El Misterio del Primer Gen; un nuevo libro de David L. Abel

Felipe Aizpún

Que en este blog sentimos una especial predilección por los trabajos del profesor Abel es algo que ya ha quedado patente en comentarios ofrecidos en los últimos meses. Es por ello que la aparición de este nuevo libro ya a la venta en Amazon supone un motivo de felicitación. En este trabajo Abel recoge sus argumentos principales dispersos en sus diferentes trabajos, de manera exhaustiva, para terminar construyendo un discurso sólido y rotundo en defensa de la perspectiva cibernética de los organismos vivos y la imposibilidad lógica de un origen puramente fortuito de la vida. Si el libro “Signature in the cell” de Stephen Meyer supone un desafío en términos puramente empíricos y científicos a las teorías que aventuran diferentes modelos de abiogénesis, Abel nos recuerda en “The First Gene” que el problema del origen de la vida a partir de la materia animada no es solamente un problema de probabilidades sino un problema de falta de adecuación causal. Les ofrecemos, para ir abriendo boca y sin perjuicio de comentarios que habrán de venir sin duda en el futuro, la traducción de la reseña del libro que nos ha ofrecido Casey Luskin en ENV.

Preocupación Materialista: “The First Gene” Defiende una Concepción del Origen de la Vida estrictamente Científica y no Materialista

¿Puede un libro que no contempla el término “diseño inteligente”, no habla de “complejidad especificada” y hace escasa mención de la “complejidad irreducible” ofrecer un argumento afín a la teleología en la biología?

Un nuevo libro de carácter técnico, “The First Gene”, editado por el Director del Gen Emergence Project David L. Abel nos muestra que la respuesta a esta pregunta es “sí”. A los materialistas no les va a gustar este libro porque sus argumentos son 100% científicos, carentes de cualquier preocupación religiosa política o cultural, y lo más importante, convincentes.

Los argumentos en “The First Gene” se sustentan en campos como la ProtoBioSemiótica o la ProtoBioCibernética que, según Abel, responden a cuestiones de este tipo:

¿Cómo pudieron en un entorno natural prebiótico simples interacciones entre masa y energía generar mensajes funcionales y cargados de significaco? ¿Cómo pueden el azar y la necesidad prescribir la capacidad del receptor para seguir las reglas arbitrarias precisas para descodificar los mensajes? ¿Cómo pudieron las leyes de la física y la química haber capacitado a las moléculas para entender sistemas simbólicos semejantes al lenguaje y actuar con respecto a ellos en el seno de las primeras células? (p. xvi)

Igualmente, el campo de la ProtoBioCibernética específicamente explora la, a menuda descuidada, derivación a través de procesos naturales de mecanismos de control en la primera teórica protocélula (p. 1). De ahí, el subtítulo del libro: “El Nacimiento de la Programación, la Semántica y el Control Formal”.

Control formal es un tema principal en este libro, donde las “elecciones no provocadas” (p.4) son precisas para actualizar metas funcionales que descansan sobre categorías abstractas. Esta concepción Platónica se apoya en las matemáticas, la computación y el lenguaje, donde entidades no-físicas existen y tienen significado al margen de su forma física. Así, Abel explica que “Ninguno de estos formalismos puede ser explicado por una cosmovisión naturalista consistente que pretende reducir todo lo existente a una explicación físico-dinámica.” (p. 5). En opinión de Abel, tales formalismos “dependen de una elección contingente más que de una contingencia fortuita o de la necesidad”. Así, la vida está construida sobre formalismos.

“The First Gene” indaga en torno a diferentes tipos de información que encontramos en la Naturaleza, incluyendo información prescriptiva, información semántica e información según Shannon. La información prescriptiva es aquella que dirige nuestras decisiones, y es un tipo de información semántica, la cuál a su vez es un tipo de información funcional. Por contraste, la información según Shannon, dice Abel, no debería llamarse información porque no es más que una medida de la reducción de incertidumbre, y por lo tanto no puede por sí misma “prescribir o generar una función formal” (p. 11). Con argumentos similares a los que presenta Dembski en su Ley de la Conservación de la Información, Abel arguye que la información de Shannon no puede progresar para devenir Información Funcional sin recibir información positiva de una fuente exterior (p. 12). La más alta clase de información es, sin embargo, la información prescriptiva.

La información prescriptiva (IP) es mucho más que información semántica intuitiva. IP requiere anticipación, “elección intencional”, y la persecución diligente de la “funcionalidad finalista” de Atristóteles en diferentes nodos decisorios. La IP dirige o directamente produce funciones formales en su destinatario mediante el uso de elementos de control, no simplemente de constricciones materiales. Por lo tanto, la IP o bien nos dice qué decisión tomar, o nos recuerda las decisiones correctas tomadas con anterioridad (p.15).

En opinión de Abel, si se quiere explicar el origen de la IP es preciso incluir como una categoría fundamental de la realidad, junto al Azar y la Necesidad, la Elección Contingente (“choice contingency” en el original inglés), es decir, la elección en vistas de una función potencial todavía no existente, en oposición a la selección de la mejor entre funciones previamente existentes (p.25). Nos dice incluso: “El azar y la necesidad no pueden generar controles formales, no pueden perseguir la utilidad” (p. 263). Más aún: ninguna entidad física puede auto-organizarse en la existencia. Un efecto no puede ser causa de sí mismo. La Organización es el efecto del determinismo producido por elecciones contingentes, no del determinismo físico-dinámico o el azar (p.264).

Por lo tanto, ¿cómo surge la IP? Abel explica que “sólo los agentes han demostrado ser causa de la escritura o programación de IP lineal, secuencial y provista de significado” (p. 40) ya que carecemos de evidencias empíricas, justificación racional o referencias de cualquier tipo que nos muestren cómo la programación puede alcanzarse sin las elecciones intencionales de una mente cruzando el Puente Cibernético (p.78).

Otros contribuyentes a este libro son Kirk Durston y David Chui, que desarrollan métodos similares para la medida de la información biológica funcional. Introducen tres tipos de información: Complejidad de Secuencias Fortuitas (CSF), Complejidad de Secuencias Ordenadas (CSO) y Complejidad de Secuencias Funcionales (CSF), en donde “el primer rasgo de la CSF que la distingue de las otras dos clases de información es la imposición en la secuencia de controles funcionales” (p.161). Luego los autores miden la CSF en varias familias de proteínas observando que las secuencias funcionales entre las proteínas son raras. Consideran que las secuencias funcionales son infinitesimalmente pequeñas en relación al potencial de secuencias para un número dado de ubicaciones (p. 175).

Donald E. Johnson, autor de “Probability´s Nature and Nature´s Probability”, químico y científico de la computación informática, escribe un capítulo dedicado a la información mínima precisa para la replicación y su control en una protocélula. Enumera diferentes requisitos como una robusta estructura informacional que pueda auto-sustentarse y que incluya mecanismos de corrección de errores (pp. 414-415) o redes químicas de control metabólico que puedan admitir selectivamente “combustible” (redox, calor, fotones etc.) en la célula y procesar la energía para su crecimiento, reproducción, fabricación de los componentes necesarios que no pueden obtenerse del exterior, y otros trabajos útiles (pp. 413-415).

Johnson analiza tanto los escenarios para el origen de la vida basados en la hipótesis del ARN primordial como del metabolismo precursor. La hipótesis de un ARN inicial no puede solventar la imposibilidad de que el ARN devenga funcional de manera fortuita (p. 405) mientras que las hipótesis en torno a un metabolismo inicial no pueden alcanzar una replicación del tipo de la vida ya que catalizadores químicos complejos no estaban probablemente disponibles en la Tierra en sus primeros tiempos. El problema, explica Johnson, es que la materia inanimada no puede “escribir los programas y sistemas operativos” (pp. 407-408) que encontramos en la vida, ya que “nunca se ha observado que la fisicalidad produzca información codificada” (p. 408).

