Buscando una Teoría de la Forma

Por Felipe Aizpún

Decíamos en un comentario reciente que el darwinismo tiene, como defecto crítico, la falta de una Teoría de la Forma convincente. Señalábamos también al filósofo norteamericano Jerry Fodor como uno de los que más firmemente han denunciado esta circunstancia, en concreto en su reciente libro “What Darwin got wrong” (en co-autoría con Máximo Piatelli-Palmarini). Fodor, como Stuart Newman también, han decidido asumir el discurso iniciado hace ya tiempo por el filósofo Stuart Kauffman en su célebre artículo “Reinventing the sacred” y en el que el autor reivindicaba el principio de la auto-organización como causa justificativa del diseño en los organismos vivientes. La auto-organización se va consolidando como mantra dominante entre la parroquia naturalista una vez constatado que la propuesta del azar y la selección natural resultan sonrojantemente ingenuos como argumento para explicar el diseño fascinante de las formas vivas en la Naturaleza. Necesitábamos una Teoría de la Forma y la auto-organización parece venir al rescate.

Por supuesto la auto-organización pretende enmarcarse dentro de las soluciones deterministas al problema; el azar no basta, se impone la necesidad como única solución alternativa. Sin embargo la auto-organización no puede presentarse como una explicación justificativa sino como un enunciado meramente descriptivo. Hay algo organizado y complejo que antes no existía. La auto-organización no es sino un discurso vacío que pretende escapar a la necesidad de una justificación causal: la cosa se ha organizado a sí misma, se ha organizado sóla.

Por supuesto una explicación de esta naturaleza es inadmisible. “Organizar” es un verbo transitivo, exige un sujeto (que organiza algo) y un objeto independiente de aquel (aquello que es organizado). Todo proceso de organización es un proceso intencional y requiere un agente organizador que justifique la complejidad funcional inherente a la cosa organizada. Muchos autores pretender eludir este desafío de forma burda y poco respetuosa describiendo el evento físico de la generación de un organismo vivo complejo como explicación suficiente. Se nos dice que puesto que, por ejemplo, el flagelo bacterial se compone ante nuestros ojos como una máquina perfecta y sofisticada encerrando una óptima funcionalidad en términos de eficiencia, este evento es un ejemplo definitivo de la auto-organización de la materia que acontece ante nuestros ojos sin que diseñador alguno haya tenido que intervenir.

En realidad una afirmación de esta naturaleza es tan superficial como la afirmación de que un artefacto ensamblado en una línea informatizada de montaje se ha construido sólo sin que la intervención de un diseñador creativo haya sido precisa. Los autores más serios sin embargo no dudan en establecer con claridad la diferencia entre un evento de montaje o ensamblaje y la idea abstracta de la auto-organización. Así por ejemplo el propio Stuart Newman en la entrevista concedida a Suzan Mazur en “The Altenberg 16” establece lo siguiente:

“Por tanto, hay una gran distinción desde el punto de vista de la física y la química entre auto-ensamblaje y auto-organización. Quiero apresurarme a decir que en el interior de la célula hay procesos de auto-ensamblaje. Muchas de las estructuras citoesqueléticas –las estructuras que mantienen internamente la forma compacta de la célula_- se componen de proteínas que se auto-ensamblan: microtúbulos, microfilamentos. Tenemos una colección idéntica de un número pequeño de subunidades y muchas copias de ellas y formarán muy largas y extensas estructuras.

Pero la mayoría de estas moléculas tenían que evolucionar para poder auto-ensamblarse. No podemos tomar cualquier vieja molécula y esperar que se auto-ensamble. Por tanto el auto-ensamblaje que vemos en el interior de la célula es una función de subunidades que, en general, han evolucionado para auto-ensamblarse.

El auto-ensamblaje no puede per se explicar la evolución. Es algo que ocurre en el mundo físico pero cuando acontece en el mundo biológico, las unidades que se auto-ensamblan son producto de la evolución”.

