Un artículo en Nature excluye a los enigmáticos fósiles ediacaranos como antecesores de los animales de la explosión del Cámbrico

Casey Luskin
cambrian marella

Es mala temporada para los fósiles animales del Precámbrico. La semana pasada presenté un informe sobre el desvanecimiento de los Vernanimalcula, que ya no están entre los ancestros de los animales del Cámbrico —muchos de ellos bastante bien conocidos— y que aparecen repentinamente y aparentemente sin predecesores en la explosión del Cámbrico. Ahora, un nuevo artículo de investigación en Nature presenta un fuerte desafío a la fauna ediacarana, otro grupo de enigmáticos fósiles que algunos también han querido presentar como los sacrosantos antecesores precambrianos de la fauna del Cámbrico.

Por ejemplo, un artículo del año 2000 de J. William Schopf aparecido en Proceedings of the National Academy of Sciences sostenía que la fauna ediacarana ayudaba a proporcionar la «solución al dilema de Darwin» —esto es, a la ausencia de fósiles en el Precámbrico. Pero el nuevo artículo de Gregory J. Retallack, de la Universidad de Oregón, aparecido en Nature, observa que las exposiciones geológicas portadoras de fósiles ediacaranos fueron probablemente depositadas sobre tierra, y no son submarinas. Como se dice en el artículo en Nature:

Estas superficies distintivas agrietadas y como con pústulas presentan una diversidad de rasgos que son más parecidos a las cortezas de suelos biológicos de desiertos y tundras que las esteras paralelas hidratadas arrugadas y onduladas microbianas de planos intermareales y de mares poco profundos. (Gregory J. Retallack, «Ediacaran life on land», Nature (2012).)

Así, ¿qué significa esto? Significa que la fauna ediacarana no está formada por animales marinos, y que por ello no podrían haber sido antecesores de los diversos animales marinos que aparecen repentinamente en la explosión del Cámbrico. Esto lo clarifica Retallack, que en otro lugar dice: «Este descubrimiento tiene implicaciones para el árbol de la vida, porque elimina a los fósiles ediacaranos como antecesores de los animales» (Énfasis añadido).

Y desde luego las aseveraciones de que los fósiles eran ancestros de los animales que aparecen en la explosión cámbrica han sido objeto de larga polémica. Como hace notar el paleontólogo evolutivo Peter Ward:

Estudios posteriores arrojan dudas acerca de la afinidad entre estos antiguos restos preservados en areniscas y los seres vivos de la actualidad; el gran paleontólogo alemán A. Seilacher, de la Universidad de Tubinga, ha llegado incluso a sugerir que la fauna ediacarna no tiene ninguna relación en absoluto con ningunos seres actualmente vivientes. Desde este punto de vista, la fauna ediacarana quedó completamente aniquilada antes del inicio de la fauna del Cámbrico. (Peter Douglas Ward, On Methuselah’s Trail: Living Fossils and the Great Extinctions (New York, NY: W. H. Freeman, 1992), 36.)

Varios científicos evolucionistas contemporáneos comparten en escepticismo de Seilacher, tal como nos lo explica Richard Fortey:

El comienzo del período Cámbrico, hace unos 545 millones de años, vio la repentina aparición en el registro fósil de casi todos los tipos principales de animales (filos) que siguen dominando las biotas en la actualidad. Desde luego, hay fósiles en estratos más antiguos, pero o bien son muy diminutos (como bacterias y algas), o bien sus relaciones con las faunas vivientes son tema sumamente polémico, como es el caso de los famosos fósiles de cuerpo blando procedentes de la cuarcita del precámbrico posterior en Ediacara, sur de Australia. (Richard Fortey, «The Cambrian Explosion Exploded?», Science, 293 (20 de julio de 2001): 438-439.)

Asimismo, Andrew Knoll y Sean B. Carroll observan en Science que «Es verdaderamente difícil asignar los caracteres de los fósiles ediacaranos en los planes corporales de los invertebrados vivientes», y debido a ello la evidencia de que estos fósiles sean precursores de la fauna del Cámbrico «sigue siendo equívoca». Un libro de texto de Blackewell sobre biología de los invertebrados concurre en que la fauna ediacarana no resuelve el dilema de Darwin:

Que [los fósiles ediacaranos] fuesen verdaderamente antiguos miembros de ningún filo todavía viviente en la actualidad y posibles formas ancestrales de los mismos, o fuesen miembros de filos extintos ya desde tiempos remotos, es cuestión de un considerable debate actual. En todo caso, arrojan bien poca luz sobre la cuestión de qué filos fueron ancestros de otros filos, o aún más, de si los animales tienen un antecesor común. (Vicki Pearse, John Pearse, Mildred Buchsbaum, y Ralph Buchsbaum, Living Invertebrates (Palo Alto, CA: Blackwell Scientific Publications, 1987), 764.)