Los Requisitos para la Vida:

De la lectura de “The First Gene” deducimos algunos requisitos mínimos teóricos y materiales para la emergencia de la vida:

. Altos niveles de información prescriptiva

. Programación

. Lenguaje y sistemas simbólicos

. Moléculas capaces de sustentar esta información y programación

. Secuencias de información funcional altamente improbables

. Funciones formales

. Un “agente” capaz de efectuar “elecciones mentales intencionales” para “decidir” entre varias opciones, seleccionar para funciones futuras, y materializar tales requisitos para la vida

Volvamos a la cuestión planteada al inicio de este artículo: ¿Puede un libro que no habla de Diseño Inteligente proponer un argumento afín al diseño y la teleología?

Los teóricos que conspiran contra el DI gustan de decir que los creacionistas andan siempre cambiando su terminología para eludir la Primera Enmienda. El pedigrí intelectual del DI refuta suficientemente esta acusación, pero “The First Gene” añade muchas más razones para no tomarla en consideración. El libro ofrece argumentos estrictamente científicos y altamente técnicos en torno a la naturaleza de la información, su proceso y la funcionalidad biológica. Incluso una lectura somera de este libro evidencia que sus autores están empeñados únicamente en hacer buena ciencia. Y esta ciencia les lleva a concluir que las causas materiales ciegas y no guiadas no pueden producir la complejidad observada en la vida. Algún agente capaz de elegir resulta necesario para la producción de la primera vida.

53 Respuestas para El Misterio del Primer Gen; un nuevo libro de David L. Abel

  1. Si me permites, Felipe, esta es la dedicatoria del profesor Abel en el libro:

    “Esta antología está dedicada a aquellos que desafían el Estancamiento Paradigmático Kuhniano y arriesgan sus carreras y reputación al observar con escepticismo las teorías que se han pontificado como hechos por una jerarquía y mayoría bien arraigadas, pero que en realidad son infalsables, carentes de fundamento empírico o de haber cumplido una sola predicción, y que ni siquiera son lógicamente defendibles.”

  2. “Algún agente capaz de elegir resulta necesario para la producción de la primera vida.”

    Entonces, ¿cómo apareció ese agente si a su vez un agente seria necesario para su existencia, y otro agente seria necesario para la existencia de esa agente que produjo el agente que produjo la primera vida y…?

  3. El Agente ajeno a (no anterior a), y creador de, el espacio, y el tiempo, y la materia, es el que rompe esa cadena al infinito.
    Es indemostrable con el método de la ciencia empírica pero no es irrazonable.

  4. El que algo sea razonable o no no significa nada, solo que nuestro cerebro es capaz de comprender/imaginar algo. Guste o no.

    Como sea, investigar el origen de la vida es como intentar resolver un crimen teniendo como única información disponible el dibujo de la escena del crimen de un niño de 4 años. Para empezar no sabemos donde se originó o cual era la composición de la atmosfera de ese entonces. Solo teorías más o menos plausibles pero con poca base empírica.

    Esto no es culpa de la ciencia, es culpa de que las evidencias se borraron hace mucho. No por nada los geólogos tienen el dicho: “Cuanto más antigua es una roca más probable es que no exista”
    4.500 millones de años de erosión no son poca cosa.

  5. Fernando,

    Es decir, que ustedes NUNCA han contemplado la posibilidad de que ese diseñador sea un extraterrestre. Eso lo decían para disimular. El diseñador que tenían en mente siempre ha sido Dios todopoderoso. Y no sólo ha creado la vida, también ha creado el universo. ¿Ya les han dicho a los cosmólogos que la materia, el tiempo y el espacio los creó el diseñador?

  6. Qué aburridos son los devotos fieles de la iglesia cientificista. Repiten los mismos mantras una y otra vez. ¿Y si es el propio universo, o la naturaleza (esa que no saben lo que es porque se empeñan en amputarle todo aquello que no coincide con su dogma) quien es el agente que elige?

  7. Oscar,
    el artículo solamente habla de la necesidad de un agente que produzca una elección. No dice si puede ser un extraterrestre o un agente sobrenatural. La remisión a una cadena infinita de causas la has propuesto tú. Entiendo que lo que Fernando te contesta es que el problema que planteas es un problema de naturaleza metafísica sobre el que ya se pronunciaron algunos ilustres pensadores hace 2.500 años.
    En el seno del movimiento del DI hay distintas sensibilidades; Muchos consideran que el ámbito de la argumentación del DI termina en la invocación de una causalidad inteligente sin pretender explicar más.
    otros piensan que, la naturaleza de un hipotético diseñador exige algún tipo de reflexión adicional de naturaleza metafísica. Pero el que tales reflexiones se hagan necesarias no implica que formen parte del discurso del DI stricto sensu.

  8. Y que aburridos los devotos de la existencia de un ser superior. Siempre repitiendo lo mismo. Aunue hay que admitir que son bastante graciosos cuando se dan cuenta que llevan las de perder y se enojan 😛

    A que jode que te respondan así.

  9. Oscar: otros no sé. Yo hablo por mí para decir que no, que no veo eso del marciano o venusiano o mister Spock diseñándome. Ese extraterrestre no rompería eficazmente la cadena ad infinitum.

    Luego me dices si ya he explicado nuestra “marcianada” del creador de materia y tiempo a los cosmólogos. La verdad es que es “alverres”: son ellos los que me la han explicado a mí. O se la han explicado a sí mismos.
    Como quizás sepas, los cosmólogos y astrofísicos encuentran en la extrema improbabilidad del acaecimiento de la vida un serio argumento para el diseño inteligente como explicativo del origen del universo y luego de la vida en este rincón. Esos científicos (Roger Penrose, Owen Gingerich, Fred Hoyle, Walter Bradley, Brandon Carter, Paul Davies) expresan no ya la suma improbabilidad de un azar sino la extrema plausibilidad del diseñador-creador inteligente. Y alguno de ellos, como Fred Hoyle llegó así desde la Ciencia al abandono de su previo ateismo. Cuenta Paul Davies que cuando Hoyle y Wiliam Foyler descubrieron la perfecta coincidencia de la resonancia del núcleo del átomo del carbón con la del berylio, el helio y el oxígeno, coincidencia necesaria para que estemos aquí, y lo extremadamente remoto de la posibilidad de tal coincidencia, tuvo tal sacudida que abandonó su ateísmo.

  10. (Sigue)
    Y el premio nobel de Física Arno Penzias dice: “Astronomy leads us to a unique event, a universe which was created out of nothing, and delicated balanced to provide exactly the conditions required to support life. In the absence of an absurdly improbable accident, the observations of modern science seem to suggest an underlying, one might say, supernatural plan.” [La Astronomía nos conduce a un evento único, un universo que fue creado de la nada, y delicadamente equilibrado para proporcionar las condiciones requeridas para ayudar a la vida.Fuera de un absurdamente improbable accidente, las observaciones de la ciencia moderna parecen sugerir un plan subyacente, podría decirse sobrenatural.]
    Eso es lo que nos dicen los Astrónomos a nosotros.

