Aclarando conceptos: el Diseño Inteligente, la Religión, el Creacionismo y lo Sobrenatural – Parte I

Por Felipe Aizpún

1. El Diseño Inteligente y la Religión

La tozudez con la que algunos pretenden descalificar el discurso del Diseño Inteligente alegando su naturaleza religiosa sólo puede provenir de una insalvable ignorancia o de una contumaz mala fe. Aunque la distinción debería a estas alturas estar clara para todos, los reiterados comentarios en este sentido en multitud de foros de discusión me invitan a realizar algunas aclaraciones.

La visión religiosa de la vida se basa en la revelación y se transmite mediante la tradición y el adoctrinamiento. Lo que caracteriza al fenómeno religioso tal como en la cultura occidental lo hemos percibido y tal como ha ocupado en nuestra historia un lugar predominante es la creencia en una revelación eficaz procedente de un Dios creador. La fe nos aporta convicciones y respuestas en torno a los aspectos trascendentes de nuestra existencia y los enigmas relativos al ser, al Universo material y al sentido de nuestra propia vida. Fundamentalmente se trata de respuestas de tipo creacionista; todo lo que existe es la obra de un Dios creador, un espíritu puro, inteligencia suprema y voluntad omnipotente que tiene en sí mismo su razón de ser. El ser humano, hecho a su imagen y semejanza, constituye el centro del designio creador de ese Dios.

El mensaje religioso asume plenamente la existencia de un designio o un propósito explícito en la creación; explícito no porque se nos haga evidente a nuestra percepción sensible o a nuestra capacidad racional sino porque tal propósito ha sido objeto de revelación personal. A través de los textos sagrados se nos ha hecho saber que Dios nos ha creado, no para esta vida, sino para un destino sobrenatural en una vida eterna después de la muerte material, en su compañía. La revelación nos explica también el sentido de nuestra dimensión de moralidad y de  nuestra capacidad de autodeterminación. La libertad supone un reto, un ofrecimiento para aceptar la invitación del creador a un destino sobrenatural de forma meritoria. De esta manera, la religión nos ofrece una respuesta global y un sentido definitivo y total a nuestra existencia así como una justificación completa del carácter poliédrico de nuestra naturaleza humana.

La diferencia esencial entre la fe religiosa y el conocimiento racional es que este último se construye desde la base de nuestra experiencia sensible, de abajo hacia arriba, mientras que la fe nos propone las soluciones a nuestros enigmas de inmediato y de una sola vez. Lo importante es definir correctamente cuál es el estatus epistemológico de las convicciones religiosas, cuál es el lugar que ocupan en una teoría del conocimiento. Pues bien, las convicciones religiosas no constituyen estrictamente conocimiento racional, no son el resultado de la aplicación de las facultades y procesos propios de nuestra condición racional a la observación de la realidad material. La fe religiosa supone una adscripción voluntaria a determinadas verdades o respuestas que nos han sido transmitidas por vía de adoctrinamiento, normalmente desde nuestra primera infancia, aunque no infrecuentemente sean abrazadas en cualquier otro momento posterior a lo largo de la vida, inculcando en nosotros hábitos de aceptación y asunción de una determinada visión explicativa de la realidad. Las convicciones religiosas no nacen en nuestro intelecto sino en nuestra voluntad. Las verdades de la religión no se nos ofrecen como propuestas a debatir sino como verdades innegociables que se nos presentan con carácter imperativo; no solamente son irrefutables, sino que exigen una aceptación sumisa y disciplinada. En torno a las cuestiones de fe religiosa no cabe argumentación u opinión, el carácter revelado de las mismas se nos presenta como garantía absoluta de fiabilidad. Se trata por lo tanto de un ámbito dogmático e impositivo, lo que no supone un comentario crítico o peyorativo sino meramente descriptivo. Las opiniones religiosas no pueden ser, por tanto, esgrimidas como argumentos en el debate; la fe no es argumentable, no puede ofrecerse como un motivo para reforzar o discutir una propuesta en un discurso racional. La fe no nos aporta un conocimiento racional de la realidad, nos aporta convicciones en torno a la realidad, que no es lo mismo.

