Analogías Disteleológicas

Por Mario A. López

En la literatura científica es muy común encontrar analogías entre diseños humanos y aquellos que se encuentran en la naturaleza; aquí me refiero a sistemas biológicos y nuestros avances tecnológicos.  En esta entrada pretendo brevemente criticar una proposición aportada en el año 2010 por David J D’Onofrio y Gary An, titulada: Un enfoque comparativo para la investigación del procesamiento de información biológica: Un examen de la estructura y función de unidades de disco duro de una computadora y el ADN.

Es claro que las analogías nos ayudan a comprender mejor al mundo al relacionar cosas comunes para nosotros y aquellas que se nos revelan solo después de nuestras comparaciones.  ¿Pero que implican tales analogías si se interpretan sin una cosmovisión disteleológica?  ¿O quizá, sin la pretensión de que sabemos algo sobre los procesos que engendraron los sistemas complejos de la vida?  Efectivamente, los científicos nunca empiezan su labor tratando de investigar el funcionamiento de sistemas biológicos recurriendo a mecanismos fortuitos, sino empiezan con principios de ingeniería y derivan sus conclusiones sobre el funcionamiento solo al recurrir a patrones lógicos que fácilmente superan la misma ingeniería humana.   Además, la complejidad de estos sistemas biológicos existió mucho antes que la invención humana por miles de millones de años.  ¿Entonces por qué negar lo obvio?  Hasta este punto, no hay mecanismo que explique tales anomalías y la única experiencia que tenemos con sistemas de dicha complejidad provienen de agentes inteligentes.

Innegablemente, las analogías sirven para el progreso de la ciencia y el entendimiento sobre los sistemas complejos biológicos (ya  había comentado que el diseño biomimético utiliza analogías biológicas como fuente de inspiración).  Pero estos sistemas biológicos no solo procesan información como una computadora, los sistemas biológicos son un sistema de computación aun más avanzado que nuestras tecnologías y almacenan mucha más información:

Aquellos aspectos de la secuencia de ADN que codifican la estructura y funcionamiento de la maquinaria molecular de la replicación del ADN, la transcripción del ARN y asamblea de proteínas a través de la traducción, puede considerarse análoga a las instrucciones de software de una computadora en relación a su sistema básico de entrada/salida (BIOS) y sistema operativo. El campo de la semiótica molecular sugiere que existe un lenguaje celular para el conjunto de instrucciones para estos procesos celulares y que este lenguaje es manifiesto en la secuencia del ADN.  La información de ADN consiste de un código genético cuádruple de bits Quad (Qbits) de los nucleótidos de adenina (A), la citosina (C), la timina (T) y la guanina (G) que representa un sistema base de 4.”

David J D’Onofrio, Gary An, Un enfoque comparativo para la investigación del procesamiento de información biológica: Un examen de la estructura y función de unidades de disco duro de una computadora y el ADN.  2010.

Nuestras comparaciones indican algo muy interesante que se hace inmediatamente evidente en lo que sigue:

Cuando dos sistemas (A y B) se comparan entre sí, se dicen ser funcionalmente equivalente si hay alguna función mínima intrínseca al sistema A, que también puede identificarse en el sistema B.  Si puede demostrarse esta funcionalidad en ambos sistemas, a continuación, los sistemas son funcionalmente equivalentes incluso aunque sean físicamente diferentes.” (ibid.)

En el ejemplo inicial, resulta que el funcionamiento del sistema A (que depende de la información requerida para desarrollarlo) no es solo análogo al sistema B funcionalmente, sino computacionalmente también porque en ambos sistemas se requeriría que se cumpla una relación linear de planos a su estructura funcional.  ¿Por qué hemos de asumir que tales planos solo son necesarios en el sistema A y no en el sistema B?  ¿Acaso no  se puede confirmar un patrón análogo como producto de algún agente inteligente de la misma manera?  ¿Qué nos permite afirmar conjeturas a lo contrario?

Para los Darwinistas, la solución para resolver tales anomalías “teleonómicas” fuera de encontrar una ley que pueda crear la información prescriptiva que es “análoga” a los sistemas de computación creadas por seres humanos:

La proporción final de toda estructura teleonómica y funcionamiento de los seres vivos así está entre las secuencias de los residuos que componen las fibras polipéptidas…En un sentido, un sentido muy real, es en este nivel de organización química que se encuentra el secreto de la vida, si de hecho hay tal secreto.  Y si uno pudiera no sólo describir estas secuencias sino pronunciar la ley por el cual se montan, uno podría declarar que penetraron el secreto, la proporción final descubierta“. (Énfasis mío)

Jacques Monod, El Azar y la Necesidad. 1972.

Pero la distinción entre sistemas análogos, nos aseguran, es obvia porque:

Una de las discrepancias más inmediatamente evidentes en cualquier comparación entre un equipo digital y una célula biológica es el hecho de que las computadoras digitales son sistemas de ingeniería y las células son sistemas evolucionados. Hay una imposición implícita de estructura y diseño en una computadora digital, y aunque que siempre va a haber una tendencia hacia la eficiencia en el diseño de equipos, el paradigma evolutivo coloca restricciones de componente centro y frente.”  (Énfasis mío)

 David J D’Onofrio, Gary An, Un enfoque comparativo para la investigación del procesamiento de información biológica: Un examen de la estructura y función de unidades de disco duro de una computadora y el ADN.  2010

Pero noten también que las distinciones:

“…surgen en gran medida porque las especificaciones del disco duro de una computadora se imponen de una fuente externa y está construido con recursos externos y maquinaria, mientras que el disco duro del ADN debe contener y poner los medios para su propia construcción y mantenimiento.”  (ibid.) (Énfasis mío)

 ¿Cómo es esto? ¿Acaso ya encontramos el mecanismo o ley que incrementa la información biológica? ¿El gran “secreto de la vida”?  Aun cuando los autores afirman que “…el complejo centralizado de procesamiento de la información de una célula, compuesta por el ADN y la maquinaria molecular asociada, puede considerarse análoga a la unidad de un disco duro de una computadora digital y su sistema operativo,” y además que “…la célula representa un nivel de complejidad con órdenes de magnitud mayores que el más sofisticado sistema informático,”  siempre se “debe ejercerse precaución al realizar estas analogías.”  (ibid.)  ¿Por qué? Porque,

La equivalencia funcional de estos componentes proporciona una visión de ambos el proceso de diseño de sistemas de ingeniería y las soluciones evolucionadas que dirigen los requisitos de un sistema similar.”  (ibid.)  (Énfasis mío)

Es decir, la evolución es un mecanismo que diseña sin planos.  La evolución es, en las palabras de Richard Dawkins, “el relojero ciego.”  Olviden el hecho que no hay algún proceso que se haya comprobado incrementar la información biológica.  La evolución encuentra todas las salidas de nuestros problemas de ingeniería.  Claro, tuvo miles de millones de años para lograrlo.

Una Respuesta para Analogías Disteleológicas

  1. Un gramo de células guardaría la misma información que 450 discos duros de 2.000 gigabytes; es decir, 900 terabytes. Diseño!!!!

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