  11. Dice Javier, emoticón incluido: “Y que aburridos los devotos de la existencia de un ser superior. Siempre repitiendo lo mismo. Aunque hay que admitir que son bastante graciosos cuando se dan cuenta que llevan las de perder y se enojan. A que jode que te respondan así.”
    Y antes: “El que algo sea razonable o no no significa nada, solo que nuestro cerebro es capaz de comprender/imaginar algo. Guste o no”.
    No sé a quién dedica lo primero; a mí desde luego no me “molesta con jota” lo que dice, pero sí me inquieta lo que me dice antes: eso de que el que algo sea razonable no signifique nada. A mí me parece muy importante ser razonable, me parece muy importante la razón. Todos los que nos asomamos a este blog lo hacemos porque, atraídos por su título primero, sus contenidos después, nos preguntamos por la explicación sobre el origen y la evolución de la vida y sobre qué dice la Ciencia sobre esa cuestión. Creo (me parece) que todos lo hacemos en búsqueda de la verdad. La verdad, en este caso, sobre esa cuestión. Nos importa si es verdad que venimos del mono y, antes, del polvo de estrellas. Si es verdad que para ese largísimo proceso y en concreto si para pasar del mono a nosotros bastó que la materia hiciera miles de millones de probatinas al azar y que al final “atinara”, de churro, con la manera de cambiar hasta darnos la vida, la inteligencia y la conciencia. Queremos saber si la ciencia confirma o desmiente esa hipótesis. Queremos saber si la verdad es (¿por qué no?) que hemos sido diseñados por alguien ajeno a la materia. Algunos traen la verdad “de serie”, “de fábrica”: los creyentes en la fe darviniana, en la fe cientificista y naturalista o materialista; o los creacionistas y fideístas “del plan antiguo”, o sea los fundamentalistas lectores al pie de la letra de la Biblia y reñidos con cualquier evidencia que ofrezca el avance científico y sea incompatible con su lectura literal de la Palabra de su dios. Y luego están los que en el DI (y fuera de él) dicen que hay hechos que están reñidos con explicaciones teóricas de los biólogos académicos aún mayoritarios para los problemas que Felipe enumera, así como “de sopetón”, más arriba. Así que hacen falta nuevas y mejores explicaciones. Y la explicación del diseño, la de un propósito de un Agente surge inmediatamente como razonable para muchos científicos (cito algunos en otro comentario) desde la evidencia empírica, no desde la Fe religiosa; explicación que será compatible con esa creencia religiosa si el creyente religioso es a su vez un tipo sensato y razonable y no un taliban, un mastuerzo o un jabalí.
    Así que benditas sean las explicaciones razonables. La razón humana nos lleva a participar de la razón y la lógica en el universo, en la materia, en la vida, en su evolución. Con la razón no inventamos o generamos las leyes de la naturaleza; con la razón (la matemática en especial) las descubrimos. Y ese descubrimiento, cuando se produce y es novedoso y revolucionario, no sólo es intelectualmente valioso, ¡es apasionante! Le pone a uno los pelos de punta. Eso pasa muy de cuando en cuando. Y hay que esperar mucho tiempo desde un Galileo a Newton o de ésta a Einstein. Nuestro privilegio es vivir un tiempo en que todo va muy deprisa, así que podemos asistir, en butaca de platea, a constantes propuestas explicativas que se suceden y atropellan en campos muy variados de la Ciencia, y éste de la Biología es uno de los más atractivos. Es un proceso siempre inacabado, siempre perfectible, estupendo, estimulante. Pero para ese avance me parece mejor apoyarse en lo razonable antes que en lo que no lo es. Me lo parece. Razonable, digo.
    Javier en cambio es irrazonable: le parecemos (a la vez) “aburridos” y “graciosos”. Pues eso es un contradios. Si contradecimos el principio de contradicción no vamos a poder debatir en la misma longitud de onda. Lo que sería una pena, porque este blog está muy animado, muy vivo. Sus creadores lo han hecho evolucionar muy inteligentemente.
    Fuerte abrazo,

  12. ¿Que estemos vivos es prueba del DI? Dame un respiro xD

    Eso lo dice un astronomo y tendrá sus razones. Si quieres de verdad entender algo no puedes basarte en reunir citas y opiniones, tienes que entender porque lo dice: ¿Es una persona religiosa? ¿Que dicen sus colegas? ¿En que se basasn? ¿Qué limitaciones tienen? ¿Por qué las tienen? ¿Hacen algo para superarlas?

    Si no haces esto constantemente te conviertes en un fanático más de la idea de turno.

  13. A Javier: sólo 3 minicomentarios.
    “¿Que estemos vivos es prueba del DI?” (No sé dónde tengo dicha esa mamelucada.)

    “Si quieres de verdad entender algo no puedes basarte en reunir citas y opiniones, tienes que entender porque [sic] lo dice: ¿Es una persona religiosa?” (Qué manía con desconfiar de los creyentes que hacen Ciencia; a lo mejor no es imposible hacer Ciencia y usar la razón y ser creyente. A lo mejor su Ciencia es tan seria como la del agnóstico y la del ateo. Y “a lo mejor” hay científicos adheridos a una creencia materialista.)

    “Si no haces esto constantemente te conviertes en un fanático más de la idea de turno”. (Amén).

  14. Felipe,

    Yo no hablo del artículo, hablo de lo que ha dicho Fernando.
    Por lo que yo he leído se supone que el DI cree que el diseñador puede ser un ente sobrenatural o una inteligencia extraterrestre. Sin embargo, en el segundo caso la paradoja del diseñador se hace necesaria explicarla, mientras que en el primer caso entramos de lleno en la religión.

    “Muchos consideran que el ámbito de la argumentación del DI termina en la invocación de una causalidad inteligente sin pretender explicar más”

    Esa postura ya se ha discutido algunas veces, y es muy cómoda para los defensores del DI. Es como si yo le digo que el origen de la vida se debe a un cúmulo extraordinario de circunstancia acaecidas en una sopa primordial y me quedo tan pancho sin explicar el cómo sucedió o al menos en demostrar experimentalmente dicha afirmación. ¿No será que esos muchos consideran que la argumentación del DI termina en la invocación de una causalidad inteligente porque son conscientes que no pueden explicar ninguno de los interrogantes que se abren si aceptamos su “teoría”?

    En cuando a esos otros que “piensan que, la naturaleza de un hipotético diseñador exige algún tipo de reflexión adicional de naturaleza metafísica”, supongo que hablamos de casos como los de Fernando, que invoca, para que engañarnos, a Dios.

  15. No me jode, Oscar. Los comentarios de las personas inmaduras que no recapacitan en lo que dicen, simplemente no las tomo en consideración. En ningún lugar hablé de un ser superior y lo que defiendo es que el universo está permeado de conciencia. Esa que se ve que no utilizas. Esto no es un juego de perder o ganar, sino de encontrar evidencia de los requisitos necesarios para que siquiera podamos discutir nuestro origen. Si te molesta que la información prescriptiva sea un requisito para la vida (como lo indica nuestra experiencia en la elaboración de cualquier cosa que hagamos en el mundo REAL y no en el mundo azaroso de tus fantasías), pues cambia de religión. Madura, Oscar, madura.

  16. Oscar
    una de las premisas para poder debatir es hablar un mismo idioma. Por ejemplo, una persona que confunde la metafísica con la religión no pueder aportar nada al debate. Primero hay que aclararse las ideas. La idea de una Primera Causa, es un concepto metafísico que nace de la experiencia y de su correcta racionalización. La religión es el ámbito del mensaje revelado.
    Aristóteles, Platón o Kant se estudian en clase de filosofía no en clase de religión. O volvemos al Bachiller más elemental o no podemos seguir debatiendo…

  17. Fernando: lo dijiste en el comentario 11 hablando de que otros lo usaban. Debí aclarar que me dirigía a ellos y no a ti, si tus comentarios se hubieran publicado juntos además esperaba que con el emoticon se entendiera que era una broma.

    En cuanto a lo de discriminar a los religiosos: no te equivoques, tengo varios conocidos religiosos que son biólogos y respeto mucho. El tema es que desde que un geólogo musulman dijo hace varios meses que los terremotos eran causados por las relaciones sexuales fuera del matrimonio pues es algo que me gusta saber.