La naturaleza de las verdades de uno y otro discurso en términos epistemológicos es radicalmente diferente. Las propuestas de la fe se nos presentan como certezas incuestionables; por provenir de una revelación personal del propio Dios no cabe en ellas el engaño o el error. No pueden ser cuestionadas ni discutidas ni es esperable o concebible, dado su carácter eterno e inmutable, que puedan en el tiempo sufrir alteración ni corrección alguna. Por el contrario las propuestas que nacen en el camino de la construcción del conocimiento racional se nos presentan como intuiciones explicativas; el dios de los filósofos (Aristóteles) por ejemplo, es una hipótesis sometida a discusión y debate que no se nos ofrece como definitiva sino como la explicación más razonable. No tiene carácter de certeza sino de probabilidad y se propone como una tesis abierta a la crítica y a la confrontación dialéctica.

El DI se ocupa del estudio de la realidad material y busca, en el seno del discurso racional, explicaciones últimas a dicha realidad, no sólo de tipo descriptivo (científicas) sino también de naturaleza justificativa (filosóficas). Nace de la observación y del estudio, y se eleva, a través de la racionalización de las evidencias conocidas hacia la búsqueda de explicaciones causales. El DI aborda la realidad, no sólo desde el punto de vista tradicional de la medición de los fenómenos en términos estrictamente materiales (materia y energía) sino que abarca una visión más completa de la misma aceptando la evidencia de la información como realidad formal independiente. El DI reivindica la existencia de diseño en las formas vivas como un dato racional cualquiera que sea el contenido científico o filosófico (o ambos al tiempo) de la inferencia, y parte de la base de que el diseño y la organización de estructuras funcionales complejas se explican mejor como fruto de una acción inteligente.

Las convicciones que nos aporta el DI en torno a la realidad no son definitivas ni pueden expresarse en términos de certeza. Proceden de un razonamiento de naturaleza abductiva, son una inferencia a la explicación más razonable, y están sujetas permanentemente a la verificación y el acomodamiento al conocimiento científico más avanzado. El DI resulta amigablemente consistente con la idea filosófica de una Primera Causa ajena al mundo material que nos alberga, pero no puede alcanzar ninguna conclusión de índole trascendente propia de los mensajes religiosos. Podemos intuir una causa inteligente para el cosmos pero no podemos alcanzar ninguna conclusión sobre la trascendencia de nuestra existencia ni sobre los planes de dicha causa originaria con relación a nosotros; ni tampoco podemos hacer emanar una dimensión de moralidad trascendente  para nuestra existencia o para la acción creadora de una hipotética Primera Causa a partir del conocimiento de la realidad. Podemos intuir una finalidad en el proceso de la evolución del Universo y de la vida, pero no podemos alcanzar ninguna conclusión en torno a la existencia de un destino sobrenatural para nuestra existencia. El DI se limita a aventurar una perspectiva de causalidad, pero esta perspectiva no se apoya en la idea previa e inexplicada del Dios de las religiones. Dicho concepto no tiene cabida en su discurso como un dato introducido desde fuera; por el contrario, es el propio proceso racional de análisis de la evidencia material el que nos obliga, como un argumento positivo que emana de la propia racionalización de la experiencia, a intuir alguna forma de causalidad que trascienda el ámbito de las leyes naturales (físico-químicas) que conocemos.

22 Respuestas para Aclarando conceptos: el Diseño Inteligente, la Religión, el Creacionismo y lo Sobrenatural – Parte I

  1. Felipe:

    Un requisito indispensable para la fe en una determinada religión está en la experimentación sensible del contenido de los textos sagrados que la afirman. Si fuera verdad que las ideas del movimiento DI no están subordinadas a los dogmas religiosos casi unánimemente profesados por sus adherentes, entonces no debería existir ninguna limitación para analizar dichos textos dentro de la perspectiva del diseño y con los mismos criterios que uno aplicaría para juzgar el origen de textos sagrados alternativos, artefactos arqueológicos, un reloj en la arena o cualquier otro fenómeno originado en la realidad física que podamos experimentar a través de los sentidos.

