de una acción inteligente en la naturaleza –como la estudia la ciencia con la TDI–, rompe precisamente el reduccionismo materialista que intenta imponer en ella, una cadena generada por las simples leyes naturales sin dirección fuera de su especificidad inmediata, y la irracionalidad del azar, para explicar la aparición de la vida y su despliegue en la tierra. La TDI no pretende explicar la exquisita complejidad que presenta un organismo viviente, ni lo que en última instancia es la vida, que ese substrato bioquímico hace posible; estos son temas que permanecen abiertos, por un lado a la ciencia y, por otro, a la metafísica/teología y a la religión. Los comentarios que hace el Profesor Collado, y el modelo ontológico que presenta, son interesantes, pero sus conclusiones son apresuradas, y no concorde con el desarrollo de la TDI.

Las críticas formuladas a la TDI por el Profesor Feser y el Profesor Collado a****n fundamentalmente a que esta tesis peca de mecanicismo, que no permite remontarse a niveles metafísicos adecuados para realizar la Quinta Prueba, y además, salta antojadiza y convenientemente a proponer una acción inteligente para explicar las estructuras complejas ‘especificadas’. Hemos visto que estas críticas no son correctas, y no se atienen adecuadamente a la propuesta de la TDI. En el próximo Post veremos uno de los más frecuentes argumentos que frenan la aceptación de la TDI para muchos adherentes de la metafísica AT, una crítica formulada en relación a las intervenciones de Dios en su Creación. Es importante recalcar desde ya, que no todos los simpatizantes de esta metafísica tradicional comparten la validez de la aplicación de este argumento para rechazar la TDI.

Bibliografía:

Collado, Santiago (2011). Evolucionism vs Intelligent Design: Aporia and Method. En: Science and Faith with Reason; Creation, Life and Design. Chapter: 9. Jaume Navarro. MPG Books Group. UK. 2011.

Collado, Santiago (Julio, 2015). Teoría del Diseño Inteligente (Intelligent Design).

http://www.philosophica.info/voces/diseno_inteligente/Diseno_inteligente.html#toc13er

Ruiz Rey, Fernando (Enero 8, 2017). La ciencia y la Teoría del Diseño Inteligente. OIACDI. También en Sección Libros de Darwin o Diseño Inteligente (OIACDI):

http://www.darwinodi.com/libros/

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