    Por cierto, mi comentario 9 era una crítica a Arturo que no deja de subir el tono. Si tu comentario 8 se hubiera publicado antes no lo habría puesto. Voy a tenerlo en cuenta para la próxima.

  18. Gracias Javier por tus observaciones.
    P.S. Yo no descartaría la hipótesis apuntada por el clérigo.
    Terremotos resultado de adulterios….
    Otra variante del efecto mariposa…
    Hummm… interesante…

  19. Felipe,

    No me venga con subterfugios. Uno empieza a estar harto de la oportuna ambiguedad en la que se mueven. Eso de “El Agente ajeno a (no anterior a), y creador de, el espacio, y el tiempo, y la materia, es el que rompe esa cadena al infinito.” que menciona fernando, poco tiene que ver una reflexión “adicional de naturaleza metafísica”. Todos sabemos a qué se está refiriendo.

    Y el amigo Arturo haría bien en leer antes de contestar. Si lo que quiere demostrar es que es un maleducado, eso ya había quedado claro. Yo no me he referido en ningún momento a nada que usted haya dicho, entre otras cosas porque ni me molesto en leer lo que escribe.

  20. Pues una disculpa a Oscar, pues, en efecto, la mía era una respuesta a Javier, y sostengo que me parece un inmaduro. Me aburre que para cualquier evidencia que contradiga sus creencias, los materialistas acusen a todo quien no les parece de “creacionista” suponiendo que con ello la evidencia pierde su valor, y para todo lo que no saben explicar acudan al recurso esotérico de la Selección Natural. No veo cómo es que critica a un musulmán y no hace una crítica a sus propias creencias. Veo en los materialistas los mismos prejuicios, el mismo dogmatismo, la misma intolerancia y el mismo autoritarismo que se supone pretenden combatir.

  21. Oscar:
    Todos sabemos a qué te refieres tú …
    Todos nos hemos dado cuenta de qué se esconde detrás de tus apariciones en el blog…
    No nos chupamos el dedo, no somos tan tontos o desapercibidos…
    ¡A nosotros! nos va a engañar tu discurso…
    Sabemos bien lo que pretendes, aunque sea de esta manera tortuosa, torticera…
    Etc.
    ¿Cómo ves que despache tus opiniones con la descalificación basada en atribuirte doblez y disimulo?
    ¡Qué manía con la conspiración judeomasónica!
    No me digas que todo metafísico que en el mundo ha sido era en realidad un criptocristiano o criptojudío emboscado (incluso a lo mejor sin él saberlo).
    Lo que pasa es que, como tantas veces se ha demostrado en este blog, perteneces a la secta que sólo admite conocimiento verdadero como resultado de la experimentación empírica. Y hacéis Religión de todo lo que no se pueda fabricar en el laboratorio. Eso es muy empobrecedor. Puedes defender que la argumentación filosófica (metafísica) al estilo de las vías tomistas te parece inconcluyente e insatisfactoria. Pero no hace falta tildarla de religiosa porque eso no les hace Justicia.
    Puedes también decir que mediante el método científico no se puede demostrar la existencia de Dios. (Eso dice también, por cierto, un tal Ratzinger).
    Pero no puedes decir que no hay respuesta racional, filosófica (no religiosa) a la objeción de que el Agente Creador Inteligente debe tener otro que le preceda y le dé explicación. Eso lo contestan las Religiones en su ámbito … y también la filosofía desde hace miles de años.
    La Ciencia experimental por su parte, y es lo que este blog explica, lo que está haciendo en los últimos tiempos es asombrarse de que es plausible, es razonable, merece examinarse con cuidado la explicación -alternativa al azar- de un Diseñador cuyo propósito está impreso en esa realidad que la Ciencia (tanto la Biología como la Astronomía) encuentra con sus métodos propios.
    Eso hacen los científicos que hacen honor a su compromiso con la verdad y con su propio método. Aquí hemos leído citas de un buen puñado de ellos en este sentido.
    Y yo, en mi candidez, no sé qué esconden con esas afirmaciones…
    En mi ingenuidad, no sé “a qué -en realidad- se están refiriendo…”
    No sé por qué “disimulan”, “se esconden”, “se disfrazan…”
    Un abrazo,
    P.S. No deja de ser divertido que me reprochen hablar como en Harry Potter, donde se refieren al “innombrable”, a “quien tú ya sabes y no debe ser nombrado”, etc.

  22. A quien le interese:

    Si bien la hipótesis (por defecto) del diseñador que defienden los partidarios del DI es infalsable y nada de parsimoniosa, si es potencialmente testable la afirmación de que “la información prescriptiva no puede originarse por causas naturales”. En caso de que tal afirmación derivada de los presupuestos del DI sea demostrada como falsa, queda de inmediato anulada cualquier pretensión del DI de autodenominarse como “inferencia a la mejor explicación”. Para abordar la validez de la citada premisa, últimamente he estado desarrollando la siguiente aplicación informática:

    MolBox

    El propósito de esta aplicación es poner a prueba la afirmación de que la “información prescriptiva” no puede originarse a partir de un proceso natural no dirigido.

    Así, en esta aplicación se provee un entorno para sencillas moleculas llamadas “molboxes”, las que interactúan entre sí siguiendo ciertas “leyes naturales” que pueden ser tanto definidas por el usuario como generadas al azar.

    El objetivo aún no concretado de esta aplicación es dar con un conjunto de leyes naturales que resulten en la formación de alguna estructura no trivial con la habilidad de transcribir su propia autorreplicación. La idea es que si esta aplicación es puesta a disposición de un número suficientemente grande de personas, eventualmente alguien dará con un set de reglas que permita la generación de estructuras autorreplicantes a partir de un proceso no dirigido.

    Esta aplicación fue programada usando Visual C# 2010 Express y la librería gráfica XNA 4. Aunque actualmente esta aplicación ni siquiera califica como versión alfa, es funcional para los efectos del objetivo propuesto.

    Los interesados pueden encontrar el código fuente de esta aplicación en el siguiente enlace:

    http://db.tt/R9IDN9F8

  23. Javier,
    agradecemos tus comentarios y tu propuesta. Sin embargo, esta tribuna tiene como misión la promoción de una línea argumental bien definida y resultaría fuera de lugar
    lo que nos propones. Por supuesto tienes el foro abierto a tus comentarios y puedes remitirnos a cuantos artículos consideres oportunos u ofrecernos tus propios comentarios. Damos por hecho que el discurso adaptacionista es suficientemente conocido ya que constituye la esencia del mensaje evolucionista desde la consolidación de la Síntesis Moderna allá por mediados del pasado siglo. Desde entonces ha presidido el quehacer científico y filosófico, el discurso académico y el mensaje políticamente correcto a todos los niveles.
    Hoy sin embargo parece que se va generalizando la denuncia de su carácter puramente especulativo y tautológico, a la cuál nosotros nos sumamos por considerarlo incapaz de explicar el proceso de la emergencia de las novedades biológicas.

  24. Arturo:

    No es necesario presuponer que “lo natural es lo único que existe” para ver que a tu afirmación de que el universo es consciente hasta ahora no le has dado ningún fundamento racional o lógico. Se diría que de acuerdo a tu definición de “consciencia” cuando una manzana se desprende de un árbol el universo “sabe” que tiene que mandar la manzana hacia el suelo y no hacia la estratósfera, o que “sabe” que cuando alguien arroja un dado debe recordar los resultados anteriores para que los resultados mantengan una distribución probabilísticamente uniforme. O estás usando una definición muy particular de consciencia (podrías compartirla?) o estás infiriendo falazmente que la causalidad y la regularidad de las leyes naturales implican propósito.