    Los proponentes del DI son capaces de discriminar el diseño de origen humano de aquello que no lo es. Es lo que define su convicción de que que el diseño y la organización de algunas estructuras funcionales complejas en la naturaleza se explica mejor como fruto de la acción de un diseñador no humano, mientras que a un reloj en la arena lo explican como producto de un diseñador humano.

    De todo lo anterior se desprende una pregunta que cualquiera que afirme que el DI no está subordinado a dogmatismos religiosos debe ser capaz de responder: por qué se descarta como mejor explicación la alternativa de que el contenido de ciertos textos sagrados (por ejemplo, la Biblia) haya sido íntegramente ideado por diseñadores humanos?

  2. Roberto, te suplico que leas el trabajo de Dembski con más cuidado. Aun después de haber escrito sobre la teoría en este blog, parece que todavía no entiendes el criterio del DI. El “contenido” no está al alcance ni es el enfoque del DI. De otra manera, es posible distinguir un mensaje de una secuencia de letras compuestas al azar, pero el contenido requiere otro tipo de investigación.

    El DI tampoco tiene nada que ver con el “origen” del hombre o cualquier organismo. Por la misma razón, el DI no se puede decir que es una forma de creacionismo “disfrazado”. El DI no tiene nada que ver con “orígenes” o con alguna “creación”. El DI tiene que ver con “diseño” o más bien con “designio”, que por extensión implica un origen. Por ejemplo, un jeroglífico tiene ciertas características que señala intencionalidad, pero su origen (quien lo escribió) no es algo que se puede descifrar del mensaje, al menos que el “originador” lo haiga firmado.

    Por lo menos trata de leer nuestras entradas, ¿no?

  3. Roberto,
    por mi parte, sólo puedo decirte que como proponente del DI no tengo ABSOLUTAMENTE NADA que decir en torno a la Biblia o cualquier otro texto sagrado de cualquier religión.
    Eso incluye dejar claro que la convicción de que la Biblia procede de una revelación de Dios no es una idea que pertenece al discurso del DI sino al discurso religioso; no es una inferencia científica o filosófica sino una premisa de naturaleza estrictamente religiosa. Por lo tanto, para discutir sobre su validez tendrás que ir a otro blog. Este no se ocupa de cuestiones religiosas.

  4. De sus comentarios deduzco que con base en los postulados del DI pueden discernir si el Monte Rushmore es una formación natural o fue diseñado, pero son incapaces de discernir si fue diseñado por seres humanos o algún otro tipo de agente inteligente.

    Como bien saben el ejemplo del Monte Rushmore no es casual, es socorrido a menudo por proponentes del DI tales como el mismo William Dembski. Qué tiene de especial la Biblia como para que sea intocable, entonces?

  5. O cuando los proponentes del DI afirman reconocer diseño en la naturaleza, digamos en el código genético, no tienen ningún criterio que les permita discernir si ese diseño es de origen humano o no?

  6. Roberto,
    es bastante evidente que el código genético no es de origen humano por la sencilla razón de que el código es universal para todos los seres vivos luego es anterior a los seres humanos.
    En cuanto a la Biblia perdona pero no conozco ningún autor del DI que haya proclamado que se trata de un texto de origen no humano sobre la base de los métodos científicos aplicables a la detección de diseño (el filtro de Dembski etc). Creo que has perdido el rumbo en tu crítica.

  7. Mario:

    Tu posición ya está clara. De acuerdo a sus proponentes, el DI permite discriminar lo diseñado de aquello que es de origen natural, pero esta fuera de su alcance discernir si es de origen humano o no. Saliéndome un poco del tema, no puedo dejar de preguntar algo que se me acaba de ocurrir: una represa construida por castores, o un nido de ave es identificado por los proponentes del DI como diseño o como algo de origen natural?

    Felipe:

    Ese es el único criterio para determinar si algo es de origen humano? si es anterior al ser humano entonces no es de origen humano?

    De manera que si algo parece diseñado, y su diseño no se anticipa al nivel de desarrollo cultural de los seres humanos de la época, no hay ninguna buena razón para descartar que esto haya sido diseñado por seres humanos? no sería de hecho la inferencia a la mejor explicación asumir que fue diseñado por humanos?

