Función y Desarrollo. Dos elementos claves

Por Cristian Aguirre

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Si pudiera sintetizar el discurso del DI podría decir que su principal premisa es que nuestro universo y la biología son fruto en parte de diseño y en parte de un desarrollo natural, pero que la plataforma o ámbito que permite este desarrollo natural procede a su vez de un Diseño Inteligente.

En este sentido se debe distinguir entre dos elementos clave: la función y el desarrollo de una función. La función puede tener variables en dos niveles: el parametrico y el estructural. Con cada uno de estos tipos o con la combinación de ambos una función puede tener muchas expresiones distintas. Y la expresión de una función será vista con justicia como un fenómeno natural. Lo que el DI rechaza es que se pueda extrapolar que la plataforma y las reglas (leyes) de la función sean también naturales.

En cierta ocación, ya hace casi 2 decadas atras, enseñaba en una academia de informática en Madrid, para atraer clientes se me ocurrió hacer un programa que realizara hermosas figuras de colores. Para ello utilice funciones trigonometricas con variables provenientes de un generador de números aleatorios. El resultado era una reedición de una figura diferente aproximadamente cada 1 minuto. Si bien la estratagema no era muy eficaz con los adultos si lo era con los niños que se quedaban pegados al cristal mirando las figuras ya sea hasta el cansancio o hasta la llamada de sus padres.

Cada uno de estos “diseños” también eran desconocidos para mi. Yo también los veía con sorpresa por el hecho que yo no los dibuje tal como aparecían en la pantalla. Cada uno de ellos era fruto de la acción de un conjunto de funciones matemáticas con nuevos juegos de variables cada vez. Puede pues decirse que estos dibujos eran dibujados de modo natural. Del mismo modo que muchos hechos de la biología proceden del desarrollo de leyes fisico-químicas y de variables biológicas para producir de modo natural gran diversidad e incluso diferencias radicales de estructura morfológica.

¿Esto es posible? Por supuesto que lo es!.

Ahora bien para el ejemplo de las figuras ¿Si consideramos que el desarrollo del algoritmo es un proceso natural en cuanto a que no presenta NINGUNA ARBITRARIEDAD FUNCIONAL. Podemos decir lo mismo del algoritmo, es decir, del programa que los produce?

Definitivamente NO!.

El algoritmo si presenta elementos de ARBITRARIEDAD FUNCIONAL que son ineludibles. El mismo esta marcado teleológicamente para cumplir con el objetivo de producir hermosas figuras de colores cada minuto. En consecuencia esta etapa NO ES NATURAL, ESTA DISEÑADA.

Lo mismo puede decirse de la cosmología y la biología. Ambos tienen procesos naturales donde no existen arbitrariedades funcionales y son plenamente explicables como el desarrollo de la acción de diversos atractores en sistemas alejados del equilibrio termodinámico. No podemos, sin embargo, decir lo mismo de otros procesos donde si se halla arbitrariedad funcional, o mas concretamente información compleja especificada.

El gran problema del naturalismo es que ha secuestrado el concepto de ciencia para decir que cualquier explicación que apele a una instancia que no provenga de un proceso natural no es ciencia. Así distinguidos cientificos, como la biologa norteamericana Lynn Margulis en una reciente entrevista, terminan diciendo:

“Los críticos, incluyendo los críticos creacionistas, tienen razón en sus críticas. Sencillamente, luego no tienen nada que ofrecer sino el diseño inteligente o que «Dios lo hizo». No presentan alternativas científicas”.

De acuerdo a este criterio, en el caso del programa generador de figuras, su desarrollo sería cientifico, pero el algoritmo que lo produce, que está diseñado y por ello no es natural, sería una superchería anticientífica digna de un anaquel de literatura esoterica.

Sin embargo, no es así. No podemos “naturalizar” lo que no es natural para quedar bien con el mantra del naturalismo metodologico o el dogma de lo que comprende la ciencia. Quien quiera alienarse porque cree que esto es lo politicamente correcto, lo dicta la sagrada ley del consenso o porque su metafísica se lo exige que lo haga. Cada quien es libre para ello, aunque no considero que sea una adecuada aproximación de la verdad.