Finalmente, los destacados paleontólogos Valentine, Erwin y Jablonski vacilan en afirmar que estos fósiles ediacaranos tengan ningúna posición ancestral respecto de la fauna del Cámbrico, y escriben en la revista Development que «las relaciones de cualquiera de estos fósiles con los bilaterales del Cámbrico permanecen inciertas y espera a más recogida de datos y análisis críticos adicionales».

El artículo ya mencionado de Retallack en Nature afirma que «la mayoría de los fósiles ediacaranos no presentan una clara relación con los animales modernos». De hecho, un editorial en Nature acerca del artículo de Retallack dice así: «Si [los fósiles ediacaranos] eran animales, tenían poco o ningún parecido a ningunas otras criaturas, fósiles o actuales».

¿Así, qué son exactamente los fósiles ediacaranos? Retallack sugiere que muchos especímenes o bien no son fósiles de animales, o bien no son fósiles en absoluto. Como lo dice su nuevo artículo en Nature:

• «Unos supuestos metazoos permineralizados pueden en realidad haber sido cavidades revestidas de cristales, y otros fósiles permineralizados eran algas rojas o líquenes glomeromycotas.»
• «Los rastros superficiales del Precámbrico pueden ser causados por mohos babosos en su fase de agregación babosa en lugar de por gusanos.»
• «Es más probable que fósiles de multisegmentos procedentes de paleosoles del Miembro de Ediacara comoDickinsonia, Charnia, Praecambridium y Spriggina fuesen líquenes u otros agregados colonias microbianas que invertebrados marinos o protistas gigantes.»
• «Fósiles ediacaranos discoides como la Cyclomedusa, Medusinites y Rugosoconites no serían medudas en tales suelos secos, sino que habrían sido colonias microbianas.»
• «Fósiles pequeños como Parvancorina o Tribrachidium no hubieran podido ser pre-trilobites ni proto-estrellas de mar, respectivamente, si vivieron en tierra, sno que pudieron haber sido cuerpos fructíferos de hongos».
• «Fósiles-traza como la Archaeonassa podrían haber sido creados por babosas o gusanos metazoos después de tormentas lluviosas en tierra, pero los hábitats terrestres también abren la posibilidad de que estos rastros fuesen creados por mohos babosos en su fase de agregación babosa.»
• Las impresiones de «radulicnos» procedentes del Miembro Ediacara son demasiado rectas y claras para ser rayaduras radulares de moluscos, y en suelos frescos tempaldos pueden haber sido más bien marcas de hielo en agujas».

Sin duda muchos encontrarán polémica la tesis de Retallack de que los fósiles ediacaranos fueron depositados en tierra. El hecho de que fuese publicada en Nature no significa que todos vayan a aceptarla. Lo que es innegable es que es una hipótesis fascinante que se tiene que tomar en serio. Y cuál es el fondo de la cuestión?

Los defensores de Darwin citan con frecuencia los fósiles ediacaranos como los que supuestamente exponen que hay unos antecesores conocidos en el Precámbrico para los animales que aparecen bruscamente en la explosión cámbrica. A veces citan los fósiles ediacaranos para sostener que la explosión cámbrica no fue en absoluto una «explosión». Pero el artículo de Retallack añade al gran cuerpo de datos que desvelan que los fósiles ediacaranos no fueron ancestros de la fauna del Cámbrico, lo que significa que no resuelven para nada el dilema de Darwin.

Fuente: Evolution News – Nature Paper Removes Enigmatic Ediacaran Fossils from the Ancestry of Cambrian Explosion Animals 18/12/2012

Redacción: Casey Luskin © 2012 – www.evolutionnews.org

Traducción y adaptación: Santiago Escuain, publicado en sedin-notas.blogspot.com.es © SEDIN 2012 – www.sedin.org

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