Margulis se despacha de nuevo contra el neo-darwinismo…

Por Felipe Aizpún
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Lynn Margulis se ha convertido en una pieza esencial en la biología de las últimas décadas. Su aportación más reconocida es la teoría de la endosimbiosis seriada, que postula la idea de que la aparición de las células eucariotas en el panorama de la vida de nuestro planeta se debió a procesos de simbiosis de organismos procariotas y no a procesos darwinianos de mutaciones fortuitas. La hipótesis de Margulis se deriva de la comprobada capacidad de los organismos procariotas para el intercambio de material genético como mecanismo de extensión de su diversidad, así como al estudio minucioso del material genético mitocondrial de las células eucariotas y su identificación con secuencias moleculares propias de determinados tipos de bacterias. La teoría de la endosimbiosis tuvo una controvertida introducción entre la comunidad científica ya que desafiaba abiertamente al paradigma oficial. Fueron necesarios multitud de intentos para conseguir su publicación pero la tenacidad de Margulis terminó por imponerse. Margulis es una mujer cuyos trabajos a finales de los años sesenta y durante la década de los setenta del pasado siglo suscitaron fuertes resistencias pero que ha terminado por imponerse entre la comunidad científica siendo hoy uno de los biólogos más pretigiosos, habiendo recibido las mayores reconocimientos públicos tanto de las máximas autoridades norteamericanas como de las Universidades de todo el mundo.

Margulis ha sido una auténtica “enfant terrible” entre la comunidad científica y si bien no ha renegado nunca del darwinismo como modelo, por lo que al papel de la selección natural y el azar en el proceso evolutivo se refiere, sí ha sido decididamente crítica con el paradigma neo-darwinista y ha rechazado frontalmente que las mutaciones al azar puedan generar cuadros morfológicos novedosos y de mayor complejidad. Margulis ha escrito y ha repetido incansablemente que las variaciones fortuitas son, en la inmensa mayoría de los casos, perjudiciales y de naturaleza destructiva en relación al orden y la complejidad estructural de un genoma, y que no existe ninguna prueba empírica, ni en la Naturaleza ni en laboratorio, que justifique la pretensión neo-darwinista de que tales accidentes puedan explicar el hecho evolutivo. Frente a esta pretensión, la aceptación generalizada de la teoría de la simbiogéneis por lo que a la formación de las células eucariotas se refiere ha animado a Margulis a postular que el mecanismo habitual que podría estar en la base de la emergencia de genomas más complejos y de sistemas de niveles superiores de organización genética sería igualmente la simbiogénesis, es decir, la incorporación entre distintos organismos de material genético capaz de hacer recomponer y reorganizar el genoma de un determinado organismo dando lugar a la aparición de un organismo nuevo y distinto. De la misma manera que en el caso de las células eucariotas, la progresiva complejidad que dio lugar a la aparición de los organismos pluricelulares y posteriormente a las sucesivas especies y cuadros morfológicos podría tener su origen como consecuencia de la intervención de diferentes tipos de bacterias capaces de “infectar” las secuencias moleculares del genoma de las especies receptoras.

El prestigio de Margulis, derivado de la consistencia de sus investigaciones medida en términos de identidad de secuencias entre el material biológico de las mitocondrias de las células eucariotas y el ADN de determinados tipos de bacterias, ha permitido que su teoría, por lo que a las células eucariotas se refiere, haya sido admitida de manera generalizada como una teoría altamente probable, es decir, con capacidad de suscitar firmes convicciones; incluso por parte de todos los que defienden el panorama neo-darwinista, lo cual por otra parte resulta inevitable en términos estrictamente científicos ante la desconexión proverbial del discurso darwinista en relación a la realidad verificable empíricamente. Sin embargo, la aceptación pacífica de tal teoría endosimbiótica en el discurso darwinista, hecha discretamente, como de puntillas y sin querer extraer consecuencias especiales de ella, ha permitido a la comunidad seguir defendiendo la parte esencial de su modelo, como si el hecho de que la creación de los elementos trascendentales de la vida, las células de las que se componen todos los organismos superiores, se hubiera producido por un procedimiento totalmente ajeno al modelo darwinista no tuviera mayor importancia. Aunque Margulis se considera abiertamente darwinista pero decididamente no neo-darwinista la verdad es que sus propuestas dejan poco lugar para defender el sentido original del discurso de Charles Darwin. Margulis rechaza la idea de una Naturaleza hostil sede de enfrentamientos sangrientos en la competencia por la vida, y propugna un modelo de interacción y cooperación entre los seres vivos con un papel predominante de los organismos unicelulares (especialmente las bacterias) en un sistema de autoorganización y complejificación espontánea de los organismos biológicos que se integran en sistemas más complejos. Los organismos no sobreviven como resultado de la competencia y la lucha entre ellos, sino mucho más a menudo como resultado de la colaboración y la integración.