  25. De eso pensaba hablar, el discurso adaptacionista que todo el mundo conoce lo crearon 2 tipos en un artículo de Science o Nature en el que hicieron una caricatura del mismo y la criticaron, y para colmo la única propuesta de alternativa que tenían para ver si algo era o no una adaptación consistía únicamente en decir: eso es porque si. Al poco tiempo el resto de los biologos evolutivos respondieron con otros artículos (algo normal en la ciencia de hoy en día) en los que, a falta de mejor termino, diseccionaron y descartaron con fundamentos todo lo que ellos hicieron. El adaptacionismo no pretende explicar porque un pájaro tiene 3 puntos negros en la cabeza y no 4, explica caracteres más generales como la form del pico. Y esto unicamente teniendo en cuenta las limitaciones que imponen las leyes físicas, el pasado evolutivo de la especie e incluso cosas tan mundanas a simple vista como la distancia en pb entre genes y la probabilidad de que ocurra una recombinación entre ellos.

    En fin, es una verdadera lástima Felipe, acabas de confesar que no te interesa el debate. Te interesa hacer propaganda. Aunque he de ser sincero, con mi propuesta solo buscaba averiguar fuera de toda duda que clase de partidario del DI eras.

    Saludos

  26. Oscar:

    Estoy de acuerdo con lo que dices. Uno de los corolarios más directos de los presupuestos del DI es que un diseñador exhibe demasiada “complejidad especificada” para haber surgido por un proceso no dirigido. Cuando esta idea es llevada a sus últimas consecuencias sólo deja dos alternativas: una regresión infinita de diseñadores, o lo que Fernando eufemísticamente llama “El Agente ajeno a (no anterior a), y creador de, el espacio, y el tiempo, y la materia” y que no es otra cosa que el dios del argumento cosmológico. La mención de “extraterrestres” no es más que un intento por disfrazar de ciencia lo que en realidad es una argumento teológico.

  27. Javier:

    También estoy de acuerdo contigo. Toma un partidario del DI al azar, y con una alta probabilidad será un cristiano conservador o al menos creyente. Toma un adherente de la teoría de la evolución al azar, y la probabilidad de encontrar un creyente no será significativamente distinta de la probabilidad de encontrar un creyente dentro de la comunidad científica (alrededor de un 40% de acuerdo a distintas estadísticas). Queda entonces bastante claro que la adherencia al DI a todas luces está fuertemente correlacionada (y a juzgar por su poco poder de convicción, condicionada) por el discurso religioso de sus adherentes.

  28. Roberto: Cree el evolucionista que todos son de su condición…
    Javier: no imagino a la página web del Real Madrid ofreciéndose para propagar encendidas proclamas barcelonistas. Su negativa no me parecería una muestra de falta de fair play.

  29. Según me reprocháis, si digo “El Agente ajeno a (no anterior a), y creador de, el espacio, y el tiempo, y la materia”” en realidad uso (¿cobardemente?, ¿tramposamente?) un eufemismo.
    La verdad, hace falta ser un tipo muy rarito para sentir devoción por un “Agente ajeno a (no anterior a), y creador de, el espacio, y el tiempo, y la materia.”
    Debo repetir (lo haré “ad nauseam” si hace falta, pues cansinamente volvéis siempre a la misma monserga) que una categoría accesible a la razón y formulada por filósofos no tiene por qué ser eufemismo o sucedáneo de nada ni enmascarar nada.
    Podéis decirme que no aceptáis el discurso metafísico, que está superado, que sólo cabe hacer ciencia experimental y Física. Me parecerá que os estáis perdiendo algo, pero entenderé el planteamiento.
    Os perderéis por ejemplo lo que los Físicos y Astrónomos encuentran en su ciencia experimental sin necesidad de subir al tercer grado de abstracción. Pero lo entenderé.
    Lo que no entiendo es que necesitéis teñir de devoto al que se pregunta si las cosas son como son por azar y por selección natural o hay diseño, propósito y finalidad y si esta alternativa la apoya la evidencia de científicos o si esta evidencia contradice postulados de la teoría adversa.
    Eso no lo entiendo.
    O sí.)

  30. Roberto: Cree el evolucionista que todos son de su condición…

    No es una cuestión de fé, Fernando, sólo estoy haciendome eco de lo que indican las estadísticas:

    http://en.wikipedia.org/wiki/Level_of_support_for_evolution#Scientific_support

    Si no tienes una contra-estadística que avale tu opinión de que mi afirmación en torno a la ampliamente mayoritaria adherencia a la teoría de la evolución dentro de la comunidad científica es errónea, no parece necesario que te molestes en volver a referirte a ese punto en particular.

    Y es muy ilustrativo de tu punto de vista el que equipares la línea editorial de este blog con el apoyo de un hincha a un equipo de fútbol. Aunque habría que preguntarle a Javier que quiso decir, supongo que el punto que trató de establecer es que como oficialmente este blog no tiene por objeto hacer proselitismo del DI sino que trata “sobre el paradigma Darwiniano y su alternativa el Diseño Inteligente”, entonces no habría una razón para descartar a priori la publicación de un artículo afín a la teoría de la evolución.

  31. Vamos por el comentario nº 30 y no hemos avanzado nada. Os recuerdo que este artículo va de la aparición de un libro fantástico que desarrolla en más de 400 páginas el argumento de que la emergenica de la vida no es un problema de recursos probabilísticos sino de falta de adecuación causal de los eventos naturales con relación al formalismo que prescribe el carácter cibernético de los organismos vivos.
    Sería estupendo que quienes se dedican a intentar desprestigiar los esfuerzos informativos de este blog desde su (aparentemente) invencible confusión entre religión y filosofía, se lo leyeran y argumentaran al respecto.

  32. Roberto: Enésima respuesta a lo que no digo. Yo me limitaba a recordar tu confesión de que detrás de tus posturas está la adhesión a la fe materialista. No me refería a tus consultas estadísticas. Habrás visto que en comentarios míos siempre hablo de ésa mayoritaria opinión en el mundo académico de la que discrepo. Y ya eso de que pongo a este blog al nivel de los “hooligan” ya es “de coña”. Pido perdón a Felipe, al blog, a sus lectores, por pepetuar este cruce de “pellizcos de monja” con Roberto que por mi parte aquí terminó. Un abrazo,

  33. Felipe:

    Me parece que la diversificación de esta discusión hacia otras especies distintas al tema original no fue algo diseñado, sino que esto ocurrió de forma natural y no planeada. Dicho lo anterior, en el comentario 23 estoy abordando directamente el tema que te interesa, y posiblemente de una forma más directa que las opiniones carentes de una demostración matemática formal que hace Abel respecto a la imposibilidad de que la información prescriptiva surja a través de un proceso no dirigido.

    Fernando:

    Por mi parte, lo único que estoy haciendo notar es que los postulados del DI son en última instancia las bases de un argumento filosófico a favor del deismo. A menos que hubiera un argumento racional que permita conectar esta hipotética deidad con la forma de teismo originado en la cosmovisión teista originada en tu discurso religioso, no es correcto (ni justo) afirmar que todos los deistas son “devotos” en el sentido teista de la palabra.

    Otra cosa es que muchos teistas piensen erróneamente que el DI u otros argumentos teológicos favorables al deismo sirven como justificación para la creencia en la existencia de Eru Ilúvatar, YHWH, Ometeotl o cualquier otra deidad originada en la cosmovisión religiosa que define su devoción y convicciones religiosas.

  34. Yo me limitaba a recordar tu confesión de que detrás de tus posturas está la adhesión a la fe materialista.

    Pues esa excusa no tiene ningún sentido, especialmente considerando todas las veces que me has leído afirmando que los creyentes dentro de la comunidad científica que adhieren a la teoría de la evolución son del orden del 40%. Tiene mucho más sentido mi interpretación de que te referías a mi afirmación fundada de que dentro de la comunidad científica el apoyo a la teoría de la evolución es casi unánime.