Este comentario de Newman es absolutamente revelador. Newman es consciente, y no puede menos que admitirlo de forma rotunda, de que los procesos de construcción interna de las estructuras biológicas complejas no pueden justificarse por sí solos como eventos fortuitos sino que responden a algún tipo de determinismo perfectamente establecido desde el exterior del organismo en concreto que se forma. El auto-ensamblaje es un evento puntual que no puede concebirse sin una auto-organización previa entendida ésta como el principio formal que determina el evento puntual en cuestión. Pero a la hora de aportar una explicación justificativa de dicho principio formal Newman se limita a afirmar que los organismos han evolucionado para poder auto-ensamblarse y en concreto que tales estructuras “son productos de la evolución”.

El problema es que la evolución en sí mismo es un concepto abstracto, no un mecanismo concreto; decir que el auto-ensamblaje de las complicadas maquinarias moleculares es el producto de la evolución es como decir que es fruto del cambio, o sea, que antes no había y ahora hay. Lo que estamos buscando es una justificación para el acontecer de dicho cambio, y en concreto para la aparición de la información genética que prescribe dirige y controla los procesos de auto-ensamblaje de las estructuras moleculares complejas y funcionales que encontramos en la célula. La auto-organización no es una respuesta, como mucho es una descripción de un hecho fascinante que exige una perspectiva de causalidad completa.

¿Qué tal si probamos con la teoría del Diseño Inteligente?

12 Respuestas para Buscando una Teoría de la Forma

  1. hombre, me parece que no tienes ni idea de la teoría del caos, si supieras sobre ella entenderías en qué consiste la autoorganización…la retroalimentación desde una perspectiva holística es la clave, lee un poco más antes de hablar anda, que resulta desesperante encontrar estas cosas por internet….un saludo

  2. Eso de “la retroalimentación desde una perspectiva holística” te ha quedado muy bien pero a mí hace ya mucho tiempo que dejó de impresionarme la palabrería hueca.¿Te importaría exponernos cómo se justifica un sistema biológico organizadio y complejo desde la teoría del caos, las estructuras disipativas de Prigogine o la auto-organización de Kauffman? personalmente me parecen argumentos absolutamente incapaces de justificar la emergencia de la información biológica que gobierna los procesos de la vida.
    La auto-organización como actividad “incensamente creativa” de la Naturaleza en su dinamismo permanente hacia el “Adyacente Posible” es una vaciedad intelectual fascinante. Quien quiera profundizar en ello no tiene más que leerse el artículo ya clásico de Kauffman “Beyond reductionism: reinventing the sacred”. Yo Ya estoy de vuelta.

  3. El azar (como una mona) vestido de seda….azar se queda. Con charlatanería no se logra tapar las vergüenzas que nos dejó la ideología de darwin-dawkins. Lo mismo va por la indecencia de los multiversos.

  4. entonces, según tu opinión, ahí entrarían los campos mórficos o de información de Sheldrake, o la teoría del orden implicado de Bohm?…o quizás que los diferentes estados del sistema vengan determinados por atractores cambiantes, ya determinados, que podrían ser los campos mórficos?
    mi primer comentario fue desafortunado, creía que pasabais por alto la opción que comentaba, pero viendo que no es así, debo decir que estoy totalmente de acuerdo, opino que no hay teoría convincente sobre la forma.
    ¿Qué opináis sobre la cimática? creéis que la vibración puede tener algo que ver? la forma depende de la vibración que se le aplique a la materia y del material, así como su forma, sobre el que se mantenga? quizás sea el ADN el que capte y proyecte estas vibraciones/ondas? esto último puede ser una chorrada enorme eh? pero por preguntar…
    gracias y disculpad por mi prepotencia inicial
    un saludo