  8. Roberto, el DI no asume que todo fue diseñado. Claramente, hay cosas que por su estructura o patrón, escapan tales investigaciones. Por ejemplo, una estructura que repite el mismo patrón puede formarse naturalmente, pero también pudo haber sido diseñado. En estos casos, el DI no tienen nada que decir. Sin embargo, el DI propone que hay maneras de descifrar cierto tipo de patrón que contiene una irregularidad/complejidad que pasa el marco de lo que se puede inferir de un proceso natural.

  9. Roberto,

    Tratar de aplicar los criterios del DI a las escrituras bíblicas es a todas luces un absurdo. Se trata de una revelación que puedes creerla o no, pero a todas luces no se trata de un asunto científico. Precisamente el post de Felipe trata sobre la distinción entre el DI y la religión. Los proponentes del DI pueden ser o no todo lo creyentes que quieran, ello no convierte al DI en religión aunque sea obvio que alude a un creador, pero lo hace desde una perspectiva filosófica no religiosa. Puede intuirlo, mas no identificarlo. Tanto yo como Mario y Felipe podríamos conversar gustosamente contigo sobre temas religiosos, pero este no es un blog dedicado a dicho tema. Aceptamos tus argumentos de naturaleza científica, aunque podamos disentir con los mismos, porque si corresponden con la temática de este foro. Si en el futuro creara yo u otro de mis compañeros un blog que aborde dichos temas allí será adecuado debatir contigo sobre estos temas.

    Lo que si aborda el DI y disiente en ello con el naturalismo es en considerar que no todos los fenómenos de la naturaleza son explicables por el concurso de sus leyes. Si para el naturalismo TODO es explicable, para el DI NO TODO puede serlo. Este es el verdadero tema de debate y el mismo se encuadra en la temática científica.

    En cuanto a tu pregunta sobre la presa de los castores o el nido de aves sin lugar a dudas se consideraría diseño. El que lo diseñe un animal y no un humano no tiene que ver con el hecho de que es fruto de una concepción inteligente, al margen del grado cuantitativo de la inteligencia productora.

    En cuanto a la otra pregunta si algo infiere diseño muy al margen si es anterior o no a la presencia humana, la pregunta correcta sería analizar si la naturaleza lo puede producir. Como dice Mario el DI no pretende decir que todos los fenómenos no sean explicables, incluidos los fenómenos biológicos, por procesos naturales, sino que la naturaleza NO PUEDE producir algunos. Por poner un ejemplo, aparte del ADN no existe ningún caso natural de producción de un código digital, como tampoco de un mecanismo de que lo decodifique ¿Conoces algún otro fuera del ámbito biológico que pudieras citar?. Y se puede argumentar porque no puede, tal como se ha tratado en post anteriores en este blog.

  10. Cristian:

    Como bien dices, esta entrada del blog trata acerca de la distinción entre DI y religión; y yo me estoy manteniendo dentro del tema.

    Tratar de aplicar los criterios del DI a las escrituras bíblicas es a todas luces un absurdo.

    Por qué? desde el punto de vista del diseño las escrituras bíblicas son un documento arqueológico más, un objeto del mundo físico como cualquiera. Por qué su contenido o significado tendría que hacer alguna diferencia? los proponentes del DI no tienen ningún problema en reconocer que el Monte Rushmore fue diseñado específicamente por seres humanos. Por qué en el caso de determinados textos sagrados no aplican los mismos criterios de identificación que usarían en el caso del citado monumento?

    Si para el naturalismo TODO es explicable, para el DI NO TODO puede serlo. Este es el verdadero tema de debate y el mismo se encuadra en la temática científica.

    Por el contrario, eso es precisamente lo que define el caracter acientífico e infalsable del DI. Aunque no comparto tu definición de naturalismo, muestra un sólo ejemplo de diseño que no pueda ser explicado en el marco de las leyes naturales; y habrás falsado la postura de que “TODO es explicable”. Pero no importando cuantos ejemplos de diseño explicado por causas naturales se ofrezcan, la posición del DI siempre podrá mantener su infalsabilidad en los gaps del conocimiento.