    Yo no adhiero al materialismo, ni al positivismo, ni presupongo “que lo natural es lo único que existe”, ni siquiera afirmo que el deismo es falso (y si no, muestranos algún ejemplo donde yo haya dicho lo contrario). A menos que muestres donde hice esta supuesta confesión de materialismo, sólo puedo decir que esta afirmación tuya es una mentira.

    Para que sepa el lector cual es la “confesión” a la que se refiere Fernando:

    En este comentario de otra discusión, dijo Fernando acerca de mi:

    “Porque empiezo a pensar que es exactamente ése el problema de tu cruzada anti DI: que viene condicionada por tus convicciones contrarias.”(…)

    A lo cual en el comentario siguiente respondí:

    “Tienes razón. También esta condicionado por mis convicciones mi rechazo a la homeopatía, a la ufología, al teismo/deismo, a la existencia de Pie Grande, la astrología, etc, etc…y?”

    A mi me parece bastante claro en mi respuesta que la única convicción que estoy admitiendo es que considero al DI una creencia infundada y una pseudociencia, en la misma categoría que los citados ejemplos. Pero decir que estoy haciendo una admisión de materialismo no es más que tergiversar mis palabras.

    La siguiente replica de Fernando fue un típico caso de “quote mining”, la práctica común entre algunos defensores del creacionismo de apoyar sus puntos de vista recortando y sacando de contexto los dichos de la contraparte:

    Sospechaba yo: “Porque empiezo a pensar que es exactamente ése el problema de tu cruzada anti DI: que viene condicionada por tus convicciones contrarias.”
    “Tienes razón.”, contestas.
    A confesión de parte, relevación de prueba.
    Queda claro.(…)

    Sí, queda claro.

    Es aburrido tener que invertir ancho de banda en defenderme de injurias, pero que le vamos a hacer…

  35. Roberto,
    Como sabes Abel establece la dificultad de que la organización de los organismos vivos pueda surgir como consecuencia de las constricciones del mundo material inanimado. Dice por ejemplo:

    “The Cybernetic Cut is the great divide between physicality and formalism. On the one side of this canyon lies everything that can be explained by the chance and necessity of physicodynamics. On the other side lies those phenomena than can only be explained by formal choice contingency and decision theory.” (p.71)

    “The inanimate environment does not generate meaning, or program and optimize sophisticated formal function. Physics and chemistry do not symbolize meaning or pursue and prescribe ideal utility.” (p.100)

    “Chance and necessity produce no useful nontrivial organization or work.” (p.110)

    Plantea su propuesta como una hipótesis nula. Si consigues demostrar que se eqiovoca con tu experimento no dudes de que se lo haré saber de inmediato.

  36. Injurio, tergiverso, miento y catequizo.
    Me aburre…
    [P.S. Si el deísta/teísta es como el que cree en cualquier paparrucha es obvio que quien tal diga es materialista, no sé qué otra tercera cosa pueda ser. Y ni que decir tiene que ser una cosa o su contraria es perfectamente indiferente a la hora de debatir sobre las propuestas del DI o de neodarwinistas de pro…
    Pero me he prometido no volver a caer en este cruce de reproches ajenos a la discusión del blog. Ahora sí que sí.]

  37. Si el deísta/teísta es como el que cree en cualquier paparrucha es obvio que quien tal diga es materialista, no sé qué otra tercera cosa pueda ser.

    Muy sencillo, Fernando, sólo debes entender que estás haciendo la distinción equivocada:

    Lo que tienen en común un deísta/teista con un materialista es que ambos hacen presupuestos intestables (“dios existe” el primero, “lo material es lo único que existe” el segundo). Lo mismo podría decirse de un ateo fuerte y de un dualista (“dios no existe” el primero, “lo material no es lo único que existe” el segundo).

    En mi opinión, todos estos supuestos son intestables e inncesarios a la hora de dar sentido a aquello que percibimos como una realidad externa. Por ejemplo, la percepción de que los cuerpos se atraen unos con otros con la suficiente regularidad como para poder formalizarla en términos de una ley física no requiere del supuesto de que existe una realidad externa objetiva, bien pudiera ser que yo no sea más que un cerebro flotando en un tanque de fluido conectado a un simulador y eso no hará que la ley que describe la atracción entre los cuerpos sea menos falsable o tenga menos poder predictivo, ni hará menos afilada a la navaja de Occam al momento de juzgar que explicaciones requieren de menos supuestos infundados.

    En vista de lo anterior, es mi opinión que el punto de vista más defendible lógicamente es ser escéptico: si no conozco el valor de verdad de algo, asumo que es falso hasta que se demuestre lo contrario. Y la carga de la prueba recae sobre quien afirma conocer su valor de verdad.

  38. Arturo:

    El video que compartiste no resuelve nada, sólo repite el presupuesto infundado de que la consciencia existe desde antes que podamos experimentarnos a nosotros mismos como conscientes y que continua existiendo después de nuestra muerte, pero no ofrece ninguna justificación por la cual deberíamos elegir esta explicación por sobre alternativas más parsimoniosas como la de que la consciencia es una propiedad emergente del cerebro y como tal se origina y desaparece junto con el organo biológico que la sostiene.

    Existe además una explicación mucho más sencilla y menos rebuscada acerca de por qué no podemos recordar eventos ocurridos en los primeros dos o tres años desde nuestro nacimiento: las estructuras cerebrales asociadas a la memoria tales como el sistema límbico, el hipocampo y la amígdala aún no se encuentran lo suficientemente desarrolladas, sumado al hecho de que parece ser un requisito para recordar algo el poder expresarlo a través del lenguaje, el cual es muy limitado antes de los tres años.

    Más detalles: http://en.wikipedia.org/wiki/Childhood_amnesia

  39. Roberto
    sin duda los prejuicios filosóficos o religiosos no pueden sino condicionar indebidamente el discurso racional. Pero para que pueda haber discurso y por lo tanto argumentación y debate eficaz es preciso al menos (en mi opinión) asumir dos (y solo dos) presupuestos básicos. Un presupuesto realista (existe un mundo real ahí fuera) y un presupuesto gnoseológico (puedo conocerlo de forma confiable). Si no aceptamos al menos estas dos premisas entonces el discurso racional desaparece y no existe base alguna sobre la cuál construir la búsqueda del conocimiento humano. Podemos preguntarnos sobre el estatus ontológico de las regularidades físicas como eso que llamamos “fuerza gravitatoria”. pero si hubiéramos llevado nuestro escepticismo hasta el final no habríamos mandado naves tripuladas a la luna. Podemos aceptar que el conocimiento científico es siempre perfectible pero si comprendemos que el conocimiento no está hecho de certezas sino de convicciones y que nuestra confianza en dichas convicciones es legítima, entonces y gracias a eso podemos seguir avanzando en el progreso del conocimiento y podemos hacer un uso eficaz del mismo a través del fabuloso desarrollo tecnológico que de él se deriva.

  40. Felipe:

    (…)Un presupuesto realista (existe un mundo real ahí fuera) y un presupuesto gnoseológico (puedo conocerlo de forma confiable)(…)

    En lo que respecta a dar sentido a aquello que percibimos como la realidad externa, estos presupuestos (cuyo origen los creyentes gustan de atribuir a la matriz cultural teista cristiana) son del todo innecesarios. La incertidumbre respecto al carácter objetivo de la realidad no condiciona la forma en que damos sentido o hacemos predicciones testables acerca de nuestra percepción subjetiva de dicha realidad.

    Si no aceptamos al menos estas dos premisas entonces el discurso racional desaparece y no existe base alguna sobre la cuál construir la búsqueda del conocimiento humano.

