Incapacidad de la TDI y del Neodarwinismo de resolver ‘aporías’ metodológicas para explicar la complejidad especificada

Otra crítica desde la concepción metafísica aristotélico-tomista (AT), que es importante mencionar por la importancia y prestigio de su autor, en el público hispano hablante –Profesor Santiago Collado (2011; 2015) (CRYF, Universidad de Navarra)–, a**** a que la TDI falla, desde el punto de vista metodológico, para abordar y solucionar el problema (“dilema” o “aporía”) que esta teoría señala en la tesis neo-darwiniana para explicar las estructuras biológicas complejas especificadas. Concretamente en esta crítica se argumenta que la TDI intenta resolver esta aporía –dificultad–, usando, tal como la tesis neodarwiniana lo hace, supuestos mecanicistas –extremados–, y, de este modo, tampoco la resuelve. Para realizar el análisis crítico, el Prof. Collado recurre a un marco conceptual más ancho que el de la ciencia –en donde operan estas dos tesis–, para así poder iluminar la situación desde un nivel ontológico y epistemológico más amplio. De este modo, el autor intenta demostrar que la polémica que sostienen estas teorías, se sustenta básicamente en los supuestos metodológicos mecanicistas que las alimentan, y no en creencias religiosas o científicas propiamente tales. Ambas teorías, la TDI y la tesis neodarwiniana, son metodológicamente cercanas, y ninguna de las dos da cuenta coherente del problema señalado por la TDI: explicación de la complejidad especificada.

El Profesor Collado destaca que el conocimiento que ofrece la ciencia es limitado a una parcela de la realidad, por sus métodos y su propósito de lograr el manejo y control experimental de los objetos que estudia. En cambio, la filosofía intenta abarcar en sus análisis, los diversos aspectos de la realidad, de tal modo que la síntesis de estos estudios consigue una perspectiva global de ella, que en la metafísica tradicional se caracteriza como ‘el estudio del ser en cuanto ser’, con el propósito de encontrar ‘la verdad en cuanto verdad’ de la realidad. Con esta descripción introduce el uso de la metafísica AT para el análisis que se propone. Y en este sentido recurre a la teoría de las ‘cuatro causas’ de Aristóteles, que estudia las causas de todo movimiento y cambio que muestran los objetos naturales; y de este modo, esta teoría a**** a la esencia del conocimiento de la realidad. La teoría metafísica AT –para nuestro autor–, ofrece el marco adecuado para el análisis de la confrontación de la TDI con la tesis neo-darwiniana.

Ya hemos revisado anteriormente la teoría de las cuatro causas de la metafísica AT, aquí solo recordaremos que la causa final tiene una importancia particular al dirigir las acciones eficientes a una meta específica. Las acciones de las mera causas eficientes, operan –según este acercamiento del Profesor Collado– de una manera simple, mecanicista, a un nivel ontológico inferior, generando efectos comprensibles con causalidad ascendente (bottom-up). En cambio, las acciones guiadas por la causa final, sí pueden remontarse a niveles ontológicos más altos, generando complejos en los que predomina la organización y la causalidad descendente (top-down), Las cuatro causas operan en armonía, la causa final no puede ser reducida a las meras causas eficientes, y es la responsable de la creciente complejidad observada en los objetos naturales.

Los objetos naturales muestran niveles estructurales diferentes, átomos, moléculas, células, etc. como consecuencia de las cuatro causas operando conjuntamente; estos niveles son ontológicos, no son meramente epistemológicos. El Prof. Collado (2011) explica que en este modelo de niveles ontológicos, se considera que cada nivel inferior opera como “materia” del nivel más alto del que forma parte, y que opera como su “forma”; de esta manera, se conforma una estructuración ontológica jerárquica en las cosas complejas. Se trata entonces de un modelo que aplica una concepción hilomórfica aristotélica en la constitución progresiva y jerárquica de la complejidad de los objetos naturales, particularmente de los seres vivos. Esta concepción aristotélica de la noción de “forma”, implica la irreductibilidad de un nivel ontológico superior a uno inferior.