    El que lo diseñe un animal y no un humano no tiene que ver con el hecho de que es fruto de una concepción inteligente

    Seguro, pero si podemos explicar el agente inteligente causante de dicho diseño en el marco de procesos naturales, es del todo apropiado decir que aquello que fue diseñado tiene un origen natural. No es una lógica muy distinta a aquella que nos lleva a descartar un origen sobrenatural para algo cuando podemos explicarlo en el marco del diseño humano. Los proponentes del DI, cuando se encuentran un reloj en la arena no se limitan a descartar su origen natural, también lo identifican como de origen humano, descartando que sea de origen extraterrestre o divino. Por qué tendrían que usar un ‘filtro explicativo’ distinto tratándose de la biblia?

    aparte del ADN no existe ningún caso natural de producción de un código digital, como tampoco de un mecanismo de que lo decodifique ¿Conoces algún otro fuera del ámbito biológico que pudieras citar?

    No, no conozco ningún caso natural de un ser vivo fuera del ámbito de los seres vivos, por qué?

  11. Les ruego me disculpen por entrometerme en vuestra discusión, pero creo que se ha producido un malentendido con respecto a la Biblia.
    El DI no puede asegurar que el monte Rushmore es obra de los humanos, sólo puede afirmar que en su estructura hay señales tan claras de diseño, que implican la acción de una inteligencia, humana, divina o extraterrestre. En todo caso, no puede ser fruto de causas naturales ciegas.
    Con la Biblia sucede lo mismo. No creo que nadie esté dispuesto a defender que el rollo original de la Torá surgió por la acción de causas no inteligentes. Es evidente que una inteligencia intervino en su creación. ¿Inteligencia humana, divina? El DI no dispone de un filtro tan potente como para estar en condiciones de dar una respuesta.

    “Por el contrario, eso es precisamente lo que define el caracter acientífico e infalsable del DI. Aunque no comparto tu definición de naturalismo, muestra un sólo ejemplo de diseño que no pueda ser explicado en el marco de las leyes naturales; y habrás falsado la postura de que ‘TODO es explicable’. ” (Roberto Aguirre Maturana)

    Sí y no. El caso del origen de la vida es paradigmático. Resulta absolutamente imposible refutar el origen de la vida a través de causas naturales. Siempre puede haber una explicación que, sencillamente, no se nos ocurrió. Las teorías individuales acerca del origen de la vida son quizás suceptibles de refutación (y no es nada sencillo, en particular cuando implican procesos de millones de años), pero el naturalismo como principio filosófico o metodológico es imposible de falsar.

    “Todo tiene una explicación natural” puede reducirse a “Para todo fenómeno ‘x’, Existe una explicación natural ‘y’, tal que ‘y’ explica ‘x’.”. Y una afiramción tal es infalsable, porque el hecho de que no conozcamos la explicación “y”, no implica que esta no exista.

    Por supuesto, el caso del DI es idéntico: “Existe un fenómeno ‘x’, tal que para toda explicación natural ‘y’, ‘y’ no explica ‘x’.” Igualmente infalsable, puesto que aunque aún no conozcamos más allá de toda duda un fenómeno “x” no explicable por medio de las leyes naturales, nada impide que mañana mismo se descubra. Seguramente los partidarios del DI dirán que SÍ conocen tales fenómenos “x”, pero esa es otra cuestión.

  12. Savedil,
    creo que muy frecuentemente abusamos del criterio de falsabilidad como elemento de valoración de las propuestas.
    Es un criterio oportuno para las ciencias que se ocupan de las regularidades que prescriben las leyes físicas de la Naturaleza, pero no lo es, por ejemplo, para las ciencias históricas, que se rigen, por el método abductivo y no por el inductivo.Por eso es bueno recordar la definición de DI, como una propuesta que considera que determinados fenómenos observables en la Naturaleza, como por ejemplo, la emergencia de la vida en un mundo inanimado, SE EXPLICAN MEJOR como consecuencia de la acción de un agente inteligente que como consecuencia del determinismo ciego de las leyes naturales.

  13. Savedil:

    El DI no puede asegurar que el monte Rushmore es obra de los humanos

    De acuerdo, por eso intenté ser cuidadoso en mis intervenciones al decir que son los proponentes del DI los que infieren diseño de origen humano, y no que este se derive de la aplicación de los criterios para indentificar diseño del DI.