    En otras palabras, estás concluyendo que existe una realidad externa objetiva e inteligible aduciendo que es deseable/agradable/cómodo/conveniente que exista una realidad externa objetiva e inteligible, lo cual es evidentemente un razonamiento falaz.

    pero si hubiéramos llevado nuestro escepticismo hasta el final no habríamos mandado naves tripuladas a la luna.

    Lo verdaderamente relevante es que ser escéptico hasta de la realidad externa no es un impedimento para enviar naves tripuladas a la Luna, si así lo queremos. El que nuestra existencia carezca de un propósito objetivo discernible no implica que estemos obligados a caer en la desesperanza o entregarnos al postmodernismo y echarnos a morir.

  41. Roberto,
    el problema cuando no se adoptan estos dos presupuestos básicos, en mi opinión, es que entonces no existe ninguna posibilidad de reivindicar como verdad nada de lo que decimos o pensamos. Si adoptamos la posición de que no existe nada más que mi subjetividad entonces tendré que aceptar que la subjetividad del vecino sea disparatada con relación a la misma y por lo tanto inconmensurables. O simplemente que el vecino no existe más que en mi esperiencia subjetiva.
    El conocimiento humano carecería de sentido ya que todo conocimiento por definición supone una adecuación de mi convicción subjetiva con alguna realidad ajena a mí mismo.
    Vamos, que nos metemos en un jardin…

  42. Roberto:

    El vídeo lo puse así, solo, sin mayor comentario, porque en él se entraña un koan, y la gracia de los koan es desafiar a la mente racional.

    Sinceramente, no te entiendo, no sé que defiendes, además de que debemos ser escépticos, en cuyo caso concuerdo a la manera del símbolo del ying-yang, donde ninguna apreciación es pura en sí misma.

    Me gustaría hacerte una pregunta honesta y ya verás tú si me la quieres responder:

    No sé si tienes hijos o si es que no los tienes, si los quieres tener. Pero en cualquiera de los casos, fuera de la lógica darwinista de la transmisión de los genes, si tu hijo o hija te pregunta que por qué los tuviste, ¿cuáles serían tus razones? ¿qué mundo defiendes para ellos? ¿bajo qué argumentos filosóficos?

    Veo que criticas prácticas alternativas al tratamiento de la salud como la homeopatía. ¿Alguna vez la has probado? Porque yo sí y en casos bastante serios con resultados positivos.

    Saludos

  43. Felipe, me remito a mi comentario anterior: sigues diciendo que estos presupuestos son ciertos en base a lo incómodo, desagradable o desalentador que sería para ti si no lo fueran; y eso a mi juicio es epistemológicamente indefendible.

    Arturo:

    Si tuviera que resumir las enseñanzas que me gustaría que mis hijos tomen en consideración, en lo relevante a esta discusión, estas serían algo así como:


    • Si no puedes saber si algo es verdad, no asumas innecesariamente que es verdad.
    • Se puede llegar a conclusiones verdaderas a partir de premisas falsas, sin que eso valide tus premisas erróneas.
    • Si asumes que algo existe y resulta que no existe, difícilmente saldrás de tu error. Pero si asumes que algo no existe y resulta que sí existe, bastará un sólo contraejemplo para salir del error. Por lo tanto, tu mejor apuesta es asumir que las cosas no existen hasta que se demuestre lo contrario. Y la carga de la prueba recae en quien afirma que sí existen.
    • Es mejor saber que no saber. Pero es mejor reconocer y admitir tu ignorancia que creer erróneamente que sabes.
    • Abandona toda esperanza infundada de certidumbre.
    • Asumir infundadamente que existe una moral objetiva no hará menos subjetivas tus decisiones morales. Si debes tomar una decisión, un buen punto de partida es la regla de platino, pero no olvides que lo que uno quiere para si no necesariamente es lo mejor para uno (gracias a eso tienes todas tus vacunas al día a pesar de tus berrinches, y cuando estas enfermo te damos jarabes efectivos pero amargos en lugar de homeopatías dulces pero inocuas)

    Veo que criticas prácticas alternativas al tratamiento de la salud como la homeopatía. ¿Alguna vez la has probado? Porque yo sí y en casos bastante serios con resultados positivos.

    Entendiendo que la evidencia anecdótica no sirve de mucho a la hora de juzgar la efectividad de un tratamiento, de qué enfermedad se trata? cuál fue el resultado? no seguiste o interrumpiste tu tratamiento con medicina tradicional al tratarte con homeopatía? ha hecho un médico un seguimiento de tu caso? estás familiarizado con el concepto de “remisión espontánea”? sabes cuales son los principios en los que se basa la homeopatía? entiendes que innumerables estudios clínicos indican que la homeopatía no ofrece resultados mejores que los esperables producto del efecto placebo?

  44. [A lo mejor lo que pasa es que Roberto no existe. ¡O que yo no existo! En tal caso, cuánto tiempo perdido y cuántas energías inútilmente consumidas en nuestros debates.]

    Es interesante el conjunto de reglas para ir por la vida en cuestión de verdades que arriba se nos ofrece. En general me parecen de muy buen sentido, pero hay una que en cambio me resulta chocante: la enseñanza a los propios hijos (como a alumnos, o a copaisanos, o a coblogueros) de que hay que abandonar “toda esperanza infundada de certidumbre”. Me parece inquietante. Renunciar a la certidumbre o a la verdad es muy poco estimulante en el ámbito de las convicciones más profundas y fundantes de la propia vida personal, en particular en el ámbito de la moralidad, pero también en las cuestiones sociales o políticas, etc.; pero sobretodo resultará “castrador” en el ámbito de la investigación científica.
    Me dices arriba que la percepción de que dos cuerpos se atraen no tiene por qué suponer la realidad objetiva de la existencia de esos cuerpos.
    Esto es más viejo que la tana en la filosofía y en la teoría del conocimiento, claro. Obviamente partimos de conceptos radicalmente diferentes. Yo soy ene ste sentido realista y tú no. A mí si me parece que Marte está donde está. Incluso Nueva Zelanda está donde está y es real y yo no me he inventado ni se han inventado quienes me han precedido por estos andurriales que Marte y Nueva Zelanda existen y están (como la Luna) donde están. Y no son fruto de mi percepción sino que la preceden.
    Ya digo: a lo mejor ni Roberto ni yo existimos. Estamos en un bucle de Matrix. O estamos siendo sólo pensados por alguien que nos da el ser (inquietante esto último también…)
    Desde el escepticismo, desde la negación de que un juicio pueda ser verdadero precisamente porque se adecue a la realidad previa externa al sujeto, a mí me parece que se puede hacer poca Ciencia. O que puede ser menos estimulante.
    Y desde luego no se puede defender nada. Ni atacar nada. No al menos apasionadamente.
    Yo no creo que este sea el caso de Roberto.
    Si fueras tan escéptico y relativista como sugieres no te tomarías tan en serio este blog.
    Dices también que no hay que “asumir infundadamente que hay una moral objetiva…”
    Vale. Pues “asumámoslo fundadamente…” ¿Es posible hacerlo “fundadamente”? Creoq ue lo que quieres decir es que no es serio ni tiene fundamento una moral objetiva. Eso te parecerá, supongo, algo inaceptable. Imposible. ¡Cómo fundamentar racionalmente verdades objetivas!
    Al escepticismo, a la imposibilidad del conocimiento de la verdad, necesariamente ha de añadirse el relativismo moral.
    Todo lo cual eres libérrimo para sentir, defender y proclamar.
    Pero es importante que tus lectores (como yo mismo) tengan claro el perfil (que nos facilitas) desde el que defiendes la crítica a lo que aquí se postula, que no es (sólo) el de la discrepancia sobre el alcance o naturaleza científica de las objeciones de DI al estado actual de las explicaciones de la mayoría de los biólogos (evolutivos).
    Hay una posición de partida que (i) descalifica el DI como creacionismo, (ii) que equipara el tener una creencia religiosa con la creencia en Peter Pan (¡es una mínima licencia literaria! -temo que he de aclararlo-), (iii) que parte de la base de que no hay verdades morales objetivas ni posibilidad real de conocer la verdad, ni siquiera en el ámbito de la Ciencia.
    Esos planteamientos enriquecen el debate y a veces lo dispersan fuera del estricto ámbito que los posts plantean, pero es útil en todo caso constatar el marco en que unos y otros debatimos.
    Para terminar: tengo buenas noticias para Roberto. Sí existes, sí eres real. No eres una creación de mi mente.