Alguien podra alegar que el ejemplo del programa no es paralelo de una función cosmológica o una función biológica y que ello es una tendenciosa manera de asignar arbitrariedad funcional a mecanismos que en realidad no lo tienen.

No obstante, los indicadores del ejemplo estan presentes con absoluta claridad a nivel cosmológico en las mismas leyes físicas y en las condiciones iniciales de nuestro universo que permiten los desarrollos naturales que observamos y sin los cuales estos en su mayoría no podrían existir.

Aqui el famoso argumento del multiverso no nos sirve para eludir la no naturalidad por el simple hecho de que este “juego” de lotería cósmico ya es en sí un algorítmo que es capaz de desarrollar universos tal como mi programa desarrollaba distintas figuras en un monitor. Y otra vez sería un rastro ineludible de especificación funcional, es decir, DISEÑO.

Del mismo modo la biología es producto de muchos desarrollos naturales en su abrumadora diversidad que son expresión diversa de determinadas funciones biológicas que si tienen especificación funcional. La información prescriptiva contenida en el ADN nuclear y mitocondrial, como ya se trato con profundidad en posts pasados, no puede ser producida por las leyes naturales. Es mas bien la misma la que, haciendo uso de diversos genes a modo de “parametros” y diversos factores epigenéticos, soportan la enorme capacidad adaptativa y evolutiva de los organismos biológicos que consideramos con justicia procesos naturales. Pero no lo son los mecanismos prescritores así como su información prescriptiva.

En conclución, yo no puedo ni nadie podrá explicar de modo natural el algorítmo que cree para producir las distintas figuras porque la misma no es un desarrollo, sino una función. El gran desacuerdo entre el naturalismo y el diseño inteligente, no es que el primero diga que todo tiene origen natural y que el segundo diga que todo fue creado, sino que el DI afirma categoricamente y acepta sin escrupulos que tanto para el cosmos como la biología hay origenes naturales para la expresiones y no naturales, es decir, diseños para las funciones. En este sentido el naturalismo desconoce, o ignora a drede, esta importante distinción entre estos elementos fundamentales de nuestra realidad.

Referencias:

La entrevista a Lynn Margulis con sus reveladoras declaraciones puede verse aquí

 

3 Respuestas para Función y Desarrollo. Dos elementos claves

  1. Como buen defensor del diseño ininteligible, tomas lo parcial por lo global y aquello demasiado complejo para tí como si de algo aleatorio se tratase.
    Tu ejemplo del algoritmo no sirve, porque es parcial, es posterior a la existencia de alguien que hizo el algoritmo, y por tanto no es ejemplo ni puede asimilarse al origen.
    Para ir al origen, olvidate de las figuritas de colores y centrate en el programador (sease tú), y cuando tu proyección te lleve a la conclusión de que el “algoritmo” que organiza tu ADN tuvo que tener otro fabricante de algoritmos, te olvidas de ti un poquito y te diriges a él…..y cuando ya no haya otro antes y se te acaben las coartadas de un fabricante de algoritmos anteriores, no tendrás más remedio que admitir que hubo un primer algoritmo que apareció de forma natural, sin un fabricante “diseñador” previo.
    Y ese, será el verdadero origen.

    Es muy gracioso eso que has escrito , y retrata muy bien la tremenda confusión de ideas que manejas :

    “Cada uno de estos “diseños” también eran desconocidos para mi. Yo también los veía con sorpresa por el hecho que yo no los dibuje tal como aparecían en la pantalla. Cada uno de ellos era fruto de la acción de un conjunto de funciones matemáticas con nuevos juegos de variables cada vez. Puede pues decirse que estos dibujos eran dibujados de modo natural”

    Sí, poder puede decirse lo que se quiera, pero es sencillamente mentira. Los dibujos obedecian a funciones matemáticas, y los resultados de esas funciones a variables generadas por otro algoritmo igual de determinado.
    Pero en tú confusión, la misma que muestras al intentar interpretar la biología, lo que es demasiado complejo para tí lo consideras aleatorio, y no eres capaz de darte cuenta de que SI dibujaste esos diseños al desarrollar el software, y que sólo una falta de capacidad te impedía preveerlos.