El Profesor Collado explica que la efectividad de una ciencia en lograr el control experimental del objeto que estudia, dependerá en parte de la correlación entre el nivel epistemológico en que esté colocada esta ciencia, y el nivel ontológico en que se encuentra el fenómeno (o fenómenos) que intenta estudiar y explicar. Todo análisis científico recurre a una simplificación que se corresponde con las nociones empleadas y al nivel en que se esté realizando, lo que implica una reducción en nuestro entendimiento de la naturaleza al nivel en que opera la ciencia. Esta simplificación metodológica es necesaria y suele conseguirse mediante ensayo y error, y no se debe caer en un reduccionismo que intente explicar y estudiar otros niveles ontológicos con las herramientas usadas en un nivel diferente.

Se cae en un “materialismo” en este modelo hilomórfico de niveles ontológicos –explica el Profesor Collado–, cuando se estudia un nivel ontológico más alto –‘formal’– con los métodos utilizados en un nivel inferior –‘material’. El análisis realizado por las teorías materialistas es típicamente ascendente (bottom-up). En lo que se refiere al ‘mecanicismo’ –una expresión del materialismo–, este autor lo ejemplifica con un artefacto, que es un ensamblaje de partes diferenciadas, carentes de causa final y de causa formal intrínsecas. El Prof. Collado sostiene que cuando esta concepción mecanicista se proyecta a un sistema natural –biológico–, se buscan en él, partes ensambladas; de este modo se está incurriendo en un reduccionismo materialista. Es importante comentar a propósito de esta caracterización del mecanicismo del Profesor Collado, que un artefacto no es el producto de las fuerzas naturales de sus componentes, ni de las leyes que rigen el comportamiento, sino que es el resultado de una acción inteligente –con propósito y meta–, que compaginó sus partes integrantes, considerando sus características naturales, para lograr una función específica; simplemente, un artefacto es un objeto diseñado inteligentemente por un ser humano. La TDI por su parte, detecta una configuración teleológica funcional biológica siguiendo los estudios bioquímicos, de igual modo como cuando examinamos una bicicleta y nos percatamos que tiene una configuración teleológica funcional, que solo puede explicarse como producto de una acción inteligente. Ciertamente los artefactos no son objetos naturales, pero eso es otra consideración.

El profesor Collado usa la Complejidad Irreducible (CI) descrita por Michael Behe para realizar su análisis crítico de la TDI. Es importante por tanto explicar que la Complejidad Irreducible se refiere a una estructura biológica teleológica compleja especificada (CE), y esto significa que tiene una configuración particular para realizar funciones biológicas específicas; todas las estructuras teleológicas funcionales biológicas son de complejidad especificada, contienen información biológica para generar funciones determinadas, pero no todas las CEs cumplen con los requisitos de una CI. (Ruiz, F., 1017; 7) El concepto de Complejidad Irreducible requiere conocer todas las partes interactivas integrantes de un sistema para poder determinar que al remover una de ellas, cesa de funcionar; esta es la característica definitoria de la CI. En cambio, en una CE no se necesita perentoriamente conocer todas las partes componentes del sistema para asegurar que es una complejidad que nuestra ‘especificidad’ funcional, puede ser suficiente conocer una sección del sistema para hacer el diagnóstico; esta situación facilita la investigación para encontrar las partes aún no conocidas de un sistema con complejidad especificada. La especificidad de las estructuras teleológicas biológicas se refiere a información funcional, de modo que una alteración de esta información, puede alterar la función o eliminarla. De manera que los dos tipos de complejidades –CI y CE–, son especificadas; la conceptualización de la CI es un modo muy claro para mostrar que estas estructuras no son posibles de haberse generado paso a paso –pieza a pieza–, como lo propone la teoría Neo-darwiniana. (Ruiz, F. 2017; 1, 2)