  45. Roberto, veo que no cambias.
    ¿Dónde he dicho yo que prescindir de tales presupuestos sea para mí desagradable, desalentador o incómodo?

    Lo que he dicho es que si prescindes de ellos entonces se pierde el criterio de verdad que es el que está en la base de la búsqueda del conocimiento racional, dejamos de poder “saber”, y por lo tanto el debate carece de significación.

  46. Roberto:

    Gracias por tu respuesta, me parece bastante sensata.

    El médico con el que acudo es de formación alópata. Practica la homeopatía y la acupuntura, preferentemente, aunque puede llegar a recetar medicamentos “científicamente aprobados”. Además es investigador en la universidad, así que no es sujeto de ninguna de tus sospechas.
    El tratamiento del que te hablo (2 casos), fue de piedras en el riñón. Y en ambos se tuvo un éxito positivo con el testimonio incluido de las dichas piedras al sugerir, para constatarlo, que al orinar se hiciera mediando una coladera. Ambos casos masculinos, uno de ellos mi hijo cuando tenía 8 años y el otro mi concuño de 52, mucho más grave.

    Este mismo doctor le curó una alergia crónica con repercusiones asmáticas para la que ya le estaban medicando con cortisona, lo que a su madre y a mí ya nos parecía algo violento. Tardó 2 años de tratamiento sin que mediara ningún otro medicamento que el homeopático. Duró 6 años hasta que volvió a presentar otra vez los síntomas, pero siempre lo han recuperado con el mismo sistema. A mí en lo personal me trató una neuralgia en el trigémino que me podía haber causado parálisis facial, así que lo conozco por experiencia propia también.

    En fin, seguirá el necesario debate.

  47. Fernando:

    Desde el escepticismo, desde la negación de que un juicio pueda ser verdadero precisamente porque se adecue a la realidad previa externa al sujeto, a mí me parece que se puede hacer poca Ciencia.

    Y es ahí donde tu argumentación falla. Podrías explicarnos en que paso se interrumpe el método científico si aquello que percibimos como la realidad externa es sólo un constructo de nuestra mente cuya objetividad no podemos poner a prueba? podrías indicarnos en que serían distintos los mecanismos que definen la falsabilidad o la reproducibilidad de una teoría científica si en última instancia quienes confirman independientemente mis teorías están atrapados en el mismo constructo intersubjetivo que yo o, pero aún, ellos mismos son un constructo de mi mente?

    El poder de la ciencia como herramienta para dar sentido a la experiencia no está en su capacidad para desentrañar los misterios de la realidad objetiva (pues ni siquiera podemos poner a prueba la existencia de tal cosa, y ni tu ni Felipe han dicho lo contrario). En realidad, la ciencia hace algo tanto o más útil que eso, pues nos permite responder a preguntas como “si repito las condiciones iniciales, esperaría volver a ver lo mismo?” o “si acaso existes, estás viendo lo mismo que yo?”. Y estas preguntas se pueden contestar igual sin la necesidad de tener fe en que existe una realidad externa, o un propósito objetivo.

    Renunciar a la certidumbre o a la verdad es muy poco estimulante(…)

    Lo mismo que de la ciencia podemos decir de la razón o de la lógica: no me permiten demostrar que tu existes, pero si me permiten definir un marco de referencia sobre el cual juzgar que tu creencia en la existencia de una realidad objetiva es lógicamente infundada, y que cuando concluyes que la realidad externa existe pues para ti sería “poco estimulante” que no exista estás cometiendo el mismo tipo de falacia que si dijeras “hoy no moriré, pues mañana juega la final mi equipo favorito”.

    Felipe:

    Lo que he dicho es que si prescindes de ellos entonces se pierde el criterio de verdad que es el que está en la base de la búsqueda del conocimiento racional, dejamos de poder “saber”, y por lo tanto el debate carece de significación.

    Si eso no es defender la veracidad de tus presupuestos en base a un juicio valórico, entonces no se qué es. El que el debate carezca para ti de significado si los presupuestos que defiendes son falsos, no dice nada acerca del valor de verdad de dichos presupuestos. Y por lo que contesté a Fernando, tampoco estoy de acuerdo en que la incerteza condicione al debate o la búsqueda racional de conocimiento, o la aplicación de la ciencia sobre las percepciones que definen nuestra intersubjetividad, ni que su caracter subjetivo lo haga menos estimulante o significativo para cada uno de nosotros.

  48. Arturo:

    Faltan algunos antecedentes relevantes sobre los casos que comentas. Recibieron tu hijo y tu concuñado algún otro tratamiento o medicamento en forma simultánea con el tratamiento homeopático? cuál era el tamaño original de los cálculos? dijo específicamente el medico que los cálculos eran demasiado grandes para ser expulsados espontáneamente y que fueron disueltos sólo con homeopatía?

    Sobre el caso de la alergia crónica que describes, dos años para que cesen los síntomas y que estos vuelvan a aparecer no parece muy impresionante que digamos, suena como lo que hubiera ocurrido si la enfermedad no hubiera sido tratada.

    No me compete dar opiniones médicas, pero no he encontrado ninguna fuente en internet que sugiera que la neuralgia del trigémino puede desencadenar en una parálisis facial. De nuevo, las preguntas de rigor: el diagnóstico del médico fue neuralgia del trigémino? el único tratamiento que recibiste fue homeopático? el dolor desapareció por completo? hubieras tenido el mismo resultado si no hubieras tomado nada?

    Independiente de lo anterior, el asunto es que diversos estudios clínicos independientes basados en cientos de casos (y no tres o cuatro anécdotas no debidamente documentadas) indican que la homeopatía no ofrece una mejoría superior a la esperable del efecto placebo (tomar homeopatías es tan beneficioso como tomar bolitas azucaradas). Además, los principios en que se basa, tales como la memoria del agua, o que cuanto más diluida es una sustancia (incluso más allá del límite de lo físicamente posible definido por el Número de Avogadro) más efectivo será su resultado, no tienen ningún sustento empírico y son ampliamente refutados por la evidencia científica.

    Más información, aquí:

    http://webs.ono.com/barzana/Pseudociencias/Homeopatia_1.html
    http://www.skepdic.com/homeo.html
    http://www.sciencebasedmedicine.org/index.php/homeopathy-and-plausibility/

    Y si das más valor a las anécdotas que a los estudios clínicos, entonces definitivamente deberías dar un vistazo aquí:

    http://whatstheharm.net/homeopathy.html

  49. Roberto
    probablemente seas la única persona en el mundo que crea que se puede aspirar al conocimiento científico de la realidad cuestionando la existencia de la propia realidad.

    Te recomiendo el siguiente ensayo. Es reciente, de este mes pasado en una revista de filosofía y lo firma un experto de primera fila en filosofía de la ciencia. Declara que quizás en lo único que están de acuerdo los naturalistas y los “supernaturalistas” es en la necesidad de un presupuesto ontológico realista, sin el cuál el conocimiento cientíico no sería posible.
    http://www.springerlink.com/content/b04008g7w0781308/

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