  5. Nacho,
    Todos los comentarios constructivos son siempre bienvenidos, así que gracias por tu aportación.
    Personalmente creo que la teoría de los campos morfogenéticos de Sheldrake es interesante, pero carece de la posibilidad de verificarse empíricamente por lo que, difícilmente podemos otorgarle un estatus científico relevante lo que ha hecho que haya ido cayendo en el olvido poco a poco. Por otra parte no es evidente que se pueda reconvertir el problema de la complejidad de la forma de los seres vivos a un expediente puramente determinístico ya que ello introduce más variables a explicar y más enigmas que los que intenta resolver. Los campos morfogenéticos, como cualquier intento de explicar las formas biológicas mediante “leyes de la forma” tropieza con problemas conceptuales (teleológicos por ejemplo) irresolubles.
    En cuanto al orden implicado de Bohm, me parece más una postura filosófica que científica y en todo caso (aunque no he leído mucho al respecto) creo que se aplicaría más al intento de explicar órdenes de tipo físico-químico que sistemas biológicos organizados. El salto de la idea de orden a la idea de organización es, conceptualmente, un abismo.
    Básicamente, lo que sabemos, lo que la ciencia nos enseña es que las formas vivas se desarrollan y adquieren su forma a través de procesos “informatizados”. La información lineal contenida en las secuencias del ADN constituyen el primer nivel jerárquico de información. Pero poco a poco vamos descubriendo nuevos y más complejos niveles de información prescriptiva y de sistemas celulares de naturaleza semiótica, es decir, una capacidad sorprendente para “conocer” el entorno, “interpretarlo” y responder al mismo.
    En mi opinión todo parece apuntar a la existencia de una realidad formal (la información) que controla y gobierna la fisicalidad. Es por ello que algunos creemos que esa realidad formal exige una causalidad inteligente.

  6. Buenasss, he descubierto hace poco a un tipo llamado “Harold Saxton Burr” que, en su día, hablaba de los F-fields, o campos electromagnéticos previos a la formación de la materia, determinantes de la misma, y su forma. Era por comentar más que nada, seguramente ya lo sabrá, pero bueno, a mí me ha parecido muy interesante.
    Por otro lado, he estado mirando sobre el vacío cuántico y las posibilidades que ofrece el hecho de que seamos un 99% vacío…quizás estos campos electromagnéticos tengan la capacidad de interactuar con ese vacío, donde están los patrones de información holográficos que rigen la materia. Lo relaciono con los biofotones de Albert Pop…sé que es mucha especulación, pero quizás algo de todo esto pueda ser cierto…no?jejeje, bueno, un saludo y mis felicitaciones por su trabajo!!

  7. Respecto a lo que decía usted en el comentario anterior de que la información rige la fisicalidad, yo creo que los biofotones ofrecen una respuesta, ya que son paquetes de información que nuestro ADN capta y emite al entorno…y estos biofotones viajan por el famoso vacío, no tan vacío, donde quizás se encuentren estos campos con los que interactúan a la hora de expresarse en el mundo material, podría ser??

  8. En realidad la información es una dimensión inmaterial de la realidad; no debería identificarse con partículas de ningún tipo.
    La información contenida en el ADN, no es el ADN, sino su significado en virtud de la existencia de un código genético. El código tampoco es una realidad material sino una determinación puramente formal de la materia.

  9. Entonces, en su opinión, ¿cómo se comunican ambas dimensiones (material e informativa)? Yo lo decía porque el vacío cuántico contiene ondas electromagnéticas fluctuantes, y la partícula que las transporta es el fotón, de ahí que si partimos de la idea de que en dicho vacío (99% de cada átomo) se encuentran los campos de información o patrones de la naturaleza, el fotón (sin masa curiosamente) puede ser el encargado de transportar la información desde el vacío hasta su correspondiente entidad material.
    Respecto al ADN, lo mismo, el código o información que determina la expresión del ADN puede tener que ver mucho con campos electromagnéticos creados por emociones (el campo electromagnético del corazón).

  10. Nacho,
    la información no es el símbolo, sino el significado del símbolo

    las cuatro letras CASA tienen un significado y por tanto contienen información, pero la información no son los átomos ni las partículas subatómicas.

  11. No digo que sean ellas, sino que cada letra de la palabra es una longitud de onda en forma de fotón, siendo el resultado final la información, la suma de fotones es la codificación del mensaje.

Deje una respuesta