El análisis crítico que realiza el Profesor Collado (2011) muestra que el Neo-darwinismo explica un nivel superior biológico –estructuras teleológicas especificadas—, utilizando mecanismos de niveles inferiores –efectos beneficiosos derivados de mutaciones y de recombinaciones genéticas–, filtrados por la selección natural para generar paulatinamente las estructuras complejas con este proceso; sin contar para nada con causa final alguna para lograrlas. Esta tesis neo-darwiniana incurre en un ‘materialismo’ ‘mecanicista’ que no respeta los niveles ontológicos, que se observan claramente en biología.

En lo que se refiere a la TDI, el Profesor Collado se centra en su análisis crítico en la Complejidad Irreductible propuesta por el bioquímico Michael Behe. Para este propósito utiliza una cita de este investigador en la que señala que la función biológica de las “máquinas moleculares”, estudiadas en bioquímica, es necesaria para mantener las células operando adecuadamente; y comenta también, otra cita del mismo autor, en la que estipula que es necesario conocer todos los componentes –bioquímicos o biológicos–, que integran un sistema funcional, para poder hablar de la TDI –Complejidad Irreductible. El Profesor Collado concluye de estas citas, que los autores que apoyan la TDI “piensan que hay un nivel privilegiado desde el cual la vida puede ser explicada –el nivel de las biomoléculas–, y que tenemos un método casi perfecto y claro para estudiarlo”; este método es el bioquímico, y de ahí, de este nivel inferior y primario, se describen las complejidades de niveles ontológicos superiores; aún las de más alta complejidad se pueden explicar en términos de los procesos que ocurren en el nivel inferior. El Profesor Collado también comenta otra cita de Behe en la que enfatiza que los procesos bioquímicos moleculares deben incluirse para entender adecuadamente las funciones como, la visión, la digestión, la inmunidad; lo que es naturalmente perfectamente razonable, pero la conclusión del Profesor Collado es, que desde los niveles inferiores se entiende lo superior, y la vida misma. De este modo los niveles superiores no contribuirían en modo alguno al salto ontológico que implican las explicaciones de la TDI, solo una complejidad que es reducible a lo mecánico inferior. Y, he aquí, nos dice el Profesor Collado, la aporía de la TDI se hace evidente, se asumen niveles mecanicistas, y luego se introduce la tesis de acción inteligente para explicar lo teleológico: un salto de nivel ontológico, con una inconsistencia metodológica que revela una hendidura conceptual. De manera que tanto la tesis neodarwiniana y la TDI operan en el campo del mecanicismo en biología, ninguna de las dos es capaz de dar cuenta de los niveles ontológicos superiores. El neodarwinismo no está en condiciones de demostrarlo en este momento, y la TDI simplemente se salta la aporía invocando una acción inteligente.

En el próximo Post seguiremos con un breve análisis de estas críticas a la TDI formuladas por el Profesor Collado, aunque nos desviemos un poco del tema de esta serie de artículos. Pero he considerado importante abordarlas para dejar lo más claro posible lo que propone esta tesis, y cuál es su desafío a la metafísica/teología.

Bibliografía:

Collado, Santiago (2011). Evolucionism vs Intelligent Design: Aporia and Method. En: Science and Faith with Reason; Creation, Life and Design. Chapter: 9. Jaume Navarro. MPG Books Group. UK. 2011.

Collado, Santiago (Julio, 2015). Teoría del Diseño Inteligente (Intelligent Design).

http://www.philosophica.info/voces/diseno_inteligente/Diseno_inteligente.html#toc13er

Ruiz Rey, Fernando (Enero 8, 2017). La ciencia y la Teoría del Diseño Inteligente. OIACDI. También en Sección Libros de Darwin o Diseño Inteligente (OIACDI):

http://www.darwinodi.com/libros/

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