    ¿Inteligencia humana, divina? El DI no dispone de un filtro tan potente como para estar en condiciones de dar una respuesta.

    No tiene ningún sentido usar los criterios del DI para identificar diseño de origen conocido, de manera que resulta esencial en su aplicación determinar si aquello que exhibe características de diseño no tiene un diseñador conocido, lo que para todos los efectos prácticos implica descartar en primer lugar que lo diseñado sea de origen humano. El que criterio tan potentes y tan fáciles de usar no estén incorporados al DI y que sus proponentes se resistan a aplicarlos sobre sus propias convicciones religiosas resulta sospechoso.

    pero el naturalismo como principio filosófico o metodológico es imposible de falsar.

    Depende de la definición de naturalismo que estemos usando. La definición que tú y Cristian han elegido parece hacer referencia a un naturalismo ontológico que en mi modesta opinión es un hombre de paja que no refleja el naturalismo que se origina en la aplicación del método científico. Usando tus propios términos, una caracterización más apropiada del naturalismo con la que yo estaría de acuerdo sería:

    “si para un fenómeno x dispongo de una explicación falsable y, resulta innecesario apelar a una explicación no falsable z“.

    o también

    “si para un fenómeno x dispongo de una explicación y que se circunscribe a nuestro conocimiento actual acerca de la realidad física y las leyes que la gobiernan, debería preferirla por sobre una explicación z que requiere suponer infundadamente la existencia de una realidad metafísica”.

    Falsacionismo + la Navaja de Occam, sin ir más lejos.

    Independiente de la definición de naturalismo que elijamos, es bastante claro que el DI se basa en la idea de que el diseño es la postura por defecto y que “si algo no puede ser explicado en base a nuestro conocimiento actual de las leyes naturales entonces fue diseñado”, pero sin ofrecer ninguna justificación de por qué debieramos asumir esta alternativa por sobre “una explicación natural desconocida”. Es también lo que define la falsa dicotomía evolución versus diseño que aparece hasta en el nombre de este blog.

  14. Roberto,
    el argumento de diseño es un argumento positivo no un argumento que surge ante la ignorancia de una causa natural apropiada. Se explica bien en el artículo adjunto de nuestra página principal OIACDI
    http://www.oiacdi.org/articulos/El_Argumento_Positivo.pdf

    El argumento positivo surge de la comprensión de la CONTRADICCIÖN entre los fenómenos que queremos explicar y lo que las causas naturales pueden generar por su propia naturaleza. Las causas naturales pueden dar lugar a fenómenos o eventos independientes y no orientados a un resultado funcional, o incluso a modelos o estructuras ordenadas, pero nunca a resultados complejos de organización funcional ya que carecen de la capacidad para prescribir dichos fenómenos complejos. F=ma
    es un algoritmo que contiene muy poca información, representa las constricciones en las que se desenvuelve el mundo material pero su elegancia y simplicidad resultan incapaces de prescribir la más mínima estructura funcional compleja.

  15. Roberto,
    tu capacidad de confundirte o de querer confundir a los demás no tiene límites.
    Dices:
    “Es también lo que define la falsa dicotomía evolución versus diseño que aparece hasta en el nombre de este blog.”

    Es perfectamente falso que en el nombre de este blog se presente una dicotomía entre diseño y evolución. El blog se llama darwinodi es decir, una dicotomía entre darwinismo y diseño inteligente. Igualar evolución con darwinismo es un chiste. Y un chiste malo. Y una falta de respeto a todos los científicos que han estudiado el fenómeno de la evolución desde su discrepancia y escepticismo con las fantasiosas y nunca probadas propuestas del Señor Darwin.

  16. Roberto:

    “si para un fenómeno x dispongo de una explicación falsable y, resulta innecesario apelar a una explicación no falsable z“.

    En efecto, el inconveniente surge, en todo caso, cuando dispongo de dos explicaciones, “y” y “z” y ninguna de los dos es necesariamente falsable, o bien una de ellas -o ambas- es falsable en principio, aunque en la práctica la posibilidad de una falsación efectiva resulte muy problemática.