Margulis se ha desmarcado abiertamente de la ortodoxia imperante y gusta de despacharse de vez en cuando contra la misma tal como ha hecho recientemente en una entrevista publicada por la revista Discover.

http://discover.coverleaf.com/discovermagazine/201104?pg=68#pg68

En ella Margulis afirma de nuevo que la selección natural es un proceso que carece por completo de capacidad creativa. Dice también que no existe continuidad en el registro fósil y que la hipótesis del equilibrio puntuado no es otra cosa que una hipótesis ad hoc “inventada para describir la discontinuidad”, Añade que “los críticos, incluso los críticos creacionistas, tienen razón en sus críticas”.

Una anécdota interesante es la protagonizada por Margulis en el libro The Altenberg 16. Entrevistada por la autora Suzan Mazur, Margulis no se corta en afirmar que compartiendo cena con Francisco Ayala no hace mucho, este terminó por reconocerle que el modelo neo-darwinista de la teoría sintética está muerto. Así se publicó y no conozco que Ayala haya nunca desmentido el incidente.

Es notable resaltar que los partidarios del modelo naturalista vayan asumiendo y ampliando el espectro de mecanismos biológicos capaces de explicar el proceso de la evolución de la vida. Así, es ya habitual leer que el darwinismo simplemente incorpora nuevas opciones de producción o emergencia de novedades biológicas como la duplicación genética o la TGH (transferencia genética horizontal), la endosimbiosis seriada de Margulis etc. En realidad, una justificación naturalista de la vida es perfectamente insuficiente, cualquiera que sea la relación de mecanismos que queramos añadir, ya que la vida necesita explicar la emergencia de la información prescriptiva, una realidad formal que prescribe, precede y dirige el proceso de la vida cualesquiera que sean los mecanismos implicados en ella. En ese sentido Margulis carece también de explicaciones satisfactorias y ello al margen de las difícilmente salvables dificultades mecanísticas para explicar la creación de genomas complejos en su perfecta organización funcional como resultado de procesos o eventos simbióticos en términos estrictamente científicos.

El caso es que las declaraciones de Margulis en la revista Discover han sentado francamente mal en el seno de la comunidad científica fiel al discurso tradicional. Como veremos en un próximo comentario Jerry Coyne ha saltado a la palestra.

3 Respuestas para Margulis se despacha de nuevo contra el neo-darwinismo…

  1. “Así, es ya habitual leer que el darwinismo simplemente incorpora nuevas opciones de producción o emergencia de novedades biológicas como la duplicación genética o la TGH (transferencia genética horizontal), la endosimbiosis seriada de Margulis etc.”
    Ya es un paso, pero a ver cuando pasan principalmente de los 2 pilares del darwinismo.

    Una cosa me gustaría preguntar (ten en cuenta que estudio ingeniería telecos así que genética y demás sé de lo que leo por blogs y veo en vídeos), gran parte de las siguientes proezas de la naturaleza son conseguidas a partir de la TGH (Transferencia Genética Horizontal)?
    http://www.pxleyes.com/blog/2010/06/camouflage-photography-in-the-animal-world-50-astonishing-photos/
    http://elzo-meridianos.blogspot.com/2011/05/donde-esta-el-bicho.html
    http://www.drollthings.com/?p=682
    Mi opinión es que sí, la raiz es algún tipo de intercambio de información hacía el animal que adquiere características fijas tan precisas de otro tipo de plantas o animal.

    Saludos

  2. Luis,
    en principio los ejemplos de mimetismo que vemos en la Naturaleza se suelen presentar como ejemplo de ventajas adaptativas pero no implica que se hayn obtenido dichas ventajas por mecanismos de TGH.
    Sobre el mimetismo escribía en este Blog Mario López en Octubre de 2010
    http://www.darwinodi.com/?p=839

    un cordial saludo

  3. Yo estoy muy agradecido al valor de Lynn Margulis. Como ha insistido hasta conseguir las publicaciones de sus teorías que creo que todos estábamos esperando. Y ansiosos por más. No hay derecho a la dictadura neodarwinista.

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