  2. Carlos

    Permiteme en mi “confusión” aclararte algunos conceptos.

    Dices:

    “Tu ejemplo del algoritmo no sirve, porque es parcial, es posterior a la existencia de alguien que hizo el algoritmo, y por tanto no es ejemplo ni puede asimilarse al origen.
    Para ir al origen, olvidate de las figuritas de colores y centrate en el programador (sease tú), y cuando tu proyección te lleve a la conclusión de que el “algoritmo” que organiza tu ADN tuvo que tener otro fabricante de algoritmos, te olvidas de ti un poquito y te diriges a él…..y cuando ya no haya otro antes y se te acaben las coartadas de un fabricante de algoritmos anteriores, no tendrás más remedio que admitir que hubo un primer algoritmo que apareció de forma natural, sin un fabricante “diseñador” previo.
    Y ese, será el verdadero origen.”

    ¿Le dirias a John Conway que su juego Vida no es un simil de cómo las leyes naturales pueden producir complejidad no funcional? ¿Que dirías de los algoritmos de pretenden simular como la evolución con incremento de complejidad puede ser posible realizados por Dawkins (1986), Schneider(2000, 2001a, 2001b), Altshuler y Linden (1999), Chellapilla y Fogel (1999), tampoco sirven porque, según tu criterio, son posteriores a la existencia de alguien que hizo el algoritmo?

    Cuando dices que el argumento no puede asimilarse al origen (entiendase del universo y la vida) es porque ya asumes tácitamente, en función de tu naturalismo materialista, que no hubo ningún diseñador del algoritmo cósmico o biológico y, por lo tanto, tuvo que ser por necesidad de origen natural. Ello no demuestra nada y no puedes probar que no lo hubo. Luego usas el recurrido y fracasado argumento de la regresión causal infinita en la cual para admitir una explicación la explicación debe ser explicada a su vez. Esto es como demandar que si los investigadores del Proyecto SETI encuentran una señal con patrones que infieren una reconocible inteligencia luego les preguntes a los mismos: ¿Podemos explicar a los que envíaron la señal, sabemos algo de ellos, de qué estan hechos? Y ante el no como respuesta dirías: Entonces dicha señal es natural porque si no puedo explicar a los emisores entonces estos no existen. Sin duda te despedirían inmediatamente.

    Veamos quíen es el confundido.

    El ejemplo del programa muestra cómo un desarrollo fortuito puede generarse desde una función acotada con variables de contorno, es decir, que la imagen no exceda los límites de la pantalla y con un número definido de colores, y también con parametros aleatorios para cada imágen. Por supesto que los números aleatorios proceden a su vez de un algorítmo que los genera también producto de funciones matemáticas, pero tienen una irregularidad tal que son útiles para ser usados como tales.

    Ofende la inteligencia de los lectores decir que yo dibuje cada imágen. Que yo haya creado el programa que los dibuja no me hace a mi el dibujante específico. Si yo quisiera en verdad dibujar cada imagen la haría con una aplicación de dibujo y le aplicaría mis propias arbitrariedades morfológicas y estéticas. No sería ningún fruto de funciones matemáticas. No se trata de una falta de capacidad de preveerlos. Confundes la autoría de una función con la autoría de los desarrollos específicos de dicha función.

    El universo se desarrolla también dentro de variables de entorno, condiciones iniciales y la dirección de leyes físicas. Existen muchos ejemplos de expresión de las mismas. Los “dibujos y colores” que vemos en un crepusculo no son la obra de ningún artista por muy bellos que puedan ser. Son fruto de leyes físicas, pero el marco en que se desenvuelven y la legislación de dichas leyes ¿No tienen ningún autor? ¿Salieron de la nada? ¿Siempre existieron? y si asumo que desconozco quien lo hizo y no puedo a su vez explicar al mismo ¿Invalida ello que tengan un origen no natural?.