    La navaja de Occam es un principio heurístico útil, pero nada más; de ningún modo garantiza que la “poda” que realiza entre hipótesis alternativas, no acabe descartando a la verdadera.

    El nombre del blog, creo, no alude a una disyuntiva DI-evolución, sino DI-darwinismo, que no es necesariamente lo mismo. De acuerdo a los artículos que llevo leídos en este blog, es en todo caso el mecanismo “mutación aleatoria + selección natural”, como explicación exclusiva de la diversidad biológica, el que es puesto en cuestión, no la evolución en sí.

  17. Savedil:


    En efecto, el inconveniente surge, en todo caso, cuando dispongo de dos explicaciones, “y” y “z” y ninguna de los dos es necesariamente falsable
    (…)
    La navaja de Occam es un principio heurístico útil, pero nada más (…)

    De acuerdo. Pero como la falsabilidad no es una propiedad exclusiva de las explicaciones correctas ni viceversa, entonces no hay ninguna razón para pensar que la demostrada utilidad de la navaja de Occam al momento de hacer “apuestas informadas” deje de tener validez a la hora de elegir entre alternativas no falsables. Si me encuentro un reloj en la arena no puedo afirmar que no fue creado por una deidad metafísica, pero la explicación más simple, y mi mejor apuesta, es que fue producto de un diseñador humano.

    El nombre del blog, creo, no alude a una disyuntiva DI-evolución, sino DI-darwinismo

    De nuevo se trata de una cuestión semántica. El uso del término evolución, referido al “cambio a través del tiempo” de los seres vivos incluyendo la intervención de un agente inteligente, que yo sepa sólo aparece en fuentes vinculadas al DI y al creacionismo y no parece ser más que un intento de desperfilar un concepto científico que en su acepción habitual se refiere al proceso natural de diversificación de los seres vivos a través de variaciones de sus características heredables a partir de un ancestro común producto de la selección natural, mutaciones al azar y otros factores tales como la plasticidad fenotípica. Parece ser que esta redefinición y adopción del concepto de evolución por parte del movimiento DI es también un intento de disfrazar de sus raices creacionistas.

    De cualquier modo, sigue siendo una falsa dicotomía que si el “darwinismo” es falso entonces la alternativa verdadera es el DI. Este último debe asumir su propia carga de la prueba; y contrario a lo que afirma Felipe, no lo ha hecho.

    Felipe:

    No quiero distraterte del tema de fondo (los proponentes del DI no aplican sus criterios para detectar diseño cuando estos entran en conflicto con sus creencias religiosas), pero no puedo dejar de hacer algunos comentarios sobre tu supuesta evidencia positiva a favor del DI:

    • La complejidad irreducible no sólo no contradice a la evolución, es una consecuencia esperable de esta.

    • No hay ningún fundamento empírico o lógico para afirmar que la apariencia de diseño es evidencia de diseño.

    • Argumentar que las mutaciones al azar no pueden producir novedades funcionales en el genoma de una especie apelando a las bajas probabilidades de que esto ocurra variando secuencialmente el genoma de un individuo no es más que una falacia probabilística.

    • La idea de que las leyes de la naturaleza no disponen de tiempo o recursos probabilísticos suficientes para producir “complejidad específicada” es demostrablemente falsa. Y si no, podrías empezar por indicarme en qué sentido esta formación natural no es compleja o específica o está dentro de lo permitido por el límite de probabilidad universal de Dembski?

    • El carácter funcional de ciertas estructuras tales como el código genético no es una propiedad intrínseca de este, sino que es condicionada por la supervivencia en el entorno. Toma un organismo bien adaptado a su entorno, ponlo en un entorno suficientemente distinto a aquel en el cual está bien adaptado para sobrevivir y toda tu preciada complejidad funcional se convierte inmediatamente en una disfuncionalidad que vuelve imposible la supervivencia y la reproducción.

    • La distinción entre ciencias históricas y ciencias de las operaciones sólo aparece en fuentes creacionistas, incluyendo aquellas afines al DI. La falsabilidad como criterio de demarcación es válida para cualquier teoría que haga afirmaciones acerca de la realidad que, de no ser ciertas, implican que la teoría es incorrecta. Encuentra un mamífero en el Cámbrico, o un artrópodo deuterostomo y casi con toda seguridad habrás falsado la teoría de la evolución.

