La Explosión Cámbrica y su significado (1)

Felipe Aizpún

La llamada explosión cámbrica consistió en la aparición súbita y sin antecedentes evolutivos en el registro fósil de una gran variedad de formas vivas fosilizables en un corto período de tiempo geológico, hace unos 540 millones de años. El hecho significativo es que esta emergencia repentina de novedades biológicas representa la conformación simultánea de prácticamente todos los filos existentes en la actualidad. Todas las diferentes clases de animales que conocemos presentan formas biológicas que pueden encuadrarse dentro de un determinado tipo de plan corporal. Los planes corporales son algo así como el marco de construcción de los cuerpos, el conjunto de caracteres invariables que agrupa a las diferentes subdivisiones taxonómicas.

Los conceptos de “plan corporal” y “Phylum” fueron introducidos por el científico francés George Cuvier, considerado con justicia el padre de la anatomía comparada. Un plan corporal es un conjunto de caracteres anatómicos que describe la organización espacial de los órganos de un cuerpo, y un filo es un grupo de animales que comparten el mismo plan corporal. Por ejemplo, todos los animales del filo “Artrópodos” (invertebrados) comparten un esqueleto externo, un sistema nervioso ventral y un corazón dorsal; los “Cordados” (vertebrados) en cambio, tienen un esqueleto interno un sistema nervioso dorsal y un corazón ventral.

La explosión cámbrica representa la aparición abrupta en el registro fósil de los primeros ejemplares conocidos de todos y cada uno de los filos hoy existentes en la Naturaleza prácticamente sin excepción, lo que constituye para muchos el misterio más difícil de explicar en la historia de la biología. El evento supone un desafío insalvable hasta el momento para el paradigma neo-darwinista. No es de extrañar que muchos científicos de las primeras décadas del siglo XIX, consideraran la explosión cámbrica como un evento catalogable como un acto de creación.

Darwin pudo oponer a esta evidencia únicamente la invocación especulativa de la supuesta imperfección del registro fósil y no fue hasta casi un siglo después que George Simpson aderezó y perfeccionó el discurso justificativo de que las apariciones bruscas de formas biológicas sin antecedentes evolutivos definidos no deben ser tomadas necesariamente como una anomalía del paradigma, sino que deben aceptarse como algo normal porque un evento “súbito” geológicamente hablando puede tomarse varios millones de años para su ocurrencia lo que no obliga a catalogar dicho evento como “súbito” desde el punto de vista de la biología. Esta reflexión, completada años mas tarde por la célebre hipótesis ad hoc del equilibrio puntuado ha permitido a los autores darwinistas resguardarse de la fuerte evidencia científica de una anomalía insalvable para su paradigma protegiéndose de tal evidencia con el paraguas de una hipótesis puramente especulativa e imposible de falsar.

Desde el punto de vista de la ortodoxia darwinista la anomalía tiene muy difícil explicación. Si se propone que todos los diferentes ejemplares pertenecientes a distintos filos provienen de un mismo antecesor pluricelular, resulta contradictorio con la teoría gradualista la rápida diversificación en planes corporales tan diferentes y al mismo tiempo tan estables y consolidados, en un tiempo tan pequeño. Si se piensa, como es más habitual, que cada una de estas formas representa un hallazgo evolutivo independiente a partir de organismos unicelulares, la coincidencia de la aparición simultánea de todos los planes corporales conocidos desafía toda lógica y alienta la sospecha de un proceso intencional y dirigido.

La cosa se complica porque no solo los filos, sino a menudo también un abanico de clases taxonómicas más bajas, se encuentran ya perfectamente definidos en el periodo cámbrico. Así por ejemplo, en cuanto a los artrópodos se refiere, el subfilo de los crustáceos aparece perfectamente definido en el registro fósil y dentro de él lo están igualmente las cuatro clases principales de crustáceos. Sin embargo no se ha encontrado huella alguna de formas de transición que pudieran ligar los diferentes grupos con un antepasado común.

A menudo se invoca la existencia de un aumento sustancial del oxígeno presente en la atmósfera como causa de la explosión cámbrica. Pero aun siendo correcta esta presunción ello simplemente permite explicar las circunstancias favorables al evento pero nunca el evento en sí mismo, en especial si consideramos la completa improbabilidad de las macromoléculas biológicas, haya abundancia de oxigeno o no.

Pero la explosión del cámbrico genera inquietudes mucho mas importantes de lo que habitualmente se describe. El discurso darwinista se circunscribe a la existencia o no de antecedentes en el registro fósil y considera que su propuesta evolucionista se mantiene únicamente desde esta perspectiva, de tal forma que la existencia de algunos ejemplares que pudieran considerarse formas transicionales al amparo de interpretaciones anatómicas o fisiológicas benévolas resulta suficiente para justificar la exigencia de que su discurso sea aceptado como el dogma científico más inamovible de nuestra era. Además, se invoca en el escudo darwinista el lema de que “la ausencia de evidencia no es evidencia de ausencia” de tal manera que con ello se pretende blindar la teoría frente a la inconsistencia de la evidencia empírica pretendiendo que los escépticos deban arrostrar la prueba de la inexistencia de formas transicionales, lo cuál es un absurdo lógico de proporciones descomunales.

Pues bien, frente a este discurso ya caduco, vale la pena profundizar en el sentido y la significación de la explosión del cámbrico a la luz de una aproximación verdaderamente científica del fenómeno de la evolución, entendido éste como “cambio en el tiempo” de las formas biológicas. Lo desarrollaremos en un próximo comentario.

2 Respuestas para La Explosión Cámbrica y su significado (1)

  1. Super! Soy creacionista, la naturaleza tiene diseño y no como unidad si no como macroconjunto, todo encaja y es perfectamente armónico, es más, el fenómeno de la vida en si misma es cientificanmente INDEFINIBLE!

  2. Qué triste es la gente que busca explicaciones mágicas en lugar de maravillarse con la realidad. En fin..

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