  3. No veo en absoluto agotado ni fracasado el argumento de la regresión infinita. Explícate un poco mejor, por favor: ¿Por qué el diseñador no tuvo un diseñador él?

    Christian: “es porque ya asumes tácitamente, en función de tu naturalismo materialista, que no hubo ningún diseñador del algoritmo cósmico o biológico y, por lo tanto, tuvo que ser por necesidad de origen natural. Ello no demuestra nada y no puedes probar que no lo hubo.”

    Yo lo que he entendido que decía era que si alguien diseñó ese algoritmo cósmico, alguien tuvo que diseñar al diseñador o al algoritmo que permitió la aparición del diseñador. Y así sucesivamente… ¿Qué otra alternativa cabe desde un punto de vista natural? ¿Podrías explicar el origen del diseñador del algoritmo cósmico? Asumo que no.

    Yo reconozco mi ignorancia. No puedo saber si del azar puede surgir la vida, si necesita un creador directo, si necesita un diseñador de algoritmos o si el algoritmo salió de la nada. Lo que sí que puedo ver es que no existe necesidad de apelar a una entidad sobrenatural en tanto que no se pueda explicar el origen de la misma desde un punto de vista racional. Apelar a esa entidad sobrenatural no resuelve el problema sino que lo enmascara e impide alcanzar una solución racional, ya que asume que eso no se puede conocer (por ser sobrenatural).

    En el fondo es una falacia ad ignorantiam del tipo: “No puedes demostrar que la vida (o el algoritmo tuyo ese) surge del azar, por lo tanto no surge del azar” + “No puedes demostrar que el diseñador no existe (puesto que es sobrenatural), por lo tanto existe”. Te repito tus palabras:

    Christian: “es porque ya asumes tácitamente, en función de tu naturalismo materialista, que no hubo ningún diseñador del algoritmo cósmico o biológico y, por lo tanto, tuvo que ser por necesidad de origen natural. Ello no demuestra nada y no puedes probar que no lo hubo.”

    Es decir: “como no puedes demostrar el origen natural del algoritmo, existe diseñador (origen sobrenatural)”. Con todos mis respetos, es un argumento extraordinariamente pobre para alguien que escribe tan bien como tú.

    Como alternativa planteemos las 2 alternativas mútuamente excluyentes:
    1) Creer que la complejidad surge de una entidad sobrenatural incognoscible (vía directa-creacionista o vía algoritmos-DI).
    2) Creer que la complejidad surge del azar, sin necesidad de una entidad sobrenatural.

    La pregunta es ¿qué aporta científicamente la primera respecto a la segunda? Remarco lo de científicamente, porque se supone que es de lo que hablamos. ¿Correcto?

    En mi opinión, la primera no llega a aportar nada útil a la ciencia, es más, apela a la ignorancia. Considero que no es deseable tratar de hacer valer un punto de vista apelando a la ignorancia del interlocutor, por eso lo enfoco desde el punto de vista pragmático y te pregunto: ¿Qué perdemos si apostamos por la 2ª de las opciones que te he dado? ¿Qué utilidad científica puede tener ponerle barreras al conocimiento postulando la existencia de una entidad sobrenatural incognoscible?

    Christian: “En este sentido el naturalismo desconoce, o ignora a drede, esta importante distinción entre estos elementos fundamentales de nuestra realidad.”

    No ignora a drede sino que no tiene motivo racional para plantear esa distinción. Piénsalo, tú único argumento para plantear la distinción de que la realidad se puede fragmentar en natural y sobrenatural es apelar a la ignorancia de que las leyes últimas que rigen lo natural son actualmente desconocidas. De nuevo: “falacia ad ignorantiam”.

    P.D: Yo no sé si existe un ente sobrenatural o algo sobrenatural, pero no encuentro motivo racional para plantear su existencia. Recalco lo de racional y te ruego que no apeles a mi ignorancia, que es muy amplia.

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