    Finalmente, inferir diseño por analogía con el diseño humano pero a la vez rehusarse a descartar un origen humano al identificar ciertas formas de diseño tales como la Biblia me parece no sólo una inconsecuencia, sino que miedo a la verdad.

  18. Roberto,

    Como siempre tu comentario plantea suficientes cuestiones como para escribir un libro.
    Me permitirás que soslaye aquellos puntos que ya han sido contestados en el pasado múltiples veces aunque tú te muestres perfectamente impermeable a cualquier argumentación racional.
    Me quedo que un punto que, aunque también ha sido contestado permite una cuestión clarificadora:
    ¿podrías indicarme por favor un solo escrito de algún autor proponente del DI que sostenga que la teoría del DI concluye que la BIBLIA es un libro “diseñado” por un ente sobrenatural?
    Jamás he visto tal cosa. No solo entre los autores del DI sino expresamente en términos religiosos, nadie ha rechazado jamás que la BIBLIA sea un libro de factura humana. De hecho los propios libros contienen explicaciones sobre los supuestos autores de los mismos, su época y su origen. Confundir la inspiración divina o revelación con su factura material es sorprendente incluso en ti.
    ¿Me podrías decir un solo ejemplo de tu afirmación: los proponentes del DI no aplican sus criterios para detectar diseño cuando estos entran en conflicto con sus creencias religiosas?
    ¿Me podrías poner un solo ejemplo de reivindicación de creencias religiosas de algún tipo que hayamos escrito los autores de este blog?

  19. ¿podrías indicarme por favor un solo escrito de algún autor proponente del DI que sostenga que la teoría del DI concluye que la BIBLIA es un libro “diseñado” por un ente sobrenatural?

    Ninguno, por que los postulados del DI están construidas de tal manera que se omite la identificación del diseñador, o descartar que aquello que exhibe diseño sea producto de la acción de un diseñador conocido. Al enfrentarse a una represa, los proponentes del DI usarán sus criterios para decir que fue diseñada, pero esta teoría del diseño es tan limitada que no podrán decir si fue construida por humanos, extraterrestres, dios o castores.

    Confundir la inspiración divina o revelación con su factura material es sorprendente incluso en ti.

    No, lo que yo estoy diciendo es que el contenido intelectual de un texto es una forma de diseño, y si una persona no usa los mismos criterios que en el caso de otras formas de diseño lo llevarían a inferir la identidad del diseñador, entonces no está actuando movido por la razón sino que por la fé.

    ¿Me podrías decir un solo ejemplo de tu afirmación: los proponentes del DI no aplican sus criterios para detectar diseño cuando estos entran en conflicto con sus creencias religiosas?

    La Biblia. Cuando digo “los proponentes del DI no aplican sus criterios para detectar diseño” me refiero a los criterios de los proponentes, no los criterios del DI, los cuales ya estamos de acuerdo en que no incluyen la posibilidad de descartar diseñadores conocidos.

    ¿Me podrías poner un solo ejemplo de reivindicación de creencias religiosas de algún tipo que hayamos escrito los autores de este blog?

    “La fe nos aporta convicciones y respuestas en torno a los aspectos trascendentes de nuestra existencia y los enigmas relativos al ser, al Universo material y al sentido de nuestra propia vida.”

    “Las propuestas de la fe se nos presentan como certezas incuestionables; por provenir de una revelación personal del propio Dios no cabe en ellas el engaño o el error.”

    “A través de los textos sagrados se nos ha hecho saber que Dios nos ha creado, no para esta vida, sino para un destino sobrenatural en una vida eterna después de la muerte material, en su compañía.”

    Si esos ejemplos no son reivindicaciones religiosas, entonces no se que son…

  20. Roberto,

    los textos que citas de mi escrito muestran EXACTAMENTE LO CONTRARIO DE LO QUE TÚ PRETENDES. Son ejemplos de afirmaciones de naturaleza religiosa extraídas de un texto en el que se muestra precisamente la diferencia entre las mismas y el discurso científico-filosófico del DI. Son afirmaciones que se presentan para dejar claro LO QUE NO ES EL DI.

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